Crónica: Festival Unirock (Puerto de Vega 24/8/2024)

Treinta más diez años no los cumple uno todos los días. La asociación Unirock quiso darse el gusto esta vez de contar con Blister para la sesión vermú, además de Last Days Of Eden, The Wizards, Dixebra y Aneuma para una cita a la que de ningún modo queríamos faltar. Como no quisieron decenas de fans llegados de todos los rincones de nuestra geografía para formar parte o simplemente disfrutar del habitual tributo al rock que itinera por las preciosas calles de Puerto de Vega. De todas las procesiones que se nos ocurren, con mucho nuestra favorita. Llega a pensar uno qué más se necesita para que a alguien se le encienda la bombilla y declare al evento Fiesta de Interés Turístico Regional. Que ya va siendo hora.

Porque el buen ambiente que reina se respira nada más uno se baja del coche y pone pie a tierra. El empeño que la organización pone además en meterle el gusanillo del rock a los más pequeños, esa fantástica idea que es el Taller Infantil, no deja de ser otro de los muchos vértices sobre los que pivota un festival que es algo más que un festival. Una fiesta que es más que una fiesta, y que hermana a grandes y pequeños en una pasión que es el rock and roll.

Comida de empresa mediante y en compañía de la buena gente de Piratas de Libertalia, llegamos justo a tiempo para comprobar las evoluciones del tributo en el Campo L’Atalaya, donde un Pelayo a las voces nos deleitaba con “Phobia” de Kreator. En la distancia me pareció divisar a Borja García (Perpetual, Host) y Pedro Pravia en guitarras. Ahí precisamente es donde radica la particular idiosincrasia y lo que hace tan especial a esta curiosa procesión: músicos de todo signo y origen compartiendo escenario en honor de sus temas favoritos. Muse, Iron Maiden, también Lenny Kravitz, o The Police desfilan sobre el pequeño camión que hace las veces de escenario. Todo cabe y lo que manda, por encima de todo, son las ganas de pasarlo bien.

Obras mediante, el escenario del Unirock se trasladaba en esta edición al mismo Parque Benigno Blanco donde se viene celebrando el otro gran evento de la asociación: nuestro querido Perversiones. Hacia allí procesionaríamos con vistas a reencontrarnos, iba siendo hora, con los sinfónicos Last Days of Eden.

Una banda que acudía a la cita ya con Dani G. y Lady Ani como únicos miembros supervivientes de la formación que grabara “Butterflies” allá por 2021. “Abracadabra” marca el arranque de un show que saldría adelante no sin inconvenientes. Percances que, a este punto y dado lo remozado de la formación, quién más quien menos supo tolerar y ser consecuente. Porque lo cierto es que no era poca el público que se agolpaba frente al escenario principal. “The Garden” y su fuerte presencia sinfónica nos trasladarían a unas aguas más tranquilas donde Dani G. entregaría uno de los mejores solos de la jornada.

Queen Of The North”, gaita mediante, se abriría paso para descubrir a los Last Days más festivos. Y aunque el sonido, al menos en la parte más cercana al escenario, no fuese el mejor, el setlist iba dejando como rastro la propia diversidad que la banda aglutina en sus composiciones. Metal, folk, arreglos orquestales, todo parece tener cabida dentro de su ágil propuesta. Pero ya digo que no sería la cita más fácil para ellos. Hubo incluso alguna entrada en falso, que Lady Ani justificó con un problema en el circuito interno. Los duendes del directo y los dichosos “in ear”. En cualquier caso y cuando la banda encarrila su mejor versión, emociona con “Abandon”. Y es que la propia vocalista comentaría que perdieron a su Trasgu hace apenas dos meses, con todo lo que ello implica.

Pero la vida sigue y la música con ella. Y música y nada más es lo que brindan en la instrumental “Traxel Mör” para introducirnos de pleno en un tramo final del set no exento igualmente de percances. Antes, no obstante, “The Secret” revelaría el mejor sonido de la jornada para la renovada formación asturiana. En “The Journey” arrancarían de nuevo en falso. Que dado lo festivo y alegre de la composición, buena parte del público pareció no darle mayor importancia. “Silence”, con Ani acompañando el estribillo con la habitual lengua de signos, me dio la impresión de ser uno de los cortes que más ha crecido con el paso del tiempo. Una cita complicada que supieron sacar adelante tirando de carisma y tablas. Con ganas ya de saber qué depara el futuro al combo astur.

Sabíamos de cómo se las gastaban los chicos de The Wizards en las distancias cortas, aquél viaje relámpago a tierras leonesas en el mes de mayo (crónica). Por eso había ganas de ver cómo de bien se defendían en un escenario al aire libre. Marcan justo las diez los relojes cuando los vascos la emprenden con esa tremenda “The Exit Garden” que abre y titula su último álbum. Un trabajo que, si os gusta el heavy metal con retazos doom y stoner y aún no habéis escuchado, desde luego estáis tardando.

Porque la banda ha labrado un cancionero de muchísimos quilates. Su propuesta, en relación a los precedentes Last Days Of Eden, no podría resultar más antagónica. Son los bilbaínos un combo orgullosamente orgánico en su ejecución. Con un Ian Mason desatado al micro, rebosante de carisma tras sus gafas negras, se mostró una vez más como el mejor frontman posible para una banda como esta. Encadenando con “Full Moon In Scorpio”, The Wizards vendrían en Puerto de Vega a dar su mejor versión.

Y es que ya digo que para quien guste de heavy / hard a la vieja usanza, con un olor a Black Sabbath salpicado de pequeñas motas graves y alucinadas, son una banda ineludible. “Eskerrik asko, acercaros, que no mordemos” exclamaría Mason. No decepcionaron las buenas gentes del Unirock, uniéndose a las primeras filas para dejar que la fiesta se desatase en Puerto de Vega. Y es que vimos mucho baile y agitación en las cercanías del foso de fotógrafos y no era para menos. En especial durante una “Oniros”, mira que el riff me sigue recordando a los primeros Ghost, y en la que George Dee dibujaría uno de mis solos favoritos del set.

“Somos de hablar poco” había dicho Mason, quien no obstante no quiso dejar pasar la ocasión de agradecer a la organización el haber contado con ellos. Bromeó incluso con el merchan: “podéis comprar cd’s, casetes o camisetas para que luego nos lo gastemos todo en drogas. O nos podéis comprar droga directamente”. Anécdotas al margen, es indudable que la banda sonaba como un verdadero cañón, la gente se lo pasaba en grande y en estas que atacan la que puede ser fácilmente mi favorita del último álbum, no otra que “Holy Mountain Mind”, y ciertos problemas de sonido al poco dan al traste con uno de los puntos álgidos del set, por no decir que con el set entero.

En momentos así, en lo rápido que se solucionan pequeños inconvenientes, es donde un evento como este demuestra su valía. Mucha experiencia y también mucho empeño en que todo se desarrolle de la mejor manera posible. Un año más, vaya nuestro agradecimiento a todos ellos.

Huelga decir que los problemas, que los hubo, en ningún caso amilanaron a los euskaldunes, que peleando contra los dichosos duendes del directo, ofrecerían una revisión aún más alucinada y poderosa si cabe de la estupenda “Crawling Knights”. El cierre con la extensa “Stardust” extasió con otra gran dosis de heavy metal a la vieja usanza, atravesada por uno de sus riffs más redondos y con Mason juntando manos con un peque de las primeras filas. Esos pequeños detalles que siempre suman. Son una apisonadora, disponen de un repertorio realmente arrollador y todo lo que no sea que sigan creciendo nos extrañará en gran medida. Portentosos.

Y Dixebra… es que Dixebra son para echarles de comer a parte. Sus shows tienen tanto de fiesta como de reivindicación. Y es verdad que su sonido, que amalgama influencias bien escogidas de entre el folk, el punk, el ska e incluso el reggae resulta de lo más perpendicular a un medio como este. Sea como fuere, a nadie se le escapa que son una verdadera institución en la escena asturiana.

Pero una institución primero que funciona como un reloj, y segundo, que arrastra un montón de gente detrás. Y es que no éramos pocos quienes nos agolpábamos en las primeras filas pasadas las once y media para no perder ripio de Xune Elipe y los suyos. Cabe destacar aquí, no me perdonaría el no hacerlo, la tremenda labor de Gus Bocanegra a los mandos. Lograr hacer sonar así de bien a una formación tan amplia como esta (voz, base rítmica, gaita, dos guitarras y dos metales) está al alcance sólo de manos expertas y curtidas como las suyas.

Ente La Niebla”, que abre y titula su álbum de 2022 sería la encargada de dar el pistoletazo de salida a los asturianos. Ya digo que el sonido fue estupendo. Y, como creo que ya comenté tras nuestro anterior encuentro con ellos allá por octubre del pasado año (crónica), parece que el tiempo no corre por Xune Elipe. Sobre el escenario del Unirock volvió a derrochar energía y carisma casi a cada verso. Señaló pronto la bandera palestina que sobre uno de los monitores presidía orgullosa escenario. “Como diría el Gran Wyoming, siempre es buen momento para acordarse del genocidio el Gaza” dijo antes de seguir desgranando su último álbum, con la energía que les caracteriza, a través de “Soi”.

Para cuando entregan la bailona “Rompi’l Ritmu”, la fiesta es total en primeras filas. Dixebra, a fin de cuentas, es una banda que podrá gustar o no pero que siempre parece colmar a sus muchos fieles. A veces también a los más profanos como servidor. Unas cuantas horas después, mientras redacto esta crónica, sigo con el ritmillo metido en la cabeza. Qué invento la música, chaval. El set derrocha fiesta pero también compromiso, que demuestran a través de “Trece Claveles”, fácilmente otra de mis favoritas en esta parte inicial del directo.

De la más tranquila “Dime Cómo Ye” me agradó la forma en que guitarra y gaita se doblaron en el solo. “Tien que haber de tó en esta vida”, diría Elipe, “todavía queda gente que viene a ver música en directo y ver a xente tocar. Una buena tonada”, tras la que el bajista Javi Rodríguez pondría la voz cantante. No falta una reivindicación a lo largo del show. Sean las «6 de la Suiza» o la Oficialidá de la Llingua asturiana, Dixebra siguen pegados a eso que algunos llaman “la más rabiosa actualidad”. Aunque sean temas pretéritos quienes marquen la pauta en esta parte del set: “Merucu Xusticieru” o tirando aún más atrás si cabe, “Asturalia”.

Es sin embargo la más reciente “Esta Mañana” una de las mejor recibidas por la audiencia, con un estribillo, preciso como pocos, que se gritó a conciencia desde las primeras filas. Como bien se encargó Elipe de recordar, se cumplían ochenta años de la liberación de París durante la Segunda Guerra Mundial. Allí que estaba «La Nueve«, conocida también como la División Leclerc, y que entre otros integraban 150 republicanos españoles, algunos de ellos asturianos. Dicho todo esto “La Nueve”, de su más reciente trabajo, puso así la nota histórica en esta parte final del set.

Si eres de Asturias y cuentas con el rock entre tus preferencias, ya sería raro que a estas alturas “Mañana Fría” no haya entrado nunca por tus orejas. Dixebra tuvieron a bien contar aquí con Maxi de Fe de Ratas para uno de los momentos cumbre del set. Difícil que la piel no se erice aquí a poco que no hayas tenido amigo o pariente trabajando en alguna de las muchas minas asturianas. O simplemente seas alguien con una migaja de eso que llaman empatía. Y es que al final:

otru día mas que-y gano a la montaña…

Xune Elipe tuvo tiempo de bajar al foso de fotógrafos primero y de mezclarse con el público después. Benditos inalámbricos. Una vez allí mandó a todo el público al suelo. Y más tarde, de vuelta al escenario, entregó una “Nun Llores” más necesaria que nunca. Con “Yo Quiero Ser Gaiteru” llegarían las habituales presentaciones y con “Esto Ye Asturies” rubricarían otra gran noche para ellos. Lo dicho: gustos individuales al margen no solo pasan por ser una de las grandes instituciones de nuestra escena sino que, además, parecen atravesar un momento más que dulce. Per munchos años.

Cabe seguir haciendo mención al buen nivel que demuestra el tributo. Y aunque como todo en la vida, uno disfruta más con unas versiones que otras, qué duda cabe que contemplar a Dani G. homenajeando a Stratovarius (“Distant Skies”) o ver al padre de Richard de la Uz descolgarse con “Palabras para Julia” de Los Suaves o al propio vocalista luarqués enfrentar el “Du Hast” de Rammstein son alguna de esas pequeñas cosas capaces por sí solas de justificar los más de cien kilómetros que nos separan del epicentro del Unirock.

Aneuma son otros que, como se dice ahora, siguen con la flecha para arriba. Y aunque (me vais a perdonar que insista en la coletilla) con nosotros tengan perdido el factor sorpresa, no por nada son unas cuantas ya las veces que les hemos visto en la gira de presentación de “Venom”, lo cierto es que siempre es un placer encontrarnos con el combo liderado en voces por Laura Alfonso.

Una agrupación que desde el momento en que Jorge Rodríguez emerge tras los parches para arremeter a puro doble bombo con “Your Doom”, pone Puerto de Vega a sus pies. Sonaron atronadores. Gus, a los mandos de la nave, repetía tras encontrárselos en el Luarca Metal Days y a buen seguro tenía tomada la medida del quinteto. Por ahí que para cuando llega el turno de “Fall Apart”, estemos disfrutando a buen seguro de la mejor versión de la banda.

Laura arrolla por donde pisa. Me repito, sé que lo he dicho ya en alguna otra ocasión, pero la frontwoman de Aneuma se come los escenarios como si en ello le fuera la vida. Foco principal de una banda donde los dos Suárez ponen la clase y la base rítmica, al menos en las primeras filas, te taladra el pecho. Su techo no sabemos dónde está, pero a día de hoy temas como “Castaway Of Chance” van poco a poco componiendo su particular corpus a base de metal clásico y voz rota. Agradecí la mayor crudeza y pesadez de “Guide Them To The Light”, con Laura en tonos verdaderamente oscuros.

Pese a lo agrio de la propuesta, no fueron pocos quienes se quedaron a verles. Banda local al fin y al cabo. Quienes se fueron, y vaya por delante que no estoy juzgando a nadie, se perdieron algo como “Never Again”, con Jorge tramando alguna de las líneas de batería más llamativas de toda la jornada. Músico de solidez más que probada, amén de uno de esos tipos que por sí solos son capaces de justificar el pago de una entrada. La luz roja que les bañó aquí junto al gran solo de Borja terminaron por redondear uno de mis momentos favoritos del set.

Pero un set al que le quedaban aún unas cuantas píldoras. Una de ellas es nada menos que “Creatures”, uno de los cortes más interesantes de aquél debut de 2022, que como viene siendo habitual en la casa engarzan con “Break Out From Hell” y desata el primer circle pit de la jornada. Profetas en su tierra, lo cierto es que la recepción de “Break Out From Hell”, que mira que me gusta, fue algo más tibia. “Yell To The Sky” nos devolvió al estupendo “Venom” y “Chain Reaction” (si no me equivoqué al tomar mis notas) fue dedicada por Laura a Violeta. Sigo viendo a este corte de segundo disco como una de esas composiciones que les podrían llevar a subir algún que otro escalón. Pegadiza y con gancho aún dentro de los márgenes entre los que se desarrolla su música.

Otro tanto se puede decir de otra que va camino de convertirse en fija para ellos, “Circles Of Fire”, con Borja y Abel sumando esfuerzos en coros. “Ashes Of Your Fears” suena inequívocamente clásica, contrastada por el roto registro de una Laura que se vaciaba a gusto mientras llevaba en volandas a todo el festival. A los muchos que aún quedábamos por allí. Y como creo haber repetido ya en alguna ocasión, “Stand Tall”, a estas alturas del set, suena a pura auto-reivindicación:

Stand tall facing the storm of words. Through the fire stand tall

Para el final quedan, como viene siendo habitual, sus correspondientes versiones de los británicos Carcass y los estadounidenses Death. Esta última descerrajada con una fiereza pocas veces vista en ellos. Fue un placer verles nacer y está siéndolo observar cómo crecen y evolucionan. De seguir por esta misma línea, sólo ellos saben dónde está el techo. Si llega un tercer álbum que confirme el crecimiento que ha supuesto la llegada de “Venom”, puede que tengamos Aneuma para rato.

Al tributo aún le quedaba alguna bala en la recámara, por allí andaban aún Kai, Pelayo o Borja García descerrajando el “Agent Orange” de Sodom. Nosotros optamos por recoger. Aguardaban unos cuantos kilómetros aún hasta casa y nuestra reservas dan para lo que dan.

Cambio de ubicación mediante, otra gran edición del Unirock. Cuando temíamos lo peor en cuanto a meteorología, camino de Puerto de Vega nos cayó un chaparrón tal que los limpiaparabrisas apenas daban abasto, fueron sin embargo pequeños fallos en cuanto a sonido los que vinieron a aguar en parte la jornada. Diría que en ningún caso de manera catastrófica pero lo suficiente molestos para enturbiar las descargas de Last Days Of Eden y, en menor medida, The Wizards. Son los duendes del directo y siempre va a estar uno sujeto a sus oscuros deseos. Y fíjate que, nos consta, no es poca la experiencia y sobre todo el empeño y cariño que la organización pone de su parte cada año. Pero ya lo cantaba Rubén Blades:

Cuando lo manda el destino, no lo cambia ni el más bravo. Si naciste pa’ martillo, del cielo te caen los clavos.

En cualquier caso y salvo causa de fuerza mayor, que nadie dude que estaremos allí el año que viene. De momento vaya un abrazo y un agradecimiento a toda la asociación Unirock por haber hecho esto posible un año más, a Piratas De Libertalia por la grata compañía así como a los muchos músicos, conocidos y fans que nos cruzamos a lo largo de la jornada. Fue un placer. Ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Aeternal Queen en Gijón

Aeternal Queen, proyecto compuesto por Richard de la Uz (De LoreanBest Guitar Band y Bras Rodrigo) , Ángel Miguel (The Travellers, Real Straits) a la guitarra, Alejandro Blanco (Pablo Valdés, Lazarus) en baterías, Sam Rodríguez (The Electric Buffalo, Black Beans) en teclados y Antón Ceballos (Gestido, Rafa Kas)  al bajo regresa a los escenarios para rendir un nuevo homenaje a la leyenda británica Queen.

Tras su paso por Oviedo en el mes de mayo (crónica), la cita será el viernes13 de diciembre en la gijonesa sala Acapulco. Entrada anticipada 12€ a través del siguiente enlace:
https://www.wegow.com/es/conciertos/aeternal-queen-en-gijon

Unirock 2024: Actividades y Horarios Oficiales

El festival Unirock desglosa los horarios de su extensa programación. El evento que conmemora los 30 + 10 años de su nacimiento arrancará el viernes 23 de agosto con las actividades lúdicas para los peques, niños y niñas en edad escolar que podrán disfrutar de 10:30 a 13:30 horas de un cursillo de iniciación a la percusión impartido por un fuera de serie como Jorge Rodríguez, batería entre otros de Escuela de Odio, Aneuma o Sound of Silence además de un taller de manualidades vinculadas al rock. Ya en la tarde, de 19:30 a 22:00 horas tendrá lugar el habitual el programa de radio que contará con la participación de Diario de un Metalhead, Noche de Lobos, Helvete y Más Madera, compañeros en la difusión musical astur.

La jornada de sábado arrancará al medio día con la apertura de puerta a la nueva ubicación del festival, el parque Benigno Blanco para media hora después dar inicio al concierto de Blister, que ofrecerá en su nueva encarnación un más que agradable viaje por clásicos atemporales de la historia del rock. A partir de las 4 de la tarde dará comienzo el característico tributo itinerante al rock con paradas en varias localizaciones de la villa costera. El barrio de La Paloma a las 16:15 horas, El campo de la capilla de La Atalaya a las 17:30 horas, la Calle Jovellanos a las 18:45 horas y finalmente el parque Benigno Blanco a las 20 horas. Finalmente las actuaciones de Last Days Of Eden, The Wizards, Dixebra y Aneuma tendrán el siguiente reparto de tiempos:

Last Days Of Eden: 20:30 horas
The Wizards: 22:00 horas
Dixebra: 23:30 horas
Aneuma: 01:30 horas

¡Nos vemos el 24 de agosto!

Agenda: Whole Lotta Band en Gijón

Nacidos en el 2011 en Mallorca Whole Lotta Band rinden tributo a Led Zeppelin a través de una recreación fiel a la leyenda británica. Su paso por los escenarios asturianos tendrá lugar el viernes 20 de septiembre con epicentro en la Sala Acapulco de Gijón.

Además de desarrollar el característico sonido zeppelin , Whole Lotta Band cuidan los detalles de su escenografía: guitarra de doble mástil, batería naranja transparente, teclado hammond, mandolina, theremín, arco de violín, para hacer perdurar los temas de los ingleses y recrear fielmente sus conciertos.

Entrada anticipada 20€ + gastos a través del siguiente enlace:
https://mutick.com/e/entradas-whole-lotta-band-gijon

Unirock 2024 desvela su cartel

El festival Unirock desvela durante el concurso Perversiones el que será el plantel de bandas que formarán su próxima entrega, 30 + 10 de su trayectoria. El sábado 24 de agosto el parque Benigno Blanco de la localidad costera asturiana contará con Blister, habitual amenizador de la sesión vermut ahora con Patty Cuesta (Gaia, Nadira Indra) a la voz, La exitosa formación local Aneuma, The Wizards presentando su nuevo y notable disco «The Exit Garden» , Last Days Of Eden actualmente inmersos en la continuación de «Butterflies» su última obra de estudio y los incombustibles Dixebra.

En esta edición tras las duras condiciones meteorológicas del pasado año se recuperará el habitual tributo al rock itinerante por las calles de la villa hasta su parada en el nuevo recinto al inicio de los conciertos hasta bien entrada la madrugada.

Crónica: Elizabeltz + Ritual (Gijón 30/3/2024)

Primera parada del Demonic Tour que vino a juntar en la Sala Acapulco al tributo a Ghost Ritual junto con las huestes de Elizabeltz en una intempestiva, lluviosa y en definitiva horrible tarde de sábado. Una fecha, además, algo extraña. Nunca sabe uno a qué atenerse en la dichosa semana santa, y si bien el jueves había salido cara, nos temíamos que la cita sabatina pudiera sufrir su peculiar vía crucis en lo que a venta de entradas se refiere. Finalmente no fue el caso y si bien ha habido shows allí con audiencias mucho mayores, tampoco se puede decir que estuviéramos en familia.

Porque lo cierto es que vimos unas cuantas caras nuevas, mucha gente joven, ávida de disfrutar de la cara más teatral de este gran invento que es el rock and roll. Son alrededor de las siete y media cuando “Anarkangela y los señores de la plaga roja” hacen suyo el remozado escenario gijonés. Batería a un extremo y en el centro lugar para un gran crucifijo del que cuelga un pequeño sintetizador. Ropajes raídos y velos ocultando sus caras. El propio Anarkangela, maquillado y de punta en negro, carga con una corona de espinas en su cabeza. Es su escenografía y uno casi pudo sentir el asombro de quienes, en las primeras filas, no conocían aún al combo vasco. Nosotros sí. Aquella jornada en el Kuivi PopUp de 2022 junto a Totengott (crónica).

Y aunque uno iba ya sobre aviso, no puede más que volver a sorprenderse por su puesta en escena y su conexión con la gente, aún a pesar de la infranqueable barrera que supone el enfrentar todo un setlist en euskera fuera de las lindes de su tierra natal. Aquí es donde sale a relucir la buena presencia de la banda, algo que va más allá de la mera imagen, y es que aparentan ser músicos de gran clase. Como queda claro ya desde los primeros cortes como “Levitico 15” que, además, van a gozar de gran sonido, todo parece ir sobre ruedas.

La versatilidad para saltar entre registros de Anarkangela, los buenos riffs que desglosaron o el mayor empaque técnico de “H Arra”, de aquél Ep homónimo de 2019, terminan por decantar la balanza en su favor con esos pulsos más grandilocuentes del epílogo. El inicio tenebroso de “Bele Beltz Baten Kanta” y su marcado desarrollo ambivalente amplifica la teatralidad del conjunto.

En “Mantra BerriAnarkangela abandona el escenario de forma repentina y, quien más quien menos, no sabe qué está pasando. Y lo que sucede finalmente es que el frontman aparece por una de las salidas de emergencia de la Acapulco calzado sobre aquellos zancos con los que sorprendiera a propios y extraños en el Kuivi de hace un par de años. Pudimos ver aquí, además de la versatilidad del resto de miembros de la banda al micro o también que se habían traído a alguno de los suyos desde su tierra, quienes micrófono mediante, no dudaron en cantar tan pegadizo estribillo.

Fue el punto álgido del show. Y si bien en la parte final quizá no fueran capaces de concitar tales niveles de atención, qué duda cabe que sigue albergando temas de gran calidad. Uno es ese “Gabriel Ala Deabrua?” que ya captó en gran medida mi atención cuando escuché el álbum (y escribí la correspondiente reseña)

Instalados ya en el tramo final del show se atrevieron a dejar un tema de aires tranquilos como es “Kurtzio Udazkenean”, también de último álbum que desde luego deberíais escuchar. Demostraron tener cintura aquí y, desde luego, saber construir un set lo suficientemente heterogéneo para que no sea sólo la imagen y la puesta en escena aquello que capture la atención, también la emoción, de quien religiosamente ha pagado su entrada. Por cierto, el detalle que la banda tuvo al final con para con su líder, quien sufrió la pérdida de su abuelo hace escasas fechas, denotó el gran compañerismo y humanidad de los chicos. Vaya para él desde aquí nuestro más sincero abrazo.

Faltan pocos minutos para la nueve cuando suena “Masked Ball”, aquél tema de Jocelyn Pook que adornaba una de las escenas centrales de “Eyes Wide Shut”, la engañosa, oscura y terriblemente infravalorada última película del maestro Stanley Kubrick. Sobre las tablas toda la escenografía de la que no pudimos gozar en nuestro último encuentro con ellos, aquél en el Spooky Fest de 2022 junto a Sandford Music Factory y Green Desert Water (crónica).

La banda, con aquellos mismos ropajes y en formato sexteto, se mimetizó con los Ghost más primigenios para un setlist que vino a ensalzar en gran medida los primeros álbumes de la banda radicada en Linköping. Así pues, “Per Aspera Ad Inferi” es la que rompe finalmente el hielo. Y nos congraciamos con ellos más allá de todas las reservas que nos producen las bandas tributo en parte por el buen sonido que despliegan ya desde los primeros acordes pero también por la cantidad de gente joven que se agolpa en las primeras filas. Es el cuento de siempre. Mucho se critica el proyecto de Tobias Forge desde muy distintos ámbitos y, a la vez, no poca es la gente de corta edad que está cayendo bajo su influjo. Los mismos que se quejan de la falta de relevo bramando contra quienes lo propician. La pescadilla sigue mordiéndose la cola. Hay cosas que no terminaré nunca de entender.

Pero ya digo que la gente se lo pasó en grande. Y desde luego vino con los deberes hechos. Porque “Con Clavi Con Dio”, de su álbum debut, es coreada a voz en grito por una audiencia, cabe decirlo también, de casi todas las edades. Como lo son las de los propios Ghost, baste ver cualquiera de sus muchos vídeos en directo. Disfruté en gran medida de “Prime Mover” en esta parte inicial del show pero muy especialmente de un corte tan juguetón como “From The Pinnacle To The Pit” de aquél “Meliora” de 2015, gran punto de inflexión en la trayectoria de los suecos.

Se puede argüir que Ritual tienen olvidado (aún) el último álbum de la banda, un “Impera” que el pasado once de marzo cumplió los dos años de edad. Pero cuando atacan un corte como “Secular Haze”, a nadie parece importarle. “I am Papa, you are not” le responde el frontman de la banda a alguien del público, imbuido también del peculiar humor del propio Forge. “Cirice” y “Zenith” propician quizá el momento de mayor parecido entre la voz de éste y la de aquél al que replica. Algo que destaca igualmente del tributo es la batería en que se apoya. Intensidad y fuerza a la par que respeto por el original en un cuidadísimo ejercicio de equilibrio. Cumpliendo expectativas, desde luego.

Quien destaca sin embargo en “Absolution” es el dúo de guitarras, que descuelga una serie de twin guitars que para sí quisieran muchos, aunque en honor a la verdad es “Elizabeth” la que termina por ganarse el favor del público, muy enchufado ya en esta parte final del set. Y no, nuestro particular Papa, siempre hierático y ceremonial, no ejecuta los mismos pasos de baile que el original en “Rats”, pero nadie puede poner en duda la forma en que cantamos, voz en grito, su facilón estribillo. Por contra, sí que reconoció que “la siguiente” era “una que nos habéis pedido mucho”, que resultó ser no otra que “Mary On A Cross” de aquella edición limitada del “Prequelle”. Y desde luego que ni estábamos ante los originales ni éramos tantos como en el fenomenal vídeo en directo en Tampa pero, os aseguro, la disfrutamos de todas maneras.

Otra que logró semejante impacto fue, claro, “Dance Macabre”. Infalible estribillo en la mejor tradición no ya del rock en sí, sino diría de la música sueca en general. Desde ABBA para acá, ejemplos a miles. Tras ella llegaría el momento de entregar los premios del sorteo. Y como quiera que los tres premiados no estaban presentes, o les entró miedo escénico, lo cierto es que se produjo un momento algo incómodo.

Así las cosas, qué mejor que “Year Zero” para salir de él. Sería además el punto final del show de no ser porque la banda vuelve, solo faltaba, para el bis final. Una fiesta donde se dan cita tres que sabemos de carrerilla: “Square Hammer”, la estupenda “Ritual” de su primer álbum y finalmente, no sin que antes cupiera un pequeño recuerdo para la buena gente de Elizabeltz, “Monstrance Clock”. Gran fin de fiesta.

Porque sí, fue una fiesta. Lo decía antes, son muchas las reservas que nos producen las bandas tributo, máxime de una banda aún joven y en activo como Ghost, con los ríos de tinta que corren, además, con solo mencionar su nombre. Pero como nosotros estamos para contar las cosas que pasan, pues lo que pasó fue que Elizabeltz se ganaron a los extraños y Ritual colmaron el apetito de quienes, por unas razones u otras, aún no han podido disfrutar en vivo de la banda de Tobias Forge.

Por nuestra parte nada más. Agradecer a la promotora todas las facilidades puestas de cara a la realización de esta crónica y mandar un abrazo a los habituales de siempre. Ya sabéis, nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Demonic Tour Codex I: The Awakening

El Demonic Tour arranca el sábado 30 de mayo en Gijón. Primera etapa de una gira de conciertos con trasfondo novelesco y esotérico, buscando la interacción con el público y fomentar su autoexpresión. La cita en la Sala Acapulco contará con la presencia de Ritual para rendir homenaje a la formación sueca Ghost y Elizabeltz que presentarán su nuevo disco «Alabaren» y una impactante puesta en escena.

Entrada anticipada online 13€ a través de Wegow:
https://www.wegow.com/es/conciertos/demonic-tour-xixon-30-marzo
Venta física en Shameless y Vendetta (Gijón)
Precio en taquilla: 15€