Crónica: AC/DC «PWR/UP TOUR» (Sevilla 29/5/2024)

Ante la más que probable posibilidad de que el «Power Up Tour» sea la gira de despedida de los australianos AC/DC tocaba arrancar hacia latitudes cálidas en una maratoniana jornada de miércoles que dejó más satisfacciones de las esperadas.

Y es que desde el inicio a cargo de unos The Pretty Reckless encabezados por la vocalista Taylor Momsen, las vibraciones no podían ser mejores. Puntualidad, buen sonido, y un sol de justicia para una temperatura que rondaba los 35 grados al inicio de su actuación. Si bien el estadio de La Cartuja aún ofrecía un pobre aspecto respecto a los 60.000 espectadores que lograrían convocar los «aussies«, los neoyorquinos no se guardaron nada en el zurrón. Arranque ganador con «Death By Rock n’ Roll» para presentar sus credenciales y saludar al respetable con un correcto castellano. Con un repertorio que obvió medios tiempos que adornan sus últimas obras de estudio apostaron por un set «eléctrico» que calentó aún más el ambiente.

Al tercer tema tocaba aligerar vestuario y rendir homenaje a una de sus influencias, Soundgarden, a través de «Loud Love«, original del combo liderado por el malogrado Chris Cornell. El momento bizarro del día llegaría instantes después cuando un murciélago se aferraría a la pierna de Taylor, sin mayores consecuencias pero dando pie a una irónica auto presentación como bruja que vino como anillo al dedo para «Witches Burn» mientras preguntaba al estadio de nuevo en español: ¿Dónde están mis mujeres?

Aunque han dado la impresión de haber crecido a la sombra de Halestorm, la banda tiró de galones para vencer y convencer en Sevilla. El incesante goteo de gente cubría los vacíos en grada y pista, mejorando sensiblemente el aspecto del recinto para el tramo final de su set. Sesenta minutos coronados por una extensa «Heaven Knows» en la que tomaron protagonismo Ben Phillips a la guitarra y Mark Damon al bajo y cerrar con «Take Me Down» cumplida con creces la labor encomendada pues no fueron pocos los puños al aire que logró su descarga.

Pasaban unos minutos de la nueve y media cuando desde las pantallas laterales del escenario arrancaba la intro del «Power Up Tour«. Camino de 4 años desde la publicación de su última obra de estudio, jua AC/DC regresaba a España y «If You Want Blood (You’ve Got It)» sería el punto de partida de la cuarta cita de su recién iniciada gira europea. Si bien las incorporaciones del batería Matt Laug y el bajista Chris Chaney despertaban curiosidad en su desempeño en la formación, el estado físico de los Young, Angus y Stevie, y sobre manera el vocal de Brian Johnson eran objeto de análisis en los primeros compases del show.

«Back In Black» mete en faena a La Cartuja, ya no hay vuelta atrás, el variopinto público cae rendido al combo australiano desde el inicio y corea las míticas estrofas mientras Brian solventa un problema con su micrófono. Hubo tiempo para repasar «Power Up» a través de 2 temas «Demon Fire» y «Shot In The Dark» estratégicamente intercalados entre himnos atemporales como «Shot Down In Flames«, «Thunderstruck» que ponía el recinto patas arriba o «Hells Bells» y la aparición de una gran campana en el escenario. Detalle siempre ganador pese a perder el factor sorpresa con el transcurrir de las giras.

La alineación se muestra compacta y en un gran estado de revista mientras un risueño e infatigable Brian Johnson siembra alguna duda en su estado vocal. No vamos a negar que le costaba llegar en tono en muchos momentos pero tampoco que son 76 años los que le contemplan para despachar un set muy digno en esta primera cita sevillana. «Shoot To Thrill» recibe una de las grandes ovaciones de la velada destapando el gran trabajo a los coros de Stevie Young y Chris Chaney. Mejoró con el transcurso del show aún más el aspecto de la grada, las escasas zonas vacías se cubrieron y en la pista no cabía un alfiler. Detalle curioso a comentar es la escasa o casi nula interacción con el público hasta los agradecimientos al final del concierto, lo que creaba unos incomodos segundos de silencio entre canciones que personalmente considero el punto negativo de la noche.

El tramo final del show no se desprendía de los clásicos, «Highway To Hell» , «Whole Lotta Rosie» y una «Let There Be Rock» extendida hasta el infinito con el habitual solo de un excelso Angus Young, situado en la plataforma elevadora que coronaba el apéndice que se adentraba entre el público alojado en la parte más cercana al escenario. Pequeña pausa antes de los bises mientras una lluvia de confeti vuela sobre nuestras cabezas. El sentimiento que cubre La Cartuja es de satisfacción garantizada, eso sí, sin sorpresas para los habituales seguidores de la banda.

La dupla final arranca con «T.N.T.» y se cierra con la traca de salvas de cañón en «For Those About To Rock (We Salute You) tras más de 2 horas de actuación. Si bien la banda había reducido su setlist en 3 temas respecto al inicio de la gira huelga decir que en defensa del estado vocal de Brian para el resto del tour, el sentir del público mayormente fue de aprobación con lo ofertado a orillas del Guadalquivir. Cincuenta años en la brecha no se cumplen todos los días. Si fue una despedida rayó a gran altura, y si la salud los respeta para defender con dignidad su legado solo deseamos volver a compartir el momento. Larga vida al rock n’ roll y larga vida a AC/DC.

Texto: José Ángel Muñiz

Agenda: VIII edición concurso «Perversiones»

El próximo sábado 8 de junio cita con las «Perversiones» en Puerto Vega. El concurso de versiones organizado por la Asociación Unirock tendrá lugar esta vez en la carpa situada en el Parque Benigno Blanco de la localidad costera asturiana.

Con la única premisa es adaptar al rock o metal canciones que nada tengan que ver con estos estilos, esta nueva entrega se presenta con varias novedades. Habrá tres categorías de premios, grupo consolidado, grupo creado para la ocasión y premio del público, que nunca podrá coincidir con ninguno de los otros dos. Los primeros serán elección de los propios grupos, el del público por votación popular. Las tres categorías recibirán una dotación de 200€ y el grupo consolidado será además banda invitada en la próxima edición del Perversiones. El precio de la entrada es de 5€, socios gratis. Habrá campaña de renovación de abonos y nuevas altas con los siguientes horarios facilitados por la organización:

Apertura de puertas: 20 horas
Concurso: 21 horas
Concierto de Montaraz: 00:15 horas

Crónica: Ciclón + Ravenblood + Tatami (Oviedo 1/6/2024)

Ya teníamos ganas en Heavy Metal Brigade de pisar la renovada Sala Estilo de Oviedo. El recinto, anteriormente conocido como Sir Laurens, y del que guardamos un más que grato recuerdo, ha sufrido un cambio de gerencia, resucitando ahora con la intención de convertirse en punto de referencia para la música en directo en nuestra región. Tatami, Ravenblood y Ciclón, cuyo último álbum “Magia” paso hace escasas fechas por estas páginas, tendrían la ardua labor de contra programar a toda una final de la Champions League. Sigue tirando mucho el fútbol en esta Asturias nuestra, qué duda cabe, y tal vez por ahí que la entrada no fuese ni mucho menos la esperada.

Pero somos unos enfermos de la música en directo. Y para cuando los locales Tatami, con un viejo conocido de este medio como es el batería Rafa, ex de Bestia Negra, toman el escenario de la nueva Estilo, el fútbol pasa a ser la menor de nuestras preocupaciones. Originalmente un cuarteto, acudirían a la cita en formato trío. Y su música, una amalgama de ritmos cercanos al garaje, solidarios a pequeños ramalazos que fluctúan entre el punk y el rock más esencial, Ilegales era un nombre que merodeaba a ratos mi subconsciente, lo tuvieron difícil ante una audiencia en gran medida metalera.

Arrancan con “Robaliza” y lo cierto es que me cuesta conectar con ellos. Por pereza o por desconocimiento. Una cierta frialdad que se palpaba en el ambiente. Pero “Despierdo” destapa una versión más encorajinada del eventual trío y al alimón con “Días Extraños”, atraviesan mis momentos favoritos del set. De ahí al final he de reconocer que me engancho solo a ratos. Un pequeño percance con una de las guitarras trató incluso de aguarles la fiesta. Al final acabé por disfrutar de la pegadiza “Acedecera” o la más fangosa “Resistencia” con la que se despidieron, pero hoy no puedo por más que pensar en que la suya fue una elección algo extraña.

Ravenblood, claro, son un animal muy diferente. Adalides del death melódico en su encarnación más clásica y nórdica, tienen en Asturias su segunda casa. Numerosas las ocasiones en que se han dejado caer por aquí, más las que no llegaron a fructificar, y al final una banda que parece haber echado raíces en el Principado.

Lo ajustado de los horarios provoca que el set comience minutos antes incluso del horario marcado. Y es que faltan cinco para las ocho cuando disparan la intro y “King Among Slaves” pone todos sus cilindros a funcionar. Gozaron de buen sonido ya desde un primer momento. Equilibrado y con pegada, con un Daniel Pérez que sigue erigido en perfecto maestro de ceremonias para una banda como esta.

“Aprovechando que no voy tan borracho como la última vez”, el propio Pérez quiso tener un momento para brindar los habituales agradecimientos a organización bandas, técnicos y, en especial al público, todo para después encarar una “Purge” que pone en la palestra a los Ravenblood más musculosos, con unos José Luis Gil y Arnau Vallvé en guitarras tan solventes como siempre.

La más pesada “Out Of The Universe” pone Estilo a dar palmas y desde aquí ya parece que el resto del set va a ir mucho a favor de obra. Insisto, banda muy querida por estas tierras y que ha sabido ganarse el cariño del público asturiano a base de entrega pero también de buen rollo. Salta a la vista con pequeños comentarios que se suceden entre público y banda, especialmente Daniel Pérez, en determinados momentos del set.

Pérez, de rodillas en los primeros versos de “Crow’s Call”, parece contagiarse del calor que el público les brindaba. Porque puede que fuéramos pocos, pero sin duda estábamos muy por la labor. La poderosa “Resurgent” acierta a la hora de aunar intensidad y técnica. Da paso a una “Silence & Death”, nacida al albur del confinamiento, y que especialmente en esta encarnación en vivo, ha terminado por convertirse en una de mis favoritas del estupendo “Resurgent” de 2021 (reseña aquí). “Gracias por venir a apoyar la escena en un día como hoy” proclamó Pérez, y puede parecer que me cebo con la inconveniencia de la fecha. Al menos nosotros no salimos de Estilo tirando petardos y comportándonos como neanderthales endogámicos.

Pero volviendo a lo que nos ocupa, y casi a modo de resumen de toda su trayectoria, se despidieron con la muy vetusta “Pathfinder” y la homónima “Ravenblood” que, al parecer, verá la luz en su próximo álbum de estudio. Esperamos ansiosos, ya lo sabéis. Por lo pronto fue un placer volver a disfrutar de su cuidado melodeath en la que, a buen seguro, no será la última venida de los chicos al Principado. ¿Verdad?

He de reconocer que Ciclón eran hasta hace pocas fechas una banda que se encontraba fuera de mi radar. No puede uno llegar a todo por mucho que se empeñe. Pero esta venida a tierras asturianas puso mi atención sobre “Magia” (reseña aquí) y las sensaciones no fueron para nada malas. Al contrario.

Faltan apenas dos minutos para las nueve cuando los madrileños irrumpen sobre las tablas del renovado recinto ovetense. Lo hacen en formato cuarteto, si bien cabrían sorpresas al respecto a lo largo del set. Por lo pronto y toda vez superan la casi obligada intro, “Ave De Fuego” ya pone de relieve los buenos coros del bajista Javi Endara. También la buena química entre Kike y Pablo Yagüe, guitarristas de la formación con base en la capital.

Vimos bien de voz al propio Kike. Su look, y el de toda la banda en sí, no puede ser más clásico. Con una puesta en escena reducida a lo esencial, la clave está en las buenas canciones que trazaron. También en ese espíritu menos fiestero y más reivindicativo que entregan en “Ése Es El Juego” y que les emparenta, en cierta forma, con los ineludibles Barón Rojo. Pero hablando de puesta en escena y como quiera que las circunstancias se empeñan siempre en llevarme la contraria, la banda recibe la visita de V, del cómic “V de Vendetta” de Alan Moore y David Lloyd. La lluvia de confeti que propició, pilló por sorpresa a más de uno.

Ya en un tono muy diferente, Kike explicó que el próximo tema iba dedicado “a toda aquellas personas cuya vida es una cárcel”. Era el turno, claro, de “En Tu Celda”, corte que destapó a unos Ciclón más musculosos, que no obviaron de todas formas una buena ensalada de solos doblados de guitarra. Aunando fuerza y sentimiento, a buen seguro una de mis favoritas de su descarga.

Pero mientras “Sol Naciente” dibuja uno de los mejores riffs de su descarga, amén de mostrar aun Kike muy seguro en voces, conociendo sus límites pero también sus fortalezas, Endara viene a dejar las cosas claras cuando se acerca al micro y exclama “me cago en Dios y en el puto fútbol”. La suya es una adición de gran envergadura para la banda. Muy activo sobre las tablas, carismático y atento siempre a la hora de ejercer como escudero de Kike en tareas vocales.

Ciclón tampoco quisieron ser menos que sus compañeros de cartel, a los que aprovecharon para mandar sentidos saludos. “Hay que ser un desertor del reino de la ignorancia”, avisa Kike, cara a introducir (claro) “Desertor”. Aquí me agradó “Ciudad Perdida” y la forma en que ese acercamiento a postulados más hard oxigenó el set de los madrileños. Pero tras el recuerdo a mánager, técnicos, gente del merchan etcétera, turno de volver a la senda del añejo heavy metal con “Kamikaze”, de aquél “Fuera De Control” de 2015.

“Creemos en el heavy metal y queremos hacerlo una vez más” nos devolvía a su álbum del pasado octubre. La banda estaba en una gran versión. Muy agradecida del calor recibido por parte de quienes preferimos anteponer la música en vivo al fútbol de masas. Pero la tiranía de los horarios impone siempre su ley.

Y es que echando un vistazo al setlist del show fueron varios los cortes que dejaron en el tintero. De la que ni quisieron ni pudieron olvidarse fue de esa “Magia” que da nombre a su último álbum. Tampoco de “Caballeros Del Rock”, presente ya en su demo “Ciclón” de 2008. Lluvia de confeti al cierre y en el subconsciente la sensación de haber visto a una banda que realmente disfruta con lo que hace. Que acierta a la hora de contagiar su buen rollo. Y que tiene un cancionero que encapsula, con sumo cuidado, lo mejor de nuestro querido heavy metal. Baste echar un vistazo al artwork de su tercer álbum.

Por nuestra parte nada más que agradecer a la organización del evento todas las facilidades dispuestas de cara a la realización de esta crónica, mandar saludos a la gente de Tatami, Ciclón y Ravenblood y también a los habituales de siempre que nunca fallan. Salvo causa de fuerza mayor pasamos lista en la próxima edición del Perversiones.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: The Real McKenzies + Ballbreakers en Oviedo

Fieles a su cita con los escenarios asturianos el combo punk rock celta canadiense The Real Mckenzies regresa a la capital del principado el próximo viernes 14 de junio.

Continuando con la presentación de su última obra de estudio «Songs Of The Highlands, Songs Of The Sea« compartirán tablas con la formación local Ballbreakers de marcado poso stoner e influencia punk. Horarios:

APERTURA DE PUERTAS: 20:30 h.
BALLBREAKERS: 21:00 h.
THE REAL McKENZIES: 22:00 h.

Entrada anticipada 17€ a través del siguiente enlace:
https://tickets.hfmncrew.com/web/?menu=1162&pagina=entradas&item=49893&siteID=hfmncrew

Crónica: Aeternal Queen (Oviedo 31/5/2024)

Tal y como venimos comentando en crónicas recientes, la temporada de salas apura sus últimos coletazos antes de la inevitable venida de los grandes eventos. Y ante una noche en recuerdo de los inmortales Queen, qué mejor plan que dejarnos caer por nuestra querida Sala Gong. Con todo un Richard de la Uz a cargo de emular al inolvidable Freddie Mercury, la noche vino a darse tal y como sigue.

Se hablaba de una venta anticipada de entradas rondando las ciento cincuenta. La reina y su particular cancionero siguen teniendo tirón. También porque de la Uz está rodeado de una formación de lujo. Entre ellos un Sam Rodríguez en teclas, al que viéramos con The Electric Buffalo fechas atrás, y que se destapa con unos notables coros durante la inicial “One Vision”.

Su puesta en escena quedaba reducida a lo elemental. Sí, Richard viste hábitos muy Mercury. Ángel Miguel carga con una guitarra «The Red Special» como la de Brian May, pero en líneas generales su representación no podría resultar más orgánica. Ayudó el buen sonido que experimentó la sala, una noche más, y que ofrece ya su mejor cara cuando la banda encara una breve “Tie Your Mother Down”.

“Bienvenidos a una noche de 1986” proclama de la Uz. Es tiempo de “In The Lap Of The Gods”. Toda esta primera parte del set tiene algo de fulgurante, versiones reducidas de los temas, que enlazan unos con otros para regocijo de los presentes. Y que viene un poco a dar muestras de lo mucho y bien que se habían preparado esta noche tan especial. “Seven Seas Of Rhye”, “Tear It Up” pasan prácticamente en un suspiro. Pero es una de las favoritas de prácticamente todo el mundo, la juguetona “A Kind Of Magic”, del fenomenal álbum homónimo, la que finalmente pone a la nutrida audiencia a sus pies.

Richard de la Uz, huelga decirlo, se mimetizó con el frontman nacido en Stone Town (Zanzíbar, actual Tanzania). No solo sus ropajes, también buena parte de sus gestos y evoluciones sobre el escenario recordaban en buena medida al británico. En especial cuando arremete con los clásicos “Eo…”, buscando la interacción con un público. “Joder, gracias” no pudo por más que exclamar el vocalista asturiano ante la respuesta de la gente. “Under Pressure”, con Antón Ceballos clavando tan icónica línea de bajo, recibe una de las mejores acogidas de la noche. Richard de la Uz, por los suelos en un momento dado, parecía responder a todo el calor recibido.

Pero hablando de líneas de bajo memorables, qué decir de “Another One Bites The Dust”. Y es que pasan los años y no puede uno más que preguntarse como aquellos cuatro personajes eran capaces de dominar tal cantidad de registros sin perder un ápice de autenticidad ni tampoco de gancho. El caso es que llegó entonces uno de los mayores retos vocales de la velada, “Who Wants To Live Forever”, con un de la Uz vibrante y pasional.

Cambio de registro y también de vestuario, era el turno de “I Want to Break Free”, donde vino a brillar el solo de Ángel Miguel con el pie soldado al cry baby. Llegaría entonces el tiempo para el descanso, con el guitarrista, bañado en luz roja, quedándose a solas sobre el escenario de la Gong. Estupendo solo el que nos brindó aquí el también líder de The Travellers. Ya con la banda de nuevo al completo, era el momento de “Now I’m Here”, finiquitada con un pequeño escorzo de Alejandro Blanco tras su preciosa batería arlequinada. Se produjo aquí un pequeño speech de Ángel Miguel. Los orígenes de la idea, comparándose no sin cierta sorna, con el Coronel Tom Parker, a la sazón mánager de un tal Elvis Presley.

La interpretación de Richard en “Love Of My Life” es de las que ponen la piel de gallina. Envidiará uno siempre a quienes pudieron sentir de primera mano al verdadero Mercury, pero desde luego que el ex Edén, Exkalibur y Jívaro parece atravesar un momento verdaderamente dulce en lo que a voz se refiere. Y habla de su propia humanidad el gesto que quiso tener para con el pueblo palestino y el genocidio que sufre ante la pasividad de eso que han dado en llamar “Comunidad internacional”. Gran gesto el suyo y que anticipa “Is This the World We Created…?”. “Un tema muy especial en un día como hoy” explicaría el propio vocalista luarqués.

Después de la reivindicación, la fiesta. Y es que la recepción de “Bohemian Rhapsody” fue de las más pronunciadas de toda la jornada. Unos y otros cantamos, o más bien lo intentamos, tan inmortales estrofas. Dispararon, nos ha jodido, la parte operística central. No pasa nada, los de verdad también lo hacen, y al final quedó como uno de los puntos álgidos del set.

De aquí al cierre cabrían pocas sorpresas, con la banda enlazando clásico tras clásico, sonando realmente redondos y dejando la impresión de que se lo estaban pasando en grande. Al fin y al cabo era de lo que se trataba. Una de mis favoritas desde niño llega de hecho en este preciso momento, “Hammer To Fall”, seguida de “una cosa muy loca, llamada amor”, claro, “Crazy Little Thing Called Love”, con Ángel Miguel colgándose ahora una preciosa Schecter (si mis ojos no me engañan).

We Will Rock You” hermana a público y banda. En especial cuando de la Uz acomete las debidas presentaciones. Aeternal Queen encara entonces “I Want It All”, exudando su vena más próxima al hard rock. Richard bajó del escenario y se perdió entre la gente durante el buen solo de Ángel Miguel. Difícilmente el ambiente podía ser más festivo. Más aún si cabe con esa “The Show Must Go On”, con Richard a pecho descubierto, y las innumerables resonancias que el tema adquirió tras la muerte de Freddie Mercury aquél fatal 24 de noviembre de 1991. “Friends Will Be Friends” y, claro, “We Are The Champions”, con Richard emergiendo del backstage con las obligadas corona y capa de cara a la ovación final. Misión cumplida.

Sí. Ya sé. Las bandas tributo. Peor son los viernes sin salir de casa. Al final nadie puede negar lo mucho que tuvo de celebración la jornada. Es este un cancionero sólido como quilla de transatlántico y, a la vez, de una heterogeneidad que, aún hoy, sorprende y engancha. Parafraseando a Homer Simpson, “era su primerito día”, y por ahí puede que no todas las interpretaciones fuesen perfectas y cristalinas. Por contra, la banda supo suplir con dedicación, también con pasión y en especial con cariño cualquier posible percance. No me escondo, Queen fue uno de mis primerísimos contactos con el mundo del rock y a buen seguro se nota a lo largo de esta crónica. Y aunque como he dicho por ahí atrás, muchos no tuviéramos la suerte de ver a Freddie en vivo, bien están noches como las del viernes para rememorar a una figura indispensable (e indiscutible) en la historia del rock. Por mucho que uno esté hasta las mismas gónadas de la dichosa “We Are The Champions”. Lo uno no quita lo otro. Sea como fuere agradecer a la banda por la invitación, saludar a Susana Alberich, Jorge López Novales, Miguel Rubio, la buena gente de Argion y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Talco en Asturias

A punto de cumplir 20 años de trayectoria el combo ska/punk italiano Talco regresa a los escenarios asturianos inmersos en una extensa gira europea en la que compartirán tablas con NOFX. La cita de carácter gratuito será en la madrugada del sábado 24 de agosto al domingo en Pola de Laviana dentro de los actos complementarios al Descenso Folklórico del Nalón .

A su regreso de México tras ofrecer conciertos multitudinarios como  los de la capital del país y Tlaxcala, los transalpinos presentarán en nuestros escenarios su nuevo lanzamiento discográfico «Videogame» editado en el año 2022.