Crónica: Rafa Kas Trio (Gijón 7/12/2024)

La apertura de un nuevo local orientado al rock y el heavy metal es siempre motivo de celebración, este es el caso del recientemente inaugurado La Clave Rock Bar, que como dicen en su publicidad es un espacio libre de reguetón. Se encuentra situado en la Calle Cataluña, en el gijonés barrio de Pumarín. Nada más entrar te encuentras con detalles que lo hacen acogedor para cualquier amante del género. Piedras grabadas con las palabras “Heavy Metal”, guitarras eléctricas, portadas de discos (desde Iron Maiden a Los Suaves), incluso el Funko Pop de Lemmy, abanicos de Judas Priest y un sinfín de detalles que requerirán varias visitas para fijarse en todos ellos. Esto, junto a un ambiente acogedor, con buena música sonando de forma continua, la simpatía de Eva y una buena atención donde no faltan variados pinchos de cortesía y buena elaboración, son motivos más que suficientes para que merezca una primera visita. Las siguientes te las pedirá el cuerpo si llevas el rock en las venas.

Por si todo lo anterior no fuera suficiente, el local también programa actuaciones en directo, hecho este cada vez más valorado dada la escasez de lugares donde esto es posible. La ocasión que allí nos congregó el pasado día 7 de diciembre fue la actuación del carismático Rafa Kas (Ilegales, Fe de Ratas), acompañado por Andrés González a la batería y Roberto Castro (Mbolados, La Destilería) al bajo. Antes del comienzo de su descarga la espera fue amenizada por temas de Judas Priest, Iron Maiden, Accept pasando por Europe o Bon Jovi. Tras unos breves ajustes en el sonido del micro, a las 21 horas el trío empezaba a ejecutar su repertorio.

El setlist estuvo basado en clásicos atemporales, empezando por el “Hard To Handle” que popularizaran The Black Crowes, “Starman” de David Bowie, “Gerdundula” de Status Quo, sin olvidar el rock patrio representado por “La Fina” de Rosendo, para volver al rock internacional de la mano del “Highway To Hell” de AC/DC. Intercalando ácidos e irreverentes comentarios entre los temas, Rafa consiguió en poco tiempo hacernos disfrutar y meternos de lleno en la actuación. Ayudaba la cercanía con el público que permitía a Rafa moverse entre nosotros y realizar sus solos arropado por la energía de los asistentes, que no dejamos de corear y animar en todo momento.

Las cuerdas se tomaron un pequeño descanso en el que dejaron a Andrés solo en el escenario para realizar un magistral solo de batería, con el que consiguió que la exaltación del público no decreciera, difícil tarea que logró con mucha solvencia. Al regresar Rafa y Rober hubo un cambio de instrumentos quedando Rafa en la batería y Andrés a la guitarra para interpretar la mítica “Thunderstruck”, con una notable interpretación de Andrés a la voz.

Vuelta otra vez a sus posiciones habituales, encararon la parte final de la actuación con temas de Muse, The Rolling Stones y una sorprendente versión del tema que popularizó la serie NarcosRata De Dos Patas” de Paquita la del Barrio que, a pesar de lo dispar de la propuesta, fue muy coreada. Para los amantes de los datos la dupla Rafa/Drest la grabaron en una colaboración de sus otros proyectos, Indocentes y el combo punk avilesino Fe De Ratas (vídeo).

Pese a unos mínimos contratiempos iniciales resueltos con rapidez, en los que la guitarra parecía sonar un poco baja con respecto al bajo, generando bromas entre los músicos sobre si la conveniencia de bajar el bajo o subir la guitarra, el sonido en general fue aceptable teniendo en cuenta que sonorizaban mediante un equipo portátil.

Los músicos transmitían estar divirtiéndose, con continuas bromas entre ellos y muestras de cariño con el público que hacían que todos lo pasáramos genial en lo que fue una buena tarde de rocanrol. Sólo esperar que se mantenga la iniciativa y podamos disfrutar de más tardes como esta, así que no dejéis de pasar a conocer La Clave, seguro que no os defraudará. Nos vemos en la siguiente, hasta entonces, salud y rock n’ roll.

Texto y Fotos: Miguel Rubio

Agenda: Capsula en Oviedo

El trio psicodélico de origen argentino Capsula presentará en vivo su próximo álbum en la capital asturiana. La cita con la formación afincada en el país vasco tendrá lugar en la Sala La Salvaje el viernes 8 de noviembre.

 

Su sonido, arraigado en influencias de los años 60 y sonidos indómitos de los 70, mezclado con punk, garage, heavy psych, post-punk y surf rock, ha recibido elogios de gigantes de la industria como los productores John Agnello (Sonic Youth) y Tony Visconti (David Bowie), quienes han colaborado en sus proyectos en Estados Unidos.

En el 25º aniversario de la creación del grupo han ofrecido 55 conciertos en España, Argentina, Chile, Francia y Estados Unidos desde el lanzamiento de ‘Phantasmaville‘ en 2022 incluido su paso en el mes de mayo por el festival Vidiago Rock. Entrada anticipada 12€ a través del siguiente enlace a Mutick:
https://mutick.com/e/entradas-capsula-oviedo

Agenda: Los Brazos + Secta en Piloña

El power trio vasco Los Brazos regresa a los escenarios asturianos para presentar su última obra de estudio «Universal«, editada en marzo del 2022 a través del sello The Music Company.

La cita tendrá lugar el próximo sábado 13 de julio en las instalaciones del la Asociación Músico Cultural Bocanegra en Valles de San Román (Piloña) y contará con los hard rockeros Secta como banda invitada.

Los horarios confirmados por la organización son los siguientes:
Apertura de Puertas: 22 horas
Secta: 22:45 horas
Los Brazos: 00:15 horas

Entrada 6€ para socios, 11€ no socios, disponibles a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/es/events/los-brazos-secta

Crónica: Långfinger en Avilés (Factoría Cultural 18/5/2024)

Recuperándonos aún mental y físicamente del viaje relámpago a tierras leonesas de la jornada anterior, tocó echarse de nuevo a la carretera y poner rumbo a Avilés. El motivo era no otro que la nueva venida de los suecos Långfinger a Asturias. El trío que forman el bajo y voz Victor Crusner (Eclipse), Jesper Pihl en batería y Kalle Lilja en guitarra. La gira, en apoyo de su último álbum “Pendulum”, volvió a congregar a un buen número de fieles en nuestra querida Factoría. Por sonido y escenario una de las mejores salas de la región.

Y es que precisamente el sonido que emana del trío no puede ser mejor mientras atacan la inicial “A Day At The Races” parapetados tras el semblante tan concentrado como risueño de Crusner. Mostró el sueco un gran estado de voz. No ya en estos compases iniciales sino durante toda la descarga, algo que vino a dar cumplida cuenta del buen momento de forma que atraviesa el trío. Un trío que suena profundamente orgánico, apoyado en una puesta en escena que no podría ser más básica y elemental.

Un trío bien ensamblado y mejor engrasado que vino a dar un show de menos a más. Ese carácter tan diésel de la velada deslució tal vez algún que otro corte inicial. Así las cosas, el mayor grosor de “Arctic” fue recibida nunca con indiferencia pero sí con un público que parecía aún a la expectativa. Crusner tenía pequeñas anotaciones en nuestro idioma junto al setlist y ciertamente puso todo de su parte cara a que la comunión fuera total. Hasta los más pequeños detalles suman y decantan la balanza. Desde luego el sueco lo sabe y obra en consecuencia.

Diría que no es hasta “Orbiter” que el público sale de su letargo y el trío ofrece su mejor versión. El solo que dibuja Lilja aquí puede ser fácilmente uno de los mejores de la jornada. Él y Crusner acaban de rodillas y en lo personal aprecio en gran medida esa versión más alucinada y lisérgica del combo radicado en Gotemburgo. Le llegó el turno entonces a una “very old song”, que no era otra que “Fantasy Ridge”, de aquél “Skygrounds” de 2010, donde sobresalieron los coros del batería Pihl.

Pero aunque Långfinger hagan gala de un carácter homogéneo donde las influencias se multiplican y divergen de cara a construir un set sumamente atractivo por su propia diversidad, qué duda cabe que es el riff juguetón e incluso bailable de “Dead Cult” el que se lleva el gato al agua. Coreamos, bailamos y sudamos con ellos, a lo que el trío respondió poniendo todo su empeño. El set serpenteaba por alguno de sus temas más accesibles y la concurrencia terminó por entrar en el juego propuesto por el trío nórdico.

Y es que “Skygrounds”, aún cuando pierde el Hammond del original, entrega otro de los riffs con más gancho de la noche. De nuevo excepcional aquí Lilja con su roja SG, qué me gustan estas guitarras, y aún mejor la respuesta de un público ya totalmente entregado. La aparente sencillez de “Fox Confessor” destapó al mejor Crusner como vocalista. Ya digo que su voz aguantó el envite sin mayores inconvenientes. Siempre risueño y poniendo todo de su parte por hacernos partícipes de su característico rock and roll.

Curioso el diálogo entre Pihl y Crusner que propició “Herbs In My Garden”, seguido de otro gran solo de Lilja. El trío en su mejor versión, disfrutando y haciendo disfrutar, encaró los bises con la satisfacción del trabajo bien hecho. Y bendito trabajo. Crusner anuncia “this one is really fast” y el trío se vacía con “Eclectic Boogieland”. Ni una gota en el tintero. Vítores inclusive. “You make me feel like I was at home” (me hacéis sentir como si estuviera en casa). Se le puede acusar de tribunero al sueco pero qué duda cabe que el y su banda brillaron a gran nivel. Quede la final “Ragnar” como sólido testimonio del gran nivel que atesoran.

Factoría Sound y bandas de origen sueco. No recuerdo binomio más sólido desde Clyde Drexler y Hakeem Olajuwon. Siena Root, Greenleaf y ahora Långfinger son solo tres pinceladas del mucho y buen rock and roll que el país nórdico tiene para ofrecer. Afortunados somos de poder ver a bandas de este calibre al lado de casa. Que además vengan y cumplan con las expectativas creadas. Que disfruten y nos hagan disfrutar. De que no todo sea heavy metal en esta vida. Que ya no pique cuando toca aguantar el incesante latiguillo de que “hoy en día todo son bandas de enfadaos y tías con el pelo de colores”. Supongo que todos tenemos derecho a estar equivocados.

En cualquier caso y como siempre, agradecer una vez más a la organización todas las facilidades dispuestas para la realización de esta crónica y mandar un cariñoso saludo a los habituales de siempre. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Crónica: Zålomon Grass (Factoría Cultural Avilés 3/2/2024)

Llegaban los Zålomon Grass a nuestra querida Factoría Cultural avilesina inmersos aún en la presentación de “Space Opera”, del que os dimos cumplida cuenta hace escasas fechas por aquí, y la cita bien valía sobreponerse al pequeño proceso gripal que me lleva acechando desde mediados de semana. «Sold Out» en la puerta, casi una constante ya en los conciertos que plantea el recinto, y la casi total seguridad de tener un bolo de los buenos ante nosotros.

El arranque cuando pasan pocos minutos de las diez no puede ser más eléctrico, en forma y fondo, vemos a un trío (G. Mckenzie en voz y guitarras, David Rodd en bajo y coros y Mauro Comesaña en batería y coros) decidido a divertirse y divertirnos. Responde una Factoría muy por la labor ya desde los primeros instantes. Público siempre fiel y disfrutón y una banda que si bien arrancó con un sonido algo enmarañado, iría ganando enteros con el correr de los temas.

Temas como “Heard It On The News” de ese estupendo primer largo nos dejan bien a las claras el nivel que atesoran como músicos. Es aquí que Rodd luce sobremanera desde su Fender de cuatro cuerdas para regocijo de los más puristas. La banda, con una puesta en escena de lo más básica y elemental, lo fía todo a sus ganas de comerse el mundo y parecen vencer en el cometido. Aquí G. Mckenzie aprovecha para los obligados agradecimientos y Avilés responde con el calor que en él es habitual.

Es precisamente G. Mckenzie quien abusa de sus seis cuerdas primero en “All Hands On Deck” para después terminar por los suelos al tiempo que despliega solos de feeling casi inabordable. El trío vigués parece tener en él a un frontman de altura, pues no fue menor el nivel de entrega que mostró en tareas vocales. Zålomon Grass vinieron a sonar más poderosos y contundentes que en su encarnación de estudio y uno no puede por más que pensar el cabreo que tendrán a día de hoy quienes se quedaron sin entradas para el concierto.

Esa encarnación más nervuda vino a manifestarse a través de una “Cosmic Relief” con G. Mackenzie haciendo uso y abuso de su CryBaby. Enganchó el trío aquí, pues no fue pequeña la ovación que se llevaron al término de la misma. “Vamos a tocar algo más suave”, anuncia el espigado guitarrista, y la banda brinda un tremendo “Private Show”, no exento de percances, pues el parche del bombo poco más y entrega bandera blanca. Al final nada que no arreglase un poco de cinta americana.

Se sucedían los temas y los vigueses no parecían capaces de desfallecer. No fueron pocas las veces que agradecieron el apoyo de la gente. La importancia de mantener viva la llama de la música en directo. Algo que en la Factoría cuidan con sumo cuidado. A la vista están los resultados. “Too Late Now”, una de mis favoritas del “Space Opera”, llena el recinto de ritmos calmos y tranquilos, amplifica el aire más bluesero de su encarnación de estudio y da cumplida muestra de la cintura que poseen los chicos a la hora de ampliar el rango de influencias que manejan.

Groove To Prove”, huelga decir que con la banda sonando redonda pese a los pequeños percances por otro lado habituales del directo, se convierte en un verdadero pildorazo. Uno se pregunta cómo una banda con apenas cuatro años de vida es capaz de mostrar tantas tablas en vivo. Hay formaciones que parecen nacer con estrella y Zålomon Grass desde luego la mostraron el viernes. El final, como no podía ser de otra forma, correspondió a una “The Drill” a la que, parece, será muy difícil destronar de su privilegiada posición como broche final de sus shows. Si pasan por vuestra ciudad ni lo dudéis e id a verles. Ya nos lo agradeceréis después.

Es verdad que fue uno de esos shows que van de menos a más. Especialmente en lo tocante al sonido. Pero en cuanto encarrilaron y el público conectó con ellos, fue otro bolo para el recuerdo. Uno piensa que si en apenas cuatro años han demostrado ya tal nivel de cohesión, feeling e incluso pegada, inasequible al desaliento Comesaña tras baterías, qué no tendrá el futuro reservado para ellos.

Por nuestra parte nada más. Agradecer una vez más a Omar Fernández por todas las facilidades y mandar saludos a Michael Arthur Long (Drunken Buddha), Oscar Osmow, Carlos Suárez y Javier de Coupaud (Mad Rovers), José Antonio Fernández y a quien mi cabeza, embotamiento mediante, no acierta ahora a recordar. Ahora si me disculpan voy a tomarme un «requemao» caliente como la piel del sol. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Pepe Bao de nuevo en Asturias

Asiduo a los escenarios asturianos Pepe Bao, virtuoso bajista nacido en Ferrol y forjado musicalmente en ciudades como Sevilla, Málaga y Madrid tras su paso por bandas como O’Funk’illo, Obús, Medina Azahara o Barón Rojo, actuará en formato power trio el viernes 8 de diciembre en la gijonesa Sala Acapulco.

Para la ocasión contará a la batería con el reciente Premio Amas Tino Di Geraldo, uno de los principales percusionistas de flamenco y jazz del país y Rafa Kas (Fe De Ratas) a la guitarra en lo que promete ser una velada protagonizada por su habitual «jam session» especial en la que sonarán temas propios y versiones siempre ejecutadas desde el virtuosismo y la calidad que les caracteriza. Entrada anticipada 15€ disponible en la Librería Paradiso de Gijón y el siguiente enlace a la plataforma online Wegow:

https://www.wegow.com/se/concerts/trio-pepe-bao-rafa-kas-tino-di-geraldo

Agenda: Arde’l HUCA

El sábado 2 de septiembre bajo la denominación «Arde l’Huca» tendrá lugar en el espacio multidisciplinar Kuivi PopUp el concierto protagonizado por Mota Blues, The Black Panthys Party y Green Desert Water.

Tres propuestas diametralmente diferentes pero igualmente atractivas que ofrecerán un viaje sonoro a través del rock más afín a la comedia y el macarreo de Mota Blues, el punk ácido e irreverente de los Black Panthys Party y el stoner más primigenio de Green Desert Water. Recordamos que el acceso es gratuito con horario de inicio a partir de las 20:30 horas.