Crónica: Aeternal Queen (Gijón 13/12/2024)

Aeternal Queen es el nombre de la potente agrupación que congregó a un nutrido público de todas las edades el pasado 13 de diciembre en la Sala Acapulco de Gijón tras su exitoso paso por Oviedo el pasado mes de mayo.

La componen cinco músicos de reconocido talento y trayectoria como son los “The TravellersAlejandro Blanco (batería), Antón F. Ceballos (bajo y coros), Sam Rodríguez (teclados, coros y efectos) y Ángel Miguel (guitarra y voces) liderados por un pletórico Richard de la Uz (voz principal) y que han unido fuerzas en un proyecto, tan apasionante como arriesgado, en el que rinden un sentido homenaje a una de las bandas más grandes, si no la más, de la historia del rock, los añorados Queen, más concretamente, centrado en la etapa en que la banda británica afrontaba la que a la postre sería su última gira mundial, “The Magic Tour” de 1986.

El repertorio, plagado de clásicos, se centró, con alguna sorpresa, en el mismo que Queen realizaba en el mencionado “The Magic Tour”, aunque con los temas algo recortados respecto a aquel. La puesta en escena, sobre todo por los frecuentes cambios de vestuario de Richard, también tenía claras influencias de esa gira. Todo ello hizo que los asistentes conectáramos con la banda desde que la introducción de “One Vision” comenzó a sonar.

Richard apareció corriendo desde el backstage ataviado con una casaca blanca, muy del estilo del tristemente fallecido Freddie Mercury, provocando la primera gran ovación de la noche. Siguieron con “Tie Your Mother Down” dando las gracias a los asistentes y preguntar si estábamos preparados para viajar hasta 1986. Ante la respuesta atronadora y afirmativa continuaron con “In The Lap Of The Gods” y “Seven Seas Of Rhye”.

El aporte en los coros de Sam Rodríguez fue notable en estos primeros temas y se mantuvo durante toda la actuación, también disparando las partes pregrabadas, siempre oportunas y llenando de colores y matices el repertorio. Llegaría a continuación uno de mis temas favoritos y, a tenor de la respuesta, también de gran parte de la audiencia, no otra que “A Kind Of Magic”. Tras mencionar que el siguiente tema sería un homenaje al grandioso David Bowie comienza a sonar la icónica línea de bajo de “Under Pressure” , que Ceballos realizó de forma magistral.

Acto seguido una nueva interacción con el público del hiperactivo Richard para dar paso a “Another One Bites The Dust”, con el bajo nuevamente destacando por encima del resto, una tarea complicada pero bien solventada, pues la labor de todos los músicos fue impecable. Llega el turno para el tema que popularizara la película “Los Inmortales”, la emotiva “Who Wants To Live Forever”, con una maravillosa y muy sentida labor de Ángel Miguel.

Cambio de vestuario por parte del frontman, que apareció ataviado con la mítica casaca amarilla, como si fuera poca la fidelidad con la que entona los temas, realiza movimientos al más puro estilo Mercury, para interpretar la grandiosa “I Want To Break Free”, muy coreada por todos los asistentes. Llegó a continuación un momento de lucimiento especial de Ángel, tras la retirada del resto de músicos del escenario, interpretando un solo magistral. Un auténtico placer para los sentidos disfrutar de la calidad de sonido que tuvimos tanto en este tema como en toda la actuación.

Vuelta de todo el grupo al escenario para interpretar “Now I’m Here” y ponerse románticos con la emotiva “Love Of My Life” que Richard dedicaría a uno de los presentes como favor personal a la esposa del anónimo protagonista y que interpretaron De La Uz y Miguel, guitarra acústica en mano sobre el escenario. Antes el propio Ángel Miguel ofrecía un emotivo speech en el que agradeció a sus compañeros la implicación con el proyecto, diciéndoles que gracias a ellos era el tipo que siempre había querido ser. Es patente la pasión y alegría que todos han puesto y su habilidad para transmitirlas al público, que no dudamos en unirnos a ellos en esta celebración.

En este momento Richard, visiblemente conmovido, mostró su lado más humano y solidario pidiendo la paralización de todas las guerras que nos inundan, en especial esas en las que matan niños como el genocidio que se está produciendo en Gaza y, alzando la mirada, empezar a interpretar, también acompañado de Ángel con su acústica «¿Is This The World We Created…?

Con la banda al completo y tras una breve presentación comienzan con el que quizás sea su tema más icónico, el impresionante “Bohemian Rhapsody”, en el que todos, músicos y público, cantábamos al unísono los inmortales estribillos hasta llegar a la parte operística del tema, que resolvieron mediante pistas pregrabadas con el grupo en pie en el centro del escenario y mirada al cielo. No pude evitar que imágenes de Freddie, Brian y compañía inundaran mi mente y llegaran incluso a emocionarme. La parte final del tema recobró la fuerza inicial con todos los presentes coreando a todo pulmón.

Le seguirían “Hammer To Fall”, “Crazy Little Thing Called Love” y “Radio Ga Ga”, con el respetable pletórico, lo que animó a Richard a implicarnos en los clásicos “Eooo” que servirían de introducción a “We Will Rock You” incitándonos a seguir con las palmas su inolvidable ritmo, que Alejandro vestía de manera impecable, mientras De La Uz presentaba a los músicos que le acompañaban.

Primera salida del guion, con respecto al setlist que Queen realizaba en 1986, con la imprescindible “I Want It All”, tras la cual los músicos se despidieron abandonando el escenario para volver poco después, no sin antes ser ovacionados y animados por el respetable, para interpretar la emotiva “The Show Must Go On”. La recta final del concierto no tuvo sorpresas y enlazaron “Friends Will Be Friends” y “We Are The Champions” para terminar con Richard ataviado con corona y capa al igual que Freddie hacía al final de sus shows.

Un tributo, o mejor un homenaje, al legado de una banda imprescindible, realizado con respeto y maestría (cerrando los ojos era fácil transportarse a 1986 y estar viviendo un concierto de los mismísimos Queen), en el que músicos y público disfrutamos de una experiencia inolvidable. Es la segunda vez que veo el espectáculo y por lo leído en sus redes parece que el proyecto tiene continuidad. Espero que así sea.

Muchas gracias al grupo y la organización por las facilidades y un saludo a los amigos y conocidos que allí nos congregamos, en especial a los miembros de Argion que quisieron apoyar a su frontman en esta aventura. Nos vemos en la siguiente, hasta entonces, salud y rock and roll.

Texto y Fotos: Miguel Rubio

Luarca Metal Days 2025: Gran avance del cartel

El festival asturiano Luarca Metal Days desvela de una tacada 11 bandas para su segunda entrega que tendrá lugar el 11 y 12 de julio del próximo 2025 en Luarca. Tras la confirmación de Legacy Of Brutality al termino de su primera entrega se suman al cartel Koma, Lujuria, Cobra Spell, Azrael, Vendetta FM, Soldier, Exiler, Sam Scares, Bestia Negra, Póstum-0 y Apotropaico.

A falta de 4 bandas por anunciar para el cierre del cartel continúa la campaña de abonos a precio reducido a través del siguiente enlace:
https://www.luarcametaldays.com/paginas/venta.html

Crónica: The Electric Buffalo (Avilés 23/3/2024)

Nuevo llenazo en la Factoría Cultural, diría que constante habitual en todos los conciertos programados por Factoría Sound a los que hemos asistido en el recinto avilesino, y que tuvo esta vez a los asturianos The Electric Buffalo como únicos protagonistas de otra gran velada de rock and roll. Los más habituales a Heavy Metal Brigade conoceréis de sobra a la banda que forman Álvaro Bárcena en guitarra y voces, Sergio Tutu al bajo, Sam “Stone” Rodríguez en teclas y Wilón DeCalle en baterías.

Sobresalía la preciosa Slingerland blanca en la básica puesta en escena del cuarteto. Pasan unos quince de las nueve cuando los flamantes ganadores del premio Amas al mejor disco de rock (reseña) hacen suyo el escenario avilesino, que lo hacen atacando con la instrumental “Don’t Want You No More” a través de un sonido cristalino y limpio pero a la vez profundo y potente. Un buen ejercicio de equilibrio técnico, si bien la voz de Bárcena apenas era audible durante las primeras estrofas de “Wait For Us”.

Momentáneo, porque toda vez la banda enfrenta “The Raven”, perteneciente a su último álbum de estudio “Patrolman”, el derroche de clase y feeling es innegable. Bárcena domó con pericia su roja Gibson SG y todo fraguó para poner los cimientos de una noche que se presumía para el recuerdo. Sería el propio frontman quien agradecería al público su presencia. “No es fácil para una banda local llenar” y tenía razón. No hay más que remitirse a casi cualquier crónica precedente. Hubo tiempo para rememorar un anterior disco “que no se encuentra en ninguna parte”, con un Sam Rodríguez agigantado tras el piano y el Hammond XK-3, entrando en terrenos más calmos y casi diría terrenales.

Y es que la banda derrocha clase y saber hacer. Más aún cuando ves a a Álvaro Bárcena echar mano del slide y eres consciente de que la aquello sólo puede ir a mejor. Gran solo el que nos deja en “Walking On Thin Ice” para un set que, en este paso por su tronco central se apoyó en un gran DeCalle para derivar hacia un nervio más rockero. Primero con un potente recuerdo al primer álbum, luego con la más reciente “New Rules” y volviendo finalmente a su “Keepin’ It Warm” de 2016 con “Road To The Cliff”. Vimos bien de voz al que fuera integrante de una de nuestras bandas de culto favoritas como fueron (¿son?) Amon Ra, dibujando un registro que se amolda como un guante a la clásica y elemental propuesta del cuarteto.

The Outsider” nos retrotraería de nuevo al “Hidin’ From The Butcher” de 2009, inundando de humo la Factoría y derivando a término hacia una extensa y muy gozosa jam, digna de otros tiempos, y en la que el cuarteto se desenvolvió como pez en el agua que diría un clásico. Uno de los puntos álgidos de la noche. Por lo inusual que resulta en los tiempos que corren pero muy especialmente por la forma en que dejó entrever la mejor cara de The Electric Buffalo en lo que a interpretación se refiere. Muchos quilates sobre el escenario y un público que se lo estaba pasando en grande. “Era un poco larga” exclamó Bárcena a término de la misma. Sinceramente, si hubiera durado otros diez minutos, servidor tampoco habría puesto mayores pegas.

Bárcena coloca una cejilla en el mástil de su SG y de pronto el show vira hacia terrenos mucho más racionales, empezando por la más terrenal “You Know How” y siguiendo con una “Old Love”, de su último álbum, ante la que emerge un mar de teléfonos móviles que no quisieron perder ripio de todo cuanto acontecía sobre las tablas. Ciertamente su estribillo engancha, también la elegancia con que la banda dispone y aborda esos contornos más melancólicos. Otro punto álgido del show.

Por cosas como el prólogo de “Souls With No Name”, y su tan marcado deje más árido y desértico, es por las que merece la pena seguir adelante con el rock and roll. La banda alcanzaría aquí nuevas cotas, ampliando el rango que abraza su setlist y dibujando la que puede que fuera mi interpretación favorita de toda la noche. Bárcena de nuevo con el slide, “Stone” Rodríguez y Tutu apoyando en coros y la sensación de estar ante una banda enorme.

Una banda que se iría para retornar al rato con la igualmente tranquila “Hotel Bar”, puro sentimiento, toneladas de clase y demás tópicos habituales. “Habrá que hacer una de esas largas”, anuncia Bárcena, preguntando a Tutu “¿recuerdas esta?”, que resultó ser nada menos que “Blindman In The Dark” de los gigantes estadounidenses Gov’t Mule, que vino a albergar el solo más grueso y rotundo de la velada. Tras las obligadas presentaciones por parte de Bárcena, “aunque ya les conocéis”, le llegó el turno a una “The Hardest Man” que demostró que esta es una banda de pleno derecho para un medio como este. Y quien piense lo contrario desde luego no vio lo que vimos nosotros la noche del pasado sábado. Sus razones tendrán. Bien es verdad que echamos en falta “Patrolman”, el tema en que honran la figura del tristemente fallecido Alejandro Espina, pero por lo demás un bolazo de los buenos.

Y es que vivimos tiempos felices en lo que a la música en directo se refiere. Encadenando buenos shows uno detrás de otro y no podemos más que dar una vez las gracias a quienes lo hacen posible. Tanto arriba como abajo del escenario. Qué os vamos a contar. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz