El fantástico vocalista croata Dino Jelusick recalará en el ovetense Gong Galaxy Club para poner fin a su gira de cuatro fechas por escenarios estatales.
Acompañado por Ivan Keller a la guitarra, Luka Brodarić al bajo y Mario Lepoglavec tras la batería, el también teclista con pasado en Whitesnake y Trans-Siberian Orchestra presentará el domingo 24 de mayo en Asturias su última obra de estudio «Apolitical Ecstacy» editada el pasado año vía Escape Music.
Compartirán gira con Nurcry, viejos conocidos por estos lares la formación madrileña encabezada por Kike Fuentes y Klanghor, banda zamoranade rock sinfónico que cuenta en sus filas con el guitarrista Manuel García de Acilu (Death&Legacy, Nocturnia, José Andrëa).
Apenas 2 años después de su paso por la Sala Acapulco (crónica) el vocalista británico Blaze Bayley regresa el próximo viernes 23 de enero a Gijón para interpretar en esta ocasión su disco debut en solitario “Silicon Messiah” editado en el año 2000 y rememorar su paso por Iron Maiden. Los infatigables hard rockeros ovetenses Baja California acompañarán al de Birminghan en la gira salvo en la parada asturiana.
Martes 20 de enero – Rock City (Valencia) Miércoles 21 de enero – La Nau (Barcelona) Jueves 22 de enero – Urban Rock Concept(Vitoria) Sábado 24 de enero – Porta Caeli (Valladolid) Domingo 25 de enero – Sala Óxido (Guadalajara)
Apertura de puertas: 20:30 horas Concierto: 21:30 horas
Inmerso en la gira «My Whitesnake Years» ofrecerá una serie de conciertos basados en los grandes éxitos de su etapa en la formación liderada por David Coverdale acompañado por Mats Levén (Candlemass, At Vance, Malmsteen…) a la voz, Joey de Boer como batería, Sem Christoffel al bajo y Len Van De Laak a los teclados. Ofrecerá un show en el que además tendrá cabida la presentación de su última obra de estudio «Sin» publicada en agosto del 2023 y temas de su extenso ciclo como solista. Atentiéndonos a sus últimas representaciones en vivo el repertorio no diferirá de la selección siguiente:
Hit The Ground Running (Vandenberg 2024) Slide It In (Whitesnake 1984) Fool For Your Loving (Whitesnake 1980) Your Love Is In Vain (Vandenberg 1982) Love Ain’t No Stranger (Whitesnake 1984) Give Me All Your Love (Whitesnake 1987) Sailing Ships (Whitesnake 1989) Judgement Day (Whitesnake 1989) Bad Boys (Whitesnake 1987) Wait (Vandenberg 1982) Crying In The Rain (Whitesnake 1982) Here I Go Again (Whitesnake 1980) Burning Heart (Vandenberg 1982) Still Of The Night (Whitesnake 1987)
Tercera salida fuera de Asturias para Heavy Metal Brigade en lo que va de año. En esta ocasión para dar buena cuenta en la capital navarra de la primera edición del festival Kingdom Of Rock. Un debut para el que lograron retornar a nuestros escenarios 11 años después a los neoyorquinos Manowar, una nueva parada por estos lares de la reina del metal Doro Pesch y sus compatriotas Freedom Cally la siempre grata apuesta por una banda de casa, Electrikeel procedentes de la batalla de bandas organizada para la ocasión. Previa parada en Donosti, muchísimas gracias Iñigo Malvido por la logística, el transporte y las impagables charlas, arrancamos rumbo a Pamplona para dar buena cuenta de lo acontecería horas después en el Navarra Arena.
Electrikeel son viejos conocidos para H.M.B.Xabi Rekalde, Asier Bendoiro y Jon Laguna compartieron escenario con nuestros Aneuma en la gijonesa Ángeles y Demonios que tantas alegrías nos dio hace un par de años y con otra banda astur, Sound Of Silence en el ovetense Gong Galaxy Club como banda invitada del tour estatal del combo griego Bio-Cancer en el 2024. En el momento de rematar estas líneas acaban de lograr un nuevo éxito en tierras asturianas. Victoria compartida en la semifinal Norte de la W.O.A. MetalBattleSpain con, que casualidad, nuestros SoundOfSilence.
En franca línea ascendente, el trio aprovecho cada minuto de su set para desgranar una selección de temas de su primer largo «Straight Outta Depths«. Energía, actitud y buenas dosis de mala leche las que aplicaron a unos temas que dominan al dedillo y que enfebrecieron al buen número de metalheads aferrados ya a las primeras filas de la pista y calentaron a los que en menor medida pintaban de color las gradas. Tan corto se nos hizo su tiempo como su mantra «Till We Die«, colofón de su paso por el escenario del Nafarroa Arena.
Con el anuncio de aforo completo en las pantallas colocadas a extremos del escenario llegaba el turno de Freedom Call. Con nuevo disco que presentar a una audiencia que en buenas cantidades no paraba de rellenar los huecos del recinto tiraron de esos clásicos de pegada fácil por la que han sido calificados como los reyes del «happy» metal. Temas de nuevo cuño como «Supernova» y «Silver Romance» se colaron en un setlist donde no fallaron las apuestas seguras de «Mr. Evil«, «Tears Of Evil» o «Freedom Call«.
Chris Bay siempre como punto focal se esmeró en animar a la audiencia, cambio de look incluido, aunque no disfrutó del mejor sonido de la noche. La ausencia de teclista en la encarnación en directo resta credibilidad a una banda que presentaba novedades tras los parches con el retorno, tiene todas las papeletas que momentáneo, de Dario Trennert a la formación germana en sustitución de Ramy Ali.
Se despidieron por todo lo alto y es que «Warriors«, «Metal Is For Everyone» y «Land Of Light» levantan cualquier ánimo decaído. Luces y sombras para los de Nuremberg, funciona su propuesta en vivo pero la originalidad se ha perdido con el paso de los años dejando sensación de clichés y melodías manidas. Sesenta minutos lejos de la sensación de brevedad acuñada por sus antecesores que sin embrago fue bien recibida al dejarnos a las puertas de una nueva lección de carisma de la más que infalible Doro Pesch.
La de Düsseldorf es una apuesta segura ya sea en un concierto de sala como en un gran festival. Derrocha simpatía, nunca falla y más cuando presenta un set donde predominan clásicos de su etapa en Warlock, para muchos uno de los mejores ciclos de su discografía. Acompañada por una formación que se recita de carrerilla, Johnny Dee a la batería, Bass Maas y Bill Hudson a las guitarras, con Stefan Herkenhoff al bajo arrancaron su tiempo con una ultra celebrada «I Rule The Ruins» que dibujó una gran sonrisa entre la mayoritaria sección congregada en Pamplona anhelante de disfrutar de una nueva actuación de la incontestable reina del metal.
Su voz es inmune al paso del tiempo, su vitalidad envidiable. No deja centímetro de escenario por recorrer, regalando sonrisas y poses sin dejar de agitar su cabello al viento. «Burning The Witches» , «Für Immer» y «Hellbound» intercaladas inteligentemente entre temas de su etapa solista como «Time For Justice«, «Raise Your Fist In The Air» y «Revenge» colocan al Navarra Arena a punto de ebullición. Si hay que poner un pero a su show sería que una artista con su bagaje no debería recurrir al manido «Breaking The Law» de los Judas para llenar el repertorio, descartando una canción de su prolífica discografía.
No podía faltar «All We Are«, en esta ocasión como antesala a unos bises protagonizados por «Metal Racer» y «True As Steel» de su etapa en Warlock quedando en el tintero «All For Metal» incluida inicialmente setlist, muy posiblemente a causa de un desfase en los horarios que originaría una desagradable situación en el escenario. Con «Living After Midnight» como sintonía en el hilo musical del recinto, otra vez los Judas a colación, ¿será una pista para esa segunda edición que nos anunciarían instantes después?, se despedía Doro de una entregada audiencia.
No dudaría en retomar el micrófono y arrancarse a capela con unas estrofas del clásico de los de Birmingham, interrumpidas sin pudor por el responsable de sonido apagando el micro. Una auténtica falta de respeto, primero a la propia Pesch y después a tod@s los que disfrutábamos del entrañable momento. Gran show de la germana que 30 años después de su debut en los escenarios patrios no deja de sentar cátedra en cada actuación.
Nada menos que 11 años sin actuar en España, unido a que su nuevo tour europeo «The Blood Of Our Enemies» en el que las huestes lideradas por Joey DeMaio interpretan el álbum «Hail To England» más un buen puñado de sus himnos atemporales y una novedosa producción escénica eran alicientes más que irresistibles para que más de 10.000 fanáticos del verdadero metal agotasen todas las localidades ofertadas por el recinto navarro. El estreno de la promotora conformada por In & Out Producciones, Just Life Music y Latitud Canarias no pudo empezar con mejor pie.
Fieles a su carácter arisco con los medios la formación afincada en Nueva York no permitió el acceso al foso a los fotógrafos acreditados por la organización para cubrir el evento por lo que las imágenes que adornan esta crónica han sido facilitadas por los propios Manowar obra de su reportero gráfico oficial. Una prohibición extendida al público a través del anuncio en el telón que ocultaba los preparativos en el escenario. Ni fotos, ni vídeos ni crowd surfing, ver para creer. Por supuesto que salvo los profesionales el resto hizo caso omiso a dichas «recomendaciones».
En la parte estrictamente musical demostraron un estado de forma superlativo. Podemos afirmar que nadie salió decepcionado del Navarra Arena. Con 71 años recién cumplidos DeMaio y los 72 de Eric Adams muchos teníamos reservas sobre el show que podrían ofrecer los 4 jinetes del apocalipsis metalero que conforman con Michael Angelo Batio (68 años) a la guitarra y el «benjamín» Dave Chedrick (55 años) a la batería. Dudas disipadas apenas comenzado el show, la maquinaria se encuentra en perfecto estado de revista y la entrega y voz de Adams rivaliza con la de sus mejores tiempos.
Una cuidada puesta en escena llevó un paso más allá una imagen ya de por si impactante. Espectaculares proyecciones daban lustre y color a un escenario adornado por dos grandes columnas que soportaban un entablamiento con motivos griegos que coronaba su espacio. Arrancaron su tiempo con «Kings Of Metal«, toda una declaración de intenciones para no desfallecer en las 2 horas de show que ofrecieron. Hubo repaso al «Hail To England» y momentos para alzar los puños y corear a los 4 vientos himnos como «Fighting The World«, «King Of Kings» o «Hail And Kill«. Un cómodo Batio parece haber caído de pie en la banda y despacha un solo tras otro con una facilidad a la altura de su virtuosismo.
El DeMaio más comedido que recordamos, apenas tomó protagonismo para su inevitable solo de bajo, esta vez dejando sensación de brevedad. Posiblemente por nuestro shock ante el magnífico espectáculo que emanaba del escenario. También dejaría un ácido soliloquio, en el que se quedó a gusto, explicando la ausencia de la banda en el festival catalán Rock Fest allá por 2022 además de ponderar la entrega de la fanaticada española y en esta ocasión del buen hacer de la organización.
A lomos de un sonido a la altura de su legado cerraron su paso por Pamplona con «Black Wind, Fire And Steel» y otra demostración del poderío vocal de EricAdams. Dejaron patente que a este nivel los reyes del metal tardarán en abdicar. Histórica cita la que vivimos en esta primera entrega del KingdomOfRock, un éxito total en todos los aspectos y que nos deja expectantes e ilusionados con vistas a su segunda entrega. Veni, Vidi, Vici, hail Manowar, hail Kingdom, hasta el año que viene.
Qué mejor que una buena ración de rock sureño para volver a asomar por la Factoría. Venían por segunda vez los chicos de Mojo Thunder y Heavy Metal Brigade no quiso perderse a la banda radicada en Kentucky. Cartel de todo vendido en la puerta y sensaciones inmejorables. Se presumía noche para el recuerdo.
Pero Mojo Thunder proponen un arranque de set algo atemperado. Chicos listos los estadounidenses, que fraguaron un show que, aún con altibajos, desde luego iría de menos a más. De primeras el sonido era algo embarullado. No al punto de dar al traste con sus evoluciones pero sí capaz de empañar sus primero compases. No es hasta que Sullivan y Willoughby empiezan a doblar solos que el sonido se equilibra y podemos al fin disfrutar de una gran versión de los americanos.
Quiso no obstante el infortunio que Sullivan rompiera una cuerda de su preciosa SG. Percance que solucionó prácticamente de inmediato, aprovechando para cambiar a Les Paul y dejar uno de los mejores solos de esta parte inicial del set. Mostró además una gran voz, que aguantaría toda la noche sin mayores problemas, aún cuando el esfuerzo que realiza a lo largo del mismo no es precisamente pequeño. Lo afronta además con la mayor de las sonrisas, uno de esos frontman que enganchan por ese talante tan risueño.
Para “Coming Back To You” ya estamos viendo una gran versión de los estadounidenses. Bien engrasados y muy precisos pero sin perder nunca ese feeling tan inconfundible de las bandas de rock sureño. Sin embargo a ratos surge una cara más blues, más pesada incluso, lo que confiere un marcado carácter heterogéneo a su directo. “Gettin’ On A Binge”, con el bajista Andrew Brockman sumando en coros, destapa sin embargo la cara más juguetona y rockera de Mojo Thunder. Uno de los temas mejor recibidos a estas alturas de la descarga y un testimonio claro de la propia versatilidad del cuarteto.
“Caroline” nos embriaga de melancolía. En especial cuando la banda destensa en su parte más tranquila y, cual maestro de ceremonias, emerge un gran Bryson Willoughby. La banda abrazando el legado de Gov’t Mule y trasladándolo al siempre distinguido público de la Factoría. De la eficacia y el buen hacer del guitarrista da fe la gran sonrisa que mostraba Sullivan durante el fino desempeño de su compañero. Piel de gallina, francamente. Cargan con la etiqueta de sureño alternativo pero me dio la sensación de que, en su traslación al directo, la primera de estas dos facetas le come casi todo el terreno a la segunda. En cualquier caso una banda que disfruta de lo lindo con lo que hace y se nota.
En “Let It Fall” Mojo Thunder pasarían momentáneamente a quinteto con la adición de una voz invitada. Era su primer sold out como banda, comentaría muy agradecido Sullivan. Visto lo visto, dudamos que vaya a ser el último. El público, además de agotando las entradas, respondió cantando con ellos esa “Holy Ghost” del estupendo “The Infinite Hope” y de nuevo se nos erizaría la piel con la pequeña jam que anticipa “Step By Step”, con un agigantado Zac Shoopman tras baterías. Un corte con un gancho que ríete tú de Mike Tyson. “Greetings From Western Art”, con Mojo Thunder abrazando orgullosos el legado de los mejores Lynyrd Skynyrd, daría la verdadera medida de Willoughby como guitarrista. Su Telecaster humeaba por momentos. El despliegue fue tal aquí que toda la Factoría vitoreó a la banda.
Que no tuvo más remedio que salir y entregar un bis verdaderamente flamígero con “Queen Of The Night (Papa Was A Rolling Stone)”. Total comunión con el público y ambos guitarristas disfrutando de lo lindo. Un final de altura y para el recuerdo, que dejó cierta sensación de que, si se dan ciertos condicionantes, lo tienen todo para subir un par de escalones. Feeling, carisma, buenos temas y un gran directo. Estupendos.
Por nuestra parte nada más que agradecer una vez más a la buena gente de Factoría Sound el trato recibido, a la compañía habitual por no fallar nunca en el recinto avilesino y a ti que estás leyendo esto. Nos vemos en el siguiente.
Los violonchelistas finlandeses Apocalyptica incluye Bilbao en su gira mundial «Plays Metallica Vol. 2 Tour 2024» para continuar con el viaje iniciado en 1996 en su álbum debut en el que rendían tributo sinfónico a los titanes del heavy metal Metallica. La banda recalará en la Sala Santana 27 de la capital vizcaína el viernes 15 de noviembre como primera parada de su gira estatal que también les llevará el 18 de noviembre a La Riviera madrileña y el día 19 a la Sala Razzmatazz de Barcelona.
En palabras de su líder y fundador Eicca Toppinen, “es increíble pensar que después de todos estos años nuestro tributo a Metallica todavía llega poderosamente a la gente. Poder compartir con el público en directo nuestro amor por la música de Metallica es una experiencia absolutamente mágica. ¡Esta vez el show estará en el siguiente nivel y estamos ansiosos por volver a salir a la carretera y compartir la diversión con nuestros fans!”.
El guitarrista neerlandés Adrian Vandenberg mundialmente reconocido tras su paso por Whitesnake o Manic Eden y proyectos propios como Vandenberg y Vandenberg’s Moonkings recalará en nuestros escenarios en el mes de septiembre para ofrecer 5 conciertos basados en los grandes éxitos de su etapa en la formación liderada por David Coverdale y su extenso ciclo como solista.
Acompañado por Mats Levén (Candlemass, At Vance, Malmsteen…) a la voz, Joey de Boer como batería y Sem Christoffel al bajo, tendrá cabida en el set la presentación de su última obra de estudio «Sin» publicada en agosto del pasado 2023.
El metal extremo sigue gozando de buena salud en la capital del Principado. Los alemanes Downfall Of Gaia, en gira por territorio peninsular junto con los instrumentales barceloneses Syberia, congregaron a un nutrido número de fans del género extremo en su cita con el Gong Galaxy Club y desde aquí no cabe más que congratularnos por ello.
Y eso que cuando uno llega a la puerta de la sala, el panorama no puede ser más desalentador. Temprano, sí, es lo que tiene el transporte público (en el siguiente ya habría llegado tarde) pero lo cierto es que, para cuando superamos la hora marcada para la apertura de puertas, ya empezaba a ser amplio el número de personas que hacíamos cola para acceder a uno de nuestros puntos de referencia en la ciudad.
Pasan pocos minutos de las nueve cuando los chicos de Syberia toman el escenario de la Gong. Y toda vez superamos la casi obligada introducción, lo cierto es que el sonido que despliegan ya desde los primeros compases de “Stolen Childhood” no puede ser más redondo. Al menos en la parte más próxima al escenario y detrás de los diversos fotógrafos, donde me encontraba, no podría haber sido más nítido ni tener más pegada.
Y es que Syberia son una banda instrumental pero en la versión más vibrante y poderosa del género. Aquella que no ahorra en parajes preciosistas, pasionales incluso, confrontados a tenaces arreones de un metal por momentos casi incandescente. Ahí cobró vital importancia, por tópico que pueda sonar, la fuerza de Manel Woodcvtter a los parches. Tan hábil en los cambios de ritmo como firme en el uso del doble pedal, pareció no querer ser menos que la bestia parda estadounidense a la que telonea en esta turné hispano-portuguesa.
Propuesta instrumental mediante, no son una banda que comunique de viva voz con el público. Algún “gracias” sin amplificar entre temas. Pero sí quiso JordiOnly, guitarrista del cuarteto, echar mano del micro para agradecernos nuestra presencia allí. También para avisar de la que se nos venía encima con Downfall Of Gaia: “preparaos porque lo que se viene os va a destruir el cerebro”, avisó.
El propio JordiOnly juega un papel fundamental en el combo catalán. No fueron pocas las veces en que se arrodilló ante su amplísima gama de pedales en busca de los efectos y distorsiones deseadas. Realmente se vaciaron para confirmarse, una vez más, como una de las propuestas más poderosas y también atrayentes del pujante instrumental patrio.
Downfall Of Gaia, claro, son un animal muy diferente. Pero aún dentro de su black de guiños sludge y sensible poso atmosférico, hay pequeños pasajes calmos que resuenan no muy lejanos a los de sus compañeros de gira. El arranque del show, como diría un clásico, es a puro revientacalderas, con un Michael Kadnar dejándose la piel en cada golpe. Sudaría de lo lindo el americano en soporte de una de las propuestas más pasionales que hayan pisado el Gong Galaxy Club en los últimos tiempos.
… pero el sonido no alcanzó a ser del todo claro. Sí, es cierto, alimentó por ahí la faceta más sucia de su bien conocido black metal. Funcionando y de qué forma en “Existence Of Awe”. Pero a ratos costaba oír al también bajista Anton Lisovoj, por donde cabía conformarse (es un decir) con el incansable riffear de sus compañeros Dominik Goncalves y Peter Wolff.
La alternancia en voces juega un papel fundamental dentro de la banda germana. Y aunque alguna de las intros pregrabadas que disparan pueda sonar algo recargada, pienso ahora en la casi operística “Eyes To Burning Skies”, lo cierto es que la banda apenas descabalga de ese fulgor incendiario y vibrante. Ya empezaba a hacer calor dentro del Gong, con un público algo estático para con los altos ritmos que desplegaban los alemanes, pero que brindaba fuertes gritos y grandes ovaciones al cuarteto entre tema y tema.
“Bodies As Driftwood” dejó un fantástico build up en beneficio de su cara más descarnada y, si bien el sonido seguía sin ser del todo nítido, lo cierto es que el agitar de cabezas era ya una constante Incluida la de servidor, que fíjate que me tengo por una persona a la que le cuesta un mundo exteriorizar el más leve movimiento. Pero Downfall Of Gaia te arrastran. Al fin y al cabo es una banda tan despiadada en los momentos más vibrantes como extremadamente meticulosa en los breves remansos de paz que dibujan a través de sus temas.
Pero poco comunicativos con la audiencia. Apenas unos tímidos agradecimientos seguidos de un “gracias”. Se fueron a eso de las 23:18, para volver pocos momentos después y cerrar con un bis de muy apropiado nombre: “Final Vows”. Abrasadores aún a pesar de que el sonido no fuera tan redondo como nos hubiera gustado. Dolía por momentos contemplar los esfuerzos de Lisovoj tras el micro para lo poco que se dejaba oír su voz frente al escenario. Lástima pero ya digo que no tanta como para llegar a deslucir del todo la furibunda descarga que llevaron a cabo. Mención merece de nuevo el bueno de Michael Kadnar, de los mejores machacaparches de metal extremo que hayan pasado por la Gong desde Sebastian Abildsten (Baest). Que continúe la racha…
… porque echando uno la vista atrás, desde los propios Baest pasando por Grima, Azaghal o incluso los locales Aneuma, el metal extremo parece gozar de buena salud en la capital asturiana. No puede uno por más que desear de todo corazón que continúe en el futuro.
Por nuestra parte nada más. Mandar un agradecimiento a la promotora del evento por todas las facilidades dispuestas de cara a la realización de esta crónica, a Jaime García por los fotones que la dan lustre y saludos a los habituales de siempre. Nos vemos en el siguiente.