Crónica: Secta arrasa a su paso con el Panzer (Avilés 27/9/2024)

El viernes 27 de septiembre era una fecha marcada en rojo en mi calendario por varios motivos. Por un lado, Secta se acercaba de nuevo a la Factoría Cultural de Avilés en lo que sería la puesta de largo de su último trabajo, “Panzer”, reseña aquí, que si bien ya habían realizado una premier hace unos meses en el Palacio de Santa Cecilia (crónica), representaban en esta ocasión anunciando que tocarían todos sus temas, además de gran parte de su primer trabajo, el fantástico “Nada Nos Va A Parar” y prometían alguna sorpresa. Motivos no faltaban para asistir a la cita.

Por otra parte, tenía el honor de asistir como representante de esta web, aprovecho estas líneas para agradecer a José Ángel Muñiz la confianza depositada, que si bien suponía una mayor responsabilidad a la hora de captar lo que estaba por llegar, también me llenaba de ilusión, y más tratándose de Secta, a los que sigo desde aquella ya lejana semifinal del FestiAmas celebrada en Luarca allá por 2021, donde salieron victoriosos.

La Factoría Cultural estuvo a la altura, como siempre, del acontecimiento que se celebraba. El apartado técnico se cumplió a la perfección, con un sonido magistral de principio a fin y unos juegos de luces que, aunque suponen todo un reto para los fotógrafos, dotaron junto al humo de un ambiente extraordinario a cada tema. Alabanzas también para ese escenario, con el logo de la banda proyectado sobre el fondo, donde los músicos campan a sus anchas con comodidad.

Juan Pablo Cotera, guitarra rítmica, a la izquierda del escenario proclama “Somos Secta y hacemos rock and roll” y los primeros acordes de la picante “El Herrero” comienzan a sonar. Pelayo Vázquez al bajo y Ger Gilsanz con su Gibson SG situados a la derecha junto a Pablo Pravia marcando los ritmos desde el fondo dan paso tras el riff inicial a la entrada de Michael Arthur Long, que no deja de moverse ni un momento.

Siguen con la adictiva “C’mon” y tras ella Michael se interesa por cuántos de los presentes les estaban viendo por primera vez y al ver que había menores en la sala (una de ellas la pequeña hija de Juan Pablo como él mismo le hizo saber) aseguró que controlaría su vocabulario… No lo cumplió, tarea imposible. ¡Quién se podía controlar ante la fiesta que empezábamos a vivir!

Visita a su primer disco con la dupla “La Sueca” y “Harto De Ti” con Michael haciendo su primera excursión a la torre de PA y, tras amagar en un principio, dar un auténtico salto mortal. !Madre mía, cualquier día se mata!. Vaya entrega, pura actitud.

Regresan al disco que presentaban con la vacilona “Caliente”, en este momento lo que se vivía entre el público era una autentica locura. Tras ello un pequeño respiro para los presentes, que no para la banda, ni mucho menos para Michael, bromeando sobre si queríamos verle caer en uno de sus saltos, con la más ácida de sus composiciones “El Sueño Americano” enlazada con “Todo o Nada” en la que el grito inicial de Michael pone los pelos de punta. A mi parecer la voz en directo suena más rasgada que en el disco lo que aporta una mayor crudeza a los temas y, junto a los coros de Juan Pablo, Pablo y Pelayo, les sienta de maravilla.

Turno el que fuera single de su primer disco “Dame Tu Miel” con Gilsanz desatado y un Michael al que el cable de su micro se le quedaba corto, provocando la caída de unos vasos. “Esto no pasaría si usase un inalámbrico” exclamó.

Siguen las rocanroleras “Fuera De Control” y “La Oveja Negra”, se veían a unos músicos disfrutando, sin parar de moverse, contagiando su energía al respetable que parecía enloquecer con cada acorde. Michael aprovechó el momento de euforia para hacer un guiño al epitafio de “Sea Of Madness”, tema de su otra banda, Drunken Buddha, afirmando “estáis todos locos”.

Pasan a su tema más diferente en cuanto a ritmo se refiere “La Casa Del Blues”, que Ger finaliza, al igual que en el disco, con un solo de puro blues enlazando con el medio tiempo bluesy de “No Quiero Llorar”, que encaja a la perfección con la precedente. Aumentan de nuevo las revoluciones con “Plan B”, en la que Michael hizo otra visita a la torre de PA con salto incluido. Alguien del público comenzó a cantar “Casi Me Mato” de Barón Rojo, a lo que Michael replicó: “¿queréis una de Obús? ¡Pues va a ser Panzer!”. Un guiño a esas míticas bandas, muy bien traído, que sirvió para presentar el tema que da título al disco que allí nos convocaba, sonando en directo mucho más arrollador.

Terminan el repaso a “Panzer” con el que fuera su primer single “Dulce Dinamita” tema de potente riff y pegadizo estribillo, que buena parte del público coreó a todo pulmón de principio a fin. Continuó la fiesta con Michael tirado por el suelo en la electrizante “Electroshock” y una audiencia totalmente desatada.

Tras esto, realizaron una invitación a quienes aún no tuvieran sus discos a pasar por el puesto de merch y bromearon sobre el disco al que pertenecía la siguiente canción, compuesta por Juan Pablo y Pelayo hace unos cuantos años, pero no editada en disco todavía, la divertida “Vaya Güevos”, con la sorpresa de una especial dedicatoria a un servidor.

Llegaron al final del show con “Nada Nos Va A Parar”, y vaya si lo cumplieron. Michael se subió hasta el lugar más alto que la Factoría y el cable de su micro le permitieron (miedo me dio que se le ocurriera saltar desde allí), y después se dio un baño de “multitudes” interpretando parte del tema entre el público para acabar en lo alto de la escalera que llevaba a la zona de proyección, interactuado, al más puro estilo de Freddy Mercury. Primero con el público y repitiendo el juego de espejos con la guitarra de Ger que se adelantaba continuamente al borde del escenario contestando en diálogo cómplice a Michael. Juan Pablo y Pelayo se acercaban el uno al otro corriendo de nuevo a su posición para los coros y la batería de Pablo acababa por los suelos. ¡Menudo fin de fiesta!

Dejaron claro que este “Panzer” arrollador está perfectamente engrasado y que saben ofrecer una gran velada de rock & roll sin aditamentos. Con su actitud y buen hacer son capaces de conseguir que tanto viejos conocidos como neófitos nos uniéramos sin dudar a la “Secta”.

Muchas gracias al grupo por la invitación a esta fiesta, por las facilidades, amabilidad y cercanía mostrada y un saludo a todos los amigos que allí nos reunimos. Espero que podamos disfrutar de muchas más noches así. Larga vida a Secta.

Texto y Fotos: Miguel Rubio

Agenda: «S» con miembros de Sugarless en Gijón

La reunión bajo el nombre de S” de varios de los fundadores de Sugarless desvela sus primeras fechas en vivo incluida para en Asturias.  El Reacción Tour 24/25” recalará la gijonesa Sala Buddha el sábado 23 de noviembre.

Frankie (guitarrista) y Samuel (batería) han unido sus fuerzas a Sammy (vocalista) y como resultado, el pasado 21 de junio, S publicaba «Reacción en Cadena» como presentación en todas las plataformas digitales, su primer tema oficial para marcar un punto y seguido al prestigio y la destacada repercusión que Sugarless tuvo en su momento.

GIRA ”REACCIÓN EN CADENA

VIERNES 11 OCTUBRE. VITORIA/GASTEIZ. JIMMY JAZZ
SÁBADO 19 OCTUBRE. VIGO. LA FABRICA DE CHOLOLATE
VIERNES 25 OCTUBRE. MURCIA. GARAJE BEAT
VIERNES 8 NOVIEMBRE. VALENCIA. ROCK CITY
SÁBADO 21 DICIEMBRE. SEVILLA. SALA X
VIERNES 7 FEBRERO. MADRID. SALA INDEPENDANCE

Entrada anticipada 20€ a través del siguiente enlace:
https://www.wegow.com/es/conciertos/s-en-gijon

Agenda: Nashville Pussy + Leather Boys en Gijón

Nueva parada en nuestros escenarios para los enérgicos Nashville Pussy, la formación liderada por Blaine Cartwright a la voz y su esposa Ruyter Suys a la guitarra. La cita con el combo afincado en Atlanta tendrá lugar el viernes 11 de octubre en la Sala Acapulco de Gijón acompañados por Leather Boys.

Presentarán su último lanzamiento discográfico «Ten Years Of Pussy«, doble recopilatorio editado el pasado mes de julio para conmemorar sus 10 años en el sello SPV.

La última gran banda de rock estadounidense como llegó a calificarlos el gran Lemmy de Motörhead compartirá escenario con Leather Boys que continúan presentando su biografía «Fairy Tales For The Underground» que llega a la segunda edición con la suma de un nuevo capítulo y varias fotos del último año de gira.

Entrada anticipada online 20€ a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/events/concierto-nashville-pussy

Venta física en la Librería Paradiso de Gijón y el Bar Route 66 de Avilés.

Agenda: Acid Blizzard + Bouquet en Avilés

Continúa la presentación en vivo de su nuevo material para los combos stoner Acid Blizzard y los gijoneses Bouquet, que unen fuerzas el próximo viernes 27 de septiembre en las instalaciones del Xagó Surf Co.

Acid Blizzard editaba su ópera prima «Sleepless» el pasado mes de mayo (reseña), tres cortes grabados en el gijonés Kathedrale Estudio con producción de Alex Gato y Gonza Whiplash y mezcla y máster de Martín Van Keulen.

Por su parte Bouquet arrancaban a finales del pasado año con la publicación de los singles que formarán su debut discográfico. Un total de 5 han visto la luz hasta el momento.

Con acceso gratuito hasta completar aforo, las actuaciones darán comienzo a partir de las 22:30 horas.

Crónica: Avalanch (Oviedo Rock 20/9/2024)

Volvían Avalanch a la capital asturiana y lo hacían como invitados en la XXVII edición del Concurso de Rock Ciudad de Oviedo Alejandro Blanco “Espina”. Una banda que llevaba sin pisar la ciudad asturiana desde su paso en acústico en 2019. Junto a Alberto Rionda y sus chicos competían dentro del certamen los hard / heavies Undertaker y los punks Mayday.

Sería la propia Ruth Suárez (Darna, Kirlo), miembro del jurado, la encargada de presentar a los distintos participantes. Siendo apenas veinte los minutos de los que disponen las bandas aspirantes, no gran cosa podemos decir. Undertaker, quinteto de heavy clásico con voz femenina, (descendiente de un tal Fer Espina) mostraron buenas hechuras en lo compositivo pero quizá una cierta lozanía en el directo. Nada que el tiempo no cure. Ejemplos desde el nacimiento de esta hemos visto unos cuantos. Estaremos atentos.

Mayday por su parte parecían tener la lección bien aprendida. El suyo es un punk contemporáneo, que me recordaba por momentos a aquellos Servet que vimos en Valliniello, pero por donde se colaban algunos riffs más rotundos, casi en las proximidades del metal. Con un tema n’asturianu y detalles que llegaron a bordear el post rock, no creo que dejaran indiferente a nadie. Desde aquí solo cabe desearles la mejor de las suertes a Undertaker, Mayday y al resto de participantes.

Teníamos muy reciente al combo de Alberto Rionda, aquél paso por el Luarca Metal Days del pasado julio, pero había ganas de ver qué tal funcionaba la enésima iteración de la banda en territorio ovetense y en el marco de las fiestas patronales de la ciudad. Marco donde, sin ir más lejos, la banda grabara su primer DVD “Cien Veces” hace ahora ya más de dos décadas.

Lo sabido de antemano es que esta no iba a ser una fecha fácil para ellos. Nunca lo es cuando uno pierde a una pieza fundamental del engranaje como es el teclista Manuel Ramil, a quien deseamos pronta recuperación. Su falta, sumada a la ya habitual de un segundo guitarra, daba un aspecto algo desolado cuando el (momentáneo) cuarteto la emprende con “El Oráculo”. La puesta en escena, con el logo proyectado en el video wall y un par de telones a cada lado, ofrecía una estampa de lo más cuidada.

Habíamos visto al Death&Legacy y Delalma Jesús Cámara afanarse con el bajo de Nando Campos, por lo que quizá no teníamos ninguna certeza de cómo de bien iban a sonar esta versión downsize de la emblemática banda asturiana. Pero lo cierto es que para cuando llega “Horizonte Eterno” no pueden estar sonando mejor. Ello pese a lo siempre engorroso de las pistas pregrabadas. Atrás del escenario, entre los mencionados telones, el bueno de Bjørn Mendizábal (Quaoar, ex-Azken Garrasia) se afanaba en propulsar a la banda. Su desempeño, la forma en que dispone el propio kit de batería, no podría recordar más al tal Mike Terrana a quien sucede en el puesto.

Muy bien recibida “El Dilema De Los Dioses” entre el público que se arrimó a la plaza de Feijoo. Pardial había reconocido que era una de las canciones especiales para ellos y lo cierto es que, de entre el material más reciente, fue de las que mejor funcionó. Los chicos arremeten entonces con la más pop “Alas De Cristal” y toneladas de recuerdos vuelven a agolparse en mi subconsciente. Una de esas que rara vez fallan. Pardial le dedicó “Pies De Barro” a quienes estuvieran “pasando un pequeño bache”. Brilló Rionda aquí. También el cudillerense, que junto con el bajista Nando Campos se las apañó para darle un aire más hard al epílogo. El circunstancial cuarteto enlazó con “Mil Motivos” y quedó patente el buen estado de forma que atraviesan. Aún con los inconvenientes.

Rionda cambiaría de guitarra y el set sufriría entonces la gran inflexión que supone siempre “Niño”. Ineludible y, al menos para quien escribe, uno de los tres, cuatro mejores cortes de su ya dilatada trayectoria. Me gusta que José Pardial no intente parecerse a ninguno de sus predecesores. Tiene su propia personalidad y sobre el escenario se desarrolla conforme a sus muchas virtudes. Si es la pieza adecuada solo el tiempo lo dirá. Rionda, por su parte, adornó como siempre ese puente tranquilo y contribuyó a anticipar ese build up que tanto y tan bien acostumbra a funcionar. Quien más quien menos anticipó entonces una deriva hacia temas de su primera etapa…

… y acertó, si bien la escogida fue “Antojo De Un Dios”, no sin que antes Pardial le pidiese a la gente que le iluminásemos con las linternas de nuestros móviles. Brilló Rionda en el solo aquí, como no podía ser de otra forma. La estupenda “El Peregrino” nos retrotrajo a “El Secreto”, con el vocalista de Cudillero en su salsa. Aquí el pixueto anunciaría un último tema, no otro que “Lucero”, para dar por finiquitado el set. El rechazo que generó en su día, la banda venía de donde venía, y el calor que recibe esta canción hoy día. Pocas cosas más sabias que el paso del tiempo.

Rionda inauguró los bises en solitario. Primero con el solo de “Alborada”. Después con “Santa Bárbara”, con la Feijoo a coro. Y ya con toda la banda sobre el escenario, “La Flor En El Hielo”, que a estas alturas del set puso de relieve cuánto creen estos Avalanch en su (hasta la fecha) penúltimo álbum de estudio. Es sin embargo la nostalgia de “Pelayo” (que Pardial dedica a su “primín” del mismo nombre) la que pone San Mateo patas arriba, con Bjørn y el propio vocalista buscando la interacción con la gente al final. Y aún a riesgo de repetirme, fantástico Rionda en el solo aquí.

La labor de Nando Campos puede ser algo más oscura. Lo cierto es que sin una segunda guitarra en escena uno echa en falta un bajo con algo más de pegada. Lo que no fallan son sus coros en apoyo de su vocalista en “Xana”, donde Avalanch procuran un arranque a capela que enganche con la audiencia. Fue aquí donde más eché en falta esa segunda guitarra. También donde Pardial ofreció el agudo más rasgado de la velada. El de Cudillero se vació de lo lindo sobre el escenario en este tramo final y, poco a poco, va labrando su particular leyenda.

Agradecimientos al equipo técnico mediante, a la organización y al equipo de Duque Producciones, el vocalista quiso tener un pequeño detalle para con Manuel Ramil en la introducción de, cómo no, “Torquemada”, que Feijoo acompañó voz en grito para poner el punto el final. Una buena versión de la banda a pesar de las circunstancias y cierta sensación con respecto a nuestro anterior encuentro de que se encuentran cada vez más a gusto. Por nuestra parte solo queda desearle lo mejor al coruñés y contarlo aquí, en Heavy Metal Brigade.

Un buen jueves a caballo entre la incertidumbre del futuro y el siempre fiable valor de la nostalgia. Sigue sin agradarme el actual emplazamiento del Oviedo Rock. Mira que no habrá plazas en Oviedo sin una estatua en medio. A veces da la impresión de que ciertas decisiones consistoriales se basan en criterios cuanto menos aleatorios. En cualquier caso felices de haber visto una pequeña migaja del Oviedo Rock y una buena versión de Avalanch.

Nada más ya que dar las gracias a la organización por las facilidades dispuestas de cara a la realización de esta crónica, mandar un saludo a los habituales de siempre y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz