Crónica: S.O.C.S. + MalaTesta en Infiesto (29/6/2024)

Inmersos como estamos ya en la temporada de festivales, raro es sin embargo el fin de semana en que no hay sarao pertinente dentro de lo que podríamos llamar nuestro radio de acción. La cita en esta ocasión tenía lugar en Infiesto, concretamente en la Cervecería La Traviesa, y tenía a State of Crime & Science (S.O.C.S.) y MalaTesta como protagonistas.

Huelga decir que le debíamos una visita a los segundos. Atropellados por la actualidad como por otro lado viene siendo habitual, su debut de 2022 “El Instante Perfecto” se nos escapó en su día. También sus distintas evoluciones en directo que, por mil razones, nos habían llevado a no coincidir aún con ellos.

Pero pongamos algo de orden en esta crónica. Los encargados de abrir la noche fueron los chicos de S.O.C.S., que estaban aún con las pruebas de sonido cuando el equipo de Heavy Metal Brigade, tan tempranero como siempre, atraviesa las puertas de La Traviesa. Y lo que ven nuestros ojos es un local bien cuidado, con un escenario amplio para lo que acostumbran recintos de este tipo y un equipo lo suficientemente decente como para desarrollar un directo con todas las garantías.

Faltan poco más de veinte para las diez cuando el quinteto, formación inalterada, procede a dar inicio a la velada con el tema que les da nombre, un “S.O.C.S.” donde, ya digo, el sonido era tirando a bastante bueno. Era una fecha complicada, con uno de los mayores festivales de metal de la península en su máximo apogeo, pero mentiría si dijera que no hubo parroquianos pendientes de las evoluciones de la banda.

Una banda a la que prácticamente hemos visto nacer, crecer y evolucionar, que sigue buscando su camino mientras se deja caer por escenarios de todo pelaje a nada que tiene ocasión. Lo hablábamos ayer: son ya muchas las veces que les hemos visto y lo cierto es que siempre dan una buena cara. Osana K., en esta ocasión, tampoco defraudó. Su registro y la manera de afrontar los temas son ya indisociables del peculiar modo en que entienden el rock alternativo.

Lost” se ve muy beneficiada del buen sonido que emana de La Traviesa. Las cosas, cuando se hacen con la suficiente dedicación, terminan por dar buenos réditos. Lo bien hecho bien parece que decía aquél. Al público pareció agradarle su reconocible propuesta. Y decimos reconocible porque muchas de sus composiciones abrazan un léxico común, una manera de componer, que las hace muy identificativas, aún cuando a día de hoy nos suenan más alternativos y menos progresivos que en nuestro primer encontronazo con ellos.

Precisamente mientras pensaba esto, arremeten con un tema nuevo, “Paranoia”, que quizá venga a quitarme algo de razón. Y es que de pronto la banda suena más pesada y angosta, transitando hacia registros hasta ahora un tanto desconocidos para ellos y en los que queda claro que siguen buscando su propio camino. Víctor dejaría aquí uno de los solos más hábiles de la noche, y a servidor con la necesidad, imperiosa ya, de escuchar nuevo material de la banda.

Con la bien conocida “Under The Rain” vuelven a sus fueros habituales, aprovechando para deslizar un tono más melódico, también melancólico, de lo más reconocible. Sorprendieron con una versión del “Come As You Are” de los ya ineludibles Nirvana, convenientemente traducida al lenguaje S.O.C.S., con todo lo que ello implica. Iván se multiplicó tras los parches aquí, dando su mejor versión y aportando seguridad y firmeza en cada golpe. Se habla poco de los baterías en las crónicas, no te digo ya de bajistas y asumo mi correspondiente cuota de culpa.

Tras una muy aplaudida “Through The Mirror” le llegaría el turno a otra de las novedades, cocinada en pandemia como comentaría el propio Víctor, y que retrotrae a lo mejor del rock alternativo de los noventa. La banda tiene cintura y parece sentirse cómoda en el salto entre registros. Da fe de ello el mayor nervio que emana de “The Hole”, que a su vez contrasta con la mayor calma de “Tanto Por Hacer” con esos crescendos tan ágiles. Vimos a la banda cómoda y al público disfrutar con la formación de origen gijonés.

Otra de las novedades, “Vortex”, deja uno de mis riffs favoritos de todo el set, amén de alcanzar unas cotas de intensidad hasta ahora desconocidas para ellos. Doble bombo inclusive. No sería la última sorpresa de la noche. Y es que es aquí donde descubren otra versión, o en este caso reinvención, del “Losing My Religion” de los alternativos de Athens (Georgia, Estados Unidos) R.E.M.. Al menos en lo que a mí respecta, se agradece que no se limiten a calcar las originales, deconstruyendo los temas para trasladarlos a su terreno.

Release” y sobre todo la ya ineludible “Should I?” rubrican un final lo suficientemente bueno como para que la audiencia reclamara un bis final y La Traviesa aplaudiría de buena gana al quinteto. Toca encarar ya una nueva entrega discográfica. Como ya he dejado escrito por ahí atrás, por aquí somos todo orejas.

Son alrededor de las once cuando el trío conformado por Marcos Munguía (bajo y voz), Marco Álvarez (batería y coros) y Guillermo Mariño (guitarra y coros), es decir, MalaTesta hace suya La Traviesa. Y lo hacen a través de un prólogo tranquilo, de aires casi post-rock, que sucumbe toda vez irrumpe un nervio en forma de distorsión que viene a dar la debida medida de la banda.

Escuchado su debut esta semana, lo cierto es que deriva de él un fuerte aroma a los madrileños Sôber. Y en honor a la verdad hay que decir que la encarnación en vivo de MalaTesta difiere en buena medida de esos efluvios. Visto lo visto con S.O.C.S., no sorprende el buen sonido que desplegaron pero sí la forma en que Marco y Guillermo acompañan en tareas vocales a Marcos. Funcionó el trío en voces, alimentando unas canciones con un marcado acento alternativo y que, ya digo, ganan una barbaridad en su traslación al vivo.

El pequeño y tranquilo prólogo de “Elegimos Mal” me recordó incluso a U2. Luego la banda reconduce hacia un rock más reconocible. Y aunque siempre perdure una cierta querencia por la banda de Escobedo y Bernardini, agradecí cómo el directo desdibuja la impresión que me produjo su primer álbum. Hay lugar para cortes melancólicos, ese “Falling”, o para ese interesante “Una Luz” de su debut. Incluso para alguna que otra novedad, véase el caso de “Corazón”, corte que, si todo transcurre por los cauces esperados, integrará su segundo largo.

Un segundo largo que, aseguró Munguía, están cocinando a fuego lento, un poco a la contra de lo que manda la inmediatez de estos tiempos en los que si algo reina por encima de todas las cosas es la inmediatez. Qué me vais a contar. Me agradó lo flexibles que se mostraron a través de la instrumental “A 441”, que parte el set en dos y ofrece una cara más del trío. También “La Peor Versión”, en especial gracias a un epílogo tan árido como desgarrado. Fenomenal aquí Álvarez tras baterías.

Enfundada en una melancolía que, en cierto modo, entroncó con sus compañeros de cartel, “El Instante Perfecto” amplificó su rango sónico. Desde luego ya digo que en directo resultan una banda con un sonido mucho más personal, amén de disponer de una mayor pegada. Todo sin que la guitarra de Mariño pierda brillo en ningún momento. Ayudó el cuidado que La Traviesa ha puesto en su equipo técnico. Ya podían aprender otros.

Munguía nos retaría entonces a adivinar qué clásico del punk de los 90 habían trasladado a nuestro idioma, que resultó ser no otro que el “Infected” de Bad Religion. “Vulnerables”, otra de sus composiciones de nuevo cuño, entregó uno de los riffs más sucios del set, mientras que “El Desastre”, corte que anticipara su álbum debut, configuró un estribillo de innegable gancho. Es cierto que el final con “Monstruos” les vuelve a acercar a las lindes de los mejores Sôber, pero el público pareció agradecer el guiño a la vista de la ovación final. Ya digo que nos sorprendieron. Nos quitamos una espina que teníamos clavada desde hace demasiado tiempo y la banda respondió tanto o mejor de lo esperado. Qué más podemos pedir.

Pues cosas como que el trato con la buena gente de La Traviesa sea bueno, que lo fue. Que ambas bandas nos pusieran al tanto de sus planes a futuro, que lo hicieron. Que disfrutáramos de la compañía, que lo hicimos. Se podría decir que nos fuimos con ganas de volver siempre y cuando las circunstancias nos sean propicias. Ya saben, nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Lyla & Javi + S.O.C.S. en Oviedo

El dúo country rock Lyla & Javi y el combo progresivo State And Crime & Science unen fuerzas este viernes 17 de mayo en el ovetense Gong Galaxy Club para presentar sus últimos lanzamientos discográficos.

Los ganadores del Concurso de Rock Ciudad de Oviedo en el 2021 continúan inmersos en la promoción de su segundo EP, «Vol. II», editado en la primavera del pasado 2023.

Por su parte S.O.C.S. al igual que en su reciente paso por el Tizón gijonés (crónica) intercalará nuevas composiciones con la interpretación de temas incluidos en los dos EP’s editados hasta el momento.

Entrada anticipada 8€ a través del siguiente enlace:
https://entradas.ticketrona.com/events/lyla-javi-socs-state-of-crime-science

Crónica: State Of Crime & Science + Automatic Kafka (Gijón 20/4/2024)

Nueva cita con el underground en Heavy Metal Brigade, esta vez además de forma literal, dada la propia fisionomía del Tizón gijonés. Los responsables de curar con música los disgustos del fútbol local fueron en esta ocasión State Of Crime & Science y Automatic Kafka. Dos formaciones menos antagónicas de lo que uno pudiera suponer a priori, dignos representantes del nuevo rock alternativo de origen asturiano…

… pero intenciones bien distintas. State Of Crime & Science, o S.O.C.S., perpetúan una noche más la llama más alternativa de su música. El quinteto se ajusta como mejor puede al coqueto escenario del Tizón y Osana K. al frente, nos lleva por su habitual compendio de buenas melodías y contornos poco obvios. Y el público, numeroso aunque algo frío, recibe de buena gana tanto temas nuevos como otros tales que “Under The Rain” con mayor aroma a clásico cada noche.

Es verdad que a las guitarras de Víctor y Marc les faltó algo de presencia durante los primeros cortes. Toda vez la mezcla se fue ajustando y mostró a una Osana K. en tan buena forma como en ella es habitual, pudimos contemplar la mejor cara del quinteto. Esa en la que nacen temas donde la banda al completo tiene su cuota de protagonismo. “Lost”, que con el correr del tiempo se va convirtiendo en otra favorita ineludible, condujo a un tema nuevo, “Down To Paranoia”, para dejar claro que la agrupación asturiana no anda dormida en sus laureles.

Through The Mirror” nos recordó al Ep homónimo y a una base rítmica, la que siguen formando Iván Fernández en baterías y José R. Ibañez al bajo, mejor conjuntada que nunca. Apenas podíamos ver a Fernández dada la estrechez del escenario pero desde luego que su pegada se dejó sentir en los cimientos del Tizón. En especial a lo largo de “The Hole” y de manera más liviana, claro, con la más tranquila “Tanto Por Hacer”.

Presenciamos una “primicia” llamada “Vortex”, que extrajo a los S.O.C.S. más nervudos y sacó del letargo a más de uno. “Está sonando todo muy bien” comentaba alguien a mí lado y no seré yo quien le lleve la contraria. “Should I?” ya apunta a que se va a quedar en sus setlists durante años por venir y casi que lo mismo se podría decir del cierre con su particular revisión del “Seven Nation Army” de White Stripes. El himno intergeneracional por antonomasia del rock moderno. Estuvo bien como toma de contacto con la banda y, como digo, nos alegró que anden mirando ya de cara al futuro. Somos todo oídos, ya lo sabéis.

Cosa que también podríamos decir de los renovados Automatic Kafka, que cuentan ahora con Leo Duarte en baterías y Jota en guitarras. Todo dispuesto pues para que pasadas las diez y media edificaran de nuevo su particular fusión de grunge, rock alternativo y hard rock. Donde es precisamente “Streets Of Universe”, con el paso del tiempo una de nuestras favoritas del debut, la encargada de romper el hielo. Si llevaban dos ensayos, como aseguró Broonko Lee, lo cierto es que no se notó en exceso ni observamos mayores errores dignos de mención. Algo que viene a hablar y no precisamente mal de cómo ha engrasado ya el remozado line up…

… y que promete buenas vibraciones de cara al futuro. Porque los Kafka no quisieron ser menos que sus compañeros de cartel y aprovecharon para deslizar varios temas nuevos. Sucede que las canciones del nuevo álbum irán dedicadas a una serie de personajes, tanto ficticios como reales, siendo “Doc”, de la saga de películas “Regreso Al Futuro”, el protagonista de la primera novedad que presentaron. Fab, pandereta en mano, evidenció de nuevo su tan particular como poderoso registro y, con un buen sonido en el Tizón, el quinteto ofreció una buena versión a pesar de las circunstancias.

Muy bien recibida “Alien”, otro de los grandes hallazgos de aquél “Metamorphosis” de 2020 (¡cómo pasa el tiempo!) tras la que llegarían los obligados agradecimientos. También “Kiddo”, por Beatrix Kiddo, el personaje de Uma Thurman en Kill Bill, el filme más oriental del inclasificable Quentin Tarantino. Que Broonko, inalámbrico mediante, aprovechó para perderse entre el animado público del Tizón.

Qué duda cabe que calzarse los zapatos de todo un Layne Staley, la atormentada voz de Alice In Chains, no es empresa fácil. Fab carga aquí con la responsabilidad de sacar adelante un “Man In The Box” que nos supo a gloria a más de uno. Qué dos grandes voces pudimos degustar el sábado. Habría tiempo para sendos aplausos para Jota y Leo. También para Dann Margo, bajista, “escayolado hasta hace unos días” pero que no quiso dejar a los Kafka en la estacada. Con compañeros así da gusto.

Y se arman buenos temas. Porque creemos que “Wanted Fame” lo es. Y “Crazy Horse”, por Tasunka Witko, jefe de los siux oglala, se intuye que también. Desde luego que si la idea era meternos el gusanillo por su nuevo álbum, cumplieron de sobra con su cometido. Será single del nuevo trabajo y, a falta de escuchar su encarnación de estudio, descubre a unos Automatic Kafka de pegada amplificada y nervio en ascenso.

Para el cierre quedaron la propia “Metamorphosis” y la última de las primicias: “The Taster” donde la banda rinde tributo a la figura del legendario Bon Scott pero que, sin embargo y al menos en lo que su encarnación en directo refiere, no pierde el habitual acento Kafka. Sí, nos supo a poco el show de los asturianos. Eran las circunstancias que eran y ya habrá tiempo de asentarse y ofrecer sets más enteros y redondos. Por lo pronto y tal y como hicieran antes State Of Crime & Science antes que ellos, nos pusieron los dientes largos de cara a futuras entregas, divirtiéndonos en el proceso. Ni tan mal.

Como siempre agradecer a las bandas por eso tan bonito que es la reciprocidad y también las facilidades dispuestas de cara a la realización de esta crónica. Mandar saludos a Javier De Coupaud (Mad Rovers) y Jorge López Novales y, como siempre, nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: S.O.C.S. + Automatic Kafka en Gijón

De la mano de Tunguska Media Factory tenemos un más que interesante doble retorno a los escenarios el sábado 20 de abril en el gijonés Tizón Sound. State Of Crime And Science hacen una pausa en la grabación de su próximo EP para retomar el directo mientras que Automatic Kafka presentará su renovada formación y ofrece un adelanto de su nuevo trabajo de discográfico aún sin fecha de publicación.

Entrada anticipada 10€ a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/events/socs-y-automatic-kafka

Crónica: Rage + Dark Embrace + Tri State Corner (Gijón 22/9/2023)

En una semana atareada como pocas en el seno de Heavy Metal Brigade, tocaba recoger los bártulos y dirigirnos a tierras gijonesas con motivo de la enésima venida a Asturias del combo de heavy metal radicado en Herne, Rage, acompañados para la ocasión por la banda de su batería Vassilios “Lucky” Maniatopoulos, Tri State Corner amén de los gallegos Dark Embrace.

Era temprano cuando el curioso combo griego se subía a las tablas de la Sala Acapulco y quizás fruto de ello, la entrada no fuera del todo buena. Con Maniatopoulos en voces y el antiguo batería de Rage Chris Efthimiadis junto al guitarra Christoph Tkocz y el bouzouki Ioannis «Janni« Maniatopoulos, plasmaron su curioso hard rock con un sonido algo enmarañado pero deslizando buenos temas y mejores sensaciones.

Lucky” se nos reveló como un frontman ágil, que no adivinarías antes o después de verle defender los parches de la emblemática y mutante banda alemana. Desde el arranque con “Faster” su sonido resulta novedoso si bien su hard rock no podría por más que resultar eminentemente clásico. Por ahí cabe destacar que el público presente pareció recibir de buen grado la llamativa propuesta. Aún sin un bajista sobre las tablas, caso idéntico se daría después con sus compañeros de cartel, “Nothing At All” o “Free Prison” resultaron un tanto convencionales.

Sería sin embargo “Schemer” la que sacaría verdadero partido a las habilidades de Janni. Con un sonido ya un tanto más limpio, lo cierto es que a lo largo de la noche y donde nos encontrábamos nosotros jamás fue óptimo, el corte realmente supo capturar esa esencia más oriental y disponerla en pos de una de las piezas más importantes de su descarga.

Efthimiadis, de hecho, comentaría que fue esa y no otra la canción que les abrió las puertas, llevándoles hasta día de hoy a dar más de quinientos conciertos a lo largo y ancho del globo. Que se dice pronto. Llegarían los habituales agradecimientos tras “Hypocrisia” y tras “Daydreamer” se irían dejándonos sin uno de los temas que anunciaba el setlist. La tiranía con respecto a los horarios de las salas sigue haciéndo de las suyas.

Los gallegos Dark Embrace, a fuerza de dejarse caer por la comunidad vecina, han ido poco a poco, pico y pala, labrándose un nombre en nuestra región. Da fe de ello la acogida que ya tuvieron la última vez que les vimos, aquella en la que acompañaron a Argion y Battle Beast en la misma Sala Acapulco. Y aunque sigan rodando sin la figura de un bajista, dos de dos en la noche del viernes, siguen a la suya con su particular Dark Heavy Metal.

La banda la conocéis de sobra: Julio G. Valladares en baterías, Markos Villar y Mou Trashno en guitarras y Oscar Rilo al micro. Faltan diez para las nueve cuando atraviesan la puerta que conduce al escenario de la Acapulco, adornado para la ocasión con sendos paneles en los laterales del mismo, con un foso ya más concurrido y que supo brindar su calor y cariño al combo radicado en A Coruña.

Time Will Tell”, “Never Seen The Sun”, no podemos decir que tengan malos temas. De hecho su set pasa de aires más death melódicos a pulsos más góticos con una agilidad que nunca deja de ser llamativa. Lejos de sonar desnortados o incongruentes, lo cierto es que los gallegos demuestran un nivel tanto técnico como compositivo digno de mención.

Ahí es fundamental el carisma como frontman de un Oscar Rilo impecable en cuanto a ímpetu y ganas. No tanto a la voz y no por falta de la misma sino porque, como decía antes, el sonido no llegó a ser redondo a lo largo de la jornada y quiso, en el caso de los gallegos, cebarse con la figura de su enorme vocalista.

El deje más gótico que antes comentaba vendrían a manifestarse a través de la interesante “Life And Legacy”, un pequeño impás antes de que el tramo final del set destape a los Dark Embrace más decididamente metálicos. En lo personal fue la parte que más disfruté de su descarga. También el público presente en la Acapulco toda vez Markos y Mou abandonan el escenario e, inalámbricos mediante, irrumpen entre el público y propician un nutrido circle pit. Lo dicho, cada vez más queridos en esta tierra y bien ganado se lo tienen.

Al igual que sus compañeros de ruta, el cabeza de cartel de la jornada se tiene bien ganado el nombre en esta tierra. No pocas son las veces que las huestes de Peavy Wagner se han dejado caer por la región, así como tampoco es escaso el cariño que siempre se les brinda. Acompañado esta vez como decía de Vassilios “Lucky” Maniatopoulos en baterías y Jean Bormann en guitarra y coros, el trío acometió otra buena ración de ese peculiar heavy / power al que nos tienen acostumbrados.

Resurrection Day” marcaría el inicio de las hostilidades, si es que se puede hablar de hostilidad cuando uno ve aprecia el gesto siempre risueño del esforzado líder de la banda germana. Difícil montar un setlist que agrade a todo el público cuando uno tiene tantísimos discos y por ende, tantísimos temas, con los que jugar. En lo personal aprecié enormemente ese “Great Old Ones” de mi querído “Soundchaser”, del que el mes que viene se cumplen veinte años. Qué son veinte años…

… cuando la siguiente en sonar es “Solitary Man” del maravilloso “Trapped!” de nuestro año olímpico. Ni siquiera los problemas de Bormann con el inalámbrico aguaron la fiesta. Si un poco el sonido, una bola a ratos indescifrable, que acabaría por empañar algunos de los temas. Ya digo, al menos en la parte más próxima al escenario en la que nos encontrábamos tanto nosotros como el resto de fotógrafos y medios.

Son cincuenta y ocho los años de un Peavy Wagner que, problemas de sonido al margen, mostró un gran estado de forma en lo que a voz se refiere. En especial porque el de Renania del Norte-Westfalia parece ser en todo momento consciente tanto de sus fortalezas, ese registro cada vez más bronco, como de sus limitaciones, aquellos tonos más agudos de su juventud. El tiempo pasa para todos y conviene ser consciente de ello.

Y mientras que Maniatopoulos se revela como un batería potente y seguro imaginativo incluso, la juventud de Bormann ha venido a aportar un mayor punto de gravedad al trío. Sus coros rasgados aportan una dimensión diferente a la banda. Algo que quedó patente en cortes ya más graves de por sí como ese “Let Them Rest In Peace” de su último largo de estudio.

Puede que el sonido no mejorase del todo pero el público recibió de buena gana, no era para menos, viejos clásicos del combo alemán como “Refuge”. En mitad del aroma a revival que inundaba esta parte del set, quiso Wagner invitar al antiguo batería de la banda al escenario Chris Efthimiadis, quien no solo se llevaría una calurosa ovación sino que tuvo además la ocasión de ocupar su puesto tras los parches durante un par de cortes. Guiño que, podemos asegurar, la audiencia recibió de buen grado.

Al igual que, ya de nuevo con “Lucky” a los mandos, encararían un final que muchos se saben al dedillo, acorde por acorde, y que conforman clásicos absolutos como “Don’t Fear The Winter” y “Higher Than The Sky”, piezas finales de otra buena noche de heavy metal, emborronada por un sonido que nunca alcanzó las cotas óptimas a las que estamos tan (mal)acostumbrados. Y sin más nos fuimos a casa que había que coger fuerzas para la que se nos venía encima la jornada siguiente. Pero esa es otra historia que será contada a a su debido tiempo.

Como siempre, no queríamos cerrar esta crónica, más de urgencia que nunca, sin mandar saludos a Sara Suárez (Noche De Lobos), Sergio Blanco y Jorge López Novales, así como a la pandilla de habituales que acostumbran a no fallar nunca. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Rage + Tri State Corner + Dark Embrace en Gijón

Con la friolera de 25 discos de estudio a sus espaldas el viernes 21 de septiembre la veterana formación germana Rage recalará de nuevo en Asturias. La cita que tendrá lugar en la Sala Acapulco de Gijón está integrada en su nueva gira por los escenarios estatales y contará con el combo internacional Tri State Corner y los gallegos Dark Embrace como bandas invitadas.

La formación capitaneada por Peter “Peavy” Wagner recupera así su paso por la región tras la cancelación de su participación en el año 2020 en el Festival Rock Nalón debido a la maldita pandemia. Por su parte Tri State Corner, que curiosamente también formaban parte de ese cartel, ofrecerán su original propuesta denominada «Bouzouki Rock» en la cual mezclan sonidos hard rock con el bouzouki griego. Comparten batería con Rage en la figura de Vassilios «Lucky» Maniatopoulos. Cierran el cartel unos Dark Embrace, en un momento dulce de su trayectoria, inmersos en la presentación en vivo de su último trabajo de estudio «Dark Heavy Metal» con el que no han dejado de recibir buenas críticas desde su publicación en el mes de febrero a través del sello alemán Massacre Records. Entrada anticipada 22€ disponible a través del siguiente enlace a Wegow:
https://www.wegow.com/es/compra/rage-en-gijon