El batería de origen uruguayo se forjó musicalmente en el circuito de jams de Montevideo. Desde los 19 años participó en numerosas sesiones e integró diversos proyectos musicales. De formación autodidacta, Monzón ha recorrido casi todas las jams de la capital uruguaya antes de emprender en marzo de 2019 un viaje al “viejo continente” y profundizar en su carrera artística.
Afincado en Asturias su impronta rítmica se hizo notar en las jam sessions de Oviedo y del mítico Savoy de Gijón, donde su estilo rockero y su capacidad interpretativa le valieron el reconocimiento de la escena local. Una trayectoria que culmina ahora con su incorporación a S.O.C.S., aportando fuerza, técnica y visión musical al corazón rítmico de la banda.
Bienvenido Mathias, nos vemos muy pronto escenario mediante.
Rock Invasion, videojuego de realidad virtual que han creado por las startups andaluzas Rock&Change y Master Crowd Games con la misión de salvar el planeta de una invasión alienígena armado únicamente con una guitarra como arma, contará en su banda sonora con la canción «Through The Mirror» de la formación asturiana State Of Crime & Science.
El videojuego estará disponible en las plataformas Meta Quest 2, 3/S y Pro a partir del próximo 3 de diciembre.
Con la primera edición del Seronda Rock se presentaba una ocasión que ni pintada para tomar el pulso a cuatro formaciones asturianas: Bestia Negra, Cuenta Pendiente, State Of Crime & Science y Sküld. La sala Paseo Malecónimpondría sus rigores y Heavy Metal Brigade no perdería ripio de cara a esta crónica que hoy os traemos.
Una de las formaciones más activas de nuestro pequeño terruño, la buena gente de Bestia Negra, iban a ser los encargados de dar comienzo al sarao. O no, pues instantes antes se produce una pequeña presentación que ya pone a la gente en alerta. Con la formación inalterada desde nuestros últimos encuentros con ellos, la siempre eficaz “Winds Of War” supone un buen inicio para ellos.
Gil, indomable maestro de ceremonias de la banda, apareció esta vez con gorra en lugar de su habitual sombrero. Y la banda tuvo algún percance de sonido antes de su segundo corte. Rápido y siempre al quite, Nefta se desvivió durante toda la jornada, intentando que aquello sonase como es debido. José en rítmicas y Román en solista, dejan una buena labor en “The Harbinger”, con la gente iluminando con las linternas de sus móviles. Me preguntaba yo dónde habrá quedado aquello tan romántico de los mecheros.
Gil, abandonando ahora sí la gorra en lugar de su más habitual sombrero, nos indicó que entonces comenzaba la “segunda parte del bolo”. Y al alimón con la banda nos dejó una “Angel Of Death” en la que sonaron tan rocosos como de costumbre. Ese indeleble metal old school marca de la casa. Uno de mis riffs favoritos de su repertorio junto a la buena labor de Nacho y José en coros redondearon la descarga. “Gift From Gods” ahora también es un homenaje a Ozzy, por razones obvias, saca la cara más veloz de Carlos Reboredo tras baterías. En líneas generales estábamos viendo a una banda muy asentada y segura sobre el alto escenario de la sala.
Encarando ya la recta final, nos dejaron un tema nuevo, que planean salga “antes del siglo XXII” y en el que la banda no traiciona sus esencias. Gil agitó la bandera, Román se destapó con otro buen solo, tapping incluido, y como suele decirse, todo salió a pedir de Milhouse. El propio vocalista dedicaría “Fear” a su bendita madre, presente el pasado sábado en la Malecón, y finalmente dirían adiós mientras aseguraban que odiaban nuestras caras. Jugando con el público y sabiendo divertir y divertirse. Que nunca nos falten.
Cuenta Pendiente eran la banda a descubrir del cartel. Banda de nuevo cuño pero sonido añejo, amarrado al rock urbano, y sobre la que recaían unas cuántas incógnitas. Lo cierto es que se rodearon de buenos amigos. No eran pocas las camisetas que vimos entre el público, algo que no deja de ser un buen indicador. Manuel Crespo, voz de la formación, arrancaría el set entre el público. No es que llegase tarde, son las virtudes de los inalámbricos. Al alimón con su banda procura así un arranque en el que cabe una cierta nota de color.
Destacaba la bandera de la banda que colgaba del pie de micro. También esos ramalazos a unos primigenios Los Suaves que entregan en “Dime Mi Niña”, uno del par de temas que, a día de juntar estas letras, han estrenado en su perfil en Spotify. Los duendes del directo no quisieron ser menos con ellos y la banda tendría que afrontar algún que otro percance a lo largo del set. Hubo tiempo de unas presentaciones, muy sui géneris, por parte de Crespo. Sería el propio vocalista quien enseñaría a la gente uno de sus próximos estribillos. Y el público se animó con eso de “Te lo ordeno yo”. Desde luego, vista la reacción de la gente, y pese a los inconvenientes inherentes al directo, la banda parece haber caído de pie en su aún corta trayectoria.
“Tu Cruz”, sobre la necesidad de repensar todo lo referente a nuestra salud mental, amplificó las fronteras de su sonido. Una banda que acertó a sonar más melancólica ahora, amén de mostrar unas buenas hechuras en lo compositivo con ese trazo más diverso. Más adelante caben cortes más tranquilos, por donde se colaba el espíritu del Robe Iniesta más amable. Precisamente, unas de las bandas que mejor supo hacer suyo el legado de Extremoduro, los navarros Marea, serían debidamente reverenciados sobre el escenario de la Malecón. “Trasegando”, de aquél “La Patera” de 1997. Ya es puntería, para un disco que tengo en mi colección de los chicos de Berriozar.
En la recta final caben recuerdos y dedicatorias a aquellos bares cuyos altavoces siempre escupían buen rock and roll, con la banda dejando su cara más punk y Crespo de nuevo entre la gente. También el asalto a Gil de Bestia Negra, quien se aupó a las tablas para un improvisado “Breaking The Law” (Judas Priest) y ese ataque a las malditas sectas (guiño a Los Simpsons incluido) con el que se despidieron. Nos agradaron. No vienen a reinventar el juego pero dan buenos pases al pie. Lo del sábado fue una pequeña muestra. Estamos atentos a todo lo que venga por su parte.
El de State Of Crime & Science, o S.O.C.S., no iba a ser solo un set más para el quinteto. Y es que la banda anunciaba hace escasas fechas en sus redes que éste sería el último show de Iván a bordo de su disciplina. El batería decía adiós a un fructífero transito en el seno de la agrupación gijonesa y Heavy Metal Brigade no quiso perderse una cita tan especial.
Todo arranca con “The Hole”, con la banda tan centrada como acostumbra, pero es cierto que con un sonido no tan redondo como en muchas de las citas previas con ellos. La sala, comentaba al comienzo, impone sus rigores. Con eso y con todo, a nadie se le escapa que Osana transita con firmeza por la exigente línea vocal de “Vortex”. Sería ella quien se encargaría de recordarnos el infausto paso de la banda por la última edición del Oviedo Rock (enlace para los más despistados), al tiempo que enviaba una (cariñosa) amenaza a Nefta. Anécdotas al margen, lo cierto es que en “SOCS” están más que seguros, con especial mención al buen solo que entrega aquí Marc Segond, arrinconado en una esquina del escenario y en un rol aparentemente discreto. Nada más lejos. Al enlazar con “Lost”, abrochan presente y pasado en un cumplido repaso a su incipiente trayectoria.
Al igual que de pronto un groove muy marcado atraviesa “Self-Delusion”, “Throught The Mirror” extrae lo mejor de Iván tras baterías. Juntando los buenos coros de Marc a la buena recepción que logran del público aquí, sigo pensando que esta es una de sus composiciones más redondas. La frontwoman de S.O.C.S. mencionaría entonces que aquél iba a ser la última noche de Iván con ellos. Y toda la vez el batería recibe unos bien merecidos aplausos, la propia Osana se destapa con una de sus mejores intervenciones de la noche en la más tendida y melancólica “Cursed Gift”. En “Last Days” de nuevo pensaba en que la sala no hacía total justicia al sonido de la banda. En cualquier caso, ellos tiran para adelante con su particular revisión del “Losing My Religion” de R.E.M. para después cerrar con “Should I?”, con Iván aporreando la caja como si, efectivamente, fuera la última vez. Un buen final. Comienza ahora la procelosa búsqueda de un sustituto a la altura. A tenor de lo visto en tantos bolos, no será empresa fácil.
De Puerto de Vega a Avilés. Sküld venían para poner un punto final de heavy metal a la antigua usanza. El quinteto, al que llevaba tiempo sin evaluar, llegó a la Malecón con las ganas intactas, presto a sonar tan orgánico como acostumbra. Y es que, introducción al margen, en su música no caben aditivos de ningún tipo. Metal directo y disfrutón para un distendido, afable incluso, fin de fiesta.
Roberto está dejando un buen solo en la inicial “Blood Eagle”. Y me gusta esa construcción tan alterna que muestran. Aunque no es menos cierto que la gente pareció conectar en mayor medida con “Lágrimas De Freya”. Hay un puente de una tranquilidad muy acusada aquí. Tal y como Bestia Negra al comienzo de la jornada, la suya es la cara más lúdica y juguetona del heavy metal, lo que desde luego no resta ni un ápice de interés (por mi parte) al respecto de su desempeño. Para gustos, ya se sabe. No faltaron los obligados agradecimientos. Y Sküld viraron entonces hacia “Odín”, de seguro uno de sus cortes más vibrantes. Buena turné solista aquí, por cierto.
Por lo general supieron ejercer como buen cierre de fiesta, sin olvidarse de tramar un setlist que llama la atención por su diversidad. Como muestra, el medio tiempo “Dear Son”, con otro buen solo de Robert y una Lorena al micro que era la de los mejores días. La propia frontwoman de Sküld bajaría a mezclarse con la gente y dar lo mejor de sí en “Huye”, el llamamiento de la banda a alejarse de, eso que ahora llaman, personas tóxicas. Llamamiento al que me sumo, no veáis qué paz. Fue Chinky Peláez quien cargó con el solo aquí. Para ir echando el cierre quedaban los agradecimientos por parte de JoseCarlos a Nefta, por su infatigable (inmensurable diría yo) labor durante toda la jornada. Y una versión del siempre dicharachero “Heaven Can Wait” de los Gamma Ray más amables o una Lorena que no dudó en bajar de nuevo y bailar con el público en “Long Distance Reader”.
Había sido el final para ellos. Un muy buen final, diría incluso, con Lorena forjando un gran set tras el micro y la banda sonando redonda y compacta. Pero el empeño de la gente quiso que hubiera una bola extra, en forma del original de Joan Baez “Diamonds And Rust” a la Judas Priest, en la fecha que había sido (por el sábado) la del setenta y ocho cumpleaños del legendario Glenn Tipton. Un cierre que, la cabra tira al monte, agradecí como el fan insoportable de la banda británica que soy. Un gusto siempre encontrarse con esta gente.
Ardía hasta el chasis un coche a la altura de Lugones cuando nos dirigíamos al Seronda Rock y sin embargo no fue eso lo más cálido que verían nuestros ojos en la jornada del sábado al domingo. Calor, de verdad, el que dan citas como esta, rodeadas por el más sano de los compañerismos, en las que te reencuentras con buenos amigos, tanto músicos como fans, y olvidas algún mal que otro con un poco de rock and roll. Por ello agradecer a todos quienes lo hicieron posible, iniciativas como esta nunca están de más, saludar a las buenas gentes con las que departimos en un momento u otro de la velada y ya saben: nos vemos en el siguiente.
Presentaban disco State Of Crime & Science, o S.O.C.S. para quienes prefieran la forma abreviada, y no íbamos a ser nosotros quienes dejáramos pasar tan indicada cita. ¿Lugar? Las instalaciones de FNAC del centro comercial poleso Parque Principado. Allí pues que nos dirigimos, pues qué mejor plan para un jueves tarde que un poco de buena música.
Somos gente de costumbres y la de llegar con tiempo a los sitios siempre nos ahorra quebraderos de cabeza. Para cuando alcanzamos la cafetería de FNAC, nos llama la atención la batería electrónica que domina el escenario. Al fin y al cabo, el espacio es reducido (aunque en peores plazas nos hemos visto) y tampoco era cuestión de atronar a medio centro comercial.
A modo de romper el hielo, Osana K. manda una serie de agradecimientos: el primero, a Diego Teksuo, encargado de producir las canciones que integran el álbum, conjunción de los Ep’s “Through The Mirror” (2023) y “State Of Crime & Science” (2025). Del mismo modo, tampoco se quiso olvidar de los fotógrafos responsables de las fotos del libreto ni de Tunguska Media Factory, discográfica de la banda.
En cuanto al pequeño show que nos regalaron, todo comienza con la siempre sólida “The Hole”. Buen solo de Marc Segond con el pie en el wah aquí. La propia Osana está fantástica en “Vortex”. Y mientras que la banda le insufla un aire más melancólico a “Cursed Gift”, “Last Days” nos devuelve a esos State Of Crime & Science siempre ambivalentes. “Through The Mirror”, que daba nombre a su Ep de 2023, me sigue pareciendo una de sus composiciones más redondas.
El sonido, pese al entorno, fue más que óptimo. Algún que otro curioso se asomó a ver cuál era el origen de tanto decibelio. Todo concluyó con la propia S.O.C.S., que viene a dar nombre al disco y que, ojalá, les brinde buenos réditos en el futuro. De carisma y clase van sobrados.
Disco debidamente presentado y con el equipo de Heavy Metal Brigade presente. También nuestro compañero Jorge López Novales, a quien mandamos un saludo. Otros van con destino a la propia banda, a Dann Margo y Jesús Rebor (Automatic Kafka). Ya saben: nos vemos en el siguiente.
State Of Crime & Science presentará la edición física de su último trabajo discográfico de título homónimo el próximo jueves 19 de junio en las instalaciones de FNAC en Parque Principado. A partir de las 7 de la tarde la formación con base en Gijón ofrecerá además un concierto de media hora de duración con acceso libre.
El Concurso de Pop- Rock Villa de Gijón «Rock Gijón» desvela el reparto de bandas para las 4 semifinales que tendrán lugar en el Teatro Albéniz los días 2, 3, 9 y 16 de mayo.
Con inicio a partir de las 20:30 horas, las invitaciones que están disponibles a través de Entradium serán canjeadas a la entrada por pulsera acreditativa. Los menores de18 años solo podrán acceder a los conciertos acompañados por un progenitor o tutor legal debidamente acreditado.
El Concurso de Pop- Rock Villa de Gijón «Rock Gijón» desvela las 12 bandas que disputarán las 4 semifinales en el Teatro Albéniz los días 2, 3, 9 y 16 de mayo a partir de las 20:30 horas.
Nueva entrega en formato Ep para la buena gente de State Of Crime & Science. Bautizado como la propia banda, lo componen cinco temas mezclados y masterizados por Diego Teksuo y que ven la luz vía Tunguska Media Factory. Asiduos de este medio se sabrán la formación de carrerilla. Refresco la memoria al resto: Osana K. en voces, Víctor Pérez Torres y Marc Segond en guitarras, José R. Ibáñez al bajo e Iván Fernández en baterías.
“SOCS” ahorra en introducciones banales y va directamente al grano. De entrada me agrada el riff que Torres y Segond traman aquí. También la curiosa línea de batería de Iván Fernández. Esa rotundidad inicial desaparece toda vez irrumpen las estrofas. Calmas, en la más pura tradición de la banda. Si es que se puede usar el término en una formación de (aún) tan corta trayectoria. El formal pero efectivo build-up hacia estribillos procura la irrupción de la mejor Osana, que brilla aquí con una de las mejores líneas de voz que le recuerdo. Encuentro detalles reseñables en ambas guitarras camino del solo. Y de éste me agrada que, cuando llega, lo haga sin florituras de cara a la galería. No negaré que he estado dándole vueltas desde que estrenaran el videoclip allá por el mes de octubre y que, a día de hoy, me parece uno de sus temas más redondos.
“Cursed Gift”, corte más extenso de los cinco, redirige ahora hacia tonos de una marcada melancolía. En la desnudez de sus primeras estrofas brilla la base rítmica de Ibáñez y Fernández, si bien el bajo del primero resulta algo enterrado en las partes más nervudas. Por cosas de la mezcla o quizá del (tantas veces odioso) Spotify. Hay algo en el estribillo que entrega Osana K. aquí que me trae efluvios del mejor post-grunge. La vocalista de S.O.C.S. brilla camino del epílogo, manejándose con gracia tanto en los tonos altos del tronco central como en los más sosegados del final. Tal vez eche en falta un solo de guitarra algo más ambicioso. En cualquier caso uno de los cortes con mayor personalidad del Ep.
Difícil no subirse a una “Vortex” con el gancho que poseen esos riffs del prólogo. La banda abandona el idioma de Shakespeare aquí para hibridar su habitual rock alternativo con un groove (apenas) desconocido para ellos. La producción filtra aquí y allá la voz de Osana y siento que acierta al hacerlo. Cuidadas guitarras limpias bajo las estrofas más tranquilas y un corte de esos que se agarra al subconsciente sin remedio. Tan híbrido como en ellos es habitual pero, ya digo, armado con una carga riffera pegadiza como pocas, de los cinco puede ser el que más brillo obtiene de la meticulosa mezcla de Diego Teksuo.
“Self-Delusion”, que disfrutamos en primicia en nuestro desplazamiento hasta Ribadeo (crónica), vuelve a abrazar un cierto groove, algo de la melancolía de la anterior “Cursed Gift” y por ahí construye otro de los cortes con mayor cuerpo del Ep. Rugen las guitarras aquí. De hecho diría que estas son las más broncas que les recuerdo. Al menos en lo que al estudio se refiere. Emerge de nuevo un cierto aire post-grunge en las estrofas más tranquilas. Redondea Osana con un estribillo hábil y con clase. Me agradan los detalles que entregan las guitarras camino del epílogo. También los buenos coros que irrumpen aquí. Eficaz.
“Last Days”, cierre y a la vez entrega más escueta del Ep, puede ser el corte que más recuerda al rock alternativo de los noventa. Lastrado en parte por lo escueto de su desarrollo, que no alcanza los tres minutos y medio, agrupa en cierto modo muchos de los vértices sobre los que acostumbran a pivotar sus composiciones: estrofas limpias, más intensidad en estribillos y brillo desde las guitarras en esas partes más nerviosas. También una base rítmica que no falla a la hora de bailar entre ambos registros. Una quinta entrega no fallida pero sí que tal vez algo discreta.
La edición física aún no ha visto la luz en el momento en que redacto esta reseña. Lo de dentro, esto es, la música, vuelve a pintar bastante bien. La banda sigue cómodamente instalada en ese cada vez más particular rock alternativo. Acertando en los juegos tonales y demostrando que saben moverse tanto en los registros amables como en los más iracundos. Siempre con clase y nunca con excesos, moderados pero firmes, distinguidos del resto de bandas de la vieja Asturias y en clara línea ascendente.
Tras tres anticipos veía la luz el pasado 21 de febrero «S.O.C.S.«, el tercer EP de los alternativos gijoneses State Of Crime & Science. Editado a través de Tunguska Media Factory consta de 5 temas repartidos en apenas 21 minutos.
Mezclado y masterizado por Diego Teksuo, el lanzamiento toma por título el nombre de la banda, toda una declaración de intenciones en lo musical y en lo conceptual. El EP contiene el tema «SOCS» nominado a mejor canción rock en los Premios Amas, los galardones de la música asturiana, en la que es su cuarta nominación consecutiva en dicho apartado. Disponible en plataformas digitales la edición física aún no tiene fecha oficial de publicación.