Crónica: Grima + Ultar en Oviedo (10/5/2024)

Frío siberiano como antídoto a los rigores primaverales. Volvían a la región los rusos Grima, acompañados esta vez de su banda hermana (literalmente hablando) Ultar y, por aquello de las coincidencias con otro evento de no poca importancia, la vuelta de Koma a nuestros escenarios, quien más quien menos no las tenía todas consigo en lo que a venta de tickets se refiere. Para nuestra satisfacción, nada más lejos. Los exteriores del Gong presentan un gran aspecto poco antes de la apertura de puertas y no cabe sino congratularse por ello.

Y es que había ganas de ver a los chicos de Ultar. Su “At The Gates Of Dusk” de finales de 2022 era un estupendo trabajo de black metal en su versión más contemporánea y fuimos muchos quienes no quisimos perdernos las evoluciones de los hermanos Susarev y cía.

No tan teatrales, ya habría tiempo después para eso, Ultar aparecen por el Gong apenas con un telón de fondo, paneles verticales en cada extremo del escenario, ropajes uniformes y corpse paint blanquecino. Llama la atención su quietud en escena, en contraste con ese headbang al unísono que en ocasiones realizan.

Antiques”, con ese inicio tranquilo y calmo, no muy lejano de según qué momentos de los franceses Alcest, fue fácilmente uno de mis momentos favoritos del set. Gleb Sysoev rasgó su garganta sin demasiados excesos. No debe ser fácil acometer no uno sino dos shows por noche y, a buen seguro, vimos una versión templada y más comedida del ruso, aunque igualmente disfrutable.

Apoyados por un gran sonido, cada vez más fina esta sala en este aspecto capital de la música en directo, deslizaron temas de aquél álbum de hace un par de años ante un público más expectante que animado, contagiado tal vez de la propia frialdad de la banda con base en Krasnoyarsk. Fue un set muy corto, poco más de media hora, que dadas las circunstancias, diversos problemas de salud que arrastraban varios de los chicos (y que de hecho llevaron al aplazamiento de la fecha vallisoletana) ofreció sin embargo una versión más que aceptable del quinteto siberiano.

Casi cuarenta minutos tardan los chicos en volver a escena. Insisto, las circunstancias eran las que eran, ni mucho menos me quiero cebar. Aunque diferente, la escenografía de Grima no deja de tener puntos en común con la de su banda gemela. El telón de fondo, los paneles verticales. Añade, eso sí, un par de calaveras frente al bombo de la batería y los dos espectros que acompañan a Vlad Yungman tras los parches.

Así pues, cuando pasan pocos minutos de las diez y veinte, “Winter Morning Tower” marca el inicio del set para una banda que aparece ahora en escena sin bajista. El sonido, como sucediera con Ultar, no podía ser más diáfano. Llama la atención la quietud de Gleb “Vilhelm” Sysoev sobre las tablas. Sus ropas, también las ramas que rematan sus brazos. Sin pestañear, fue declamando con pasión y desgarro, sin olvidar esa teatralidad inherente al combo siberiano.

Precisamente en “Siberian SorrowGrima rompen su habitual frialdad y pasean los mástiles de sus LTD sobre el público de las primeras filas. No obstante, durante buena parte del set, su quietud es tan indisoluble de su propuesta como las máscaras o las túnicas. Para “Devotion To Lord” algún que otro acople quiso aguar la fiesta precisamente en el momento más tranquilo y reposado, sin que tampoco la cosa fuera a mayores. De hecho aquí Vilhelm sedujo con su registro más bronco y oscuro, ofreciendo así uno de los contrapuntos más llamativos del set.

Se iría al backstage la voz de Grima para regresar Flying V-300 en mano y ofrecer así la versión más recargada y poderosa de los rusos, esa que “Moonspell And Grief” mediante, ofrece la cara más heterogénea del combo de origen ruso. No apreciamos el mismo movimiento por parte del público que con otras bandas extremas que han pasado por nuestros escenarios. Por contra, sus interpretaciones resultan sólidas, rocosas, a ratos intachables. “Cedar And Owls” y su paso por momentos casi marcial puede ser una gran muestra de ello. Fríos pero extrañamente ampulosos, apoyados en un Vilhelm que para entonces mostraba un registro ya algo quebradizo. Y es que el esfuerzo, aún con su bien conocida parsimonia, desde luego era mayúsculo. Como debía de serlo el calor que estaban pasando bajo los ropajes y las máscaras.

Aquí no puede uno hacer otra cosa que pensar en el batería Vlad Yungman. Auténtico héroe en la sombra de ambas formaciones y que cargó con sendos sets sin negociar un solo esfuerzo. Enorme mérito el suyo, especialmente cuando el setlist alcanza una de las favoritas de quien escribe, no otra que la estupenda “Giant’s Eternal Sleep” y, aun a pesar de los muchos inconvenientes, tanto externos como los derivados de su propia idiosincrasia, Grima ofrecen su mejor versión. El cierre, “Rotten Garden”, vino en cierto modo a confirmar su condición de banda en franca progresión ascendente. Recompensa justa a un trabajo bien hecho por parte de los chicos. Y es que algo me dice que salas de mayor aforo serán requeridas en futuras visitas de los hermanos a nuestros escenarios. Mientras tanto no queda más que alegrarse de haber podido disfrutar en nuestros escenarios y por dos veces de una banda como esta.

El black metal sigue ganando adeptos en la capital asturiana. He insistido mucho en esto en distintas crónicas pero es cierto. La racha, de hecho iniciada por los propios Grima en su anterior visita a la Gong, confirma a través de propuestas como Defacing God, Azaghal o más recientemente Downfall Of Gaia la buena salud del género negro en sus muchas encarnaciones. Nos hace muy felices.

Por nuestra parte nada más. Agradecer a la promotora del evento por todas las facilidades dispuestas de cara a la realización de esta crónica, saludar a los muchos y buenos amigos con quienes departí antes, durante y después del show y el firme deseo de vernos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: Jaime García

Agenda: Grima + Ultar en Oviedo

Grima, señores de los bosques siberianos, regresan a Oviedo inmersos en la extensa gira estatal «Under The Sign Of The Last Spruce 2024» para presentar su nuevo EP «Red Forest Ritual» publicado en el mes de febrero por Naturmacht Productions.

La cita será el próximo viernes 10 de mayo de nuevo en el Gong Galaxy Club y compartirán escenario con su alter ego Ultar, quinteto que cuenta en su filas con los Grima Morbius, Vilhelm, Vlad y Denis Susarev. El combo post black metal presentará a su vez su último lanzamiento “At The Gates Of Dusk” publicado en el 2022. Entrada anticipada 18€ disponible a través del siguiente enlace:

Crónica: Cobra Spell + Rabia Perez (Oviedo 28/4/2024)

Parada dominical del tour conjunto entre Cobra Spell y Rabia Perez para una cita en la que, quien más quien menos, tuvo sus dudas con respecto a la venta de tickets. Y es que ha sido uno de los tropos más comentados este fin de semana: la cada vez más exigua venta anticipada y cómo coloca a los promotores a los pies de los caballos. Al final no hubo que colgar el cartel de no hay billetes, como sí hicieran en Zaragoza, pero nuestra querido Gong Galaxy Club vino a a congregar a un nutrido número de metalheads en el que no deja de ser el día menos indicado de la semana para montar cualquier cosa.

Al menos en lo que a servidor respecta, iba totalmente en blanco con la banda telonera Rabia Perez, así sin tilde, se refiere. El combo madrileño, que de hecho ha pasado ya varias veces por la región, se nos había escapado en anteriores citas, por lo que esta vez era ya casi que obligada nuestra presencia allí. Son una banda de metal alternativo en formación de quinteto liderado en voces por Fátima Pérez.

Y puede que el arco de influencias que manejan no case del todo con una banda de raigambre tan clásica como Cobra Spell. Pero le echaron ganas. Armados con un gran telón de fondo como mayor reclamo en lo que a puesta en escena refiere, gozaron en líneas generales de buen sonido a excepción hecha del micro de la propia Fátima. Y es que, por momentos, costaba escuchar a la frontwoman de los madrileños. Algo que vino a dejar un cierto poso de frialdad en sus evoluciones sobre el escenario.

Sea como fuere, su juego entre registros resulta hábil y la banda parece centrada y en forma a través de cortes como la propia “Rabia” o esa “Venganza” y su tranquilo prólogo rompiendo la tónica de su habitual groove metal. En “Otelo” la propia Fátima quiso dar las gracias a sus compañeras de gira. Lo cierto es que la acompañan una pareja de guitarras hábiles y con clase, que aquí y allá dibujan buenos riffs y mejores solos para beneficio de unas canciones directas y sin muchos miramientos.

No quisiera olvidarme de Paris Lakryma a los parches y la forma en que manejó los muy distintos tempos de la banda al tiempo que se adornaba con un constante y llamativo juego con los platos, atreviéndose incluso con algún blast beat en la parte final del show. “Premonición”, tema título de su Ep del pasado año, finiquitó un set agradable y disfrutón, deslucido en parte por una mezcla algo descompensada.

Llegó el turno de Cobra Spell y reconozco que no las tenía todas conmigo. Un poco por los cambios de formación que ha sufrido la banda y otro tanto por un “666” que en ningún modo me desagrada pero al que a ratos noto algo falto de alma. Pero todo fue superar la intro y la banda pronto destierra toda duda. Sonaron como tiene que sonar una banda de estas características. Clásicas sin perder un toque de suciedad y mala leche. Hard / heavy del de toda la vida, vaya.

Comenté en la crónica de su anterior paso por la capital que ojalá disfrutar pronto de un show completo de la banda y aquí estábamos en la Gong contemplando sus evoluciones. Vimos a una banda risueña y muy por la labor. La nueva formación del quinteto parece haber empastado a las mil maravillas y la gente se lo pasó en grande ya desde las iniciales “The Devil Inside Me” o la muy vacilona “Satan Is A Woman”. Kris Vega, que mostró un gran estado de forma al micro, no quiso olvidarse de Rabia Perez en uno de esos buenos detalles de compañerismo entre bandas que siempre suman.

Bad Girl Crew” fue recibida de muy buena gana por la audiencia, a pesar de que marcaría el comienzo de pequeños acoples que en la mezcla que serían una constante ya casi hasta el final. No al punto de empañar las evoluciones de la banda sobre el escenario pero sensibles en cualquier caso. Ahí irrumpió Kris Vega con uno de los gritos más poderosos de la noche para dar inicio a “S.E.X.”, que vino a destapar a las Cobra Spell más heavies de la velada.

Destacar el buen nivel de la dupla guitarrera de Noelle Dos Anjos y Sonia Anubis. Alternando solos primero, doblándose después pero, sobre todo, dejando la sensación de que realmente estaban disfrutando sobre las tablas. No era para menos con la sala registrando tan buena entrada en una fecha tan poco indicada como esta. Preguntó la neerlandesa si el de Oviedo era el público más ruidoso del mundo, a lo que la audiencia, en un arranque de pura sinceridad, contestó que no, desatando la hilaridad general. Y es que pareció que éramos pocos los ovetenses pura cepa que nos encontrábamos el domingo allí.

Anécdotas al margen, ya digo que la banda funcionó como se le reclamaba. Mención merece también la melillense Hale Naphtha tras los parches. Por la pasión con la que atacó su kit de batería pero también por la forma en que, micrófono diadema mediante, ayudó en coros durante todo el show. Tocando de pie en determinados momentos incluso y animando siempre que podía. Anubis por su parte e inalámbrico mediante, correteó de un lado al otro del escenario. Ya digo que las chicas parecían estar pasándoselo en grande y su energía contagió y de qué forma al público astur.

Un público que dio con las rodillas en el suelo para “Warrior From Hell”, dando otra perspectiva del habitual hard heavy de la banda de origen neerlandés. “Oviedo, esto se acaba, ¿os queda energía?” pregunta Kris Vega, y pareció que sí. Mucho era el calor ya en esta parte final del show pero más las ganas de seguir disfrutando del quinteto. “Addicted To The Night” cerró así un set en el que quedó la sensación de que, pequeños problemas de sonido al margen, Cobra Spell han dado un par de pasos adelante desde su anterior paso por la región. Es la línea a seguir y nos alegrará todo lo que consigan en el futuro.

No me quiero cebar pero tampoco puedo olvidar. Hay actitudes por parte del público que me desagradan por cuanto jamás se producirían en shows con hombres sobre el escenario. Son los menos, sí, pero no por ello dejan de resultar desagradables y molestos. Si se comportan así en público, qué no harán en privado. Se estremece uno solo de pensarlo.

Pero otro buen domingo de rock and roll en definitiva. Para no haber alcanzado aún la temporada de festivales fue un fin de semana de lo más cargado en Heavy Metal Brigade, con nada menos que cuatro bolos cubiertos en cuestión de tres días. Al límite de nuestras fuerzas ya pero sarna con gusto, ya saben. Agradecer a la promotora del evento todas las facilidades y mandar un saludo a los habituales de siempre. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Cobra Spell: The 666 Tour Over Spain

De la mano del festival asturiano Luarca Metal Days y bajo la denominación Luarca Metal Days On Tour, el próximo 23 de abril arranca la gira estatal de Cobra Spell, formación liderada por la guitarrista Sonia Anubis (Burning Witches, Crypta) que llegará a nuestros escenarios con renovada alineación y nuevo disco en el zurrón, «666» editado vía Napalm Records en diciembre del 2023. El tour contará con parada en casa, la cita será el domingo 28 de abril en el ovetense Gong Galaxy Club.

23 abril – Sala Upload (BARCELONA)
24 abril – Sala Utopía (ZARAGOZA)
25 abril – Peter Rock Club (VALENCIA)
26 abril – Sala Rockville (MADRID)
27 abril – Sala Porta Caeli (VALLADOLID)
28 abril – Gong Galaxy Club (OVIEDO)
29 abril – Rock Beer The New (SANTANDER)
30 abril – Sala Rocket (BILBAO)

Acompaña al combo internacional la banda madrileña Rabia Pérez inmersa en la presentación de su nuevo trabajo discográfico, el EP «Premonición«, editado a finales del pasado año por Art Gates Records.

Entradas disponibles a través del siguiente enlace:
https://www.luarcametaldays.com/paginas/ciudadescobra.html

Horarios:
Apertura De Puertas 20:30 horas
Rabia Pérez 21:00 – 22:00 horas
Cobra Spell 22:20 – 23:45 horas

Agenda: Downfall Of Gaia + Syberia en Oviedo

Parada en el ovetense Gong Galaxy Club del combo post black metal germano Downfall Of Gaia dentro de su tour estatal junto a los catalanes Syberia. La cita tendrá lugar el próximo sábado 27 de abril.

Los teutones presentarán su nuevo lanzamiento discográfico «Silhouettes Of Disgust» editado en el mes de marzo vía Metal Blade Records. Obra conceptual, su narrativa se centra en las historias de ocho personas diferentes, residentes de una metrópolis ficticia, cada una con sus propias preocupaciones y luchas como la soledad, la adicción, el miedo al mañana, la presión de la sociedad, el trabajo y cosas que muchos conocemos muy bien.

Por su parte Syberia llegarán a Asturias directamente de su reciente tour europeo e inmersos en la promoción de su último disco de estudio «Statement Of Death«, editado el año 2022 también a través del sello norteamericano Metal Blade Records.

Entrada anticipada disponible a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/events/downfall-of-gaia-syberia-oviedo

Horarios:
Apertura de puertas 20:30 horas
Syberia 20:45 horas
Downfall Of Gaia 22:05 horas

Agenda: Jethro Tull en Gijón

Casi 24 años después Jethro Tull regresa a los escenarios asturianos. De nuevo Gijón volverá a recibir a la legendaria formación liderada por Ian Anderson. La cita con los de Blackpool tendrá lugar el sábado 2 de noviembre en el Teatro de la Laboral.

El veterano combo progresivo presentará su última obra de estudio «RökFlöte«, vigésimotercera de su discografía, editada el pasado año vía Inside Out Music. Las entradas cuyo precio oscilarán entre los 55€ y 65€ están disponibles a través de los siguientes canales:

http://www.laboralciudaddelacultura.com
https://www.centroniemeyer.es
https://www.unientradas.es

Actualización:
Agotadas todas las localidades, se ponen a la venta de forma excepcional un centenar de entradas de visibilidad reducida con un descuento del 40% sobre el precio inicial, dependiendo de la ubicación.

Crónica: Greenleaf (Avilés 4/4/2024)

Resulta cuanto menos llamativo y en lo que a servidor concierne la manera en que hemos asumido como normal los llenos en la Factoría ya venga una banda de hard rock, de blues o, como era el caso, de stoner. Aunque fuera con matices. Y es que la música de los suecos Greenleaf va mucho más allá del riff grueso y la lírica alucinada. Venían Sebastian Olsson (batería), Hans Fröhlich (bajo), Arvid Hällagård (voz) y Tommi Holappa (guitarras) a las puertas de un nuevo trabajo discográfico y parece que nadie quiso perderse la cita.

Y pese al «sold out«, lo cierto es que nos temimos lo peor al llegar y ver la furgoneta de la banda camino del taller. La vieja Ford Transit había dicho basta y en nuestro primer paseo por la Factoría pudimos oír cómo los suecos probaban sonido a una hora en la que ya debería estar todo atado y bien atado que diría aquél. Así las cosas y para cuando comienza la fiesta pasan ya diez minutos sobre el horario marcado por la promotora del evento. Da igual. La banda sale a pleno pulmón con “Trails And Passes” y del sonido, al menos en la parte central frente al escenario, no cabe mayor queja.

La química que desbordan no podría ser más contagiosa. De puertas para adentro uno nunca llega a conocer las verdaderas dinámicas detrás de cada banda pero lo cierto es que el jueves en Avilés y a pesar del evidente infortunio con el transporte, se mostraron enérgicos, risueños y muy agradecidos para con un público, como siempre en la Factoría, fiel y muy por la labor.

Holappa desborda carisma de manera casi torrencial. Y riffea como el mismo demonio, no para quieto ni un segundo y, en la medida en que los temas se lo permiten, pasa el concierto buscando la conexión para con el público que tiene frente a él. “Sweet Is The Sound” resultó incluso pegadiza, con un Sebastian Olsson dejándose la piel y no pocas gotas de sudor en cada golpe. Pero qué duda cabe es Hällagård quien acapara buena parte de los focos y las atenciones del respetable. Mostró al mismo tiempo un gran estado vocal y una amplia ración de delays y efectos varios desde su pedalera. Y si bien no fue el frontman más comunicativo que hemos visto últimamente, no creo que nadie tenga hoy mayor queja sobre su desempeño en tierras asturianas.

La noche siguió con la más vibrante “Ocean Deep” y poco a poco fuimos siendo testigos de los muchos registros que dominan. Mucha clase la que mostró Holappa aquí, un guitarra que desde luego supo meterse a los suyos en el bolsillo con sus arengas, sus riffs y, por qué no decirlo, también sus bailoteos. Sería aquí cuando por fin Hällagård se permitiera un pequeño descanso y aprovechara para ponernos al tanto del percance que sufrieron con la furgo. Desde luego ha tenido que ser un palo pero es algo que revierte quizá en la potencia que desarrolla el cuarteto durante “Our Mother Ash”, uno de los cortes más enérgicos, potentes y adrenalíticos de todo el set, con un Olsson desbocado sobre el kit de batería.

En cierto modo sería un pequeño punto de inflexión en el set. Porque para cuando le llega el turno a la más tranquila “Bury Me My Son” y la banda se permite una pequeña jam en su parte final, Greenleaf transcienden a horizontes nuevos y hasta ahora desconocidos. Se está perdiendo un poco esto de las improvisaciones y por ahí que uno agradezca la que deslizaron el jueves. Por timorata que esta fuera. “On Wings Of Gold” puso de relieve la pegada y también la cintura de Olsson tras los parches, en especial toda vez el corte alcanza ese final ardiente y descosido. Rompió varias baquetas en el transcurso del set y, viéndole, nos extrañó lo más mínimo.

Aquí aprovechó Hällagård para referirse precisamente al gusto de su batería por el coleccionismo y los reptiles como curiosa y llamativa introducción a, claro, “The Drum”, de aquél “Trails & Passes” pronto a cumplir diez años. Una discografía que se verá pronto aumentada con una nueva obra de estudio de la cual vinieron a presentar su más reciente single, una “Breathe, Breathe Out” que en directo vino a sonar desde luego mucho más intensa y rotunda que en su versión en estudio. Y pese al poco tiempo que lleva el single entre nosotros, lo cierto es que se produjo uno de los momentos de mayor comunión entre banda y público de toda la velada. Si aún no habéis echado un vistazo a su simpático videoclip desde luego estáis tardando.

Hablando de videoclips, otro que viene a hablar de la peculiar idiosincrasia de la banda nórdica es el de una “Good Ol’ Goat” de la que no quisieron olvidarse y que nos introduciría de lleno en la parte final del set. Con “Bound To Be Machines” y la fuerza inusitada con la que atacan Greenleaf más de uno se pensó que ya estaba todo el pescado vendido. Máxime cuando respondemos a los coros demandados por el afable Hällagård desde las tablas. Y es que ¿Cuántas veces habéis visto corear un tema en un concierto de stoner rock? “Gracias, perfecto” exclamaría el vocalista. Fue sin duda alguna otro de los momentos cumbre de la noche.

Una noche a la que sin embargo aún le quedaba alguna que otra bala en la recámara. En “Tides” serían las palmas y no las voces las protagonistas, que terminarían por conducir a una final “Let It Out” donde, desde luego, la banda se vació hasta las últimas consecuencias, firmando un final de set realmente vibrante y por todo lo alto. Ovación cerrada, algunos vítores y la absoluta certeza de haber presenciado otro de los grandes shows del presente año.

O no. Porque es tal el clamor del público avilesino que, pasados unos instantes, Greenleaf regresan al escenario y, ahora en formato trío, despliegan otra pequeña jam que plantó sonrisas, elevó puños al aire y provocó exclamaciones de asombro entre buena parte del respetable. Volvería finalmente Hällagård para ya al completo redondear la velada con “Going Down”, original si mis datos son correctos, de The Alabama State Troupers, y cerrar, ahora sí de forma definitiva, una de las grandes citas de este 2024.

Hay que estar muy agradecidos a Factoría Sound su apuesta por bandas que, de otra manera, difícilmente pisarían por territorio astur. También a ese público fiel que responde con un lleno tras otro así vengan Siena Root desde Suecia o The Electric Buffalo desde Oviedo. Un placer siempre para nosotros el dejarnos caer por allí y contároslo después aquí con el mayor lujo de detalles posible. Agradecer por tanto y una vez más a la organización todas las facilidades dispuestas así como mandar un afectuoso saludo a los habituales de siempre. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz