Agenda: Phrenetix + In Sanity en Avilés

De la mano de la promotora FNR los thrashers lituanos Phrenetix, vencedores en su país de la W.O.A. Metal Battle allá por el año 2018, tendrán parada en Asturias dentro de su extensa gira europea.

Encabezados por la voz y guitarra de Lina Vaštakaitė, el cuarteto originario de Vilnius presentará su último disco «Exuviae» autoeditado en octubre del 2021. Rápidos, técnicos y descontrolados, el enfoque principal de Phrenetix es la creatividad pasando así del tributo al thrash de la vieja escuela en su ópera prima «Fear» y al experimental «Exuviae«. Compartirán escenario con los renacidos In Sanity, que volvían al ruedo el pasado año tras más de 2 décadas de silencio. La cita será en el avilesino Paseo Malecón el jueves 26 de octubre con entrada única en taquilla de 12€.

FM & Dare: Spain Tour 2023

Los amantes del rock melódico están de enhorabuena, dos de las bandas emblema del estilo recalarán en nuestros escenarios este mes de octubre. Las formaciones británicas FM y Dare en gira conjunta ofrecerán 4 conciertos en España entre los días 19 al 22 de octubre.

Jueves 19 de octubre – Sala Wolf (Barcelona)
Viernes 20 de octubre – Las Armas (Zaragoza)
Sábado 21 de octubre – Urban Rock Concept (Vitoria-Gasteiz)
Domingo 22 de octubre – Sala Mon (Madrid)

La formación liderada por Steve Overland presentará además de los grandes himnos de su discografía su 13º álbum de estudio, «Thirteen« editado vía Frontiers Records en marzo del pasado 2022. Por su parte Dare, encabezada por otro carismático vocalista como es Darren Wharton, otrora teclista de Thin Lizzy, regresa con nuevo disco «Road To Eden» también publicado el pasado año. Entradas disponibles a través del siguiente enlace a Mutick:
https://mutick.com/a/dare

Crónica: Rage + Dark Embrace + Tri State Corner (Gijón 22/9/2023)

En una semana atareada como pocas en el seno de Heavy Metal Brigade, tocaba recoger los bártulos y dirigirnos a tierras gijonesas con motivo de la enésima venida a Asturias del combo de heavy metal radicado en Herne, Rage, acompañados para la ocasión por la banda de su batería Vassilios “Lucky” Maniatopoulos, Tri State Corner amén de los gallegos Dark Embrace.

Era temprano cuando el curioso combo griego se subía a las tablas de la Sala Acapulco y quizás fruto de ello, la entrada no fuera del todo buena. Con Maniatopoulos en voces y el antiguo batería de Rage Chris Efthimiadis junto al guitarra Christoph Tkocz y el bouzouki Ioannis «Janni« Maniatopoulos, plasmaron su curioso hard rock con un sonido algo enmarañado pero deslizando buenos temas y mejores sensaciones.

Lucky” se nos reveló como un frontman ágil, que no adivinarías antes o después de verle defender los parches de la emblemática y mutante banda alemana. Desde el arranque con “Faster” su sonido resulta novedoso si bien su hard rock no podría por más que resultar eminentemente clásico. Por ahí cabe destacar que el público presente pareció recibir de buen grado la llamativa propuesta. Aún sin un bajista sobre las tablas, caso idéntico se daría después con sus compañeros de cartel, “Nothing At All” o “Free Prison” resultaron un tanto convencionales.

Sería sin embargo “Schemer” la que sacaría verdadero partido a las habilidades de Janni. Con un sonido ya un tanto más limpio, lo cierto es que a lo largo de la noche y donde nos encontrábamos nosotros jamás fue óptimo, el corte realmente supo capturar esa esencia más oriental y disponerla en pos de una de las piezas más importantes de su descarga.

Efthimiadis, de hecho, comentaría que fue esa y no otra la canción que les abrió las puertas, llevándoles hasta día de hoy a dar más de quinientos conciertos a lo largo y ancho del globo. Que se dice pronto. Llegarían los habituales agradecimientos tras “Hypocrisia” y tras “Daydreamer” se irían dejándonos sin uno de los temas que anunciaba el setlist. La tiranía con respecto a los horarios de las salas sigue haciéndo de las suyas.

Los gallegos Dark Embrace, a fuerza de dejarse caer por la comunidad vecina, han ido poco a poco, pico y pala, labrándose un nombre en nuestra región. Da fe de ello la acogida que ya tuvieron la última vez que les vimos, aquella en la que acompañaron a Argion y Battle Beast en la misma Sala Acapulco. Y aunque sigan rodando sin la figura de un bajista, dos de dos en la noche del viernes, siguen a la suya con su particular Dark Heavy Metal.

La banda la conocéis de sobra: Julio G. Valladares en baterías, Markos Villar y Mou Trashno en guitarras y Oscar Rilo al micro. Faltan diez para las nueve cuando atraviesan la puerta que conduce al escenario de la Acapulco, adornado para la ocasión con sendos paneles en los laterales del mismo, con un foso ya más concurrido y que supo brindar su calor y cariño al combo radicado en A Coruña.

Time Will Tell”, “Never Seen The Sun”, no podemos decir que tengan malos temas. De hecho su set pasa de aires más death melódicos a pulsos más góticos con una agilidad que nunca deja de ser llamativa. Lejos de sonar desnortados o incongruentes, lo cierto es que los gallegos demuestran un nivel tanto técnico como compositivo digno de mención.

Ahí es fundamental el carisma como frontman de un Oscar Rilo impecable en cuanto a ímpetu y ganas. No tanto a la voz y no por falta de la misma sino porque, como decía antes, el sonido no llegó a ser redondo a lo largo de la jornada y quiso, en el caso de los gallegos, cebarse con la figura de su enorme vocalista.

El deje más gótico que antes comentaba vendrían a manifestarse a través de la interesante “Life And Legacy”, un pequeño impás antes de que el tramo final del set destape a los Dark Embrace más decididamente metálicos. En lo personal fue la parte que más disfruté de su descarga. También el público presente en la Acapulco toda vez Markos y Mou abandonan el escenario e, inalámbricos mediante, irrumpen entre el público y propician un nutrido circle pit. Lo dicho, cada vez más queridos en esta tierra y bien ganado se lo tienen.

Al igual que sus compañeros de ruta, el cabeza de cartel de la jornada se tiene bien ganado el nombre en esta tierra. No pocas son las veces que las huestes de Peavy Wagner se han dejado caer por la región, así como tampoco es escaso el cariño que siempre se les brinda. Acompañado esta vez como decía de Vassilios “Lucky” Maniatopoulos en baterías y Jean Bormann en guitarra y coros, el trío acometió otra buena ración de ese peculiar heavy / power al que nos tienen acostumbrados.

Resurrection Day” marcaría el inicio de las hostilidades, si es que se puede hablar de hostilidad cuando uno ve aprecia el gesto siempre risueño del esforzado líder de la banda germana. Difícil montar un setlist que agrade a todo el público cuando uno tiene tantísimos discos y por ende, tantísimos temas, con los que jugar. En lo personal aprecié enormemente ese “Great Old Ones” de mi querído “Soundchaser”, del que el mes que viene se cumplen veinte años. Qué son veinte años…

… cuando la siguiente en sonar es “Solitary Man” del maravilloso “Trapped!” de nuestro año olímpico. Ni siquiera los problemas de Bormann con el inalámbrico aguaron la fiesta. Si un poco el sonido, una bola a ratos indescifrable, que acabaría por empañar algunos de los temas. Ya digo, al menos en la parte más próxima al escenario en la que nos encontrábamos tanto nosotros como el resto de fotógrafos y medios.

Son cincuenta y ocho los años de un Peavy Wagner que, problemas de sonido al margen, mostró un gran estado de forma en lo que a voz se refiere. En especial porque el de Renania del Norte-Westfalia parece ser en todo momento consciente tanto de sus fortalezas, ese registro cada vez más bronco, como de sus limitaciones, aquellos tonos más agudos de su juventud. El tiempo pasa para todos y conviene ser consciente de ello.

Y mientras que Maniatopoulos se revela como un batería potente y seguro imaginativo incluso, la juventud de Bormann ha venido a aportar un mayor punto de gravedad al trío. Sus coros rasgados aportan una dimensión diferente a la banda. Algo que quedó patente en cortes ya más graves de por sí como ese “Let Them Rest In Peace” de su último largo de estudio.

Puede que el sonido no mejorase del todo pero el público recibió de buena gana, no era para menos, viejos clásicos del combo alemán como “Refuge”. En mitad del aroma a revival que inundaba esta parte del set, quiso Wagner invitar al antiguo batería de la banda al escenario Chris Efthimiadis, quien no solo se llevaría una calurosa ovación sino que tuvo además la ocasión de ocupar su puesto tras los parches durante un par de cortes. Guiño que, podemos asegurar, la audiencia recibió de buen grado.

Al igual que, ya de nuevo con “Lucky” a los mandos, encararían un final que muchos se saben al dedillo, acorde por acorde, y que conforman clásicos absolutos como “Don’t Fear The Winter” y “Higher Than The Sky”, piezas finales de otra buena noche de heavy metal, emborronada por un sonido que nunca alcanzó las cotas óptimas a las que estamos tan (mal)acostumbrados. Y sin más nos fuimos a casa que había que coger fuerzas para la que se nos venía encima la jornada siguiente. Pero esa es otra historia que será contada a a su debido tiempo.

Como siempre, no queríamos cerrar esta crónica, más de urgencia que nunca, sin mandar saludos a Sara Suárez (Noche De Lobos), Sergio Blanco y Jorge López Novales, así como a la pandilla de habituales que acostumbran a no fallar nunca. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Crónica: Electric Mary (Avilés 21/9/2023)

Arrancó un ciclo otoñal más del Factoría Sound con la llegada a tierras avilesinas del quinteto de las antípodas Electric Mary, la banda formada por Spyda en baterías, Alex Raunjak en bajo y harmónica, Pete Robinson y Brett Wood en guitarras y Rusty Brown al micro. Con el cartel de «sold out» colgado en la puerta, nos consta de hecho que hubo gente que se quedó fuera, y conformando la que sería segunda parada de su tourné 20º aniversario por la península con paradas en Madrid, Vitoria-Gasteiz y Barcelona.

El lleno que presentaba la Factoría recibió de muy buena gana a los australianos, desterrando por una noche la bien conocida y sufrida frialdad del público astur por un recibimiento pleno de calor y cariño por el quinteto. Con una puesta en escena reducida a lo más elemental, los del país de Andrew Bogut vinieron a demostrar que veinte años en la carretera no son nada.

Abrazados al buen sonido del que acostumbra a disponer la Factoría Cultural avilesina y desde que arrancan con la algo distraída, pero de acertado título “Let Me Out”, con la fuerza de un león enjaulado, público y músicos somos uno. La siempre procelosa búsqueda de los grandes significados del rock and roll más primario vino a dar sus frutos el pasado jueves. Embutidos de lleno en una era de pregrabaciones, pistas disparadas y shows cada vez más mecánicos, los de la isla continente vinieron a reivindicar el hard en su estado más primario y elemental. Todo fe y corazón.

Y grandes canciones, claro. Porque “Gasoline And Guns” haría honor a su título, una verdadera muestra de rock de alto octanaje en la que Brett Wood, que más tarde sería de nuevo protagonista, dibujaría uno de los grandes solos de la noche.

Pero quien acapara en gran medida los focos es Rusty Brown. Su voz puede no tener el rango ni las posibilidades de muchos de sus homólogos en el cargo. Lo que sí tiene el líder de la banda australiana es una mochila cargada de tablas y un carisma arrollador. Desde el escenario de la Factoría no dudó en hacernos partícipes del show. Tanto echando el micro al público para acompañarle en tareas vocales como incluso fundiéndose en sendos abrazos con aguerridos y entregados fans de las primeras filas.

Electric Mary vinieron a sonar todo lo sólidos que se les pedía. Firmes y bien conjuntados, aupados por el ímpetu y la fuerza de un Spyda que se desvivió tras su batería. Sin grandes alardes pero con la seguridad que da la experiencia, comandó a los suyos en solidaridad a un Raunjak cuya llamativa y curiosa chaqueta propició algún que otro comentario en el foso.

Sorry Baby” le cambiaría un tanto el pie al show, demostrando que Electric Mary saben cómo manejarse en las densas aguas del blues rock. Con Raunjak echando mano de la armónica se dibujaría otro de los puntos álgidos del set. Y mientras que Rusty aprovecha para recordar su anterior parada en la ciudad, arrancando una gran ovación de la gente, con “It’s All Right” vuelven a poner los pies en su sitio. Era grande el pulso que mantenía Wood con su guitarra, al punto de que una de las seis cuerdas se quebró y falto de un instrumento de reemplazo, hubo el de las antípodas de cambiarla sobre la marcha. Algo que no amilanó a Rusty y los suyos, que aún en formato cuarteto, demostraron que saben apañárselas de sobra.

Ya con las seis cuerdas de Wood restituidas y afinadas, grandes aplausos toda vez su preciosa guitarra regresó a la vida, la banda encaró un tramo final del set en el que terminarían por echar el resto. En especial un Rusty Brown al micro que, a pesar de las adversidades, pareció dar su mejor versión en este tramo final. Ayudó, claro, el pequeño respiro dado por el solo de batería de Spyda, que si bien cortó en cierta medida el buen desarrollo del set, fue bien empleado por sus compañeros para atacar un final en el que se sucederían las debidas presentaciones primero y una pequeña serie de jams después que habría de culminar en la final “O.I.C.” para una de las noches de hard rock más épicas de todas cuantas hemos cubierto desde este medio.

Y es que cualquier fan del género que se precie debería tener a la Factoría en sus pensamientos a la hora de ordenar su agenda. Rara vez falla el recinto avilesino y es de agradecer. El hecho de que hubiera quien se quedó fuera creemos habla muy bien de la salud del proyecto. Esperemos que dure muchos años más.

Por último no queríamos cerrar esta crónica sin agradecer a Omar Fernández por las facilidades, así como también a Sergio Blanco por el apoyo logístico. De igual forma, mandar saludos a Carlos Suárez y Javier de Coupaud (Mad Rovers), Luismi Rose (Leather Boys) y José Antonio FD. Nos vemos en el siguiente.

Texto / Fotos Móvil: David Naves

Agenda: Rage + Tri State Corner + Dark Embrace en Gijón

Con la friolera de 25 discos de estudio a sus espaldas el viernes 21 de septiembre la veterana formación germana Rage recalará de nuevo en Asturias. La cita que tendrá lugar en la Sala Acapulco de Gijón está integrada en su nueva gira por los escenarios estatales y contará con el combo internacional Tri State Corner y los gallegos Dark Embrace como bandas invitadas.

La formación capitaneada por Peter “Peavy” Wagner recupera así su paso por la región tras la cancelación de su participación en el año 2020 en el Festival Rock Nalón debido a la maldita pandemia. Por su parte Tri State Corner, que curiosamente también formaban parte de ese cartel, ofrecerán su original propuesta denominada «Bouzouki Rock» en la cual mezclan sonidos hard rock con el bouzouki griego. Comparten batería con Rage en la figura de Vassilios «Lucky» Maniatopoulos. Cierran el cartel unos Dark Embrace, en un momento dulce de su trayectoria, inmersos en la presentación en vivo de su último trabajo de estudio «Dark Heavy Metal» con el que no han dejado de recibir buenas críticas desde su publicación en el mes de febrero a través del sello alemán Massacre Records. Entrada anticipada 22€ disponible a través del siguiente enlace a Wegow:
https://www.wegow.com/es/compra/rage-en-gijon