Agenda: Dätcha Mandala + Mr. Goliath en Oviedo

El power trio psicodélico francés Dätcha Mandala regresa a nuestros escenarios para presentar su tercer álbum de estudio «Koda» en una extensa gira estatal con parada en el espacio multidisciplinar Kuivi Almacenes.

La cita asturiana con el trio afincado en Bordeaux tendrá lugar el sábado 1 de marzo con acceso gratuito.

El tour cuenta con la formación madrileña Mr. Goliath, proyecto personal del talentoso guitarrista Pablo Kayadi, como banda invitada. Presentará su nuevo material, continuación de su último álbum La Era De Piedra editado en abril del 2022.

Honara: Disco Debut y Presentación en Directo

El sexteto post metal ovetense Honara presenta «Covenant» como anticipo a su próxima ópera prima «Resemblance» que verá la luz el 7 de enero.

La formación compuesta por Guillermo Villán (batería), Antonio Alcaide (bajo), Raúl Fernández, Moisés Fernández, Carmen García (voz) y Robert Smith ha desvelado varios detalles del trabajo. El proceso de mezcla y masterizado ha corrido a cargo de Nacho Angulo (Treeline Audio). La portada es un diseño de Francisco Sánchez (Wildlife Frankie) y han contado con la colaboración de José Mora (Totengott, Mad Rovers, Humo) a las voces.

El próximo sábado día 4 de enero presentarán el tema y el resto de composiciones de su álbum debut en la Sala Telva de La Felguera (Langreo) junto a los progresivos avilesinos Narwhale.

Entrada anticipada online 7€ a través de la web https://salatelva.es/

Crónica: Green Desert Water (Oviedo 26/12/2024)

Ni dos meses habían transcurrido desde nuestro anterior encuentro con las huestes de Green Desert Water. Además estas fechas entre navidades y año nuevo siempre son complicadas. Pero la posibilidad de descubrir (de desbloquear) un nuevo escenario pudo más que cualquier otra consideración. Ofrecía la tercera, esperemos que definitiva, ubicación del Kuivi la oferta más afín a este medio desde su inauguración y para allá que nos fuimos. Un evento que no pierde su característica terraza pero gana techo al fin, amén de contar ahora con una enorme sala multiespacio que, deseamos, nos procure unas cuantas alegrías.

Súmenle la pinchada de DJ Leña y qué mejor plan se les ocurre para una tarde noche de jueves. Y es que no fue poca la gente que se arrimó a Almacenes ávida de buen rock and roll. Mucha cara conocida, músicos y fauna diversa de esa que siempre presta ver. Así las cosas, cuando pasan cinco minutos de las nueve y vemos a Kike con aquella guitarra con que debutara en la ubicación original del Kuivi, el trío arremete con el inicio tendido y elegante de “Black Harvest”, sentando los pilares de otra buena noche para ellos. Tremendo el solo con el pie al wah que dibujó Sanchís aquí.

Buen sonido en líneas generales, que era una de mis preocupaciones nada más vi el alto techo del recinto, si bien a ratos la voz de Kike Sanchís se perdía en la mezcla. La banda, apoyada en firme sobre la base rítmica de Juan Arias (bajo) y Dani Bárcena (batería), enlaza entonces las habituales “Sacred Tree” y “Dead Sacred Tree” con un gran manejo de los cambios de ritmo. El público algo frío quizás. De ahí que no falten los “¡Eh!” tan habituales en el guitarra y frontman del trío. “Vamos a tocar una algo suavilla, a ver si os gusta” anunció el propio Bárcena, para proceder con “Kabul” y realizar un pequeño pero cuidado y medido acercamiento a las fronteras del blues…

… que enlazan con “Too Many Wizards” dejando por el camino su cara más ruidosa. Por ahí fueron construyendo un set de lo más ágil. Sin traicionar su sonido y siendo capaces de sorprender aún cuando, ya digo, les teníamos más que frescos. Lo que si estaba en el guión era el descamisado de Bárcena (un clásico ya), las presentaciones a cabo de éste y la cierta sorna con que introdujo el siguiente tema: “vamos a tocar un clásico del último disco. Un ballenato”, que no era otro que, claro, “The Whale”. Green Desert Water en su clave más, valga la redundancia, desértica, casi monolítica, poniendo a prueba las paredes de esta tercera ubicación del Kuivi. Estupendos riffs aquí y más que eficaces coros de Bárcena durante estribillos.

Pero es que “Shelter Of Guru” y aunque en cuanto a puesta en escena me sobrase algo de luz, demostró que si se lo propone este puede ser el trío más heavy del Principado. Vimos además aquí al Sanchís más esforzado en tareas vocales de toda la noche, sacando adelante su interpretación más visceral sin perder un ápice de clase. El cierre llega con el recuerdo al primer disco, “Solar Plexus”, también con los Arias y Bárcena más ruidosos y enfebrecidos de todo el set. Un set que se nos hizo algo corto, poco más de cuarenta y cinco minutos si mis anotaciones no me engañan, pero que sirvió para descubrir un recinto de inmensas posibilidades. Un espacio que la a veces tan aburrida Oviedo venía reclamando desde hace ya mucho tiempo.

Green Desert Water se están convirtiendo (si no lo son ya) en una de nuestras bandas fetiche por méritos propios. Única formación en tocar en las tres ubicaciones que ha tenido el evento hasta ahora (con sus correspondientes crónicas en esta página) y a la que sólo le podemos pedir un tercer trabajo que confirme y amplíe las buenas sensaciones que dejaron “Solar Plexus” y “Black Harvest”.

Por nuestra parte nada más que pedir disculpas por lo raudo de nuestra huida. Era día de colegio que diría aquél, y tocaba recogerse pronto. Mandar eso sí un abrazo a Leña, a la propia banda y a los habituales que nunca fallan. Vayan desde aquí nuestros más que sinceros deseos de que entréis con buen pie en el año de la mala rima y ya sabéis: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Mystereo: Concierto 20º Aniversario

Veinte años de trayectoria musical llevan los gijoneses Mystereo, siempre con la misma formación, es decir, Alex Camargo (guitarra), Sixto Santamaría (bajo), Alex Fernández (batería), Adrián Muñiz (voz) y Bruno Suárez (guitarra) y abrazando el rock alternativo como propuesta musical. El próximo sábado 4 de enero toca celebrarlo como se merece en la Sala Acapulco de Gijón, en una velada que promete un viaje psicodélico y lleno de rock con invitados sorpresa, temas inéditos, versiones y un repaso completo por sus cuatro álbumes de estudio.

Su última obra de estudio «Panic» veía la luz en diciembre del 2022 tras una década de silencio discográfico.

Entrada anticipada online 10€ disponible a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/es/events/mystereo-20-aniversario

Venta física en los siguientes establecimientos de Gijón:
@laminaxixonrock
@morrisoncerveceria
@libreriaparadiso

«This Cowardice» primer adelanto del próximo disco de Drunken Buddha

Asistimos a la grabación del videoclip «This Cowardice«, el que será primer sencillo promocional del próximo álbum de los gijoneses Drunken Buddha. Para el documento gráfico la formación ha contado de nuevo con Titi Muñoz en labores de dirección y realización. La canción cuenta con la colaboración a los coros de varios rostros conocidos de la escena asturiana como el fotógrafo Sergio Blanco, David Naves, habitual cronista de esta casa, Gil (Bestia Negra), Larry Runner (Diario De Un Metalhead) o René «Vieyu Repunante» García entre otros.

El álbum que llevará por título «III» que verá la luz en el primer trimestre del 2025 ha sido grabado en Magoo Studio con Juan Martínez a los mandos. Muy pronto más detalles del lanzamiento.

ACTUALIZACIÓN:

Crónica: Kike Suárez & Kike Planelles (Avilés 5/12/2024)

El pasado jueves 5 de diciembre se daba cita en Avilés el dúo curiosamente compuesto por dos Kikes; Kike Suárez (Roza, Flying Padres) a la voz y guitarra acústica y Kike Planelles (The Nap, Roza) a los coros y guitarra eléctrica. Eran casi las nueve cuando empezaron a sonar los primeros acordes de ambas guitarras en el coqueto Clapton Rock Bar. Nos iban a regalar un más que agradable viaje a través de los clásicos eternos del rock and roll.

El ambiente era bullicioso y cálido, colmado de gente reunida alrededor de las mesas conversando animadamente. A medida que sonaban las primeras notas, se iban sumando curiosos a los que ya nos habíamos posicionado en primera fila para no perder detalle. Aunque poco a poco se iban apagando las voces, no así el murmullo de fondo que deslucía los progresos de los artistas. Algo que siempre me ha parecido una falta de respeto hacia los profesionales. Amén de las continuas idas y venidas al baño que tenían situado a su izquierda y que no logró desconcentrarlos en ningún momento; se notan las tablas.

Si bien en un primer momento, ambos Kikes mantenían la cabeza baja concentrados en su tarea, no tardaron mucho en empatizar con el público gracias a las chanzas que Suárez intercalaba en las pausas, recibidas con tímidas oleadas de risas benevolentes. El ambiente, al poco totalmente distendido, fue ganando calor a ritmo de clásicos de lujo que comenzaba con Prince y Bob Dylan. Una vez hecha la conexión, ésta fue continua hasta el final, reflejada, entre otras cosas, en los intercambios de sonrisas entre ellos y con los presentes.

Un inicio suave con temas como «Purple Rain» que dio paso enseguida a «Roadhouse Blues«. Puñetazo en la mesa por si quedaba algún despistado en la sala. Personalmente, escuchar cualquier canción de The Doors, es como encontrarme con un viejo amigo. Kike Suárez remató el tema con el speech final de Jim: “Hey listen, listen…”, con lo que terminó de meterme en el bolsillo.

Se agradeció mucho una aportación no tan recurrente de los Rolling Stones como «Dead Flowers«, con el encantador toque sureño de la guitarra acústica. Para un par de temas, Kike Suárez animó a unirse a un amigo de entre el público, que se hizo un poquitín de rogar: “Vamos Pepe ho, venir a Avilés y que no cantes una, echa un cantarín oh, echa un canciu de esos…un aplauso pa Pepe, vecinu vuestru, experto en tonada vaqueira…”. Le pasó el testigo de la guitarra, cantando un primer tema a trío y quedando a continuación solos Pepe y Planelles. Se estaban preparando cuando sentí un respigo escuchar el inicio de «For What It’s Worth» de Buffalo Springfield, pocos riffs son tan profundamente evocadores como esas dos sencillas notas, y llegar al estribillo es como si tu canoa se acercara a la orilla en un plácido día soleado. Las formas del fortuito cantante parecían hechas para ese tema.

Entramos en el mundo de Pulp Fiction con «Girl, You’ll Be A Woman Soon» de Urge Ovekill, una apuesta segura cuando se quiere entonar a un público que ya estaba más que ganado… solo calentando motores para el clásico «Misirlou» de Dick Dale & His Del-Tones que no dejó a nadie quieto. Imposible evitar que el cuerpo siguiera los riffs de Planelles como ratones al flautista. Le siguió (como no podía ser de otra manera) «You Never Can Tell» de Chuck Berry con la que muchos nos arrancamos a bailar emulando a la pareja Uma Thurman / John Travolta en el escaso espacio del que disponíamos. Ya más calmados, cambiamos de registro a la profundamente emocional «Heroes» de David Bowie, transportándonos a la Berlín dividida.

No podía faltar la siempre bien recibida «Sympathy For The Devil» con los consiguientes coros de búhos del público (servidora, la primera curuxa) con la guitarra de Planelles dando réplica a Suárez que rematan con un crescendo de guitarras finiquitado con una explosión final espontánea de aplausos mientras el vocalista concluye con un “Que la paz del Señor sea siempre con vosotros”. ¡Y con tu espíritu! contestó alguien.

Disfrutona «Born To Be Wild» de Steppenwolf con una audiencia totalmente entregada a voz en grito a unos Kikes algo sorprendidos y plenamente a sus anchas. Interpretaron «Rockin’ In The Free World» del maestro Neil Young para ponernos los pies en tierra y la cabeza en las nubes. Una molona «Sweet Home Chicago» continuó con el ambiente festivo que culminó con «(I Can´t Get No) Satisfaction«, resultando imposible no desgañitarse en los coros (hay pruebas gráficas de ello).

Entre los bises, Suárez nos regaló una descarnada versión de «El Último Trago» del cantautor mexicano José Alfredo Jiménez como despedida y que no pudo dejar mejor sabor de boca. Ambos Kikes, totalmente compenetrados, forman un tándem perfecto de actitudes donde se equilibran la fuerza y desenfado de Suárez con la tranquila timidez de Planelles. Una noche inolvidable, en definitiva. Una forma de vivir y transmitir la música como lo que realmente es. Donde sales de un concierto con una sonrisa de oreja a oreja, es ahí.

Texto y Fotos: Susana Alberich

Crónica: Amon Ra + Secta + Molar (Oviedo 21/12/2024)

Es falso que haya poco rock ‘n’ roll y si no que se nos lo pregunten a quienes tuvimos la fortuna de pasar un viernes noche en compañía de Molar, Secta y Amon Ra. Cita navideña una vez más con estos últimos, predicha en cierto modo por la mitad fotógrafa de esta crónica en nuestra reciente (que no última) juntada con la buena gente de Piratas de Libertalia (enlace). Con nuestro querido Gong Galaxy Club como orgullosa sede, de buena gana nos dispusimos a combatir el frío con tres buenas raciones de distorsión sin cortar.

Sabíamos poco de los asturianos Molar. Como quiera que aún guardamos algo de inquietud dentro, siempre nos resulta agradable acudir a ciegas a según qué descargas. “Somos Molar, de Mieres, gracias por invitarnos a esta fiesta de Navidad. Vamos a tocar un poco de rock ‘n’ roll”, anuncian, y desde luego que cumplieron lo prometido.

Al menos en lo tocante a actitud. Por sonido, ya desde la inicial “Cemento” soy consciente de que ando falto de referentes para desentrañar sus influencias, que oscilan por la vertiente más ¿alternativa? del punk. Pero aún ahí puede uno apreciar el juego entre voces que proponen en “Ciudad Rota” y la energía que emana de la batería. Con una puesta en escena reducida a lo elemental, que vendría a ser una constante durante la jornada, y mucho amigo entre el público, las bromas entre unos y otros fueron bastante habituales, a buen seguro agradaron a la parte más punk rockera de la audiencia.

Dejaron algún tema más atemperado camino del final. También una pequeña broma con el merchan y, aún cuando ya digo están a mil millas del tipo de música que acostumbro a escuchar, en ningún momento resultaron pesados o aburridos. “Qué cansancio cuando el cuerpo pide abandonar”, rezaba una de sus últimas letras. Y tanto que sí.

A Secta sí podemos decir que les tenemos bien cogida la medida. Múltiples las veces que les hemos visto desde el debut “Nada Nos Va A Parar” y casi ya la certeza de que nunca fallan. “Buenas noches, somos Secta, hacemos rock ‘n’ roll y esto es “El Herrero”” proclamaba el vocalista Michael Arthur Long, y allá que se lanzaron como gato panza arriba a su particular forma de entender el género.

Esto es, canciones pegadizas y riffs de esos que siempre animan a menear el cuerpecín. Buenos detalles a la guitarra de Ger Gilsanz, una noche más gorra y gafas oscuras, ya desde el arranque y un sonido potente y equilibrado. Imposible entenderles sin los coros del bajista Pelayo Vázquez, el segundo guitarra Juan Pablo Cotera e incluso del batería Pablo Pravia en cortes como “C’mon”. Tampoco sin los paseos de su vocalista de un lado a otro del escenario en “Harto De Ti”, que enlazaron con el pulso más tendido de “Todo o Nada” y su potente final, con un Gilsanz sacando todo el jugo posible a su roja SG.

Riff mediante, “Dame Tu Miel” pudo ser una de las mejor recibidas de esta primera parte del set. Por ahí fue quedando la sensación de que la suya era una de esas descargas que irían de menos a más. La sensual y a la vez elegante “La Casa Del Blues” puede resultar uno de los temas más diferentes del set y por ahí la recibí de muy buena gana. Otro tanto se podría decir de “No Quiero Llorar”, que Arthur Long recibe con una de las voces más desgarradas de la noche. El propio vocalista terminaría por los suelos durante otro estupendo solo de Gilsanz. Más adelante, en la socarrona “Plan B”, bajaría a darse su particular baño de masas. Siempre inquieto, no le vamos a descubrir a estas alturas.

Luces mediante, es el propio público quien gana protagonismo en “Panzer”, coreando el estribillo y dejando esa sensación de total comunión con el quinteto. El propio Ger acaba por los suelos durante el solo de “Dulce Dinamita” y “Electroshock” nos demuestra hasta qué punto puede ser divertido este invento. Previo paseo de Arthur Long hasta la barra y con José Alfonso como inesperada voz espontánea llegó la hora de echar el cierre con, claro, “Nada Nos Va A Parar”. Seguramente se haya dicho en anteriores ocasiones pero si tienen suerte y se los encuentran, no duden en unirse a la Secta.

Amon Ra, qué duda cabe, son un animal bien diferente. Trío heavy / stoner / rock de auténtico estatus de culto dentro de la escena asturiana, volvían una vez más por Navidad (o en puertas de ella) para regocijo de los más sibaritas. Porque esta es una de esas formaciones que, diría un guiri, “if you know, you know”. Sin más aditamento que la fiera de portada del “Lost & Found” adornando el bombo de la batería, el trío vino a dar una lección de cómo mantener viva la llama del rock más auténtico.

Y aunque más viejos y pellejos, nosotros también, qué más se les puede pedir que ese furibundo arranque con “Anthem Of The Universe”, del mencionado disco de versiones y rarezas. Desde un primer momento llama la atención lo altísimos que están sonando. Sin moderneces y a puro ampli que diría aquél, como banda de la vieja escuela que son, y dejando claro a través de cortes como “Prometeus” que desde luego acudían a la cita con los deberes bien hechos.

Fat Snake Blues” nos retrotrae entonces (casi) veinte años atrás, a aquél “Incarnatio” de 2005, y el viaje en el tiempo no podría resultar más placentero. Sin embargo y en honor a la verdad, sería “Caucasian Rock” la mejor recibida de esta parte inicial del set. Agradecí el nervio más heavy que le imprimieron a “Blow The Pentagram”, tremendo solo de Álvaro “Daddy” Bárcena aquí, y también el chascarrillo de Manfred: “quedan unas cuantas pero no sé si podremos con los cojones” que, claro, propició el canto (legendario ya) de “Amon Ra, grandes cojones”. “Gracias por esta comunión que era necesaria” aseveró el bajista y voz del trío.

Aunque propuestas muy diferentes en fondo y forma, me atrevería a decir que el de “Zero Fighter” fue fácilmente el riff más gordo que recuerdo en esta misma sala desde que Totengott presentaran aquí su tercer trabajo “Beyond The Veil”. El bajo del propio Manfred se aupó tan alto en la mezcla durante “High Rise” que mi cabeza no lograba pensar en otra cosa que no fueran las leyendas británicas Motörhead. Tremendo Dani “Little Thunder” Bárcena aquí, para sorpresa de nadie. “Rock ‘n’ Roll I Do” porta también cierto espíritu Kilmister. Aquí el trío se tomaría un pequeño y merecido descanso con la más tendida y en cierto modo algo alucinada “Spirit Caravan”, con el siempre particular registro de Manfred encajando al dedillo.

Única entrada en falso del set, un pequeño percance con los tapones para los oídos, que la banda resolvió con su habitual buen humor, precedió a la versión del “Leavin’ Here” de Eddie Holland, que ya versionaran los propios Motörhead), que nos pilló con el pie cambiado a más de uno. No así la ineludible “Pedal To Metal” del estupendo “Slaves To The Moon” de 2007. También de aquél segundo trabajo era una “Betrayed!” de la que, evidentemente, tampoco quisieron olvidarse y su público más heavy, que lo habrá, a buen seguro agradeció. Y mientras que “Band Plays On” detona una vez más el mencionado cántico, “Power & Zumizion” vuelve a llevar las revoluciones a la zona roja con una interpretación realmente furibunda.

Come And Get It” de su (hasta ahora) última referencia discográfica mantendría viva esa llama de los Amon Ra más nerviosos y el habitual cierre con “Ace Of Spades” de cabezamotor sellaría otra gran noche para ellos. En dura pugna en lo que a público se refiere con la otra cita de la jornada, la descarga de Zigarros en la gijonesa Acapulco, el trío ovetense rubricó una vez más su bien merecido estatus de culto. Hoy en día e internet mediante, estas canciones se pueden disfrutar hasta en el rincón más inhóspito del planeta, pero de momento el privilegio de poder vivir, con cierta periodicidad, las descargas del trío, le corresponde solo a unos pocos elegidos. Esperando ya por la siguiente.

Podríamos decir que la cosa se dio más que bien. El antes, el durante y el después, con el consiguiente aluvión de anécdotas que derivan. Pero como viene siendo habitual no podríamos cerrar esta crónica sin mandar un abrazo a los habituales de siempre, agradecer a Humo Internacional, sala y músicos todas las facilidades y, ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Señardá Fest (Oviedo 29/12/2024)

El ovetense Kuivi Almacenes acogerá el próximo domingo 29 de diciembre el Señardá Fest, evento que acogerá la presentación del libro «Señardá (Origen Del Movimiento Skater En Asturias)» además de las actuaciones de Strangis Guajes, Molante y Sintrom.

A partir de las 18 horas con acceso gratuito arrancará la presentación del libro documentado por Nico Ardau en la que intervendrán skaters pioneros locales. A continuación, arrancarán los conciertos, tres bandas compuestas por colegas de la propia escena musical de principios de los 90; muchos de ellos, protagonistas en el libro. Strangis Guajes, banda comprometida y bandera del hardcore asturiano retoma los escenarios 25 años después. Los locales Molante, son una formación con claras influencias del punk y post punk de los 80, década en la que varios de sus miembros comenzaron a patinar por Oviedo. Sintrom que cuenta con algunos miembros míticos de la “hardcore crew” asturiana interpretará un montón de clásicos de hardcore punk de la época. La velada se cerrará con una sesión DJ protagonizada por Pablo E. Prendes, Mr. Kain y Dirty Monk.