Regreso a los escenarios para los combativos Crudocon motivo de la presentación en el gijonés Tizón Soundde la regrabación de su maqueta «SomosCrudo» editada en el mes de julio.
La presentación contará además de varios de sus clásicos de su discografía con alguno de los temas que formarán su próxima obra de estudio como «Zapatillas De Cuadros» y «Frágil» estrenados recientemente.
Tercera fecha para el trio suizo Dirty Sound Magnet en el extenso periplo de 11 conciertos por nuestra geografía. La parada en la ovetense Sala Estilo congregó a casi un centenar de entusiastas de la psicodelia y la experimentación sónica, nada mal para un jueves laborable, ávidos de comprobar de primera mano como se desenvuelven sobre las tablas Stavros Dzodzos (guitarra, voz), Marco Mottolini (bajo, coros) y Maxime Cosandey a la batería.
Vía Lestrato Rock los helvéticos presentaban su cuarto disco «Dreaming In Dystopia» publicado a finales de 2023 a través del sello australiano Wild Thing Records. Un trabajo en el que plasman todas las influencias que transmiten en directo. Guiños a The Doors, Led Zeppelin o Frank Zappa y bandas más cercanas en el tiempo como Queen Of The Stone Age. Casi dos horas las que despacharon en el recinto ovetense que arrancaban tras la intro «Farewell To Cheyenne» de Ennio Morricone y que no dejaron a nadie indiferente.
Largos pasajes instrumentales, quizá desde el paso de Dream Theater por Avilés el pasado año, la banda de carácter más progresivo con la que Heavy Metal Brigade se ha cruzado en los escenarios astures. Resaltar la gran labor de Stavros Dzodzos a las 6 cuerdas que sin grandes alardes en la labor vocal puso en valía el status que la banda atesora actualmente como referencia del género en Europa. Bien arropado por Marco Mottolini, gran trabajo el suyo en coros, y el golpeo firme y preciso de Maxime Cosandey contaron con la colaboración de mademoiselle Kathrin en «Utopia» cuyo fácil estribillo coreó una platea muy por la faena.
Un show con cierto aura de misticismo y energía ácida para hipnotizar al espectador y trasladarlo a una espiral de etapas de gran intensidad musical. También hubo momentos más cercanos a la psicodélica que a lo progresivo como la interpretación de la extensa «Mr. Robert» que sin duda hizo las delicias de un respetable que degustaba con gozo cada minuto del set. Un concierto orgánico, sin ornamentos estéticos, solo el fluir de las notas bajo un concepto puro, onírico, apasionado al minuto siguiente que sin duda agradeció una audiencia totalmente entregada. Gran sonido el que ofrecieron y es que cuando cuentas con Dani Dynamita a los mandos de la nave sin duda todo es más sencillo.
No hay duda que su show en Oviedo fue la sólida confirmación que la banda se encuentra en estado de gracia. Sólidos, magnéticos, capaces de sorprender y emocionar a través de su música, posiblemente pase de puntillas esta parada en Asturias pero que lujo para los que lo pudimos disfrutar. Y tu, amigo si por casualidad lees estas cuatro líneas, predica con el ejemplo y no leas la cartilla a nadie, que el trabajo no está reñido con el placer. Nos vemos en el siguiente concierto.
El Año Del Caimán, banda de hard rock nacida a principios del2022 en Muskiz (Bizkaia) actuará por primera vez en Asturias el sábado 9 de noviembre. Presentarán en el gijonés Tizón Sound su segundo disco de estudio «Circo De Sonámbulos y Trapecistas» que verá la luz a finales de noviembre y del que han estrenado hace escasas fechas el videoclip «Punto Muerto» como primer adelanto.
Compartirán tablas con los coruñeses Montaraz, a los que muchos recordarán tras su paso por Puerto de Vega en el mes de junio como vencedores del concurso Perversiones en el año 2023. Llegarán a Gijón inmersos en la presentación en vivo de su nuevo disco «Defendiendo Tu Voz» del que dimos cumplida reseña aquí. Completa el cartel el combo metalero zamorano Sin Control actualmente en gira junto a Nurcry presentando su tercer EP “Maldito” grabado y masterizado en V3 Estudios (Madrid) y que veía a la luz en septiembre del pasado 2023. Entrada anticipada online 8€ a través del siguiente enlace: https://ticketandroll.com/evento/el-ano-del-caiman-montaraz-y-sin-control
Dos maneras muy distintas de entender el rock and roll. La cara más hedonista y soulera de The Magus frente a la más introspectiva y alternativa de State Of Crime And Science (SOCS), se dieron cita en el Tizón como eficaz antídoto al dichoso clásico. Un par de formaciones más que interesantes dentro de nuestra escena y una cita que no nos queríamos perder.
“Rock’s For Pussies” abrió así la fiesta ante una tímida entrada. Ouleia se desvivió al micro desde las primeras acometidas y la banda sonó tan bien como acostumbra. Se pueden decir muchas cosas del Tizón. Esa perpetua luz roja que ilumina el escenario. Pero en lo referente a sonido rara vez sale uno decepcionado de la coqueta sala gijonesa. Sin solución de continuidad, “Type 2” entrega la cara más vacilona de la banda y, pie al cry baby mediante, también un buen solo del MalverdeTamo. “Fester” sería la última de esta primera arremetida de la banda. Disfrutones y muy en forma. Asentándose concierto a concierto como punta de lanza del mejor hard rock de la región.
Ouleia no se olvidó de agradecer la presencia a los más pequeños. Y si el gusanillo pica, eso que habremos ganado. “Like A Hammer” sonó más desértica a ratos. Sin abandonar el nexo que la une al resto del set pero de pronto alzándose con una personalidad más afianzada. Y mientras que “Pills” descubre a (quizá) la mejor cara de su frontwoman, “Dead Eyes” calma los tempos para dar una muestra más de la propia versatilidad que atesoran. Se dejaron sentir los coros de Laria en una “Bother” en la que la gente acompañó con las palmas. Éramos pocos pero había ganas de romper con los rigores de la rutina y disfrutar de un poco de rock and roll.
The Magus responden entregando uno de los cortes más enérgicos del set, no otro que “Woman”, con la base rítmica de Bronco y el mencionado Laria aportando el debido empuje. Ouleia preguntó a Tamo si había traído el slide. Este respondió afirmativamente y procedió a dibujar el que sería, a la postre, uno de mis riffs favoritos del set, no otro que el de “Weirdo”. Y no me quisiera olvidar de Ernesto, el siempre aplicado guitarra rítmica del quinteto y, Ouleia al margen, el Magus más animado de la noche. Para el final quedaron la estupenda “Punished By God” y una “Shinin’” que daba título a su último álbum con la vocalista reconociendo que se trataba de su favorito del mencionado trabajo. De nuevo una buena versión de la banda. Uno de nuestros secretos mejor guardados. Esperemos que para cuando algunos se enteren no sea demasiado tarde.
State Of Crime And Science, o SOCS, son un animal bien diferente. También con voz femenina al frente. También en proyección de cotas mayores. Algo que demuestra ya lo enchufados que se les ve en el primero de los cortes, no otro que el homónimo estrenado hace unos días en su canal de Youtube. Mientras escribo esto, y perdonen que me vaya por las ramas, supera las quinientas visualizaciones. Muchas menos de las que merece, si me preguntan.
Divagaciones al margen, la banda se presentó sin novedad sobre el escenario del Tizón. Les teníamos relativamente recientes, aquél concierto en La Traviesa (Infiesto) allá por el mes de julio (crónica) pero el set del sábado poco tuvo que ver con aquél. Para “Lost” ya vemos a Osana desviviéndose por meterse a la gente en el bolsillo. Insisto a riesgo de parecer pesado, el escenario de la sala no da para muchas alegrías. Pero la vocalista de SOCS pareció en su mejor forma el pasado sábado. Aprovechó la banda para ir deslizando temas nuevos y que irán dando a conocer de manera periódica. Uno de ellos, ¿Puede ser que se llamara “Last Day”? es fácilmente uno de los más intensos que les recuerdo. Arrimándose al metal sin por ello abandonar su propia esencia. Estupenda.
Arrinconados en uno de los laterales, Víctor Pérez y Marc Segond pusieron de relieve una noche más lo bien que se complementan sobre las tablas. La clase de uno, el nervio del otro, conforman una dupla de lo más personal y reconocible. Volviendo al territorio conocido, no faltó “Through The Mirror”, una de las favoritas de quien escribe y donde la banda alcanza mejor sonido de toda la noche. Osana no se quiso olvidar de pedir un aplauso para The Magus, amén de mostrar su cara más desgarrada en una “Release” que ganó en aridez con respecto a ocasiones precedentes, y que contrastó con otro corte de nuevo cuño, que en una primer contacto me dejó un regustillo a post-grunge de lo más agradable. Estupendo riff aquí y muchas ganas de que estos temas se vayan dando a conocer en sus redes.
La propia vocalista nos contó cómo surgió “Hole”, dichosa pandemia, con un Iván Fernández siempre confiable tras los parches. La banda engancha entonces dos temas en castellano, siendo el primero el estupendo “Tanto Por Hacer” (que me recuerda a los más de cien discos que tengo pendientes ahora mismo) y otro que habrá de salir en próximas fechas. Este último, igualmente intenso, ya fue dando muestras de por dónde pueden ir los tiros del próximo Ep. Si la idea era crear expectativas, desde luego dieron en la diana. En “Should I?” no faltaron unas ¿improvisadas? presentaciones, mientras que el cierre llegó mediante un “Come As You Are” de Nirvana convenientemente adaptado al imaginario SOCS. Si una palabra les define esa es regularidad. State Of Crime And Science, nos los hemos cruzado unas cuantas veces, rara vez fallan. Si su nuevo trabajo trae aparejado un paso hacia delante para ellos tened por seguro que seremos los primeros en alegrarnos.
En resumen otro buen sábado de rock and roll. Saludar y agradecer a ambas bandas y a la buena gente del Tizón las facilidades dispuestas de cara a la realización de esta crónica y mandar sendos saludos a Noel Llamazares (Expropiazión, Metalversion), Javier De Coupaud (Mad Rovers, Last Days of Eden) y Jhonny Liver (Caballo Moldavo) y ya saben: nos vemos en el siguiente.
Reconocidos por su explosiva y fuerte presencia en el escenario, Dirty Sound Magnet han sido comparados con Led Zeppelin por su energía y virtuosismo, los Pink Floyd más violentos y The Doors por el misticismo de sus letras.
Entrada anticipada online 15€ a través del siguiente enlace a Woutick. Venta física en los siguientes puntos:
Ya está aquí «Ascending» el primer adelanto de la continuación del EP conceptual «Beyond Olympus Pt.1» publicado allá por noviembre del 2023. El estreno en plataformas digitales viene acompañado de un videoclip y sirve como presentación del nuevo «line up» de la formación tras la salida de David Vega (Teksuo).
La grabación del videoclip es obra de Iván y Ales en el ovetense Color3arte Studio.
Además el combo sierense anuncia sus próximas paradas en vivo:
Qué mejor que una buena ración de rock sureño para volver a asomar por la Factoría. Venían por segunda vez los chicos de Mojo Thunder y Heavy Metal Brigade no quiso perderse a la banda radicada en Kentucky. Cartel de todo vendido en la puerta y sensaciones inmejorables. Se presumía noche para el recuerdo.
Pero Mojo Thunder proponen un arranque de set algo atemperado. Chicos listos los estadounidenses, que fraguaron un show que, aún con altibajos, desde luego iría de menos a más. De primeras el sonido era algo embarullado. No al punto de dar al traste con sus evoluciones pero sí capaz de empañar sus primero compases. No es hasta que Sullivan y Willoughby empiezan a doblar solos que el sonido se equilibra y podemos al fin disfrutar de una gran versión de los americanos.
Quiso no obstante el infortunio que Sullivan rompiera una cuerda de su preciosa SG. Percance que solucionó prácticamente de inmediato, aprovechando para cambiar a Les Paul y dejar uno de los mejores solos de esta parte inicial del set. Mostró además una gran voz, que aguantaría toda la noche sin mayores problemas, aún cuando el esfuerzo que realiza a lo largo del mismo no es precisamente pequeño. Lo afronta además con la mayor de las sonrisas, uno de esos frontman que enganchan por ese talante tan risueño.
Para “Coming Back To You” ya estamos viendo una gran versión de los estadounidenses. Bien engrasados y muy precisos pero sin perder nunca ese feeling tan inconfundible de las bandas de rock sureño. Sin embargo a ratos surge una cara más blues, más pesada incluso, lo que confiere un marcado carácter heterogéneo a su directo. “Gettin’ On A Binge”, con el bajista Andrew Brockman sumando en coros, destapa sin embargo la cara más juguetona y rockera de Mojo Thunder. Uno de los temas mejor recibidos a estas alturas de la descarga y un testimonio claro de la propia versatilidad del cuarteto.
“Caroline” nos embriaga de melancolía. En especial cuando la banda destensa en su parte más tranquila y, cual maestro de ceremonias, emerge un gran Bryson Willoughby. La banda abrazando el legado de Gov’t Mule y trasladándolo al siempre distinguido público de la Factoría. De la eficacia y el buen hacer del guitarrista da fe la gran sonrisa que mostraba Sullivan durante el fino desempeño de su compañero. Piel de gallina, francamente. Cargan con la etiqueta de sureño alternativo pero me dio la sensación de que, en su traslación al directo, la primera de estas dos facetas le come casi todo el terreno a la segunda. En cualquier caso una banda que disfruta de lo lindo con lo que hace y se nota.
En “Let It Fall” Mojo Thunder pasarían momentáneamente a quinteto con la adición de una voz invitada. Era su primer sold out como banda, comentaría muy agradecido Sullivan. Visto lo visto, dudamos que vaya a ser el último. El público, además de agotando las entradas, respondió cantando con ellos esa “Holy Ghost” del estupendo “The Infinite Hope” y de nuevo se nos erizaría la piel con la pequeña jam que anticipa “Step By Step”, con un agigantado Zac Shoopman tras baterías. Un corte con un gancho que ríete tú de Mike Tyson. “Greetings From Western Art”, con Mojo Thunder abrazando orgullosos el legado de los mejores Lynyrd Skynyrd, daría la verdadera medida de Willoughby como guitarrista. Su Telecaster humeaba por momentos. El despliegue fue tal aquí que toda la Factoría vitoreó a la banda.
Que no tuvo más remedio que salir y entregar un bis verdaderamente flamígero con “Queen Of The Night (Papa Was A Rolling Stone)”. Total comunión con el público y ambos guitarristas disfrutando de lo lindo. Un final de altura y para el recuerdo, que dejó cierta sensación de que, si se dan ciertos condicionantes, lo tienen todo para subir un par de escalones. Feeling, carisma, buenos temas y un gran directo. Estupendos.
Por nuestra parte nada más que agradecer una vez más a la buena gente de Factoría Sound el trato recibido, a la compañía habitual por no fallar nunca en el recinto avilesino y a ti que estás leyendo esto. Nos vemos en el siguiente.