Crónica: Seronda Rock (Avilés 25/10/2025)

Con la primera edición del Seronda Rock se presentaba una ocasión que ni pintada para tomar el pulso a cuatro formaciones asturianas: Bestia Negra, Cuenta Pendiente, State Of Crime & Science y Sküld. La sala Paseo Malecón impondría sus rigores y Heavy Metal Brigade no perdería ripio de cara a esta crónica que hoy os traemos.

Una de las formaciones más activas de nuestro pequeño terruño, la buena gente de Bestia Negra, iban a ser los encargados de dar comienzo al sarao. O no, pues instantes antes se produce una pequeña presentación que ya pone a la gente en alerta. Con la formación inalterada desde nuestros últimos encuentros con ellos, la siempre eficaz “Winds Of War” supone un buen inicio para ellos.

Gil, indomable maestro de ceremonias de la banda, apareció esta vez con gorra en lugar de su habitual sombrero. Y la banda tuvo algún percance de sonido antes de su segundo corte. Rápido y siempre al quite, Nefta se desvivió durante toda la jornada, intentando que aquello sonase como es debido. José en rítmicas y Román en solista, dejan una buena labor en “The Harbinger”, con la gente iluminando con las linternas de sus móviles. Me preguntaba yo dónde habrá quedado aquello tan romántico de los mecheros.

Gil, abandonando ahora sí la gorra en lugar de su más habitual sombrero, nos indicó que entonces comenzaba la “segunda parte del bolo”. Y al alimón con la banda nos dejó una “Angel Of Death” en la que sonaron tan rocosos como de costumbre. Ese indeleble metal old school marca de la casa. Uno de mis riffs favoritos de su repertorio junto a la buena labor de Nacho y José en coros redondearon la descarga. “Gift From Gods” ahora también es un homenaje a Ozzy, por razones obvias, saca la cara más veloz de Carlos Reboredo tras baterías. En líneas generales estábamos viendo a una banda muy asentada y segura sobre el alto escenario de la sala.

Encarando ya la recta final, nos dejaron un tema nuevo, que planean salga “antes del siglo XXII” y en el que la banda no traiciona sus esencias. Gil agitó la bandera, Román se destapó con otro buen solo, tapping incluido, y como suele decirse, todo salió a pedir de Milhouse. El propio vocalista dedicaría “Fear” a su bendita madre, presente el pasado sábado en la Malecón, y finalmente dirían adiós mientras aseguraban que odiaban nuestras caras. Jugando con el público y sabiendo divertir y divertirse. Que nunca nos falten.

Cuenta Pendiente eran la banda a descubrir del cartel. Banda de nuevo cuño pero sonido añejo, amarrado al rock urbano, y sobre la que recaían unas cuántas incógnitas. Lo cierto es que se rodearon de buenos amigos. No eran pocas las camisetas que vimos entre el público, algo que no deja de ser un buen indicador. Manuel Crespo, voz de la formación, arrancaría el set entre el público. No es que llegase tarde, son las virtudes de los inalámbricos. Al alimón con su banda procura así un arranque en el que cabe una cierta nota de color.

Destacaba la bandera de la banda que colgaba del pie de micro. También esos ramalazos a unos primigenios Los Suaves que entregan en “Dime Mi Niña”, uno del par de temas que, a día de juntar estas letras, han estrenado en su perfil en Spotify. Los duendes del directo no quisieron ser menos con ellos y la banda tendría que afrontar algún que otro percance a lo largo del set. Hubo tiempo de unas presentaciones, muy sui géneris, por parte de Crespo. Sería el propio vocalista quien enseñaría a la gente uno de sus próximos estribillos. Y el público se animó con eso de “Te lo ordeno yo”. Desde luego, vista la reacción de la gente, y pese a los inconvenientes inherentes al directo, la banda parece haber caído de pie en su aún corta trayectoria.

Tu Cruz”, sobre la necesidad de repensar todo lo referente a nuestra salud mental, amplificó las fronteras de su sonido. Una banda que acertó a sonar más melancólica ahora, amén de mostrar unas buenas hechuras en lo compositivo con ese trazo más diverso. Más adelante caben cortes más tranquilos, por donde se colaba el espíritu del Robe Iniesta más amable. Precisamente, unas de las bandas que mejor supo hacer suyo el legado de Extremoduro, los navarros Marea, serían debidamente reverenciados sobre el escenario de la Malecón. “Trasegando”, de aquél “La Patera” de 1997. Ya es puntería, para un disco que tengo en mi colección de los chicos de Berriozar.

En la recta final caben recuerdos y dedicatorias a aquellos bares cuyos altavoces siempre escupían buen rock and roll, con la banda dejando su cara más punk y Crespo de nuevo entre la gente. También el asalto a Gil de Bestia Negra, quien se aupó a las tablas para un improvisado “Breaking The Law” (Judas Priest) y ese ataque a las malditas sectas (guiño a Los Simpsons incluido) con el que se despidieron. Nos agradaron. No vienen a reinventar el juego pero dan buenos pases al pie. Lo del sábado fue una pequeña muestra. Estamos atentos a todo lo que venga por su parte.

El de State Of Crime & Science, o S.O.C.S., no iba a ser solo un set más para el quinteto. Y es que la banda anunciaba hace escasas fechas en sus redes que éste sería el último show de Iván a bordo de su disciplina. El batería decía adiós a un fructífero transito en el seno de la agrupación gijonesa y Heavy Metal Brigade no quiso perderse una cita tan especial.

Todo arranca con “The Hole”, con la banda tan centrada como acostumbra, pero es cierto que con un sonido no tan redondo como en muchas de las citas previas con ellos. La sala, comentaba al comienzo, impone sus rigores. Con eso y con todo, a nadie se le escapa que Osana transita con firmeza por la exigente línea vocal de “Vortex”. Sería ella quien se encargaría de recordarnos el infausto paso de la banda por la última edición del Oviedo Rock (enlace para los más despistados), al tiempo que enviaba una (cariñosa) amenaza a Nefta. Anécdotas al margen, lo cierto es que en “SOCS” están más que seguros, con especial mención al buen solo que entrega aquí Marc Segond, arrinconado en una esquina del escenario y en un rol aparentemente discreto. Nada más lejos. Al enlazar con “Lost”, abrochan presente y pasado en un cumplido repaso a su incipiente trayectoria.

Al igual que de pronto un groove muy marcado atraviesa “Self-Delusion”, “Throught The Mirror” extrae lo mejor de Iván tras baterías. Juntando los buenos coros de Marc a la buena recepción que logran del público aquí, sigo pensando que esta es una de sus composiciones más redondas. La frontwoman de S.O.C.S. mencionaría entonces que aquél iba a ser la última noche de Iván con ellos. Y toda la vez el batería recibe unos bien merecidos aplausos, la propia Osana se destapa con una de sus mejores intervenciones de la noche en la más tendida y melancólica “Cursed Gift”. En “Last Days” de nuevo pensaba en que la sala no hacía total justicia al sonido de la banda. En cualquier caso, ellos tiran para adelante con su particular revisión del “Losing My Religion” de R.E.M. para después cerrar con “Should I?”, con Iván aporreando la caja como si, efectivamente, fuera la última vez. Un buen final. Comienza ahora la procelosa búsqueda de un sustituto a la altura. A tenor de lo visto en tantos bolos, no será empresa fácil.

De Puerto de Vega a Avilés. Sküld venían para poner un punto final de heavy metal a la antigua usanza. El quinteto, al que llevaba tiempo sin evaluar, llegó a la Malecón con las ganas intactas, presto a sonar tan orgánico como acostumbra. Y es que, introducción al margen, en su música no caben aditivos de ningún tipo. Metal directo y disfrutón para un distendido, afable incluso, fin de fiesta.

Roberto está dejando un buen solo en la inicial “Blood Eagle”. Y me gusta esa construcción tan alterna que muestran. Aunque no es menos cierto que la gente pareció conectar en mayor medida con “Lágrimas De Freya”. Hay un puente de una tranquilidad muy acusada aquí. Tal y como Bestia Negra al comienzo de la jornada, la suya es la cara más lúdica y juguetona del heavy metal, lo que desde luego no resta ni un ápice de interés (por mi parte) al respecto de su desempeño. Para gustos, ya se sabe. No faltaron los obligados agradecimientos. Y Sküld viraron entonces hacia “Odín”, de seguro uno de sus cortes más vibrantes. Buena turné solista aquí, por cierto.

Por lo general supieron ejercer como buen cierre de fiesta, sin olvidarse de tramar un setlist que llama la atención por su diversidad. Como muestra, el medio tiempo “Dear Son”, con otro buen solo de Robert y una Lorena al micro que era la de los mejores días. La propia frontwoman de Sküld bajaría a mezclarse con la gente y dar lo mejor de sí en “Huye”, el llamamiento de la banda a alejarse de, eso que ahora llaman, personas tóxicas. Llamamiento al que me sumo, no veáis qué paz. Fue Chinky Peláez quien cargó con el solo aquí. Para ir echando el cierre quedaban los agradecimientos por parte de Jose Carlos a Nefta, por su infatigable (inmensurable diría yo) labor durante toda la jornada. Y una versión del siempre dicharachero “Heaven Can Wait” de los Gamma Ray más amables o una Lorena que no dudó en bajar de nuevo y bailar con el público en “Long Distance Reader”.

Había sido el final para ellos. Un muy buen final, diría incluso, con Lorena forjando un gran set tras el micro y la banda sonando redonda y compacta. Pero el empeño de la gente quiso que hubiera una bola extra, en forma del original de Joan BaezDiamonds And Rust” a la Judas Priest, en la fecha que había sido (por el sábado) la del setenta y ocho cumpleaños del legendario Glenn Tipton. Un cierre que, la cabra tira al monte, agradecí como el fan insoportable de la banda británica que soy. Un gusto siempre encontrarse con esta gente.

Ardía hasta el chasis un coche a la altura de Lugones cuando nos dirigíamos al Seronda Rock y sin embargo no fue eso lo más cálido que verían nuestros ojos en la jornada del sábado al domingo. Calor, de verdad, el que dan citas como esta, rodeadas por el más sano de los compañerismos, en las que te reencuentras con buenos amigos, tanto músicos como fans, y olvidas algún mal que otro con un poco de rock and roll. Por ello agradecer a todos quienes lo hicieron posible, iniciativas como esta nunca están de más, saludar a las buenas gentes con las que departimos en un momento u otro de la velada y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Seronda Rock 2025

Bajo el nombre Seronda Rock tendrán lugar el sábado 25 de octubre en el Paseo Malecón avilesino los conciertos de los renovados langreanos Cuenta Pendiente, Bestia Negra, State Of Crime & Science y Sküld.

Cuatro bandas que unen fuerzas en una velada de camaradería, rock y metal que abrirá puertas a las 19 horas con acceso libre que no gratuito. Se habilitará una taquilla inversa para que en un ejercicio de responsabilidad el espectador decida cuanto aportar.