Crónica: Megadeth + Angelus Apatrida + Crisix (A Coruña 27/5/2026)

Megadeth, autopista y amigos, plan imbatible el de la pasada jornada de miércoles. Viaje perfecto desde Asturias para coronar a Dave Mustaine en su despedida de los escenarios patrios. Tres horas de coche y sobrevivir a la sobredosis de «thrash metal» que nos aguardaba en el Coliseum de A Coruña.

Con una puntualidad exquisita, que se extendió durante toda la velada, arrancaron las hostilidades los catalanes Crisix. Un inesperado retorno a la actividad el suyo tanto en vivo como compositiva tras los baches sufridos en los últimos 2 años. El óxido del tiempo fuera de los escenarios quedó mimetizado por la actitud siempre innegociable de los de Igualada. Un show cercano a la hora con todos los clichés propios de la formación como la interpretación quirúrgica, que no se vió correspondida por el mejor de los sonidos, de temas que forman parte por derecho propio del acervo popular de los thrashers nacionales o su clásico intercambio de instrumentos. Hubo tiempo para saludar a la numerosa representación de fieles congregados ya en el recinto y a los amigos de Angelus Apatrida. También para presentar su nueva canción «Fast Music«, recibida no con frialdad pero si con disparidad de sensaciones y es que esa mezcolanza arriesgada de thrash metal, electrónica hardcore y bases rítmicas hakken es de digestión lenta. Aún así, generaron uno de los mosh pits más caóticos de la noche. Buen arranque de velada, sin duda.

La expedición asturiana continuó devorando el mejor producto estatal con la salida al escenario de Angelus Apatrida. Siempre dispuestos a ofrecer una masterclass de thrash metal contemporáneo en una ocasión tan especial como ésta no iban a ser menos. A lomos de un sonido limpio, rítmicamente aplastante y sin fisuras los albaceteños van camino de consagrarse como una formación capaz de competir de tú a tú con cualquiera de las bandas que acechan al Big Four americano. Con la clara misión de dejar marcado su nombre con hierro candente en este tour internacional de despedida, su asalto al Coliseum despachó un colchón calórico a la altura de las circunstancias, textura perfecta, punto exacto de cocción y aceite de primera, que funcionaron como preludio ideal para el inminente maridaje con las huestes lideradas por el «colorado» Mustaine. A diferencia del caos controlado de Crisix, Angelus Apatrida cocinó una ecualización pulcra que adornaron los pogos más masivos de la noche. Casi incontables sus actuaciones en Asturias verlos dominar el pabellón con esa solvencia genera un orgullo casi nostálgico. Hace mucho tiempo que no son una promesa, son una realidad demoledora.

Un haz de luz cenital ilumina la figura el pelirrojo para dar inicio a la despedida de Megadeth de nuestros escenarios. Armado con su inseparable Flying V el californiano ha diseñado una alineación tan solvente como respetuosa con el legado de la formación. La guitarra de Teemu Mäntysaari no buscó la reinterpretación de la partitura sino el respeto absoluto a las canciones originales. Desataron pasiones en A Coruña con una actitud implacable, mutando su despedida en una fiesta de sudor y nostalgia compartida.

Si bien la voz de Mustaine acusa el desgaste lógico del paso del tiempo y sus excesos confesos, inteligentemente adaptó su registro vocal a tonos menos agresivos, digno de mención el magnífico apoyo de un soberbio James LoMenzo en los coros. Si bien podemos hablar de inevitables flaquezas en el apartado oral, su mano derecha sigue siendo un patrimonio de la humanidad del metal con una interpretación nítida, veloz y ajena a cualquier error de tempo. Poco importó que el repertorio incluyera temas de nuevo cuño como «Tipping Point«, «I Don’t Care» o «Let There Be Shred«, su recepción se mostró más que satisfactoria por la audiencia. La histórica noche coruñesa aderezó el sudor compartido entre público y banda, brillando con identidad propia la honestidad de la formación liderada por un referente e influencia declarada para varias generaciones de músicos y una audiencia que se entregó hasta la extenuación para despedir como se merecía a un auténtico icono, haciendo temblar los cimientos del Coliseum.

El sonido se mostró caprichoso en algunas fases del show. En los primeros temas, un exceso de saturación en el bajo de LoMenzo emborronó las intrincadas líneas de guitarra de Mustaine. Afortunadamente este apartado mejoró sustancialmente permitiendo finalmente que el homenaje ofreciera una acústica aplastante, digna de una leyenda. Y es que todo no fueron parabienes en la noche gallega, siendo riguroso en el análisis del repertorio tambien hay que recordar las ausencias. La gran sorpresa, para muchos decepción, en A Coruña fue la de «Mechanix» del setlist. Su exigente interpretación parece haberse convertido para Mustaine en un riesgo innecesario a pesar de no ser una canción cualquiera, si no la piedra angular de su herido orgullo. Menos traumática podemos tomar la omisión de «Ride The Lightning«, cover incluido en su último disco. Detalles que dejaron patente que Megadeth no necesitaba recurrir a fantasmas del pasado para brindar un concierto de despedida colosal.

No podía faltar el paso por el escenario de Vic Rattlehead, punto álgido de una puesta escena orgánica, exenta de ormamentos superfluos. Un telón de fondo con el nombre de la banda es más que suficiente cuando tu entrega y desempeño destila honestidad. Fagocitados en un hervidero de emociones y fundidos en un solo ente, audiencia y banda se abrazaron en los últimos estertores del show con sonrisas en la cara y puños al firmamento de la noche coruñesa. Un solitario Mustaine se despidió del abarrotado recinto con la cabeza alta, la mirada fija en un imaginario punto infinito dejando su guitarra en el centro del escenario como muestra de supremacía y posesión. Una velada histórica y honesta de seguro recordada. En una época en que la mayoría de las despedidas son excusas recaudatorias, Megadeth escribió un capítulo final sincero.

La capital herculina estuvo a la altura de la historia sellando un pacto de honor que arrasó cada rincón de A Coruña. Por nuestra parte viaje de regreso embriagados por la melancolía reconfortante de saber que fuimos testigos de una de las últimas páginas doradas de la historia del thrash metal.

Texto: José Ángel Muñiz
Fotos: Carmen González

Argion: Nuevo Disco En Octubre

Argion desvela la portada de su próxima obra de estudio y fecha de lanzamiento. El que será su tercer trabajo, primero con Richard De La Uz a la voz, llevará por título «VLTREIA» y cuenta con diseño obra de su habitual colaborador Joel Marco.

Tras «Mi Héroe» y «Junto A Mi» el tercer adelanto llegará el próximo 2 de junio bajo el título «Renacer Del Héroe» que contará con la colaboracíon de Isra Ramos. Mientras tanto el último concierto de la gira «Sois Nuestro Pilar» que tendrá lugar el próximo sábado 6 de junio en el ovetense Gong Galaxy Club y en el que acompañados por la formación melódica pucelana Xeria sigue sumando invitados. Los últimos nombres en sumarse a la lista son Manu Roz (Baja California) y Txus Borao (Celtian).

Entrada anticipada 12€ + gastos a través del siguiente enlace:
https://salagong.com/evento/argion-xeria/

Crónica: Jelusick + Nurcry + Klanghör (Oviedo 24/5/2026)

En esta casa no sabemos qué es el descanso dominical. Redacción de una crónicas, procesado de fotos, actualización de agendas… siempre hay alguna tarea pendiente. Por eso la posibilidad de alterar esa rutina y dar cumplida cuenta de la venida de Jelusick a nuestros escenarios, cayó de pie en las filas de Heavy Metal Brigade. No estaba sola la formación de origen croata. A modo de escuderos, los zamoranos Klanghör y los madrileños Nurcry pasearían sus directos por una abarrotada Gong Galaxy Club.

Como suele ocurrir en estos casos, estábamos un poco a la expectativa con los chicos de Klanghör. Su metal bebe de muchas fuentes, lo que en principio pudo despistar a más de uno, pero ya de entrada se aprecia el buen nivel técnico que poseen. El cuarteto, con el Death&Legacy Manu en guitarra y voz, hizo por tratar de meterse a la gente en el bolsillo. La que se animó a entrar, que este sigue siendo uno de los males de este negocio, pero este es tema para otro día.

Lo que toca hoy es contar que entre temas como “Cárcel de Mente” o “Tentación” fueron dejando claro que no se conforman con una única manera de entender esta música. Un heavy metal que a ratos busca la inspiración en los terrenos del progresivo, y que si bien no gozó del sonido más redondo de la noche, a veces costaba oír las voces del mencionado Manu, creo que les funcionó a los zamoranos. La banda tiene un par de Ep’s: “Ante” de 2010 y “Nunc” de 2013. Aún así deslizaron algún tema nuevo (“Terra Romanorum”) que, en caliente, me recordó a mis paisanos de Argion. En “Curia Regia” dejaron, además de las debidas presentaciones, su cara más trotona como banda. Aquella que pareció conectar en mayor medida con quienes se animaron a verles. Como digo no fue mucho el tiempo del que dispusieron. Esperamos verles pronto en mejores circunstancias.

Para cuando los chicos de Nurcry toman la sala, telón de fondo con su nombre y el Klanghör Manu haciendo doblete, hay cierto runrún en la sala. En lo que yo me preguntaba cómo una formación tan amplia se haría al escenario de la Gong. Dos voces, tres guitarras, bajo, batería… de entrada el sonido me parece que es óptimo pese al largo número de elementos presentes. “Perros del Infierno”, amén de ese metal trotón, clásico de entrada, deja una buena sección solista. La banda parecía no tener un segundo que perder. Kike Fuentes al micro comandó a los suyos, apoyado en buena medida por Eva García (Dulce Harleey Rock Band) desde un extremo del escenario. “La Enfermedad” entrega una cara más melódica de los madrileños. Kike Fuentes se desvivió por integrar al público, mientras que entre un siempre expresivo Juanjo Alcaraz (Lethargus) y el propio Manu trazaron un buen duelo solista.

El mismo Fuentes nos recordó que el de Oviedo era el fin de gira para ellos. Y la banda, detalles de Alcaraz mediante, regresó a esa cara más veloz, aguerrida incluso, con el también voz de Dramah o Epicurea aparentemente cómodo en este registro más vivo. Y me gustó cómo engranaron su cara más melódica con un cierto colmillo en “Enseñame a Sentir”, corte del primero del par de álbumes que la banda ha editado en el presente año. Les funcionó, a juzgar por cómo el público sumó palmas aquí. Después hubo tiempo para las debidas presentaciones, numerosas, en el caso que nos ocupa, y que desembocan en una “Nuclear Goodbye” que, de nuevo en un heavy metal muy vibrante, deja un buen manejo de Jasón Mark Simmons tras baterías.

Que si éramos un “público de gritar o no”, preguntó Fuentes. Que a juzgar por la reacción de los presentes, aunque fuera a la segunda intentona, se podría decir que sí. Ellos engranaron una versión más hard de su sonido, rota por el tono rasgado de Eva García tras el primer estribillo. Se notaba a una banda muy activa sobre las tablas y el que fuera voz de Nocturnia sobrellevó más bien que mal las altas temperaturas del domingo. Para el cierre fueron quedando “El Muro”, con ese inconfundible aroma al hard / heavy de los 80, y Fuentes ayudando a Mark Simmons, o “Cuestión de Rock n’ Roll”. Sin dioses ni fe, claro que sí. Se despidieron con “Latidos” dejando, diría, una más que grata impresión.

Llegaba el turno de Jelusick, la banda del vocalista croata Dino Jelusick, integrante de la verdadera aristocracia vocal de este negocio, y un privilegio, veremos si es que se repite en el futuro, el de poder gozar de su presencia a la vuelta de la esquina. En esta andadura le acompañan Ivan Keller en guitarras, Luka Brodaric al bajo y Nick Nikolaev en baterías. Una formación más que bien engrasada, quinta fecha del tour ibérico, y que dejó al público ovetense más que satisfecho ¿no? Pues veamos.

Buena entrada en la Gong. A la tarde se barruntaba la cifra de 150 entradas anticipadas. Lo cual, tratándose de un domingo, me parece bastante respetable. Todo arranca, fíjate qué curioso, con la intro de “What The Hell Is Goin’ On”, de su “Apolitical Ecstasy” de 2025. Tras ella una concisa cuenta atrás y, finalmente, la potente “Jaws of Life” para que, ya de entrada, el cuarteto se arrimase al borde del heavy metal más vibrante. Ivan Keller, amén de riffs con no poco gancho, sirvió un buen solo aquí, al que seguiría el propio Dino Jelusick con sus dedos sobre el teclado. La banda se presentó en Oviedo con una puesta en escena de lo más orgánica, con el teclado de cara a la pared en el lateral derecho del escenario. El público, huelga decirlo, conectó al instante con la banda. Y ellos nos entregaron “Power to the People” en la que sería una de las máximas del set: la alternancia entre cortes más vivarachos y otros más rocosos y groovies como éste. Y un Dino Jelusick cantando como si no llevase cinco noches, una tras otra, cantando a un nivel sobrehumano, inconcebible para el común de los mortales. Risueño a pesar de sufrir los rigores del calor, no serían pocas las veces que le veríamos echarse agua por encima. Creedme, no era para menos.

Mientras que el frontman de Požega jugaba tanto con el micrófono como con su voz, la conexión para con sus compañeros parecía total. Era, efectivamente y como nos dijo, su primera vez aquí. No sería la última, anunció. Ojalá el tiempo le dé la razón. “Healer” extrajo los mejores coros del público ovetense. Estábamos disfrutando, se podría decir. Tras este corte llegaría un solo por parte de Ivan Keller. Primero con el pie al wah, luego y desde el centro del escenario a puro tapping y finalmente en una encarnación algo más terrenal. Con “Died” sentí que el espíritu de David Coverdale, sudoroso y sensual, se colaba por los poros del vocalista croata. Su registro, tan elegante, pero es que incluso alguna que otra de las poses resultaban harto reconocibles. El chico no esconde sus influencias y hace bien. Keller volvió a poner pie sobre el pedal del wah para el solo y, en general, me pareció estar viendo a una banda en plena forma. Inasequible al desgaste.

Por aquello del calor, ironizó el ex Whitesnake con que si podrían abrir la puerta, que ya en Burgos lo pasó tirando a mal. Se arrimó luego al teclado para ir “full Stevie Wonder” e interpretar desde allí “Follow The Blind Man”. Baladón éste de los de toda la vida. Desde luego Dino no falló aquí ni tampoco Ivan Keller con otro de los solos de la noche. “Hangman” funciona como vuelta de tuerca a su faceta más rugosa. Si hasta se soltó de nuevo una melena que se había atado para el corte previo. Cantando, efectivamente, “higher and higher” como rezaba la letra. Le llegó entonces el turno de brillar en solitario a Luka Brodaric. Muy formal al comienzo, a puro slap después y finalmente con Nikolaev acercándole uno de los ventiladores. “Groove Central”, desde luego, hace honor a su nombre. Ellos dejan otra estupenda sección solista y ese horno que es ya la sala, arde en gozo con Jelusick. Sufriendo y gozando que decía aquél. Aquí Dino replicaría a Kike Fuentes, asistiendo a Nikolaev baqueta en mano.

Un Nikolaev que también dispondría de solo correspondiente ante el público astur. Disfrutón en lo técnico, también en lo estético, y que, cosa no siempre sencilla, acertó a conectar con la gente. Un solo como una moto. Con eso y con todo, cierto es que se me hizo un poco largo de más. Y es que el reloj siempre es quien termina por imponer su ley. Así las cosas, Dino volvió a tiempo para ironizar sobre lo pequeño del backstage. Bromas al margen y bien aprovechado el descanso, pues en “What I Want” nos entregan la que es su cara más potente. Más vibrante. Keller y el propio Jelusick doblaron solos desde guitarra y teclas respectivamente, derrochando técnica y clase en comandita.

El tramo final acoge el medio tiempo “The Great Divide”, con Dino aguantando con su voz impoluta todo el esfuerzo acumulado (el del domingo más el acumulado de las citas previas) y una “Fly High Again” que dibuja uno de los riffs con más gancho de todo el set. Entremedias las obligadas presentaciones y para el cierre un groove muy marcado al que nos arrojamos sin medida. Dino vino, sudó y venció. De seguir por esta línea brillante futuro el que aguarda al de Požega, si es que aún queda algo de justicia en este negocio.

El sudor perlaba nuestras frentes y las sonrisas marcaban nuestros rostros al encenderse las luces y hacer (apresurado) balance de la jornada dominical. Fue un gusto encontrarse la sala tan repleta en un día de la semana siempre tan complicado. Lo dije antes: no todos los días tiene uno la ocasión de ver, a escasos minutos de casa, a una banda de este calibre. Fue su primera vez aquí. Que con un poco de suerte tampoco sea la última.

Por nuestra parte nada más. Mandar un saludo a las buenas gentes de Klanghör, Nurcry y Jelusick, abrazos para los habituales que nunca fallan, un agradecimiento por todas las facilidades dispuestas en favor de esta crónica y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Crónica: Laurie Wright (Avilés 25/4/2026)

Laurie Wright fue el encargado de abrir el pasado 25 de abril el nuevo ciclo de conciertos de Factoría Sound en la Factoría Cultural avilesina. Es uno de los jóvenes artistas emergentes de la música británica que cuenta con numerosos seguidores en su país y tuvimos la fortuna de poder disfrutar de su buen hacer en Avilés, tras una breve gira por el territorio nacional para presentarnos su último trabajo «Power Of 3«, lanzado en septiembre de 2025.

Desde los primeros acordes quedó claro que Wright no venía solo a mostrar novedades. Su directo fue un recorrido vibrante por su trayectoria y raíces musicales vinculadas a las calles de Camdem Town en Londres, mezclando temas recientes con canciones de sus anteriores proyectos. El público pudo sumergirse en ese sonido tan suyo, un amalgama de influencias donde conviven el movimiento punk, el rock & roll, el rhythm & blues británico de los 60, el pub rock, el soul y el britpop, todo bajo una marcada estética y actitud mod.

El cantautor británico arrancó su show acompañado de su banda, integrada en esta ocasión por los músicos Ciaran O’Keeffe (armonía y coros), Leo (bajo y coros) y James R. J. Parker (batería). Iniciaron su descarga con “My Rock & Roll”, tema de riffs enérgicos que abre su tercer álbum de estudio y con el que desde los primeros acordes comenzaron a caldear el ambiente en la Factoría. Sin dejar que el público recuperara el aliento, viajaron a su debut «Get On The End Of It!« (2023) para rescatar “Butter Side Up Boy”, donde Ciaran O’Keeffe tomó el protagonismo con su armónica que marcó el pulso de toda la canción. Este instrumento volvió a cobrar fuerza en “The Lodge”, un tema que habla de superación personal y adicciones, interpretado con una intensidad que atravesó la sala.

El pulso del concierto no aflojó cuando irrumpió “Talk Of The Town”, una de las joyas más vibrantes de su último disco, originalmente lanzada en una versión acústica en 2020 y que interpretada por toda la banda en vivo transmite mucha más fuerza y energía. A partir de ahí, Laurie Wright y su banda nos interpretaron tres temas de «We’re Only Warming Up» (2024). Primero llegó “Who’s Laughing Now?”, tema en el que la voz rasgada del cantautor toma protagonismo y vuelve a poner la superación personal y la resiliencia en el centro del relato. Después, “All Bad?”, donde la batería de James R.J. Parker marcó el terreno con un golpeo firme y protagonista. Y para rematar el bloque, “We’re Only Warming Up”, la canción que da nombre al álbum, arrancó con un solo de guitarra distorsionada y acelerada de Wright, al que pronto se sumó una armónica desatada, auténtica protagonista de la pieza. Lo que siguió fue un torbellino de aires punks y psicodélicos marcado por un ritmo veloz, percusión contundente y la certeza de que el concierto seguía en ascenso, sin intención alguna de levantar el pie del acelerador.

Sin dejar que el pulso bajara continuaron con “I’ve Crakcked It”, de su primer trabajo, con marcadas influencias punk y donde cobra especial importancia la guitarra distorsionada de Laurie Wright. Acto seguido llegó uno de los momentos más celebrados de la noche “It Was All Part Of The Plan” extraída de su segundo álbum «We’re Only Warming Up» (2024), corte optimista y vibrante lanzado originalmente como sencillo en colaboración con la banda británica The Molotovs antes de integrarse en el disco y que desató una descarga de optimismo y buen rollo entre los espectadores. Laurie Wright y su banda mantuvieron el ritmo en lo más alto al encadenar “Could You? Would You Mind?”, más melódica y de ritmo más rápido que las anteriores, de su último álbum «Power Of 3» (2025) y siguieron con “Easy Street”, con fuerte influencia britpop de su primer trabajo de estudio «Get On The End Of It» (2023). La recta final volvió a poner el foco en las composiciones de su último trabajo. Primero llegó el turno de “Picking Up The Pieces Of My Mind”, una canción que aborda sin rodeos la salud mental y el lento proceso de reconstrucción personal y “Bambi Legs”, que cambió por completo el clima de la sala con su mezcla vibrante de influencias ská, reggae y rhythm & blues, un cóctel inesperado que añadió frescura y movimiento a un tramo del concierto que ya avanzaba con paso firme.

En la recta final del show Laurie Wright nos interpretó “The Meaning Of My Life”, de su segundo álbum «We’re Only Warming Up» (2024), con un bajo muy marcado a cargo de Leo y batería acelerada de James R. J. Parker. Sin dejar que la energía decayera, la banda siguió con “Shit Show” de su primer disco «Get On The End of It!» (2023), de ritmo frenético y que el artista interpreta con un fraseo muy rápido, casi rapeando, con el que puso a toda la Factoría a bailar y saltar en un auténtico torbellino de energía. Acto seguido, retomaron su segundo disco con “Bodaloo”, canción de indie británico actual con aires retro. Como broche de oro antes de los bises, el setlist nos condujo hacia “Wendy McKenzie”, tema que no dejó a nadie indiferente por su singularidad, ya que más que cantada parece narrada por el propio Wright de forma apasionada y acelerada; a pesar de superar los siete minutos de duración, su magnetismo hizo que a todos los asistentes se nos pasara volando.

A grito de “otres tres” por parte del público de la Factoría y sin que Laurie Wright supiera el significado de lo que le estaban gritando, ni fuera parte del plan, remató el show precisamente con otras tres canciones. El primer disparo del bis fue “The Promoter”, uno de los temas más celebrados de su último trabajo, que desató una marea de saltos y palmas. Le siguió “On My Tod”, de su segundo álbum “We’re Only Warming Up” (2024) tema acelerado con actitud punk, de guitarreo rápido y directo y batería marcada a cargo de James R. J. Parker, que mantuvo la adrenalina hasta el último momento. Y el colofón de la noche corrió a cargo de “West End Lover”, de su álbum debut, con un pegadizo estribillo y guitarras enérgicas; de manera espontánea Laurie Wright terminó lanzándose entre el público en un desatado “crowd surfing” que dejó a la Factoría vibrando incluso después de que la última nota se desvaneciera.

Por mi parte, solo queda agradecer en estas líneas a los buenos amigos que me acompañaron y aconsejaron ir a ver en vivo a Laurie Wright, a Heavy Metal Brigade por su apoyo incondicional a la escena, a Factoría Sound con sus siempre interesantes propuestas musicales y al propio Laurie Wright, que aunque no lea estas líneas, me facilitó enormemente la labor para poder escribir esta crónica y por ser un ejemplo de superación, capaz de transformar las sombras en canciones luminosas. Nos vemos próximamente… hasta entonces que el rock & roll no deje de sonar!!!

Texto y Fotos: Aurora Menéndez

Megadeth «The Farewell Tour»: Horarios Oficiales

Apenas una semana para el arranque de la gira de despedida de nuestros escenarios para Megadeth. La icónica formación capitaneada por Dave Mustaine pondrá punto final a una trayectoria intachable tras 43 años como referencia del thrash metal mundial con 3 conciertos en ValenciaA Coruña y Bilbao de los que Route Resurrection nos ofrece los horarios oficiales.

Horarios (Valencia)
17:45 horas – Entrada Early Entry
18:15 horas – Apertura de Puertas
19 horas – The Cost
20:30 horas – Crisix
22 horas – Megadeth
ENTRADAS

Horarios (A Coruña)
17:45 horas – Entrada Early Entry
18:15 horas – Apertura de Puertas
19 horas – Crisix
20:30 horas – Angelus Apatrida
22 horas – Megadeth
ENTRADAS

Horarios (Bilbao)
17:45 horas – Entrada Early Entry
18:15 horas – Apertura de Puertas
19 horas – Crisix
20:30 horas – Angelus Apatrida
22 horas – Megadeth
ENTRADAS

La gira mundial calificada como «The Farewell Tour» servirá además como presentación de su notable última obra de estudio (crítica) que pondrá el broche de oro a una discografía legendaria.

Agenda: Los Deltonos en Oviedo

La celebración de los 40 años de trayectoria para Los Deltonos llega a Oviedo. El viernes 22 de mayo con la Sala Tribeca como epicentro el trio cántabro repartirá su habitual «grasa saludable» rememorando los cásicos de su extensa discografía y lo más representativo de su nuevo trabajo de estudio «El Futuro«.

El «power trio» liderado por Hendrik Röver despachará su habitual ración de rhythm and blues, rock clásico y de raíces acompañado del asturiano Sergio «Tutu» Rodríguez al bajo y Javi Arias a la batería.

Entrada anticipada online 18€ + gastos a través del siguiente enlace:
https://epticket.com/es/events/los-deltonos-en-oviedo-oviedo

Agenda: The Rumjacks en Oviedo

Retorno a los escenarios asturianos para The Rumjacks, los piratas de Nueva Gales Del Sur. Con su personal fusion de punk y folk como bandera son por derecho propio una de las bandas más distintivas del punk celta.

Inmesos en la presentación de su nuevo trabajo de estudio «Dead Anthems» a través de la extensa gira estatal que arranca hoy en Barcelona, recalarán en el ovetense Gong Galaxy Club el próximo sábado 23 de mayo previo paso por Valencia, Jerez de la Frontera, Valladolid y el lucense Riot Gz Fest para cerrar el tour con paradas en Madrid y Bilbao.

Entrada anticipada online 19€ + gastos a través del siguiente enlace:
https://salagong.com/evento/the-rumjacks/

Crónica: Cobardes (Gijón 9/5/2026)

Los navarros Cobardes, tras el arranque de su gira “Razones y Contradicciones” el 17 de abril en Madrid, desembarcaron el pasado 9 de mayo en Gijón para presentarnos su tercer disco de estudio “Balance de Daños”, bajo el sello de El Dromedario Records y con producción y grabación a cargo de Kolibrí Díaz (guitarrista de Marea) y Jesús Martín “Txutxín”. Diez años han pasado desde que se formara esta banda de rock urbano, como proyecto personal de Javier JánicesCordobés” (voz y guitarra), e integrada por: Íñigo ÁlvarezIndi” (guitarra), Iban Sánchez (bajo) e Íñigo Idoate (batería). Por este motivo nos dirigimos hasta la Sala Acapulco y comprobamos de primera mano el buen aspecto que presentaba, con un aforo prácticamente al completo y un público heterogéneo y generacionalmente variado.

Llegamos temprano, con la previsión de quien sabe que se enfrenta a una sala concurrida, y no nos equivocamos. La espera se hizo notar, pero sirvió para presenciar cómo el recinto alcanzaba un aspecto inmejorable, rozando el lleno absoluto. A las 21 horas se abrieron las puertas y comenzó el goteo incesante de fans. Tras una tensa calma, cargada de ganas, a las 22:08 horas, los navarros asaltaron finalmente el escenario y transformaron la espera en una explosión de adrenalina, demostrando que su rock urbano ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad que llena salas y conecta corazones de todas las edades.

La banda inició su actuación presentándonos dos temas de su repertorio más reciente: “Ni Conmigo Ni Sin Mí” y “Vino y Besos”, ambas pertenecientes a su último trabajo de estudio. Acto seguido, Cobardes recuperó “Quinientas Mil Mañanas”, de su álbum «Que Empiece El Baile« (2023). No fue hasta finalizado este tercer tema cuando el líder de la banda, Javier Jánices, se dirigió por primera vez a los asistentes para saludar con un “buenas noches Gijón”, recordarnos que han estado 16 meses fuera de la carretera y animar al público a grito de: “que se note que somos norteños y cantamos hasta la afonía”. Dando paso así al bloque central del concierto, con “Allá Donde Nunca Hay Flores”, otro de los temas de su último trabajo, que nos presentarían al completo a lo largo de la velada, intercalándolo con composiciones de sus anteriores discos, como las siguientes: “Caminos De Algodón” o “Vuela”, ambas pertenecientes a su segundo álbum «Que Empiece El Baile«.

La apuesta por presentarnos su nuevo trabajo se reafirmó poco después con la interpretación de “Mi Sueño Dorado” y “Vuelve”. Este último corte nos regaló uno de los momentos más emotivos de la noche cuando Javier JánicesCordobés” tomó la palabra para dedicarlo a todas las “heroínas sin capa” y madres presentes en la sala. Sin embargo, el punto álgido de revoluciones llegaría con “Rodeada De Idiotas”. El tema, perteneciente a su álbum debut «Ceniza y Viento« (2020), logró que toda la Sala Acapulco vibrara al unísono, provocando los saltos y coreos más enérgicos de la velada. Con “Bala Perdida”, otro de los nuevos cortes, Javier Jánices volvió a dirigirse al público. “Unos confiaron en mí y otros dijeron que siempre sería un bala perdida”, confesó antes de animar a los asistentes a que canten con él, a grito de: “si no cantáis los asturianos, al final los afónicos vais a ser vosotros”.

La presentación del nuevo material continuó con “Cielo y mar”, que dio paso a un viaje de regreso a su segundo disco «Que Empiece El Baile» (2023) con “Solo tu”, con la que el vocalista nos comparte una confesión íntima: “Hace cinco años, casi seis, conocí a la personita que me hizo papá… y le hice esta canción”. La sala, completamente entregada se recogió en un silencio respetuoso mientras él pedía que levantáramos los mecheros. “No he recorrido 600 kms para que no los saquéis” bromeó, aunque la mayoría encendimos la linterna del móvil. Añadió que cada kilómetro ha merecido la pena. El público cantó con él de principio a fin, mientras Jánices interpretaba el tema completamente solo, sin su banda, en uno de los momentos más íntimos de la noche. Tras ese paréntesis emocional, los músicos regresaron al escenario para retomar la energía con “Mis Tacones”, rescatada de su primer álbum «Ceniza y Viento» (2020), uno de los clásicos de su repertorio.

Continúan con la presentación de su nuevo trabajo, manteniendo esa línea reconocible de letras directas y guitarras rasgadas que son ya marca de la casa. Entre las novedades interpretaron “En Estado De Coma” y el líder de Cobardes, siempre cercano, comentó “Cuando volvamos a casa y nos pregunten cómo nos trató Gijón, diremos que nos dejó en estado de coma”. Sentenció, subrayando la entrega absoluta del público asturiano. A continuación llegó “Ojalá”, también perteneciente a su último trabajo, que mantuvo la intensidad emocional del tramo central del concierto. Y antes de presentar “En Llamas”, corte de su segundo álbum, Jánices (o “Cordobés”, como también se le conoce), volvió a dirigirse a la sala para preguntar si “¿ponemos el garito en llamas?” La respuesta fue un rugido unánime que desembocó en un estallido de energía. El público, completamente entregado, coreó su nombre al unísono, convirtiendo el momento en uno de los más vibrantes de la noche.

El tramo final del concierto se adentró de lleno en su segundo álbum, enlazando: “En Otros Labios” y “Un Beso y Hasta Siempre”, dos temas que reforzaron la conexión emocional entre la banda y el público. Después llegó “Tu Mejor Carnaval”, uno de los cortes del nuevo disco que mantuvo el pulso del directo en lo más alto. La comunión con la sala era tal que, al terminar, el público pidió “otres tres”. Jánices, entre risas, preguntó si abajo hacía calor, porque ellos ahí arriba estaban “fresquitos”, antes de presentar “Maldito Abril”, también de su segundo trabajo. La recta final continuó con “Princesa En Paro”, rescatada de su debut y un potente solo de guitarra que sirvió de antesala a “Romeo y Julieta”, otro de los temas emblemáticos de aquel primer álbum.

“Última y nos vamos”, anunciaron entre bromas, aunque la intensidad no decayó hasta el último acorde. El reloj marcaba la medianoche cuando Cobardes puso punto final a un concierto que dejó a la Sala Acapulco exhausta, satisfecha y con la sensación de haber vivido una noche de rock urbano en estado puro. Por mi parte, solo queda añadir un agradecimiento especial a los colaboradores y amigos de la gran familia de Heavy Metal Brigade y por supuesto a todos los que nos seguís. A la Sala Acapulco por las facilidades y a todas las personas para las que la música es el motor de su vida. Nos vemos próximamente…hasta entonces que el rock & roll no deje de sonar!!!

Texto: Aurora Menéndez
Fotos: Miguel Rubio

Agenda: The Screamin’ Cheetah Wheelies en Gijón

The Screaming Cheetah Wheelies vuelven a la carretera para conmemorar el 30ª aniversario de su icónico segundo álbum de estudio «Magnolia«, editado por Capricorn Records, sello que lanzó al estrellato a The Allman Brothers Band. La gira estatal que contará con paradas en Santiago de Compostela, Madrid, Bilbao, Girona y Zaragoza recalará en el Teatro Albéniz de Gijón el jueves 8 de octubre.

Banda de culto del llamado «southern rock«, la voz de Mike Farris aportaba un característico toque soul, rayando el gospel por momentos, interpretará el que está considerado por fans y crítica como su mejor trabajo. Tras el éxito de su gira de reunión en 2022 la formación repite paso por nuestros escenarios en una gira abocada a agotar tickets en poco tiempo.

Entrada anticipada 27€ + gastos a través del siguiente enlace:
https://mutick.com/e/entradas-the-screamin-cheetah-wheelies-gijon