Agenda: Pseudo Jam Session 2023

Un año más, fiel a su cita regresa la pseudo jam session a la Sala Telva de La Felguera (Langreo). Cincuenta músicos pasarán por el escenario desde las 18 horas del sábado 18 de noviembre para rendir homenaje o simplemente destrozar en algunos casos a grandes himnos de la historia del rock, metal, punk incluso el pop.

Con acceso gratuito, la fiesta organizada por Ronnie Pollopower se prolongará hasta que el cuerpo aguante. Una jornada de diversión y complicidad con el público que una vez más abarrotará el local langreano.

Agenda: Godless Fest en Gijón

Para conmemorar su 4º aniversario el estudio gráfico Godless Design congregará el viernes 18 de noviembre en la gijonesa Sala Ángeles y Demonios a los extremos burgaleses MortSubite, Voltaje Cadáver y su sludgy/doom metal desde Santander, el combo metalcore maño Nuestroctubre y como anfitriones el crust punk oscuro y metalizado de Dumange, formación compuesta por Senén, Marco, Nefta, Rubo y David, viejos conocidos de la escena musical astur.

Con apertura de puertas a las 19:00 horas la entrada anticipada a 10€ se puede adquirir a través del siguiente enlace a Wegow:
https://www.wegow.com/es/conciertos/godless-fest

Crónica: Raposu Rock (Gijón 11 /11/2023)

Nueva edición, la séptima ya, del festival solidario Raposu Rock, desde luego una de las citas más especiales del actual ecosistema rockero asturiano. Un año más en Heavy Metal Brigade no quisimos faltar a tan indicada fecha, que reunía esta vez a las bandas regionales Beast Inside y Skuld, los cántabros Cantaebria y los bilbaínos Negra Calavera para toda una avalancha de solidaridad, buen rollo y rock & roll.

El Raposu es una cita donde la música es importante pero nunca tanto como lo es la habitual recogida de alimentos. Con Rheme Peláez al mando, qué energía la suya, me rio yo del conejo aquél de las pilas, la cita ha logrado establecerse con pleno derecho hasta convertirse en una parada obligada dentro del modesto pero orgulloso circuito de festivales asturianos. Con epicentro en la que ya es nuestra segunda casa en tierras gijonesas, o al menos una de ellas, es decir, la Sala Acapulco, la cosa vino a acontecer más o menos como sigue.

Pasan quince de las siete cuando Skuld, la banda de Puerto de Vega cuyo debut homónimo pasara por estas páginas allá por 2021, se suben al las tablas de la Acapulco. Y ante la baja de su batería titular Roberto lo harían con todo un Pablo Viña a los parches. Había curiosidad por tanto, al menos en lo que a nosotros respecta, pues para cuando termina la intro y suenan los primeros acordes de “Odin” no son muchos quienes hacen acto de presencia ante la banda…

… que parece haber crecido varios enteros desde nuestro último encuentro con ellos. Fuese lo indicado de la fecha, el trabajo en el local o el tiempo que hacía que no nos cruzábamos las caras, agenda Brigadier cada vez más apretada, lo cierto es que supusieron un gran inicio de fiesta. Ahí donde funcionan temas propios, “Odin” y el estupendo duelo solista que lleva aparejado, no es menos verdad que acaban por menguar, al menos en cuanto a acogida se refiere, cuando arremeten con todo un “Flight Of Icarus” de unos tales Iron Maiden. Con una Lorena González al micro saliendo airosa del complicado envite y el público coreando a conciencia.

Incluso nos trajeron un tema nuevo. “Blood Eagle”. Brioso, con gancho y hechuras de darles buenos réditos en tiempos futuros. Rédito inmediato dio en cambio un “No Hay Tregua” de Barricada que terminó con José Carlos abajo del escenario y un montón de gente arriba de él para un fin de set festivo y por todo lo alto. Desde luego que esta noche no era para andar por estas calles y sí en la fiesta solidaria de la Sala Acapulco.

Aún practica uno el noble arte de ir a un concierto, o festival en este caso, sin los deberes hechos y presto a ser sorprendido. Que os aseguro fue el caso con los rockeros de nuestra comunidad vecina Cantaebria. Combo que vino al séptimo Raposu Rock a derrochar ingentes dosis de actitud y energía para media hora larga de fiesta y rock & roll.

Se llama Rocanrol” resultó de lo más festiva. Y mientras que a una de las guitarras trató de aguarles la fiesta, al final sirvió para que el frontman Víctor Quevedo sacase pecho frente a otras propuestas: “nosotros no hacemos playback”. A fe nuestra que no. “La Rubia” contribuyó a que la fiesta fuese en aumento. Y mientras que los idus eran de todo menos propicios, rota una cuerda de guitarra en “Shine”, nada pareció detenerles.

Demostraron sobradas tablas para sobreponerse a los distintos inconvenientes que les fueron surgiendo y también ímpetu para ganarse a un público que quizá les era ajeno. Resultaron una propuesta tan desenfadada como ganadora.

Tuvieron incluso el detalle de aupar junto a ellos al dúo Lyla & Javi. Porque una fiesta sin buenos amigos es cualquier cosa menos una fiesta. Javi terminaría calzándose la guitarra incluso. Y claro, tampoco quisieron olvidarse de agradecer a Rheme el haber contado con ellos. “La Locomotora Del Amor” mediante se despidieron dejándonos con ganas de más. Dada la cercanía geográfica, ojalá tenerles de vuelta por estos lares más pronto que tarde. Tremenda fiesta.

La venida de Beast Inside al Raposu Rock supondría otra vuelta de tuerca al cartel. La banda, que sigue presentando aquél “Under Control” de 2022 continúa cercenando cuellos a conciencia con un show cada vez más sólido y redondo. El rodaje, que no ha sido poco dentro y fuera de nuestra región, termina por notarse. No queda otra.

Pasan pocos minutos de las nueve cuando disparan la intro y, tras ella, una más que apropiada “Beast Attack”, con “Poyo” ya plenamente establecido tras los parches y las ganas intactas. En especial en lo que a Jandro se refiere. Un frontman cada vez más metido y centrado, que parece agigantarse a cada show que realiza con Beast Inside y que propulsa al quinteto a cotas hasta ahora desconocidas para ellos.

Como bien reza la sabiduría popular: “no habrán inventado el pan, pero desde luego saben como hacer buenas tostadas”. En cortes como “Fuck Em All” reside un thrash tan clásico y poderoso y en ese “compartir es vivir” que exclama Jandro, gran parte del espíritu del festival. “Unpunished” fue una de las mejor recibidas del set, algo a lo que ayuda ese deje más groove y coreable de su tronco central. Y mientras que para “Faces Of Death” cuentan con la performance de cierta figura de la mitología asturiana y su querido vástago, a continuación nos dejan con un tema de nueva creación, “God Of Flesh”, que sin dejar de sonar a los Beast Inside de siempre, parece buscar nuevos horizontes para la banda.

Con más de tres mil niños y niñas palestinos cruelmente asesinados por el gobierno de Israel en apenas tres semanas y siempre según datos de la ONG Save The Children, hiela la sangre y petrifica a cualquiera el dato, “Warchild” vino a resultar más pertinente que nunca. “No Escape” contribuyó sin embargo a quitarle gravedad al set y reconducir hacia la fiesta y el jolgorio. Porque como diría el propio Jandro, “del reggaetón se sale” pero de un concierto de Beast Inside, hasta que no se han sucedido los pertinentes circle pit y wall of death desde luego no. Siguen en línea ascendente y nos congratulamos por ello.

Antes de la última descarga de la noche, fue el momento del sorteo de un pequeño detalle por parte de las bandas presentes a un afortunado raposu, que se iría a casa con una sonrisa en el rostro y un amplio surtido musical.

Desde Bilbao y con ingentes ganas de patear traseros llegaron al Raposu Rock Negra Calavera, quinteto de puro rock & roll adrenalítico y socarrón que supuso, podemos dar fe, un fin de fiesta por todo lo alto. Un rock sin freno y a pildorazos. Clásico y sin fisuras. Sin mayores sorpresas ni tampoco menores dobleces, vinieron y convencieron.

Y les honra pues lo hicieron a pesar de que no fue el público que desbandó tras las descarga de Beast Inside. Quienes nos quedamos fuimos recompensados por cincuenta minutos sin apenas solución de continuidad y que hicieron las delicias de los fans más clásicos del Raposu Rock.

Espérame En El Coche”, “Navajazos” o “Alcohol” nos hicieron pensar en que por más tópico que resulte decirlo, es el directo y no otro quien de verdad da la medida de una banda. Es ahí donde los vascos se crecen y dan todo lo que llevan dentro. Agradecidos no obstante a la organización del evento en general y a la figura de Rheme Peláez en particular para después deslizar una rotunda “Dios Te Odia”. Dado el clima reinante general, quienes somos nosotros para negar que alguna que otra deidad debe de andar bastante enfadada por ahí arriba.

Estrellas” proporcionó altas dosis de rock volcánico y ardiente. Como juntar a AC/DC con Supersuckers y Gluecifer, agitar la coctelera a conciencia y servir el resultado a una audiencia escasa pero disfrutona y muy por la labor. Ahí es donde emerge la figura de Txemi, frontman de los bilbaínos, incansable tanto a la hora de afrontar los temas como en lo que buscar la complicidad del público se refiere. El cierre, con toda la banda abajo del escenario a excepción del sufrido batería, supondría la mayor de las apoteosis. El final que la séptima edición del Raposu Rock merecía, ya lo creo. Sin querer leerle la cartilla a nadie, desde luego no es la intención, de verdad que lo sentimos mucho por quienes se fueron antes de tiempo.

Sana y cordial séptima edición de nuestro festival solidario por antonomasia. Cuatro bandas de muy distinto pelaje que nos hicieron disfrutar de lo lindo y más de tonelada y media de alimentos recogidos. Se dice pronto. Francamente, ya podían aprender otros, tanto dentro como fuera de la música que tanto amamos. Vaya pues un abrazo gigantesco a Rheme Peláez, no hay palabras que alcancen a hacer justicia a la descomunal e ingente labor que realizas. De verdad que no somos conscientes. Vayan también saludos a los muchos y buenos amigos con que nos cruzamos a lo largo de la jornada. Cada vez sois más y se complica el nombraros a todos. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Sydius y Burnt To Death se unen al paso de Angelus Apatrida por Gijón

La presentación en vivo en Asturias de «Aftermath» el nuevo disco de Angelus Apatrida contará con las bandas locales Sydius y Burnt To Death como bandas invitadas. La cita en la gijonesa Sala Acapulco tendrá lugar el sábado 2 de diciembre.

El 8º disco de estudio de los manchegos se colaba directamente en el 4º puesto de la lista de éxitos nacionales en el momento de su publicación, recibiendo excelentes críticas de los medios especializados. Las formaciones locales Sydius y Burnt To Death también llegarán a Gijón con nuevos trabajos bajo el brazo, «Aporía» y «Doomed By Reality» respectivamente, de los que hemos dado buena cuenta en esta web. Entrada anticipada 20€ disponible a través del siguiente enlace a Wegow:
https://www.wegow.com/es/conciertos/angelus-apatrida-en-gijon