Resumen gráfico de la presentación de State Of Crime & Science celebrada el pasado viernes 31 de enero en la ovetense Lata de Zinc.









Fotos: José Ángel Muñiz
Resumen gráfico de la presentación de State Of Crime & Science celebrada el pasado viernes 31 de enero en la ovetense Lata de Zinc.









Fotos: José Ángel Muñiz
Resumen gráfico de la presentación de los renovados Automatic Kafka celebrada el pasado viernes 31 de enero en la ovetense Lata de Zinc.










Fotos: José Ángel Muñiz
Bajo la denominación “Dry Soil” se esconde el cuarto trabajo de los madrileños Adrift. Un total de seis temas producidos al alimón entre la propia banda y Santi García, quien se encargó de grabar y mezclar estas pistas en el Ultramarinos Costa Brava entre enero y febrero del pasado 2024. La formación actual se compone de Jaime García en baterías, Daniel Chavero al bajo, David López en guitarras y Jorge García en guitarra y voces. Con masterización de Víctor García (Aathma, Toundra, Ikarie, Bloodhunter…) y diseño y fotos de Jorge García (Ból! Estudio), el disco vio la luz vía Monolito Records el pasado 31 de enero.

Irrumpe denso “Overload” para sentar así las bases (o algunas de ellas) sobre las que se desarrollará el álbum. Hay cierta tensión en esos primeros riffs, en el juego que proponen ambas guitarras durante el prólogo. También una cuidada línea de batería de Jaime García. Me agrada la construcción de las estrofas, que vienen a contrastar con el desgarrado, indómito y definitivamente árido registro de Jorge García. Etiquetados a veces como “death metal experimental”, es esta una formación que no se doblega al blast beat incesante, que surca caminos más próximos al sludge más atmosférico. La producción, o cómo la mezcla acierta a equilibrar todos los elementos presentes, pone a estos Adrift, perdonen el tópico, a la altura de cualquier banda foránea. Sirva el poso más espacial que precede al epílogo como muestra.
Todo resulta de lo más orgánico. Sin maniqueos trucos de salón capaces de pervertir su manera de entender el metal extremo. Y “Concrete” es la mejor prueba de ello. Adrift arremeten más vivarachos ahora, con un bajo que percute con insistencia en ambos canales. Jaime García vuelve a dejar otra inquieta línea de batería, que acompaña a unas guitarras que ganan peso y crudeza aquí. Es el corte más rácano, en cuanto a duración, de todo el álbum, lo que no quita para que la banda lo recubra de buenos cambios de ritmo, apostados siempre en ese post metal crudo y arenoso. Lo mejor es el modo en que la banda parece terriblemente cómoda en este registro algo más vivaracho, entregando por igual atmósfera, músculo y desgarro.
“Edge” toma el testigo a base de reincidir en esos biorritmos más altos. En un riff que, tras cada escucha, no deja de recordarme a los (tristemente) desaparecidos Moho, Adrift proponen un viaje inclemente en el que cruzan guitarras de un poso casi psicodélico con riffs heredados directamente del black metal. Contorsionando géneros, tejiendo cuidados cambios de ritmo sin olvidar su cara más descosida y visceral. Sorprende, aún en un álbum como este, la tensa calma de su extenso tronco central, con Adrift transitando por un páramo inhóspito y desolado. Desesperado festín riffero, que Jorge García recorre en su habitual registro ominoso y descosido. Toda esa amalgama sónica viene a contrastar con la más acusada calma que irrumpe más adelante, con el bajo de Chavero superpuesto ahora a ambas guitarras. Guitarras algo efectistas aquí, que toman en este tramo final sonoridades más próximas al stoner, sin que ello venga a traicionar el espíritu mismo del tema que las acoge. Que pese al amplio abanico de influencias que manejan sean capaces de mantener un nexo común entre todas ellas creo que habla muy bien tanto de la producción de la que gozan estos seis temas como de su buen hacer como compositores.
“Restart” puede ser la que inicia de forma más amable de todo el tracklist. Es metal algo trotón, que despliega un nivel técnico sin florituras ni excesos. Operante siempre en favor de la propia composición que las aloja. Lo que sorprende aquí sin embargo son esas voces limpias, de aire casi ritualista, y la forma en que conjugan con el siempre árido y roto registro de Jorge García. Un corte que viene a romper con muchas de las ideas preconcebidas del álbum a estas alturas, siendo lo suficientemente hábil para mantenerse dentro de las propias fronteras del género. Hay riffs que tranquilamente pueden recordar a King Crimson, engarzados por unas baterías de Jaime García ahora un tanto más lineales. El tramo final se empecina en devolvernos a esos Adrift más atrevidos y atmosféricos sobre unas baterías casi marciales, desembocando finalmente en un curioso epílogo. Estupenda.
Agradecida calma la que propone el prólogo de “Blood Kills The Soil” con esas guitarras ahora algo tímidas, que vendrán de nuevo a contrastar con el iracundo registro de Jorge. Un penúltimo corte que afianza la cara más atmosférica de los madrileños, apoyada en una producción que parece entender a la perfección el material que tiene entre manos. Hay un poso algo más psicodélico aquí, que imbuye unas estrofas por momentos atrevidas e incluso desafiantes. Hay una mayor linealidad aquí y sin embargo puede que se trate del corte más excéntrico y diferente de los seis.
La final “Bonfire” parte desde un prólogo de fuerte poso atmosférico, aupado por una serie de arreglos de un cariz casi cinemático. Adrift se toman su tiempo ahora, de hecho composición más ambiciosa del álbum, y pronto dibuja guitarras que, sin ir más lejos, podrían recordar a los Tool más recientes. La voz de Jorge aparece ahora algo más hundida en la mezcla, generando una cierta extrañeza conforme transcurren las primeras estrofas. Las baterías de Jaime García recuperan aquél brillo de comienzos del álbum, ayudando a que la banda teja pequeños pero hábiles crescendos. Todo confluye en un puente central cercano a la ensoñación onírica. No diré que me recuerda a Alcest pero sí que intuyo un lejano guiño al shoegaze en estas atmósferas ahora apaciguadas. El cuarteto trama un largo epílogo en el que brillan sobremanera los riffs de Jorge y David, que terminarán por confluir en el cierre más abrupto que recuerdo en mucho tiempo. Un final estupendo en cualquier caso.
Uno de esos discos que solo entrará a una primera escucha a los muy duchos en el metal más desesperado y sofocante. Un viaje atmosférico por contornos a veces nada amables, que desafía al oyente casi a cada paso pero que, aún ahí, sabe tejer pequeños remansos de calma y sosiego. Con una gama riffera capaz de tender puentes entre el progresivo más clásico, el death a veces aberrante y el black más avezado, (casi) siempre bajo la angustiosa voz de Jorge García, Adrift han trazado un álbum que les debería confirmar como punta de lanza del post metal dentro de nuestras fronteras. Si tanto “Dry Soil” como estas palabras os llaman la atención, el próximo jueves día 6 de febrero tenéis una cita con ellos en el chigre cultural ovetense La Lata de Zinc.
Texto: David Naves
Expectación máxima ante la nueva venida de los folkies Celtian a tierras asturianas. La cita, planteada originalmente para el pasado noviembre y que hubo de ser cancelada por un percance de ultimísima hora, encontró acomodo finalmente el pasado viernes. En compañía de los vallisoletanos Xeria, había ganas de tomar el pulso a una de las bandas más pujantes de nuestro territorio.

Pero antes Xeria iban a hacer suyo el escenario del Gong para poner a prueba su reconocible metal sinfónico. Venían presentando “Fuego”, un segundo trabajo que pasó con buena nota por la web (reseña) y con la firme intención de meterse al público asturiano en el bolsillo. Sonaba una intro en la que se podía oír el tristemente célebre speech de J. Robert Oppenheimer, aquello de “Now I Am Become Death, The Destroyer Of Worlds” que hemos escuchado en una infinidad de álbumes de todo signo y condición. El caso es que conduce hasta “Una Lágrima Más” donde, entre grandes humaredas, se deja sentir una versión no tan sinfónica del cuarteto, que deja traslucir así unos engranajes mucho más mucho más orgánicos.
Enlazando temas y sin un segundo que perder, Xeria regresan a su debut de 2019 para una “Mi Reina” donde Marina Sweet demuestra encontrarse en un gran estado de forma. Dirigió a la banda con mano firme y supo conectar con una Gong muy por la labor. Todo el set de la banda se movió bajo una marcada premura. Incluso los agradecimientos de la propia vocalista. Sonando sin embargo potentes durante “La Luna Siempre Brilla”, con la frontwoman sentada en uno de los podios durante el puente y Carlos Z dejando un gran solo de guitarra. Marina Sweet introdujo “Fuego” buscando ese engarce con el público, uno de los cortes más amables del set.

Un set que tendría su sorpresa en forma de Lady Ani, vocalista de Last Days Of Eden, que acompañó a los de Valladolid durante “Morir En Tu Boca”. Para no estar previsto, según dijeron, la conjunción no se les dio nada mal a ambas intérpretes. Carlos Z dejaría otro gran solo en “Contra Las Estrellas”, ya con la carga sinfónica más presente y, por ahí, encontrando una versión más cercana a su encarnación de estudio. Y finalmente “Tienes Miedo”, llevada por la misma presteza que el propio set en sí, termina poniendo una buena nota a su desempeño, quedando eso sí la espina de ver una descarga completa por su parte.
A nadie se le escapa que Celtian están ahora mismo en proyección de convertirse en uno de los grandes nombres del metal en castellano. Es algo que salta a la vista cuando uno ve una sala tan repleta en una fecha, coincidente en el tiempo con unos tales Tierra Santa, nada fácil. Pero la Gong se llenó de un público más heterogéneo de lo habitual que supo responder casi a cada imput que llegaba desde el escenario. La amplia formación radicada en Alcalá de Henares desarrolla un gran sonido ya desde los primeros momentos. Era esta la mayor de mis preocupaciones. Anteriores venidas del sexteto a tierras asturianas ya habían dejado claro que se encuentran en un gran estado de forma.

Así pues y para cuando superamos la intro y encaran “La Profecía”, las sensaciones no podrían ser mejores. Si además la voz de Xana Lavey se encuentra en buen estado de revista, como era el caso, no queda otra que dejarse llevar por su alegre folk metal. Brilló aquí ya Sergio Culebras en guitarras, con uno de mis solos favoritos de la noche. Celtian acertando a fundir buena técnica con aires folk portadores de un gancho terrible. “Sueños De Cristal” destapa, de hecho, a una Xana Lavey aún más torrencial. Y aunque la banda no escape a la dictadura de las pregrabaciones, desde luego sabe cómo poner a una sala a dar saltos durante una cuidada interpretación de “El Solsticio De Driade”. Fundamental en particular aquí y en general durante toda la noche los coros del propio Culebras y del flautista (y ocasional gaitero) Diego Palacio, alma mater del proyecto.
Lavey examinó las gargantas del frío público astur en “Hasta El Final”, que luego destapó esa cara más cercana al power de la efervescente banda madrileña. “Renacer” dibuja uno de los grandes riffs de la noche y acierta a ofrecer ahora esa cara más amable y optimista en la que tan bien se manejan. Pasó lista la frontwoman granadina de cara a recuperar “Nueva Era”, que fuera opener en la gira anterior, y que ofreció ahora una versión más nervuda y musculosa de estos Celtian. Brilló ahí David Lande en baterías, auténtico motor de la formación, y que supo destacar tanto en pegada como en agilidad. “Sendas De Leyenda”, de aquél álbum homónimo de 2021, sirve como ninguna otra como testimonio del buen rollo que se respira en el seno de la banda. Llama además la atención la versatilidad de los propios Txus Borao y Diego Palacio. Alternando entre violín y bouzouki el primero, las flautas y la gaita el segundo, en mitad de los propios temas incluso. Tienen su lección bien aprendida y se nota.

Y si bien es verdad que algún molesto acople vino a enturbiar “Tu Hechizo”, la Gong respondió llevando en volandas al sexteto, que termina formando un corro en torno a Lande y su (breve) solo de batería final. Lavey tendría aquí un merecido descanso mientras sus compañeros acometen la instrumental “Molly Bawn”. Descanso bien aprovechado pues la vocalista regresa para encarar una no poco exigente “Maleficio De Sangre” en la que conjugará su habitual registro limpio con voces más rotas y desgarradas. Al final una banda con una amplia gama de registros pero que nunca pierde un nexo común firme e identificable. Algo que se hace patente conforme vuelven a los entornos más amables de “Lágrimas De Cera”. Palacio tomaría entonces el micro de Lavey para comentar sobre el percance ocurrido el pasado noviembre y la consiguiente espera. “Mereció la pena” apuntó alguien desde el público. Y tanto que sí. Tiempo también para presentaciones o para que la banda volviera a contornos más próximos al power. O para la más pura calma de la delicada “Oh, Catarina”.

Aunque si hay un corte que de verdad engancha con el público en este tramo final, ese es sin duda “El Hijo Del Ayer”, que sería a la postre uno de los estribillos más celebrados del set mientras que “Serena”, del aún reciente “Secretos De Amor y Muerte” (reseña), ya apunta a que se va a quedar en sus bises durante largo tiempo. Una gran, gran versión de Celtian, con Xana Lavey aguantando las no pocas exigencias del setlist y la banda acertando a sonar como una única unidad sólida e indivisible.
Un gusto que diría aquél. La sensación que queda, y sin que ello vaya en menoscabo de nuestra muy querido Gong Galaxy Club, es la de que futuras venidas del combo alcalaíno requerirán muy probablemente de recintos mayores. Ya digo mueven a un público muy heterogéneo y su encarnación en vivo poco o nada tiene que envidiar a la que muestran sus álbumes de estudio. Si mantienen esa chispa y esa solidez, quién sabe dónde está el límite para una formación como esta.

Vaya por tanto el agradecimiento a North Coast Management quienes han hecho posible esta nueva parada de Celtian en nuestro territorio, un saludo afectuoso a ambas formaciones y un abrazo grande a la agradable compañía. Ya saben: nos vemos en el siguiente.
Texto: David Naves
Fotos: David Naves / José Ángel Muñiz
La Asociación Catro Caños organizadora del festival lucense Vendaval Fest que se celebra en el mes de julio en Ribadeo organiza los conciertos de O Galiñeiro, cuatro eventos en cuatro meses para recaudar fondos para sufragar la próxima entrega del festival y que inaugurarán con las formaciones asturianas Aneuma y State Of Crime & Science.

Los cuatro conciertos de los que consta el ciclo se desarrollarán en el cine teatro de la localidad con inicio el sábado 15 de febrero con Aneuma y los gijoneses S.O.C.S. como protagonistas, continuará el día 22 de marzo con los ribadenses Kornucopia, el 12 de abril con la también formación local Beetle Judge y el colofón lo pondrán el 25 de mayo The Mike Ross Band.
El Vendaval Fest tendrá lugar los días 25 y 26 de julio y cuenta con las siguientes bandas confirmadas hasta el momento: Reincidentes, Boikot, Aphonnic, The Mothercrow, The Grassland Sinners, Skama La Rede, Cuarta Xusta y Sandford Music Factory.
Entrada anticipada 8€ a través del siguiente enlace:
https://woutick.com/es/entradas/aneuma-en-ribadeo
La presentación en vivo de «Dry Soil» el nuevo disco de los madrileños Adrift arrancará el próximo jueves 6 de febrero en la ovetense Lata De Zinc. La parada asturiana contará con el cuarteto hardcore local Jacques Mornard como invitados.

El combo post rock capitalino que editaba el pasado mes de enero su cuarto trabajo de estudio llega a la capital del principado capitaneada por el cantante y guitarrista Jorge García, reciente fichaje de Toundra. Un tirada de 300 copias publicada a través de su propio sello Monolito Records que nos atrapa en su atmósfera característica, llena de riffs pesados, repetitivos y retorcidos, llevando un paso más allá la evolución natural de la banda tras 25 años de trayectoria. Un tratado sobre los límites a los que se llevan los aspectos más básicos de la humanidad, sobre cómo lidiamos con los conflictos y contradicciones que enfrentamos a diario y sobre cómo secamos absolutamente todo, exprimiéndolo hasta la última gota.
Jacques Mornard por su parte llegan con el EP «Dientes» en el zurrón. Su última obra de estudio veía la luz en agosto del pasado 2024. Los de Turón son una banda nacida de las experiencias colectivas y amistades de sus miembros, ex componentes de bandas como The Constant, Dumange, Amplify o Redset, canalizando la transformación y la resistencia que se siente en el antiguo enclave minero en un visceral e intenso compendio de canciones.
Horarios:
Jacques Mornard: 21:15 horas
Adrift: 22:15 horas
Entrada anticipada 12€ a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/events/adrift-avern
Los thrashers ibicencos Apotropaico, que este verano se pasarán por el Luarca Metal Days, estrenan videoclip para la canción «Anger Slice» incluida en su último lanzamiento discográfico «Reborning» del que os dejamos en su momento cumplida reseña aquí.
Escrito y dirigido por Pablo Kiaro el documento gráfico no escatima en espectacularidad, intentando plasmar la potencia y dinamismo que Apotropaico desprende en directo.
Los madrileños Sinaia dejaron patente en el último festival Rockvera que se mueven como pez en el agua entre las fronteras del metal, el punk y el rock. Dispuestos a repetir demostración regresan a nuestros escenarios el sábado 8 de marzo con parada en el gijonés Tizón Sound. Velada en la que volverán a compartir tablas con el combo punk rock ovetense Flashback.

La formación compuesta por Javier Jiménez (Ebony Ark, Censurados) y Rodrigo Corredera (Censurados) a las guitarras, Iván Ramirez (Ebony Ark, Skizoo, Santelmo) a la batería, Israel Martín al bajo (Ska-P, Dakidarria, Seiskafés) y Valentín Domínguez a la voz presentarán su última obra de estudio, el EP «Huellas» editado a finales del 2023.
Entrada anticipada online 12€ a través del siguiente enlace:
https://www.woutick.es/evento/59234/entradas-sinaia-en-gijon
Resumen gráfico de la actuación de Secta el sábado 25 de enero en el gijonés Tizón Sound.













Fotos: José Ángel Muñiz