Crónica: Arcanxo Festival (Sábado 18/7/2026)

Segunda jornada en el Arcanxo Festival. Tras las buenas sensaciones que nos llevamos el día anterior, el nivel de las bandas y el ambiente que se creó, empezamos esta segunda parte con muchas ganas de ver qué nos deparaba. El calor volvió a acompañarnos y el sol aún nos pegó con más fuerza, de modo que, hubo que optar por seguir a las primeras bandas desde las zonas de sombra, al menos en parte de su actuación. Pudimos ver abanicos y hasta paraguas como parte de la indumentaria de rigor y agua, mucha agua, hasta agotar totalmente las existencias en barra.

Con estas circunstancias, los portugueses Chaosaddiction se encontraron con que pocos valientes se animaron a seguir sus progresiones sobre el escenario pegados a las vallas. Nos presentan su álbum debut “Kintsugi” en el que combinan un groove metal con ciertas partes de speed y otras más melódicas y cadenciosas y muchas influencias noventeras. Abren con “Into Chaos” y “Drama King”. La velocidad aumenta en “Sinto Muito”. Gozaron de un sonido que fue mejorando conforme avanzó el set y consiguieron arrancar algún circle pit tempranero con “She’s A Drug” y “Lovesick”, dando por concluida su actuación a las seis de la tarde con una brutal “Fuck You, Next”. Banda de reciente creación y que gustó mucho entre los presentes.

Los catalanes Savaged fueron los encargados de poner el toque heavy metal old school en esta jornada. Recién llegados de Madrid donde actuaron la noche anterior (nos comenta a posteriori su frontman, Jamie Killhead, que aún le quedaban en el pelo restos de laca) desembarcaron en el Arcanxo para ofrecernos un repertorio en el que combinaron temas de sus dos LPs, el “Night Stealer” y el último del 2025 “Rising”. También el escenario presentó un aspecto muy colorido con un telón de fondo, con la portada de su álbum debut y dos paneles laterales, que le dieron mucha vistosidad a la actuación. Con los primeros acordes de “Fire It Up” ya captaron nuestra atención y nos fueron envolviendo en esos ambientes ochenteros en los que se desarrolla su música, una buena colección de riffs afilados, estribillos pegadizos y voces agudas. Gran complicidad entre las guitarras de Jamie y Joan Grimalt defendiendo “Stealing The Night” y “Across The Burning Fields”, junto al nuevo bajista, Ángel, con el que estuvieron muy sincronizados. Cierran esta primera parte con “Tons Of Leather”, muy bien recibida por los más fans del género, tras la cual, la banda abandona el escenario, para regresar con “Texas Bloody Texas”. Es entonces cuando los músicos son asaltados por el protagonista de la famosa película, motosierra en mano. Finalmente, rematan con “Queen Of My Salvation”, una de las más coreadas y “Running For Your Love (Tonight)”. Solo cinco años de trayectoria los avalan, pero también es otro nombre a tener en cuenta, sobre todo, en los circuitos más clásicos.

Nuevo giro estilístico hacia los sonidos más oscuros, atmosféricos y tenebrosos. Lástima que el horario establecido y la luminosidad del momento fueran elementos poco propicios para que ANZV (que, no obstante, estuvieron soberbios), pudiesen desplegar toda su ambientación black y ritualista para transportarnos a otra dimensión. No obstante, el ritual comienza igualmente cuando Ahnum prepara una bandeja con velas y otros elementos místicos y se dispone a dar comienzo a un repertorio que navega por sus dos trabajos “Gallas” (2022) y “Kur”(2025). Bañados por una ola de incienso, la actuación de los portugueses no dejó indiferentes a nadie. El aspecto del vocalista, descalzo, con una bátula, de la que se desprende en otro momento del show, acompañado por cuatro músicos más que comparten una estética recordando la cultura arábica, crea un conjunto compacto y no solo en los estilístico, sino también en lo musical. Si bien es cierto, que les faltó, tal vez, una mayor cuota interpretativa, a nivel sonoro fueron capaces de crear una atmósfera envolvente, bailando del black al death con mucha personalidad. No faltó la comunión con el público de un Ahnum arrodillado en medio del terreno y que fue muy bien celebrado. Una actuación que también gustó mucho, aunque fuera desde la distancia que resguardaba del implacable sol.

Lo de Picture fue un auténtico regalo para los presentes en el Arcanxo. Veterana banda de indudable culto, llegados desde los Países Bajos para dar una magistral lección de cómo hacer y defender el heavy metal. Con 48 años a las espaldas desde sus inicios, como más tarde nos recordó su vocalista Peter Strykes, solo con pisar las tablas del escenario ya nos metieron a todos en el bolsillo. “Griffons Guard The Gold” fue el tema elegido para empezar a mostrar un curriculum en el que la experiencia respiraba por los poros de los cinco músicos. El saber estar del señor Strykes, en constante conexión con el público, presentando los temas, cercano y divertido, abarcaba todo el espacio, en el que el resto de los componentes se movían como pez en el agua. Navegaron en su repertorio entre sus trabajos más significativos de los años 80, junto a un par de su última creación “Wings” (2019), acompañados, en todo momento, por un sonido bien nítido. Solo hicieron falta tres temas para quedar todos a su merced. No hubo mácula en el desempeño con las guitarras de Appie de Gelder y Len Ruygrok, pero el protagonismo se lo llevó Rinus Vreugbenhill, que, a sus 74 años, mostró una gran destreza con su bajo y no paró de moverse cual chiquillo, disfrutando enormemente y, por supuesto, transmitiendo esa energía que se contagió a lo largo de todo el repertorio. “Diamond Dreamer” fue buena muestra de ello, luciéndose Strykes en la parte vocal y saltando al unísono con el bajista. Todo el mundo saltando en la siguiente “Eternal Dark” y coreando el estribillo, con un desatado Laurens Bakker a la batería. “You’re All Alone” fue descrita como la preferida del cantante holandés. “Bombers” pone el punto más nostálgico, como referente de aquel primer álbum de 1980 y Rinus, bajo en mano, se mezcla con el personal, formándose un cuidadoso circle pit a su alrededor. “The Hangman” y “Lady Lightning” cierran una actuación para enmarcar y que va a ser una de las más recordadas en las ediciones pasadas y futuras del Arcanxo.

La tarde iba cayendo y el ambiente estaba ya lo suficientemente caldeado para recibir a las huestes teutonas, Destruction, con gran expectación ante un show especial que celebraba el 41 aniversario de su mítica obra prima “Infernal Overkill”. Un gran telón de fondo, dos paneles laterales y el doble bombo adornados con la portada del citado disco así nos lo hacen saber. A las 21:45 horas, la marcha imperial de Star Wars precede a la salida de Schmier y los suyos, que irrumpen cual ametralladora, provocando con “Invincible Force”, circle pits y pogos que no cesarían a lo largo de la descarga. Caen uno por uno y por orden todos los temas del mítico disco. “Death Trap” que nos vuela la cabeza y “The Ritual”, donde la dupla Martin Furia/ Damir Eskic sincroniza movimientos con el famoso bajista. Tras un breve descanso, Randy Black introduce, desde su batería, “Tormentor”, con frenética actividad de banda y público. La voz desgarradora de Schmier nos recuerda la historia de este disco antes de acometer uno de sus temas fundamentales: “Bestial Invasion”, pasándonos por encima cual apisonadora con sus riffs, mientras el personal se bate en frenéticos circle pits e imparables crowd surfing. Junto a “Antichrist”, es uno de los temas que más frecuentan sus repertorios, no tanto como la instrumental “Thrash Attack” y “Black Death”, tema de más de siete minutos, que nos presenta Schmier y que tuvimos el privilegio de disfrutar en este especial directo. El sonido rozó la perfección, desde mi punto de vista, volumen, nitidez, crudeza en su justa medida. Terminado el recorrido por el homenajeado álbum, la banda abandona el escenario para regresar de nuevo con un puñado de temas que comienzan con “Curse The Gods”, iniciando otro buen repaso por el que fuera su segundo y bestial trabajo de 1986: “Eternal Devastation” “Estamos celebrando el heavy metal en Galicia” nos espeta Schmier ante los primeros acordes de “Life Without Sense”, guitarras dobladas y endiablado solo de Damir. Últimos coletazos con dos clasicazos de la banda, que no podían faltar como remate: “Mad Butcher” y “Total Disaster”. Se despide Schmier deseando suerte a la selección española de fútbol que jugaría al día siguiente la final del mundial, aunque ellos fueron los verdaderos triunfadores de la jornada.

Ciertos problemas técnicos con el ajuste de la batería de Venon Inc., provocaron un ligero retraso en la salida de la banda británica al escenario. Cuando lo hacen, abren con “Ave Satanas”. El trío se dispone en el centro de la tarima, bañados todo el tiempo por luces blancas, a veces, intermitentes, que se apagan, por momentos, provocando segundos de oscuridad extrema, como el propio sonido que nos inunda. Recorrido por sus dos discos de estudio del 2017 y 2022, respectivamente. Temas como “War”, “There’s Only Black” o “Blackened Are The Priests”, sientan las bases de una actuación intensa, contundente, donde el señor Tony “Demolition Man” Dolan muestra su saber hacer y estar, una presencia escénica que copa las miradas pero que no protagoniza solo, ya que un espléndido Curran Murphy “Beleth”, a la guitarra, no dejaría títere con cabeza, entre los aún supervivientes de la descarga anterior de los germanos. En “Cursed” la complicidad instrumental entre Demolition Man y Beleth nos da muestras de lo bien empastada que se encuentra la banda. JXN desde la parte superior de la tarima, aporrea la batería sin piedad. El público se muestra entregado y disfrutando del combo que surgió como una alternativa paralela a la alineación oficial de la legendaria banda Venom, liderada por Cronos. “Come To Me” e “Inferno” son dos muestras más de lo a gusto que se ve a los tres componentes, dando muestras de divertidos diálogos entre instrumentos, sin perder contundencia. El sonido resultó, en ocasiones, embarullado, pero solo desde las primeras filas, puesto que en el resto del recinto se apreciaba con mayor claridad. Sorprenden con “Live Like An Angel (Die Like A Devil)” de la primera andadura de Venom, allá por 1981, para retomar con una divertida “Black N’ Roll”. Un apretado set que finaliza con la versión de MötorheadThe Hammer”. Buenas sensaciones las que nos dejaron Tony Dolan y sus acompañantes, señal de que a Venon Inc. aún le quedan capítulos por escribir en esto del metal.

Bien entrada la noche y, a pesar de que el cansancio ya iba haciendo mella en algunos de los presentes, nos quedaba aún una descarga de alto nivel. Y es que los deathmetaleros melódicos Wolfheart salieron con un grado de potencia, que los iba a situar a la altura de sus predecesores. “Ancient Cold” da buena muestra de ello, Lauri Silvonen, al bajo, hace los coros junto a un inamovible Tuomas Saukkonen a la voz principal, que ejerce de maestro de ceremonias. Impasible en el centro de un escenario adornado con un gran telón. Las melodías bestias y armoniosas a un tiempo nos transportaban a la frialdad nórdica. Tras un imponente “Ghost Of Karelia”, pequeña pausa para hidratarse, mientras suenan bases pregrabadas que dan paso a que Saukkonen presente la banda y agradezca que, a pesar de las horas, haya aún público, que todavía tiene ganas de pasarlo bien y embarcarse en un circle pit mientras suena “Breakwater”. La actuación de los finlandeses fue siguiendo una misma línea, temas épicos, un poderoso vocalista (el mejor de la jornada) cuya voz retumbaba hasta en la última esquina del recinto del Arcanxo. La entrega de los presentes se evidencia en temas como “The Hunt”, muy aplaudido, que junto a “Grave” y “The Hammer” ponen el punto final a una actuación sólida, directa y que fue la puntilla para muchos de los presentes.

Sin embargo, esto no había terminado todavía. A esta tercera edición del Arcanxo Festival le quedaba una bala por agotar y ésta sería la aportada por los locales Raze. Los de As Pontes de García Rodríguez no se amilanaron ante la difícil tarea de ser el broche de oro del festival. Practican un thrash entretenido, de afilados riffs y ágiles solos de guitarra, a cargo de Liber (Strikeback). Cayeron temas de su último EP “So Mad”, como “Into The Coven”, así como del “Grave For The Weak”, con una ágil y bien recibida “Lethal Injection”. Los gallegos manifestaron tablas, velocidad y furia, buena base rítmica y gran trabajo de Sebas a los parches. En “Dirty Green Stickers” se muestran intrépidos. Vuelven con la propia “So Mad” que presenta el actual vocalista de la banda, Maca. Les quedaba poco tiempo a los gallegos y lo aprovechan sin dilación volviendo a su primer trabajo del que suenan “Operation Enduring Freedom” y “Crime, Scene, Do Not Cross” que pone el punto final.

Nos fuimos con una enorme sonrisa en la cara y con una sensación de desconcierto, ¿cómo un humilde festival pudo haber conseguido sacar adelante una edición con ese nivel de calidad, desde la comodidad, los precios asequibles y un entorno envidiable? Sea como fuere, lo consiguieron y nos quitamos el sombrero ante la organización. ¡Por muchos años más de Arcanxos!

Texto y Fotos: Erundina Artidiello