Crónica: Ravenblood + Brutalfly + Tatami (Oviedo 24/5/2025)

Nueva parada en nuestros escenarios para la buena gente de Ravenblood. La banda de Cornellà de Llobregat acudía a la capital del Principado inmersa en la gira presentación de “Absence”, cuarto trabajo de su trayectoria, y del que ya diéramos cumplida cuenta por aquí. Y quiso la casualidad que, por segunda vez, lo hicieran acompañados por los locales Tatami, a quienes se sumó esta vez el trío Brutalfly. Una oferta pues de lo más variopinta para una apacible tarde noche de contrastes en la ovetense Sala Estilo.

Tatami serían pues los encargados de romper el hielo con su tranquilo y acostumbrado rock and roll. Y ya fuera por lo diferente de la propuesta con respecto al resto del cartel, lo tempranero del horario (19:00 cuando arrancan) o incluso por el buen día que hacía fuera (vete tú a saber) lo cierto es que no fue mucha la gente que traspasó las puertas de Estilo para atender a sus evoluciones.

Nosotros podemos decir que nos gustaron más que en nuestro anterior encuentro con ellos. De primeras vuelve a llamar la atención esa formación a dos guitarras y batería. Gus Bocanegra a los mandos de la nave, extrajo la mejor versión de la banda. Hay estrofas, diría que incluso algún estribillo que otro, en los que el nombre de Ilegales ronda mi subconsciente. Y aunque ya digo que en esta ocasión nos resultaron más enteros, lo cierto es que a ratos eché en falta una pizca más de distorsión. Al final la cabra siempre tira al monte. Es inevitable. Rock tranquilo, que a ratos adquiere una pizca más de nervio, y donde incluso cabe un pequeño guiño a las leyendas australianas AC/DC. No nos disgustó su particular resistencia.

Brutalfly traerían entonces su enrevesado thrash metal y ya desde el primer momento queda claro que tratar de encorsetar su propuesta bajo una etiqueta concreta es como tratar de tapar el sol con el meñique. Siempre imprevisibles, aparecieron por Estilo con un set plagado de temas que aún no han visto la luz, y que integrarán, si todo va como se espera, su esperado segundo álbum de estudio.

Escenario adornado con los dos murales laterales más el telón de fondo. Su arranque hace honor al apellido de los hermanos Veloz. Descosidos y nerviosos desde un primer momento, pronto disienten hacia su habitual maraña de cambios de ritmo. También de afinaciones, con Didi haciendo uso y abuso de los muchos pedales que tenía a sus pies. Convenientemente bañados en luz roja, puede que “Train To Hell” ofreciera algún resquicio más asequible. El público, que llegaba con cuentagotas a la sala, se animó aquí. Ellos sin embargo no olvidan tampoco aquí esa naturaleza tan híbrida de sus composiciones.

Y ante un sonido tan redondo como el que estaban teniendo, quedó claro la pura organicidad de su propuesta. Más allá de los mil y un efectos que Didi emplea a lo largo del set, tanto él como la base rítmica de Lagarto y Mochy, su metal resulta tan laberíntico como real. “Moretty”, precedida de una pequeña dedicatoria de Didi, puede ser el perfecto ejemplo de esto que comento. Como siempre, vimos muy compenetrada a la banda. Su propuesta así lo exige. Pero esta es una de esas formaciones que realmente da la impresión de disfrutar con lo que hace. Brilló Didi aquí en su faceta como vocalista, sacando provecho de sus distintos registros. El propio vocalista pidió un aplauso para “el Rey Lagarto” antes de “Shaman”, recuperada de aquél Ep debut que en septiembre de este mismo año cumple ya diez años. Ahí el trío bordea su cara más oscura, amplificando aún más si cabe su amplia paleta sonora.

Me sorprendió “Pigmalion” por cómo introdujo alguno de los estribillos con más gancho que les recuerdo. En consecuencia, el calor en la sala fue en aumento. También mis ansias de escuchar su segundo largo de una vez. En esas estaba cuando el trío vuelve a aquél iniciático Ep y resucita una “Mechanic Soul” donde Mochy introduce ritmos cercanos al d beat. Era un tema para bailar, había asegurado Didi. Y era verdad. Encarando ya la recta final “High Bird” puede ser un tema que sorprenda aún sin salirse de su retorcimiento habitual, tremendo Mochy a los parches aquí, al tiempo que “Zerdatillium”, ya casi ineludible en sus directos, deja uno de los solos más locos de Didi. Que ya es decir. Quedaba una. No venía ni en el setlist pero no podía faltar. Didi le preguntó a la audiencia, y quien más quien menos respondió, emulando al mismísimo Roy Batty, que era el tiempo de morir. “What Time is It? It’s Time to Die” daría por finiquitado el set. Muy inesperado en cuanto a selección de temas pero donde vino a quedar claro que esta es una banda que planta cara al futuro con total seguridad. Ya muy atentos a lo que esté por venir.

Acudían Ravenblood prestos a presentar “Absence”. También al que es su nuevo batería desde el pasado mes de diciembre: Darío García. Así pues, y clavando el arranque de ese último trabajo, la banda vino a sonar tan redonda como acostumbra. Cambio en baterías mediante, son muchos los años que llevan ya a sus espaldas y se notó. Sus anteriores visitas nos habían dejado ya muy buen sabor de boca. La del sábado vino a confirmar que se encuentran entre lo mejor que el género tiene para ofrecer dentro de nuestras fronteras.

Es un death melódico al modo clásico. Lleno de buenas melodías y donde la labor de Arnau y Jose en guitarras resulta encomiable. El primero ya deja un gran solo en la propia “Absence”, avisando en cierto modo de la que se nos venía encima. A Ravenblood se les puede achacar una cierta quietud arriba de las tablas. Una parsimonia que contrasta con la hiperactividad de Dani, al micro, quien camiseta de Aneuma mediante, no dejaría de moverse a lo largo y ancho del escenario, al tiempo que buscaba la siempre necesaria conexión con el público. A término comentaría que Asturias era su “segunda casa”. Y no mentía. Estaba el frontman con los habituales agradecimientos cuando la banda, Darío mediante, arranca pedal a tabla con “Purge”. Parecía que no había tiempo que perder. La base rítmica que completa Raúl al bajo trotaba de lo lindo aquí. Y la banda ofreció su primera alternancia solista de la noche. Arnau y Jose jugaron con sus respectivas guitarras, si bien es cierto que al segundo costaba oírle con total claridad.

Percance que se fue subsanando conforme fueron deslizando un corte tras otro. Dani, ahora sí, tuvo tiempo de sobra para ofrecer unos agradecimientos como dictan los cánones. Me gustó “In Our Veins” por cómo conjugaron la elegancia inicial con un trote más enérgico después. Siempre dentro de las fronteras del estilo y con un Dani de lo más risueño tras el micro. El propio vocalista se iría al de rodillas al suelo. Ovación final y el público de Estilo que parecía estar pasándolo en grande. “Out In The Universe” llega no sin que antes Darío tuviese un pequeño percance con uno de los pedales. Alguna que otra pista pregrabada puede que ofrezca a unos Ravenblood menos orgánicos. Y da igual porque la violencia que desatan aquí destierra cualquier duda. Y al tiempo que “Resurgent” puede ser una de sus composiciones más redondas, compendio de todo cuanto una banda como esta tiene para ofrecer, “Reborn In Darkness” se haría de rogar por culpa del portátil que disparaba las pregrabaciones. Había que reiniciar. Las culpas, a Windows, Apple o quien corresponda. Toda vez aquello se recondujo, lo cierto es que fue un corte que procuró cierto resuello al quinteto.

Que es justo lo que ellos necesitaban para después atacar con “Fracture”. Brilló Arnau aquí. En lo que a composición se refiere puede que sean estos los Ravenblood que más disfruto. Diversos a la par que sólidos. La banda acertó a conjugar esa mezcla de pegada y melodía, marca de la casa, para el que me resultó otro de los puntos álgidos del set. No desfallecía Darío tras baterías aún a pesar de los percances. Dice mucho del buen momento de forma en que llegaron a Oviedo lo firmes que sonaban aún en esta parte final. Aquí volverían la vista al pasado, rescatarían aquella “Pathfinder” de su primer álbum y, junto con la propia “Ravenblood” de su último disco, abrocharían pasado, presente y futuro en un gran final. Antes Dani había agradecido el apoyo que la gente les dispensó. Aguantó el tipo durante todo el set, se deshizo en recurrentes bromas capilares (¡Mari Carmen!) durante el tiempo que estuvo sobre las tablas y, al alimón con los suyos, ya digo confirmó el buen momento que atraviesan. Su segunda casa, desde luego.

Diversión y contrastes. Una jornada bien agradable, buena compañía y tres propuestas bien diferentes. Lo pasamos bien antes, durante y después. Por eso no quisiera terminar esta crónica sin agradecer a FnR Promotora y a los músicos por todas las facilidades, mandar un saludo a los habituales de siempre, también a la buena gente de Aneuma y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Ravenblood + Brutalfly + Tatami en Oviedo

Nueva parada en los escenarios astures para el combo death metal catalán Ravenblood. De nuevo con la ovetense Sala Estilo como epicentro presentarán su nueva obra de estudio «Absence» (reseña) acompañados por los thrashers locales Brutalfly y el trio rockero Tatami.

Horarios:

Apertura de Puertas: 18:45 horas

Tatami: 19:00 – 19:45 horas

Brutalfly: 20:00 – 20:45 horas

Ravenblood: 21:05 – 22:00 horas

Entrada anticipada 12€ a través del siguiente enlace a Entradium:
https://entradium.com/es/events/ravenblood-brutalfly-tatami

Crónica: Vio-Lence + Blast Open (Valladolid 27/4/2025)

Segunda visita en el mismo mes a la sala vallisoletana Porta Caeli. La ocasión lo requería. La banda estadounidense Vio-lence hacía parada en tierras castellanas dentro de su gira por la península, conmemorando el 35º aniversario de uno de sus discos más relevantes: “Oppressing The Masses”. Durante esta gira, irían acompañados de los asturianos Blast Open. En Valladolid era su segundo concierto de la gira, que comenzó en Sevilla el 26 de abril.

Se podía presagiar que la presencia del público iba a ser modesta, ya que era domingo y las bandas, una, poco conocida y la otra, de las denominadas, de culto. Sin embargo, al final, dichos presagios no se cumplieron, y la afluencia fue más que aceptable. En verdad, no todos los días nos visitan leyendas del thrash y había que aprovechar la ocasión.

Blast Open hacían su aparición en el pequeño escenario de la Porta Caeli, en torno a las ocho de la tarde/noche. La remodelada banda presentaba un setlist con temas exclusivamente de su último disco del 2022 “Spitting Blood”, entre los que intercalaron los dos últimos singles, recientes adelantos de su próximo disco.

Pese a lo poco que, por desgracia, se han estado prodigando encima de los escenarios, Blast Open me dieron una sensación de consistencia y solidez que supieron transmitir desde los primeros acordes de su fantástico “Riding On A Dead Horse”. Se les veía muy cómodos y solventes. Andrés Álvarez, desde la guitarra, rompiendo la frialdad inicial de un público, un tanto escaso en los inicios del concierto, Nefta, con su voz intensa que sabe transmitir fácilmente la energía de la banda, acompañados de Ton Jerez, frenético al bajo y Marco Álvarez aporreando sin piedad la batería.

Pasan rápidamente a tocar “Fallen Angel”, tras la que Nefta saluda a los congregados allí, señalando la valentía del único que llevaba una camiseta blanca que destacaba entre la uniformidad del atuendo negro de la gente y presenta el primero de los singles de más reciente creación: “Invisible Lines”. Me encantó. Con un tinte muy thrasher, unido a las partes más melódicas que rompen en esa velocidad, la ejecución en directo fue impecable y creo que muy acertada en esa disposición del setlist, puesto que, a partir de ahí, la conexión con el público fue in crescendo. Otro tema del «Spitting Blood«, “Pool Of Blood”, justo antes de interpretar el siguiente novedoso single “Resurrected”, con la invitación previa de Nefta a unirse a la fiesta. Este segundo adelanto también tuvo una buena acogida.

Llegan los redobles que inician “Cross Hate”, donde Andrés se luce con sus riffs. Tras este tema, Nefta agradece a ITP Productions por traer de gira a bandas increíbles, como eran los propios Vio-lence y pide movimiento para “A Light Behind The Darkness”, algo que no se consiguió, aunque sí fue incesante el chocar de puños, dada la facilidad para la interacción que ofrece el escenario de Porta Caeli (como ya comenté en otra ocasión). Tras 44 minutos de actuación, Blast Open se despiden con “Trying to scape”, dejando un muy buen sabor de boca entre los presentes.

Pasaban diez minutos de las nueve de la noche, cuando los músicos que acompañaban al mítico Sean Killian, ocupan su lugar en el escenario. Ira Black a un lado, Claudeous Creamer al otro, los dos grandes guitarristas que giran actualmente con la banda de la Bay Area de San Francisco, en un segundo plano, Jeff Salgado al bajo y Nick Souza (hijo de Steve “Zetro” Souza y batería oficial en Hatriot) a los tambores. Dejan caer los primeros acordes hasta que salta a la palestra el carismático vocalista de Vio-lence, el único miembro que persiste de la formación original.

Era la primera vez que se dejaban ver por salas europeas, en conciertos cercanos, casi íntimos. Si bien, los miembros originales de la banda, que tuvieron su peso en la composición de los dos trabajos más conocidos y emblemáticos de Vio-lence ya no estaban presentes, hemos de decir que los actuales defendieron con precisión la cascada de temas con los que nos deleitaron en esta gira.

Una noche de thrash, con mayúsculas, que comienza con “Liquid Courage”, seguida del maravilloso “Subterfuge”, en el que destacan las líneas de bajo y que cierra con un solo totalmente demoledor a cargo de Ira Black. Ya daban ganas de dejarse el cuello y esto no acababa sino de empezar.

Primera parada en la que Killian se explaya presentando “I Profit (me beneficio), desde una posición muy cercana al público. Toda la banda estuvo muy cercana e interactiva, algo de lo que “nos beneficiamos” los presentes. El tema me parece uno de los más significativos del disco, con sus cambios de tempo constantes, estribillo bien engranado y velocidad punzante en sus riffs de guitarra, con esa dupla que se genera casi al final.

Por supuesto que la peña ya estaba más que metida en harina y se notaba ya el ambiente caldeado para recibir otro de los temas de este “Oppressing The Masses”, previamente presentado por el infatigable vocalista, “Enguilted By Flames”, al que sigue “Officer Nice”, con el que se desata la locura en la sala convertida en un hervidero de cabezas moviéndose al unísono a la señal de “Go” de Mr. Killian y saltando a la par que se corea el estribillo.

Pequeño respiro para dar por concluido, de momento, el repaso al homenajeado «Oppressing…» y empezar a desgranar alguno de los temas más importantes del poderoso álbum que puso a Vio-lence en el listado de bandas exponentes de la corriente denominada “Bay-Area Thrash”, el “Eternal Nightmare”. ¿Alguien recuerda nuestro primer álbum?, pregunta el cantante. “Esta es una canción que habla sobre el miedo. «Photophobia”. Y la respuesta de la gente no fue precisamente una negativa. El movimiento no se hizo esperar y la sala se convierte en un clamor, gritando el nombre de la banda cuando empieza a sonar “Serial Killer”, seguido de “Kill On Command”. Alguno se atrevió a hacer crowdsurfing.

El show continua con “Calling In The Coroner”, previamente presentado, sello de identidad del modo en que los de California entendieron ese thrash primigenio, complejo, técnico, veloz. Una auténtica joya, interpretada con bastante destreza tanto por los distintos músicos como a través de la desgarrada voz de Sean Killian. “Upon their Cross” representó un punto y aparte en la noche. Tema perteneciente a su EP del 2022, “Let The World Burn”, destaca por sus partes más lentas y técnicas.

Casi un minuto de silencio antes de la traca final. La intensidad pasa factura. Aprovechamos para mostrar cómo lo estábamos pasando, animando a la banda y suena “Eternal Nightmare”. Otro de los momentos álgidos para dejar ya la escasa energía que nos quedaba. La batería del joven Souza sonaba con gran contundencia mientras Ira Black volvía a reflejar su habilidad con un enorme solo que pone el broche final al recuerdo del exitoso álbum debut. Y, decía antes, que el repaso al «Opressing The Masses» estaba casi concluido porque la pieza que cierra, esta vez, definitivamente, el concierto fue “World in a World”, perteneciente a dicho trabajo. Una hora y diez minutos de pura gloria para los amantes del thrash.

Quiero destacar que el sonido de ambas bandas fue brutal y no queda más que agradecer, a quien corresponda, que nos haya facilitado el poder disfrutar de bandas, otrora inasequibles, pero que aún arrastran la esencia de aquellos sonidos clásicos que están escritos en el ADN de todo/a metalero/a que se precie. Gracias a Heavy Metal Brigade por aceptar estas líneas para su colección de crónicas y a José Alberto Arija por haber cedido alguna de sus instantáneas. Volveremos a encontrarnos.

Texto: Erundina Artidiello
Fotos: José Alberto Arija

Agenda: Mortsubite + Beast Inside + Dr Nekro en Gijón

De la mano de Breakdown Productions el combo deathcore burgalés Mortsubite regresa a los escenarios asturianos el próximo sábado 3 de mayo.

Con el Tizón Sound gijonés como base de operaciones presentarán sus nuevas composiciones acompañados por Beast Inside, en el retorno a los escenarios año y medio después con una renovada alineación tras la llegada de Adrián Granda a la batería y Kai San Martín al bajo. Completan el cartel los langreanos Dr. Nekro, actualmente inmersos en la confección de su segunda obra de estudio.

Entrada online anticipada 10€ a través del siguiente enlace:
https://ticketandroll.com/evento/mortsubite-northslave-y-beast-inside-en-gijon

ACTUALIZACIÓN:
Cancelado por fallecimiento del propietario de la sala.

Crónica: Exhorder + Mortal Maze (Valladolid 12/4/2025)

Había ganas de visitar de nuevo la pequeña y coqueta sala Porta Caeli de Valladolid, un lugar donde, desde hace unos años, suelen recalar numerosas bandas dentro de sus giras por la península y, sobre todo, bandas de la escena thrash. Así pudimos disfrutar allí de unas Nervosa cuando eran un trío comandado por Fernanda Lira o unos clásicos como Flotsam & Jetsam, entre otros. En esta ocasión, hicieron su parada en la sala vallisoletana los llamados precursores del groove metal, Exhorder, que venían presentando su último disco y para los que abriría una banda de la escena castellano-leonesa, Mortal Maze, y tuvimos la oportunidad de acercarnos a Valladolid para vivir otra gran noche de thrash metal.

En Porta Caeli cuentan con la ventaja de tener un escenario muy bajito, donde podemos casi fundirnos con las bandas que allí tocan, y eso es un plus que nos retrotrae a otras épocas de mayor cercanía entre público y bandas. De modo que los conciertos se hacen muchísimo más disfrutables, y más, si se cuenta con una parroquia respetuosa, como ha sido esta vez.

Eran las ocho en punto, cuando suenan los primeros acordes de Mortal Maze abrían la noche. En el escenario, guitarra, bajo y voz, todos juntos de cara al batería, de espaldas al público, para dar la vuelta de golpe y mostrar, ya en las primeras notas, que aquello iba a ser energía pura y dura, y así fue. La banda, formada en 2016, cuenta en su haber con una demo y un LP homónimos Mortal Maze (reseña), del que desgranaron un puñado de temas, a toda velocidad, lo que fue una hora escasa de auténtica intensidad. La formación la componen Héctor Velasco, voz y guitarra, Iván Velasco a la batería, Fernando López, bajo y coros, y Diego de la Viuda, guitarra y coros.

Los segovianos eran muy conscientes del papel que les había tocado y no desaprovecharon ni un segundo. Se metieron en un bolsillo, desde el inicio, a la aún exigua audiencia que ya pisaba la sala con temas como “Mortal Maze” y “Ghost” Aunque el sonido de las guitarras no estuvo del todo fino, Héctor fue uno de los responsables de esa conexión con el público. Nada desdeñable su chorro de voz, con cortes rasgados, además de los buenos acompañamientos de Diego y Fernando a los coros, mostrándose toda la banda muy activa y resolutiva para conferir esa velocidad y entusiasmo contagioso.

En “The Eyes Are Cut” se presentan y señalan a la gente conocida que les había acompañado. Acabado este tema, sacan al escenario una caja de botellas de cerveza que van regalando a los asistentes, a modo de introducción de “One More Beer” (ya sabemos que la cerveza forma parte de la identidad de algunas bandas thrashers), y mostrar así también que traían un imán-abridor de botellas con el logo de la banda como parte de sus objetos de venta. Añade Héctor que el primero que se acabe su birra, tendrá detalle en el merch, saltando, a continuación, para tocar entre el, ya más que entregado, público. De vuelta al escenario, continúan con “From Here To The Nothingness” , “Kalypso” y “Social Zombie”, donde el cantante vuelve a tocar y cantar entre el público.

Agradecen los Mortal Maze la invitación a participar en el evento, a los Exhorder, a quienes se dirigen en inglés, aprovechando la presencia de Kyle Thomas en el puesto de merchandising, a los técnicos de sonido y a todos los presentes, que ya coreaban “Mortal” a pleno pulmón. La actuación no acaba aquí. Se despiden los de Segovia con un popurrí de temas de rock & roll clásicos llevados al thrash: Johnny B. Good, Jailhouse Rock, Rock Around The Clock…, colofón que, a posteriori, se comentaba que pudieron haber evitado, dado el buen sabor de boca que habían dejado sus temas propios.

Cambio de logo en la pantalla que sirve de telón de fondo de la sala. Es turno para la banda americana. Exhorder llegaba a Valladolid en la gira de presentación del que es su cuarto LP: Defectum Omnium, editado en 2024, bajo el sello Nuclear Blast. Un álbum un tanto ecléctico, experimental, en el que encontramos no sólo thrash, sino otra amalgama de sonidos desde el sludge, el groove que les caracteriza y hasta hardcore. En la formación actual nos encontramos a Kyle Thomas, voz y guitarra, como único miembro que permanece de la formación original, Sasha Horn, a la batería, Jason Viebrooks, al bajo y Pat O’Brien (ex Cannibal Corpse, entre otros) a la guitarra.

Eran las 21:17 horas cuando la banda de New Orleans ocupa el pequeño escenario de la sala ante la expectación de un público ya un poco más numeroso y heterogéneo en edad, algo que nos sorprendió para bien, teniendo en cuenta que Exhorder no es una banda actual ni mucho menos mainstream. Arrancan con uno de sus temas míticos, el que da título a su álbum más conocido: “Slaughter In The Vatican”. A continuación, viene “Unforgiven”, único tema que rescataron de su álbum “The Law”, mientras Sasha, el inquieto batería, demanda con su baqueta que empiecen los circle pits.

Year Of The Goat” fue el primero de los cuatro temas elegidos de este “Defectum Omnium” que venían a presentar pero que mezclaron, muy acertadamente, con los más emblemáticos de la banda desde sus inicios. Aprovecha aquí Kyle para presentarse y el mosh ya era patente, después tiene unas palabras de agradecimiento para los Mortal Maze, para los que pide “algo de ruido” y presenta el siguiente tema del álbum reciente, recordando la época de pandemia por el COVID y el confinamiento, dedicando el tema a los que nos dejaron. Esto es “The Tale Of Unsound Minds”.

Death in Vain”, otro clásico del «Slaughter«, genera otra oleada de pogos energéticos y frenéticos, al ritmo de los impíos riffs del señor O’Brien. Un nuevo paréntesis de Kyle Thomas recordando que era sábado y preguntando si alguien tenía que trabajar al día siguiente. Nos habla de la rutina: levantarse, ir al colegio o ir a trabajar, volver a casa, levantarse al día siguiente y así una y otra vez, pero “hoy el tiempo es nuestro”, “My Time”, único tema que tocan delMourn The Southern Skies”, donde Jason Viebrooks cambia su bajo y donde Pat O’Brien vuelve a mostrarse impertérrito, sin dar pie a concesiones.

Esta vez sin perder un segundo, suena “Forever And Beyond Despair”. A partir de aquí, la noche ya estaba más que caldeada y las caras de satisfacción y entrega eran notorias. Cae la versión de los Black Sabbath, que suelen incluir en sus directos: “Into The Void”. Como comentaba antes, daba gusto ver a un buen puñado de jovencitos, totalmente entregados, como si hubiésemos vuelto a finales de los 80. Suena “Divide And Conquer”, último tema que presentan de su reciente disco, con amago de wall of death.

No eran aún las diez y veinte de la noche y Kyle Thomas comienza a despedirse, no sin antes recordar que la banda ya tiene su trayectoria y que todo comenzó allá por 1986, suena “Exhorder”, la gente corea el nombre de tema y banda y los músicos aceleran. El espectáculo se cierra definitivamente con “Desecrator”, un tema más que significativo del sonido groove metal (a los presentes nos vino, de inmediato, Pantera a la cabeza) y con un “Valladolid, We F*** Love You. We Are Exhorder” se despiden, siendo las 22:32 horas.

El concierto se nos antojó un poco escaso pero con una intensidad que no veíamos desde hacía tiempo. Exhorder son maquinaria pesada, gozaron de un sonido muy bueno desde el principio hasta el final de su actuación, dejando bien patente su calidad técnica. Agradecer, una vez más a Heavy Metal Brigade por dejarme firmar esta crónica, a los colegas asturianos, cántabros y pucelanos que allí nos encontramos. Muchas gracias M.A.M. por la cesión de las fotos y nos vemos en el siguiente.

Texto: Erundina Artidiello
Fotos Móvil: M.A.M.

Agenda: SIIXS + Sacavera + SoundCrush en Oviedo

Desde el bajo Aragón SIIXS recupera su paso por los escenarios asturianos tras la caída de su parada avilesina en octubre del 2023 para presentar su último disco «Hacia Ti» editado a través del sello Carcajada Records con producción de Iker Piedrafita.

La cita con los maños dentro de la gira estatal denominada «Dark Tour» tendrá lugar el viernes 25 de abril y contará con Sacavera y SoundCrush como bandas invitadas. El trio afincado en las cuencas mineras será el encargado de abrir la velada, Michell Ardura (guitarra y voz), Arturo «Will» Fernández (batería) y Javier González (bajo) se manejan como pez en el agua por el hard rock más clásico , el punk y el metal para reivindicar la libertad de cargar contra el disparate político y solcial que amenaza a la sociedad actual. Los sierenses SoundCrush por su parte suman una nueva fecha a la promoción en vivo de su nueva obra de estudio «The Hunt» (reseña) editada en el mes de enero. Horarios oficiales:

Sacavera 21 horas
SIIX 22:15 horas
SoundCrush 23:30 horas

Entrada anticipada online 10€ a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/es/events/concierto-siixs-sacavera-soundcrush

Agenda: Host + Brutalfly + Mesenktet en Gijón

Nueva parada en los escenarios asturianos para los ferrolanos Host. La presentación en vivo de su ópera prima «The Quake» (reseña) llega al Bola 8 de Gijón el próximo viernes 4 de abril.

La cita contará con la participación del trio thrasher Brutalfly actualmente confeccionando la continuación de su última obra de estudio «I Was An Experiment» (reseña) publicada en el 2022 y unos hiperactivos Mesenktet, protagonistas de tres conciertos en apenas 7 días. Con apertura de puertas a las 20:30 horas la entrada tiene un coste de 8€ exclusivamente en taquilla.

Crónica: Mosh Fest (Gijón 22/3/2025)

Segunda jornada del Mosh Fest, esta vez con la presencia de Opposer, Tyrant, Frakture y Bellako para otra noche de emociones fuertes en la Sala Acapulco.

Los encargados de abrir las hostilidades esta vez fueron los clásicos thrash / death cántabros Opposer, ante quienes me gustaría disculparme pues un percance de ultimísima hora me llevó a perderme el arranque del set. Para cuando aparecí de nuevo por la Acapulco resultó que el habitual cuarteto había mutado en quinteto por una noche. A un lado del escenario, camiseta del “British Steel” mediante, Jesús se desempeñaba en coros tras haber disertado primero de la guitarra y después del bajo en el seno de la formación de Reinosa.

Presentado temas de su (hasta la fecha) último álbum, aquél “R3cod3d” de 2022 (reseña), vimos muy cómodo e incluso risueño a José Herrera, el seguro y eficaz frontman del eventual quinteto. La banda aprovecho también para mirar al pasado y recuperar una “Distorted Reality” cuya propia pesadez fue el rasgo que mejor atestiguó el haber sido compuesta allá por los convulsos años noventa. Herrera tendría tiempo de explicar la presencia en escena de Jesús. También de presentar una “Satanás” en la cual el publico presente respondió como se esperaba.

Respondió también una sala, técnico de sonido Sergio Saavedra mediante, que con toda precisión supo extraer la mejor cara del clásico combo thrash death. Quedó bien claro en la clásica “Forbidden”, uno de sus grandes clásicos. Riff ganchero como pocos y ese “tupa tupa” tan reconocible. La pura zapatilla de “Straight To Hell” incluso desató un circle pit en el corazón mismo de la sala. Opposer siendo fieles a sí mismos y la gente respondiendo en consecuencia. Nos gustaron.

A poco para que el reloj marcase las 20:30 que los responsables del tinglado, los thrash groove gijoneses Tyrant se auparan al escenario de la Acapulco. Cuarteto con el que hemos coincidido menos de lo que nos gustaría pero que supo rodearse de un buen puñado de buenos amigos. Por ahí y a excepción de los propios Bellako, sería el show que desprendió mayor camaradería entre banda y público de todo el fin de semana. Por eso cuando “Hatred” retumba en la sala y el batería Danko Guerra extrae su mejor versión, no queda más que entregarse al tirano.

Quizá me sorprendió más el ritmo vivo que le insuflaron a “Davidian”, original de unos tales Machine Head, que la propia elección de la versión en sí. La banda tuvo tiempo incluso de invitar a Edgar (Sydius) a que se uniera a la fiesta en un tema compuesto para la ocasión y que me agradó por la forma en que conjugó la pesadez inicial con un epílogo más trotón y descosido. Sumado al juego que dio la presencia de dos voces arriba del escenario, sería a la larga uno de los momentos álgidos del set. No faltó el aplauso para el guitarra Nico Suárez, cabeza pensante detrás del evento, que, huelga decirlo, recibiría una de las mayores ovaciones de la jornada.

Claro que Edgar no sería el único invitado de la noche. Por ahí aparecería más tarde Diego Mata (As Life Burns), aportando un mayor peso específico a la banda al sumar dos guitarras sobre el escenario. La que enseñó entonces Nico Suárez, rosa y con el logo de Hello Kitty, se llevaría no pocas miradas. Más aún cuando se lanzó a un largo solo, a puro tapping, en el momento de mayor derroche técnico del set. En general provocaron mucho movimiento, algún circle pit incluso, y se despidieron con la homónima “Tyrant” mientras Heketor Lorenzo mostraba su registro más agudo. Dicharacheros, potentes y muy disfrutones.

Lo comenté cuando escribí la reseña de “Subyugamentes” y me gustaría insistir ahora: teníamos una deuda con la gente de Frakture tras el último Karma Fest. La agrupación bizkaina llegó a tierras gijonesas presta a derribar la Acapulco con su thrash core incendiario y reivindicativo. Qué duda cabe que con una inteligencia artificial cada vez más presente en nuestra cotidianidad, usar el main title de la banda sonora perteneciente a “Terminator 2”, el clásico de la ciencia ficción de James Cameron, resulta de lo más pertinente. Tras él, Frakture mezclaron un cóctel de furia thrash, pasión hardcore y pura reivindicación servido en composiciones a veces fugaces pero siempre vibrantes. Es mucho el mal café que derrocha Tali al micro, rematando casi cada corte del set con furibundas proclamas seguidas a menudo del inevitable “me cago en dios”.

Sin el frío que pasamos el pasado septiembre ni la cantidad de horas que estuvimos entonces al pie del cañón, lo cierto es que esta vez sí que disfrutamos de estos indómitos y peleones Frakture. Indómitos por lo violentísimos que llegan a resultar a ratos. Y peleones por el arrojo de Imanol, batería de la banda, operado hace escasas fechas. Lo digo siempre: a veces parece que el metal todo lo puede. “Fucking Bastards” esgrimió orgullosa esos dejes tan Sepultura. Pero puede ser el tema título “Subyugamentes” el que dé la mejor medida del quinteto. Imprescindibles esos coros de Serru.

No quiso Tali olvidarse de un buen amigo, Pirri de Escuela De Odio, justo antes de desatar la cara más abiertamente hardcore de la formación. Ésta vino a colisionar con la mas machacona, casi marcial incluso, de “Criminalizados”. Y finalmente la cuadratura del círculo salió en cuanto la banda enfrentó la clásica “Refuse/Resist” de los brasileños Sepultura, una de sus influencias más palpables. Desataron altos niveles de violencia en “Antinazis”, dedicada por Tali a la buena gente de Bellako, y se fueron con el tema título Frakture. A gran nivel pese a las circunstancias.

Para nosotros, el de Bellako era un concierto un tanto a la expectativa. Siempre nos puede la curiosidad y en la jornada del viernes, un saludo a César “Lagarto” de Brutalfly, nos habían hablado solo cosas buenas del quinteto radicado en Mataró. De entrada nos agradó su puesta en escena. El telón de fondo pero sobre todo que el escenario, ahora huérfano de monitores, ofreciera un aspecto lo más diáfano posible. Incluso las banderas que cubrían los amplis daban su toque especial.

Finiquita la (bailonga) introducción y si en algo pone empeño Rober tras el micro es en pedir movimiento en las primeras filas. Que nos acercáramos a la valla. Buscaron la implicación de los suyos desde el primer momento y se notó. Porque se desata su particular hardcore y el público se implica ya en las primeras estrofas. Mucha gente joven en primeras filas, tanto que se debate sobre si hay o no relevo, que bailó, vibró y se lo pasó en grande con ellos. También los propios Bellako. De hecho Xavi, bajista, dejaría una de las imágenes del festival cuando fue llevado en volandas por el público en “Trepanación”. Su primer crowdsurfing de la noche. Que no el último.

Los altos niveles de intensidad que desarrollan no escapan de una técnica algo más marcada (“En Nombre De La Muerte”). Y no obstante resultan incluso divertidos en cuanto a su forma de implicar a la gente o en las propias letras de sus temas (“Planta Madre”) y por ahí, por mucho que no sea el mayor fan del tipo de propuesta que realizan, no quedó otra que rendirse. Invitaron a todo el mundo a subirse al escenario. Y quien lo hizo fue no otro que Pelayo, aprovechando para mandar felicitaciones a su progenitor. Para el final quedaron temas como “Siglo XXI”, pogos, circle pits y un grado de implicación por parte del público que pintó gestos risueños en los rostros bellakos.

Rober aprovechó para agradecer a Nézar el haberles salvado el culo tras baterías, puesto que el titular Arnau no pudo venir a Gijón (tampoco el día antes a Villabona) por motivos laborales. Que aún con un batería de circunstancias ofrecieran tales niveles de fiesta e intensidad creemos habla muy bien de la implicación de toda la banda. El público del Mosh Fest respondería con un multitudinario wall of death (vídeo) y al final quedó claro que el festival no podría haber tenido un mejor final. Nos vemos en la segunda edición.

Un festival que parece haber nacido con buen pie. El propio tamaño de la sala Acapulco puede llevar a engaño pero la entrada, principalmente el viernes, pareció cumplir con las expectativas. Con el único borrón de la caída de Incordian, dichosos percances de última hora, lo cierto es que disfrutamos de lo lindo ambas jornadas. Por ahí no queda más que agradecer al personal de la sala por el trato dispensado una noche más, a Mosh Crew Producciones todas las facilidades dispuestas en favor de esta crónica, mandar un saludo a los muchos habituales con quienes departimos a lo largo del fin de semana y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz