Agenda: Concierto especial de Secta en Avilés

Los hard rockeros Secta presentarán «Panzer» su segundo álbum de estudio (reseña) en la Factoría Cultural de Avilés el próximo viernes 27 de septiembre.

Un fecha especial en la que interpretarán íntegramente este segundo disco, realizarán un repaso casi íntegro a su álbum debut y prometen varias sorpresas para ofrecer un repertorio único.

Entrada única 10€ en taquilla. Apertura de puertas 21:30 horas.

Crónica: SonicBlast Fest (Miercoles 7/8/2024)

Un año más, la peregrinación tomó otro rumbo desde Galicia, para acabar en la arena de las playas de Âncora. Entre niebla y mucho viento nos recibió el pueblo marítimo como antesala de lo que estaba por venir. Ya era martes y empezábamos a ver afines en las calles de Vila Praia de Âncora. El atuendo inconfundible entre camisetas de Kyuss y bermudas crema, las zapas rotas de los conciertos y las gafas de sol. Estamos en el SonicBlast.

Tercera edición consecutiva post Moledo, que vino repitiendo la misma fórmula de años anteriores. Una pre-party el miércoles a modo de bienvenida donde actuaban cuatro bandas y un DJ y tres días completos de festival. Este año coronaban el cartel bandas como High On Fire, Viagra Boys y Colour Haze, aunque muchos de los alicientes para el grueso del público estaban en los nombres escritos más abajo. Truckfighters, 1000mods, Graveyard o Black Mountain ya venían con la expectación generada de casa.

A todos ojos era un cartel correcto, sin mucho artefacto y con bandas que ya habían tocado varias veces. Quizás echamos de menos alguna sorpresa que finalmente no llegó o algún nombre que se venía barajando desde el pasado año.

Con el bombo de “Calm Before The Storm” resonando en el pecho cogimos el coche hacia el recinto para reencontrarnos con uno de nuestros parajes favoritos de todo Portugal. No pudo ir mejor la canción para lo que nos íbamos a encontrar.

Siento que esto es algo que comento cada año como el típico abuelo cascarrabias, pero creedme, esta vez había muchísima más gente que en 2022. Lo del miércoles no tuvo ningún sentido. Desde primera hora de la noche, aglomeraciones en la zona de pulseras, tapones en la entrada, controles lentos, colas en las barras, en las zonas de comida… Tuve la sensación de que la previsión se fue de las manos para la pre-party. No pudimos ver a ninguna banda en el Stage 3 porque no había manera de cruzar la muralla de gente que entre las mesas de cenas y la única barra junto al escenario se había formado.

Así pues, decidimos ir a la otra mitad del recinto, que sí que estaba algo más desahogada para poder escuchar los conciertos cerca.

Tras la repentina cancelación de Daily Thompson, los encargados de abrir la ceremonia eran Bow. Una banda de hardcore local que atesora un par de EPs con muy buenas intenciones. Un sonido que recuerda a unos Have Heart algo más callejeros y sin tanta vieja escuela. Me gustaron bastante para abrir y creo que la inclusión de estas bandas a priori fuera de género en este festival, le vienen muy bien al SonicBlast.

Continuó el dúo Spitgod, también locales, con una especie de black metal con aires de crust bastante curioso. Otra propuesta interesante con riffs muy a lo High On Fire que hizo a la gente mover tierra y la nube de polvo así lo confirmaba. Los siguientes eran Saint Karloff, a los que les teníamos muchas ganas. Venían de tocar en el Desertfest con buena prensa y no defraudaron. Buena puesta en escena aunque los prefiero en disco. En directo la voz me rozaba mucho en ocasiones al timbre de Volbeat y me cansa un poco. Riffs muy buenos en la onda Black Sabbath y algún limpio que hace recordar a Elder, ahí es nada…

La noche, como no podía ser de otra manera, la cerró Pol, de Branca Studio con un set para gente valiente. Menos mal que la mesa estaba algo más decorada que el pasado año. Voy a evitar desvelar nombres y caras, pero quienes estuvimos, sabemos cómo lo pasamos y la cumbia que bailamos…

Texto: Hugo Calleja
Fotos: Jaime PhotoLive

Karma Fest 2024: Horarios Oficiales

La décima entrega del Karma Metal Fest revela sus horarios oficiales. La segunda edición en el emblemático Prau de La Chalana que tendrá lugar los días 27 y 28 de septiembre dispondrá de 2 escenarios, “La Salve Stage” y “Senderos del Carbón Stage”, para un plantel formado por FraktureDawn Of ExtinctionHer AnxietyTeksuoDebler EterniaSelfawareHora Zulú, Astray ValleyBolu2 DeathBrothers Till We DieBlaze The TrailBarbarian PropheciesRetrace The LinesWhere The Waves Are Born, Chamako Wey, MonasthyrAs Life Burns, Leo Jiménez, Heart Of A Coward y Venues que contarán con el siguiente reparto de tiempos:

Entradas anticipadas disponibles a través del siguiente enlace:
https://www.karmafest.es/entradas/

Crónica: Heathen + Ángel Negro (Oviedo 29/8/2024)

Mucha expectación la que levantó la venida a tierras asturianas de los thrashers estadounidenses de culto Heathen, por lo que tocó hacer un pequeño alto en la temporada de festivales y embutirse en el Gong Galaxy Club cara a disfrutar de una gran noche de heavy metal.

Los cartageneros Ángel Negro acompañan a los californianos en su paso por la península. Practican un heavy metal de tintes melódicos y también power que no parecía casar demasiado con el speed / thrash del cabeza de cartel. Pero le echaron ganas y en Cifre tienen a un vocalista de llamativo registro y carisma. Faltan algo más de diez para las nueve cuando salen a escena y “Mercenario Íbero” ofrece destellos de su particular modo de entender el power metal. Interesantes solos doblados los que dibujaron aquí.

La gente, que aún era poca para entonces, no pareció muy por la labor. Lo cierto es que había fans con camisetas de la banda frente al escenario y por ahí agradecí que la frialdad con que se les recibió fuera solo parcial. Jandro en teclas demostró su buen hacer en “Alteras Mis Sentidos” para confeccionar uno de los cortes más cuidados del set. El micro le daría algunos problemas al bueno de Cifre en un momento dado, sin que tampoco la cosa pasara a mayores. “Alas De Fuego”, original de Tierra Santa y que la banda llevó inteligentemente a su terreno, enarcó alguna que otra ceja en la Gong.

Pero qué duda cabe que Ángel Negro parecen mucho más cómodos en la producción propia como esa “Sin Salida” donde la banda trota a placer. “Rompe El Silencio” pondría la nota reivindicativa del set con la bandera LGTBIQ+ colgando del pie de micro de Cifre y donde la banda mostró un nervio más marcado y heavy, amén de dibujar otro estupendo solo doblado entre Mesi y Rocky. La banda deslizaría entonces la segunda versión de la noche, no otra que “Maldito Corazón” de Saratoga, con la correa de su guitarra jugándole una mala pasada al propio Rocky durante el solo.

“Me habían dicho que en el norte hacía frío”, aseveró Cifre, “me han engañado”. Y es que aún con una sala llenándose a cuentagotas, ya era bastante el calor que hacía en la Gong. “Monstruos En Tu Jardín” extrajo todo el jugo posible del interesante registro del vocalista para una interpretación un tanto más dramática y casi teatral. Pero de todo el set fue sin duda “Donde Habitan Los Sueños” la que mejor acertó a conectar con la dividida audiencia. “No Seré Como Tú” dio pie a las presentaciones y marcó el final de una actuación no exenta de problemas que la banda pareció solventar con ilusión y ganas. En lo que acerté a ver pude detectar buenos mimbres e intentaré estar al tanto de sus futuras evoluciones.

Pasan trece de las diez cuando disparan la intro y Heathen salen a escena dispuestos a adueñarse de nuestros cuellos. Con un gran telón de fondo en el que se dibuja el logo de la banda, David White y los suyos procuran un inicio de set a la altura de la leyenda. Con un sonido estupendo, diáfano y con pegada aún en las partes más alejadas del escenario, “Dying Season” ya da la verdadera medida de una banda como esta.

La de Oviedo era la cuarta noche consecutiva de las seis que la banda tenía programadas en la península. Y si sus cuerpos estaban cansados por el trajín, puedo asegurar que apenas sí se notó. David White exhibió de hecho un gran estado de voz, también de forma, a través de una “Opiate Of The Masses” en la que el canadiense Ryan Idris (Agression) percutió el kit de batería como si en el empeño le fuera la vida misma. El fulgurante solo con el que el ex Exodus Kragen Lum remató aquí fue fácilmente uno de mis favoritos de la jornada.

Para “Empire Of The Blind” ya éramos uno con la banda de San Francisco. Vital aquí el apoyo en coros de los guitarras Lum y Edissy, que rematan con un epílogo que acertó a fusionar técnica y actitud. “Are you ready for a night of heavy metal?” preguntó entonces White. Para arremeter después nada menos que con “Breaking The Silence”, de su primer álbum, y que el público disfrutó de lo lindo. Las Jackson de los mentados guitarristas no podrían estar sonando mejor.

Y es que la banda llegaba al Gong con su propio técnico y se notó. De hecho se le pudo ver en más de una ocasión (y de dos y de tres) caminando por distintos puntos de la sala en busca del mejor sonido posible. Tarea con recompensa la suya pues como digo y en líneas generales, Heathen sonaron todo lo bien que de ellos se esperaba. Mucho ha mejorado también la sala en este aspecto desde nuestros primeros pasos por allí. Pero volviendo a Heathen, a su último álbum de estudio, el notable “Empire Of The Blind”, se le pueden achacar sus muchas semejanzas con Exodus, la otra banda de Lee Altus, lo que no quita para que “Blood To Be Let” fuera a la postre uno de los mayores cañonazos de tan calurosa jornada.

David White, chaleco de cuero mediante, sudaba de lo lindo a estas alturas del set. Animó y supo enganchar con su público sin que su interpretación se resintiera apenas lo más mínimo. El de Oakland, sesenta y un años le contemplan, se mostró risueño pero decidido. Concentrado sin resultar frío. Regulando como el mejor de los ciclistas para ser capaz de encarar un tramo final en el que nos las prometíamos muy felices. Precisamente aquí algunos pequeños acoples intentaron aguarnos la fiesta y fíjate si lo estábamos pasando bien. Por fortuna, la cosa no iría a mayores.

“This is history in the making” aseguraba White dentro de un pequeño speech que vino bien a banda y público para coger algo de aliento. No era poco el calor que hacía ya en el Gong. Rigores de los shows en sala en pleno agosto aun sean en la templada Asturias. Sea como fuere la alta temperatura en ningún modo arredró al quinteto. Los norteamericanos descerrajaron aquí una “Mercy Is No Virtue” capaz de poner en evidencia a unas cuantas bandas de su misma quinta. Pura zapatilla californiana para uno de los momentos más encolerizados de la velada.

Así las cosas, “Sun In My Hand” apaciguó los altos biorritmos sobre los que se estaba desarrollando la descarga y sirvió a White y los suyos para volver a coger algo de aire antes de la catarsis final. El final, así como la propia situación dentro del set de un corte tan reciente como este evidencia la mucha fe que los chicos tienen en el ya digo notable “Empire Of The Blind”. David White, no sin cierta ceremonia, introduce entonces otro de los grandes clásicos de la banda, no otro que “Death By Hanging”, para regocijo de sus fans más leales. Que los había, ya lo creo que sí. Idris se vació aquí. Suelo y paredes de la Gong temblaban con cada arremetida contra los dos bombos de su batería. El juego de White con su público durante estribillos dibujó unas cuantas sonrisas y alzó unos cuantos puños el pasado jueves. Punto álgido antes de los bises.

Hypnotized” pone a prueba el aguante de Idris tras baterías. Mucho fue su desgaste, más si tenemos en cuenta que, como dije antes, era su cuarta noche consecutiva, con todo lo que ello implica. Su entrega y dedicación bien merece el reconocimiento aunque venga de este modesto cronista. Igualmente nerviosa, “The Blight” aguanta el tipo entre sus grandes clásicos y pone de relieve la mucha cera que Heathen aún tienen por dar. Pero claro, el final tenía que ser para “Goblin’s Blade”, no sin que antes White, ya sin el chaleco, hubiera preguntado si teníamos fuerzas para una más. Una y puede que hasta tres a tenor de los cánticos que inundaron la sala. Tremendos.

Triunfal paso de Heathen por tierras asturianas. Estamos muy felices además de ver la sala tan repleta nada menos que un jueves de agosto, por lo que no cabe otra que seguir confiando. Nosotros, en la medida de nuestras (pequeñas) posibilidades, seguiremos aportando nuestro granito de arena. Vaya por tanto nuestro agradecimiento a la buena gente de Kivents por todas las facilidades, así como un saludo a los muchos y buenos amigos por la afable compañía. Ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: Jaime PhotoLive

Crónica: Jam Session 2.0 (Oviedo 28/8/2024)

Nada más y nada menos que cuarenta entregas en el momento de juntar este puñado de letras son las que contemplan la denominada Jam Session 2.0 que aglutina todas las semanas a un buen puñado de apasionados de la música en el ovetense Small Dreams.

Heredera de aquellas jam’s en la antigua Gong y el gijonés Savoy, bajo la batuta del infatigable Nacho Felipe una homogénea variedad de músicos, al fin y al cabo esa es su definición, dan rienda suelta a su pasión a través de una variopinta colección de canciones con una conexión instantánea, casi orgánica, con un público siempre fiel a la cita.

En esta ocasión, el «protagonista» de la velada era el guitarrista Kike Planelles, actualmente enrolado en las filas de Roza, el nuevo proyecto de Kike Suárez. Quizás protagonista no sea el mejor calificativo en un evento en el que el ego parece no tener cabida, siendo un mero vehículo para el disfrute personal de los casi medio centenar de artistas involucrados en el show y colectivo para los situados frente al coqueto escenario del local.

Un total de 26 canciones, a través de un viaje sonoro con paradas en himnos de Black CrowesRage Against The Machine, Iron Maiden o Rainbow, sin dejar de lado joyas de Amy Winehouse (espectacular el dúo vocal que la interpretó), Abba o Thin Lizzy. Y que decir de los participantes, todo un lujo para ojos y oídos contemplar a Leo, apenas 12 años, que con cada golpe a la batería nos insufla esperanza y es que el rock siempre estará ahí. Para mi sorpresa, gente muy joven en la Jam, creí reconocer varios rostros que habían participado el pasado sábado en el tributo al rock del festival Unirock en Puerto de Vega. Siempre es gratificante comprobar que el añorado relevo generacional parece expandirse en nuestra región.

Músicos locales, foráneos, maestros, alumnos, profesionales, autodidactas, cualquier calificativo simplemente reducido al amor por la música en vivo y a una propuesta que engancha. A por las siguientes 40 etapas. Como diría el añorado Freddie Mercury, the show must go on.

Texto y fotos: José Ángel Muñiz