Reseña: Unexpectance «Solus Ipse» (Autoproducción 2026)

Solus Ipse” es el tercer largo en la trayectoria de los asturianos Unexpectance y trae consigo algún cambio que otro. El más notorio, el que ahora lleva a Vaan a encargarse de las tareas vocales. Junto a él están Nacho Peña y Miki Méndez en guitarras, Aitor G. Stamper al bajo y Luis Barrientos a la batería. Los asturianos debutaron en 2016 con “La Metástasis De La Desesperanza”, ofrecieron un más que notable “Vortex” en 2022 y vuelven ahora con energías renovadas y un álbum que cierra su particular mirada a la trilogía sobre la obra de Dante. El trabajo fue grabado por ellos mismos, contando eso sí con las muchas habilidades de Daniel Sevillano para la mezcla. El proceso de masterizado corrió a cargo del propio Nacho Peña. “Solus Ipse”, al que adorna el arte del artista japonés Biljee Shimpei, tiene prevista su salida al mercado el próximo quince de enero.

El concepto griego “Sophrosyne” puede que aluda a la templanza, moderación o sensatez, pero en manos de Unexpectance supone un aldabonazo de ardiente metal moderno. Vaan arremete, a puro desgarro, las primeras estrofas. Y el corte, Luis Barrientos mediante, transita por momentos realmente agrios, confrontando violentos blast beats con un metal pesado y conciso. En la más pura tradición del combo asturiano, surgen pequeñas islas de tranquilidad. Y, desde ahí, transitan hasta su cara más atmosférica. Pero lo que me agrada es la forma en que la composición respira. Compuesta en lo musical por Stamper, da comienzo al álbum conteniendo muchas de las ideas que habrán de alimentarlo desde aquí hasta el final. Pero sin que nada resulte atropellado ni tampoco artificial. Rematada con un imaginativo solo previo al epílogo, supone una más que notable toma de contacto con este “Solus Ipse”.

Momiji” representa “el acto de contemplación del cambio de color de las hojas del arce japonés”. Composición de Peña tanto en lo musical como en lo lírico, sorprende primero con la fuerza sinfónica del prólogo, después con el gran trabajo llevado a cabo en lo que a melodías se refiere y finalmente con ese juego de Vaan entre registros. Esa dualidad otorga una mayor dimensión a esta segunda entrega. La nueva voz de Unexpectance acierta a sonar más agónico aquí. Y Barrientos vuelve a alternar esas partes más vibrantes con un metal realmente pesado y contundente. Fue una de las cartas de presentación del álbum, aún cuando se trata de la entrega más extensa de este tercer disco. En toda la composición anida una cierta elegancia, la que propician esos arreglos de tono casi grandilocuente. Y que contrastan, como ya digo, con el metal más nervioso y vibrante con el que lo rodean. Un juego de intensidades marca de la casa y en el que los asturianos parecen más que cómodos.

Ataraxia”, o lo que es lo mismo, “estado de imperturbabilidad, serenidad y tranquilidad del ánimo, libre de pasiones, temores y deseos desmedidos”, entrega ahora a unos Unexpectance mucho más orgánicos. De nuevo composición total de Peña, siento que el trabajo en cuanto a riffs es encomiable. Sus primeras estrofas son tan agrias como reconocibles. Y es que no cuesta seguir el rastro de sus líneas maestras hasta cortes del anterior “Vortex” como “Hipersomnia” o “Neurapraxia”. La banda a pleno rendimiento, siendo muy consciente de todas sus fortalezas, y con un Vaan desbocado frente al micro. Las melodías que van inundado las estrofas, el groove tan adecuado que surge más adelante o esa vibración tan cercana al melodeath que surge a destellos. Si bien hay (a ratos) una cierta sobre producción que puede enfurruñar a los más clasicistas, ellos vuelven a cerrar con otro solo digno de atención. Fue la otra carta de presentación de “Solus Ipse” y no seré yo quien ponga peros a la decisión.

Gnosis”, o el “conocimiento absoluto e intuitivo, especialmente de la divinidad, que pretendían alcanzar los gnósticos”, trae consigo un llamativo prólogo primero, y un riff con un gancho de mil demonios después. También unas ambientaciones llenas de presencia y clase. Medio tiempo pesado, arrastrado, con ya digo un gran trabajo en lo que a riffs se refiere y con un Vaan del que emana una cierta desesperanza a ratos. Composición de Peña en lo musical, representa en gran medida a los Unexpectance mas crudos y arrastrados. Apenas un pequeño cambio de ritmo conducirá hasta el breakdown del epílogo. Y si bien siento que a éste se le podría haber sacado un poco más de jugo, algo me dice que la propia crudeza que desprende bien podría convertirla en próxima favorita de sus seguidores.

Regresa Stamper a las labores compositivas en “Noesis”. En filosofía, noesis es un concepto del pensamiento griego que se refiere a “la acción de pensar o actividad del pensamiento”. Nacho Peña pone en esta ocasión la letra a la que puede ser una de las composiciones más heavies de todo el álbum. Aún cuando su arranque, ese curioso prólogo, no podría ser más exógeno. Pero la forma en que adornan las primeras estrofas, cómo crepita en ellas el bajo del propio Stamper, unidas a esa vibración mayor durante estribillos ciertamente otorga otro cariz a la banda primero, al disco después. Contiene otra gran labor en lo melódico, fundiendo ese pulso más clásico con ambientaciones cercanas al metalcore más al uso. De resultas de todo ello surge finalmente un corte en constante mutación, de esas que ganan una barbaridad con las sucesivas escuchas, y que no cogerán de nuevas a quienes recuerden trabajos en solitario del bajista Aitor G. Stamper.

A “Nematomorpha”, nombre de unos parásitos inductores del suicidio, le corresponde entregar a los Unexpectance más violentos y despiadados de todo “Solus Ipse”. Nombres como Lorna Shora o Mental Cruelty acuden siempre a mi subconsciente aquí, lo que da un poco la medida del mal café que el quinteto ha vertido en esta sexta entrega. Sin que la producción se resienta lo más mínimo, todo me funciona aquí. La violencia que despliega Vaan tras el micrófono. La pesadez y también la crudeza que emana de ciertos riffs. Lo diversa que resulta esa línea de batería de Barrientos. Ese groove tan descosido. Otro corte coctelera, en el que caben un sinfín de ideas, pero que aún así resulta extrañamente cohesivo. Coherente incluso. Nacho Peña mostrando su mejor cara como compositor, tramando un corte diverso y, de todos modos, redondo.

Ethos”, o lo que es lo mismo, el “conjunto de rasgos y modos de comportamiento que conforman el carácter o la identidad de una persona o una comunidad”, pone a Barrientos a volar tras el kit de batería, mientras traza un prólogo incendiario, nervioso, casi fulgurante. Luego la producción recrea colchones sonoros durante las estrofas, mientras que solos rebosantes de técnica y clase ejercen de debido engarce entre estas. Cabe también un buen trabajo en la parcela melódica. Y si bien a estas alturas del álbum su estructura puede no resultar ya tan llamativa, lo cierto es que ellos aciertan a entregar otra composición ganadora. Diversa, como lo son casi todas las aquí presentes, bien arreglada y con un Vaan que, de nuevo, recupera esos tonos algo más desesperados. Tremenda.

Samsara”, el “ciclo de nacimiento, vida, muerte y renacimiento en las religiones de la India como el hinduismo, budismo, jainismo y sijismo”, también un magnífico documental de Ron Fricke, son unos Unexpectance un tanto refractarios al resto del álbum. Es algo que se palpa en la tranquilidad del prólogo y en ese quiebre tan violento que propician las primeras estrofas. De estas surge una banda que se arrima, ahora sin medida, a las fronteras del death melódico, con Barrientos llevando firme el pulso y los riffs de Peña y Méndez quedando como alguno de los más llamativos de todo el álbum. Agria, directa y cruda, dueña de breakdowns salvajes y grooves incendiarios, esta octava entrega viene a dar cumplida muestra de las pocas barreras que los chicos han puesto frente a la hora de sentarse a componer. Su último verso no podría resultar más definitorio: “Romperé las cadenas de esta pesadilla. Forjaré un nuevo paraíso, Y allí gobernaré”.

Hybris”, concepto griego que “puede traducirse como arrogancia, altanería, insolencia, soberbia, ultraje, desenfreno o desmesura”, nos devuelve a unos Unexpectance en cierto modo más clásicos. Muy presente, algo virguero incluso, el bajo de Stamper ahora, durante unas primeras estrofas en búsqueda de una cierta grandilocuencia. La banda entrega un penúltimo corte lleno de pulsos altos y voces agónicas. Hay buenos acentos melódicos, una batería muy poco lineal y de nuevo ideas que me retrotraen al anterior “Vortex”. Quizá porque hay voces de Vaan aquí que me recuerdan, y no poco, al que fuera anterior vocalista del combo, el actual Chamako Wey! Daniel Larriet. Mucha atención al solo final.

Empíreo”, que corresponde a “la iluminación a través del conocimiento, el final del viaje”, es fácilmente una de sus entregas más diversas y atrevidas. Un cierre en donde anidan muchas de las ideas que manejan a la hora de sentarse a escribir. Sus primeras estrofas son violentísimas, con Barrientos a puro blast beat en compañía de un Vaan ciertamente vibrante. Hay guiños más melódicos, fugaces pasajes tranquilos, plenitud de cambios de ritmo… puede que, a ratos, no resulte tan cohesiva como otros muchos cortes de este “Solus Ipse”. Por contra, esa cualidad tan impredecible, a buen seguro la convierte en uno de sus cortes más atrevidos. Esto, como siempre, irá en los gustos, los usos y las costumbres de cada uno.

Escuchado varias veces, aún siento que resta jugo por exprimir del tercer álbum de los asturianos. No sorprende la calidad de la producción. “Vortex”, maltratado como tantos otros trabajos por la dichosa pandemia, ya dejaba el listón alto en este sentido. Pero la entrada de Vaan al micro parece haber otorgado una mayor dimensión al conocido metal contemporáneo de los asturianos. Muy firmes ya desde la propia composición, el álbum es un compendio de capas, intenciones, ritmos e intensidades, desplegadas las más de las veces con altas dosis de equilibrio y mesura. Hay pequeños guiños al death melódico, casi inherentes a este tipo de álbumes, grooves matadores, algún que otro breakdown verdaderamente afilado y una gran, grandísima labor en lo que respecta a las guitarras de Peña y Méndez. En melodías, en solos pero de manera muy esencial en cuanto a riffs. Lo siento así. De resultas de ello emana un álbum donde uno atisba ya una palpable madurez en el seno de Unexpectante. Empresa harto difícil si uno tiene en cuenta lo dramáticos que suelen suponer los cambios de voz en formaciones como esta. Todo un logro.

Texto: David Naves

Entrevista: Salvador «El Poyo» García

Aprovechando la especial fecha de cumpleaños y para celebrar sus 30 años ligados a la música, Edu Meier aplica un extenso y personal tercer grado a Salvador «El Poyo» García, batería de In-Sanity, Mesenktet, Beast Inside, Unexpectance, Fe de Ratas o Víbora entre otras bandas.

Poyo: Muy buenas , lo primero agradecerte Eduardo por esta entrevista y como no a todos los que formáis parte de Heavy Metal Brigade que siempre estáis ahí al pie del cañon y mucha gente no sabe el trabajo y dedicación que eso conlleva.

INICIOS Y TRAYECTORIA:

Edu: Treinta años detrás de la batería no se cumplen todos los días. ¿Recuerdas cuál fue el momento exacto en el que descubriste que la música iba a ser tu vida?

Poyo: Bueno si la verdad son más de 30 años , con In-Sanity empezamos allá por 1993 pero antes ya tocara en una ocasión con Lying, y creo que ese primer concierto fue el detonante de que la batería y el metal sería parte de mi vida.

Edu: ¿Quién era «El Poyo» cuando empezó en su primer proyecto musical, y quién es ahora?

Poyo: En aquellos años estábamos mi primo Víctor y yo muy unidos por la música. El ya estaba tocando la guitarra en Lying y yo busqué un grupo, de ahí nos juntamos parte de los que somos ahora In-Sanity. Con esa juventud y no haber estudiado música como se debería iba un poco a mi bola por así decirlo, con muchas ganas de tocar pero con muy poca cabeza. A día de hoy ya muy curtido y habiendo estudiado, tengo las cosas más claras en lo que a un batería se le pide.

Edu: Has pasado por bandas muy distintas entre sí: Unexpectance, Fe de Ratas, Beast Inside, Nekrosia, Víbora… ¿Qué crees que aportó cada una a tu evolución como músico?

Poyo: Mucha experiencia y conocimientos de la música. A tocar en varios estilos intento adaptarme a cada uno, aportar mi granito y disfrutar de cada concierto.

Edu: ¿Hay algún concierto de tus inicios que recuerdes como un “punto de inflexión”?

Poyo: Creo que mi segundo concierto, con Blasphemy, que luego pasamos a ser In-Sanity, en el polideportivo de Agones, lugar donde jugué mucho al fútbol sala de portero y de repente me veo tocando ahí en un escenario y de los grandes, que a nuestra edad de aquella intimidaba 🤣🤣

ESTILO Y FILOSOFÍA:

Edu: ¿Cómo describirías tu identidad como baterista después de tres décadas?

Poyo: Constante, potente y sacrificado por la percusión.

Edu: ¿Qué elementos consideras imprescindibles para construir una batería poderosa, expresiva y reconocible?

Poyo: Sin lugar a duda ser capaz de tocar con metrónomos. Siempre se toca a la misma velocidad con lo cual no hay posibilidad de riesgos a la hora de ejecutar cualquier ritmo y arreglo tanto yo a la batería como los demás componentes del grupo. Escuchar los demás instrumentos incluida la voz y adaptar el estilo de cada uno a lo que pida la canción

Edu: Muchos músicos cambian su forma de tocar con los años. ¿Qué ha cambiado en tu técnica o mentalidad y qué sigue siendo exactamente igual?

Poyo: Pues ha cambiado mucho, cuando uno aprende de verdad como se debe tocar la batería y el primer cometido por lo que está en una banda buscas encajar en las canciones y no es querer tocar muchos arreglos, fuera de tiempo y a veces tapando a otros instrumentos. Y hombre igual igual no, pero las ganas de salir de casa para dar un buen bolo y disfrutar si siguen ahí.

PROYECTOS ACTUALES Y FUTURO:

Edu: Ahora estás en In-Sanity. ¿Qué representa para ti esta etapa?

Poyo: Pues como muchos sabéis después de muchos años nos hemos juntado regrabado la maqueta, que al final salió un disco y el estar con Chus, Diego y Viti después de tanto tiempo me deja la sensación de que cuando empezamos juntos con la música no teníamos la cabeza tan loca …no??

Edu: ¿Qué aporta In-Sanity a tu vida musical que no encontraste en otros proyectos?

Poyo: Tranquilidad y mucho compromiso, podemos decir que después de muchos años seguimos siendo amigos, cosa que no todos los músicos pueden decir eso de sus antiguos compañeros de bandas.

Edu: ¿Cómo vive un batería experimentado incorporarse a una banda moderna donde la producción, la precisión y la personalidad juegan tanto?

Poyo: Pues en mi caso muy bien la verdad , salí de la banda de mi pueblo (Beast Inside) y entré en Mesenktet, subiendo la apuesta de estilo musical y bueno sin problema. Soy muy fan de escuchar bateristas que tocan muy rápido y con precisión y parte de mis prácticas van destinadas a ese tipo de estilo.

Edu: ¿Qué metas tienes para los próximos años? ¿Hay algún sueño musical pendiente?

Poyo: Metas siempre hay. Poder vivir de la música aunque en mi caso como el del 99% de los músicos de metal en España es imposible. Sobre todo mejorar como músico y poder seguir dando bolos y disfrutarlos como se merece, y un sueño… ser telonero de Soziedad Alkoholika.

MOMENTOS HUMANOS:

Edu: Si tuvieras que elegir tres momentos que definan tu carrera. ¿Cuáles serían?

Poyo: La salida y disolución de Víbora, la banda que formé con Nacho. Creo recordar que estuvimos 10 años tocando en cualquier sitio. Cuando entré con Fe de Ratas y la grabación de mi primer disco de estudio. Fue todo muy rápido y la adaptación me costó bastante, por el estilo de música y el estar a los mandos de una banda con ese renombre. Y por último la presentación y salida del disco de In-Sanity, fue mucho trabajo y muy meticuloso.

Edu: ¿Alguna anécdota de gira o de estudio que todavía te haga reír… o que te gustaría que nadie recordara?

Poyo: Primera salida con Fe de Ratas, no recuerdo el sitio pero fuera de Asturias. No llegamos a Oviedo y tuvimos que dar la vuelta al local que me había dejado las claquetas en el local. La llevaba en un mini reproductor de música y me quedó encima de un altavoz 🤣🤣
Y mala anécdota … alguna hay si, pero mejor no recordarla como bien dices 🤣🤣🤣

Edu: ¿Qué le dirías al Salvador de 16 años, aquel que empezaba a tocar sin imaginar todo lo que vendría?

Poyo: Sin duda, que estudiara la batería, la música, percusión y muchos más estilos.

MENSAJE DE CUMPLEAÑOS:

Edu: Hoy es tu cumpleaños. ¿Cómo se vive celebrar un año más haciendo lo que amas?

Poyo: Pues muy orgulloso de haber conseguido llegar a donde estoy y seguir teniendo ganas de más, pese a las últimas lesiones que me impiden poder tocar la batería al 100%

Edu: ¿Qué le deseas a tu “yo del futuro” como músico y como persona?

Poyo: Disfrutar, disfrutar de cada práctica, ensayo, bolo mío o de otros grupos y poder ser feliz haciendo lo que me gusta tanto con la música como con otros hobbies.

Edu: ¿Qué mensaje quieres dejar a la gente que te ha seguido, apoyado y visto crecer durante más de 30 años?

Poyo: Hombre infinitamente mil gracias por cada aliento que han dado por verme tocar, los que me siguen y tantos grupos que me han llamado para formar parte y que o por estilo o por tiempo no he podido ser parte.

MIRADA A LA ESCENA:

Edu: ¿Cómo ves la escena rock y metal asturiana actualmente?

Poyo: La escena, pues creo que tiene dos partes. Primero a nivel de tocar por bares, locales, discotecas, eventos, festivales, etcétera, sacar discos, redes sociales, pues muy bien a pesar de que cada día nos lo ponen más difícil. Y creo que muy bien porque realmente tenemos muchos grupos en Asturias y prácticamente todos los fines de semana hay bolos en distintas partes de nuestra provincia. La segunda, la dificultad para poder dar un paso adelante en cuanto trayectoria musical. El salir de Asturias para darse a conocer dando bolos o incluso una mini gira por el norte de España es prácticamente inviable porque pierdes pasta, y mucha. Los precios que se manejan para poder tirarse a la carretera no son acordes con las entradas o ventas de discos y merchan que se genera.

Edu: ¿Qué crees que falta para que más bandas locales den un salto mayor?

Poyo: A raíz de internet y todo lo que abre al mundo repercute en el sistema de funcionamiento de una banda. Como empresa, pues no da, no se venden discos como antes ni entradas de los bolos y al contrario todo el mundo te puede escuchar. Lo que comentaba anteriormente, esto es muy simple, si no generas dinero para tu banda no puedes dar un salto mayor, las discográficas tampoco ayudan al día de hoy. Bueno y antes tampoco 🤣 pero se movía más dinero y por ende había más oportunidades.

Edu: Y por último. ¿Qué consejo darías a los músicos jóvenes que quieren dedicarse a esto durante tanto tiempo como tú?

Poyo: Que sean ellos mismos, que busquen su estilo musical, lo trabajen día a día. Constancia y dedicación, hay tiempo para todo si uno se organiza bien y que sean respetuosos. Siempre habrá otra persona que toque mejor que tú en algún sitio por lo tanto respeten a cualquier músico, deben de tener en cuenta que cada músico es un mundo y cada mundo es distinto.

Edu: Muchísimas gracias por tu tiempo Poyo, solamente desearte el mejor de los cumpleaños y que muy pronto volvamos a coincidir con un escenario por medio.

Novedades en Sacavera, Unexpectance y Caballo Moldavo

La escena astur no se detiene ni descansa. En las últimas fechas Sacavera, Unexpectance y Caballo Moldavo destapan nuevo material para anticipar sus próximos discos.

Inconformistas y críticos con la actual situación política global Sacavera descargan su rabia en «Mentiras» su nueva canción. Grabada en Tutu Estudios acompaña al lanzamiento el videoclip realizado por Juan Carlos Macias Cienfuegos.

Segundo adelanto de su próximo álbum conceptual para Unexpectance. «Ataraxia» hace referencia a un estado de imperturbabilidad, serenidad y tranquilidad del ánimo, libre de pasiones, temores y deseos desmedidos. El estado de ataraxia no es disfrutar de todos los placeres espirituales y materiales, sino que es vivir con la menor cantidad de placeres que afecten la razón. Un álbum que verá la luz a principios de 2026 y que tras sus anticipos promete altas dosis de metalcore moderno, groove y sonidos progresivos.

Cerramos este triunvirato de novedades con Caballo Moldavo. La espera ha terminado y tras el anuncio de la presentación en vivo de «Marcados«, su próxima obra de estudio vía Discos Furia / Ataque! ya podemos catar el primer adelanto del mismo. Tema compuesto por Reverendo G. Throat en letras y la dupla Lionel HoovesJhonny Liver en la parte musical despachan una nueva pieza de su característico rock monolítico.

Unexpectance: «Momiji» Primer Adelanto De Su Próximo Disco

La formación melodeath ovetense Unexpectance nos presenta el primer sencillo de presentación de su próxima obra de estudio. «Momiji» nos llega en forma de videoclip, obra de Noelia Amieva. «Momiji» es un concepto japonés inexistente en nuestro idioma que se refiere a la contemplación en calma del cambio de color de las hojas de los árboles en otoño.

El nuevo trabajo discográfico de la banda es el cierre de una trilogía basada en la obra de Dante Alighieri, que arrancaba en el año 2016 con «La Metástasis De La Desesperanza«, y tenía continuación en «Vortex» allá por el 2022. Grabado por Daniel Sevillano y la propia banda, cuenta con mezcla por Daniel Sevillano y masterizado a cargo del guitarra de la formación Nacho Peña.

La que será su obra más ambiciosa tanto a nivel compositivo como lírico, ofrece estructuras más complejas, múltiples arreglos y un variado repertorio de registros vocales. En constante evolución el combo navega por el deathcore más ecléctico y el metalcore más progresivo, reescribiendo el concepto de metal moderno con letras en español. Con «Paraíso«, el tercer canto del poema medieval «La Divina Comedia» como fuente de inspiración, dan una vuelta de tuerca a un escenario donde la humanidad ha llegado al fin de sus días por su incapacidad para cambiar. Un viaje a través del espacio hacia un nuevo mundo durante el que toma consciencia de sus errores y llega a la conclusión de que sólo el conocimiento la liberará de sí misma.

Agenda: Bolu2 Death + Fallen At Dawn + Unexpectance en Oviedo

Tripartito con el metal moderno como nexo en común el que protagonizarán el próximo viernes 16 de mayo en el ovetense Gong Galaxy Club los andaluces Bolu2 Death, el combo madrileño Fallen At Dawn y los locales Unexpectance.

Los onubenses Bolu2 Death regresan a los escenarios astures tras su paso por el pasado Karma Fest para continuar con la presentación en vivo de su último trabajo discográfico «Quebranto» autoeditado en octubre del 2024.

Inmersos en su «Reckless Tour» los madrileños Fallen At Dawn se presentan en Oviedo en plena puesta a punto para su próxima participación en el francés Hellfest. Su personal estilo combina breakdowns intensos, riffs potentes, voces guturales y limpias, con una fuerte carga emocional.

Por su parte Unexpectance con nuevo disco a punto de ver la luz presentará sus nuevas composiciones en esta nueva etapa para ellos con Pablo «Vaan» a la voz.

Entrada anticipada 12€ a través del siguiente enlace:
https://entradas.salagong.com/web/

Agenda: Soundcrush + Whipping + Unexpectance en Oviedo

Nueva fecha en vivo para el combo groove Soundcrush dentro de la presentación de «The Hunt» su nueva obra de estudio (reseña). La cita que tendrá lugar el próximo viernes 7 de marzo en la ovetense Lata De Zinc contará con la participación de los thrashers catalanes Whipping y la renovada agrupación melodeath local Unexpectance.

Un mes después de su salida la mercado, «The Hunt» tendrá su correspondiente presentación en Asturias. Desde Girona aterrizarán en la capital del Principado Whipping para estrenar algunos de los temas que formarán parte de su próximo disco. Inmersos también en labores de estudio se encuentran Unexpectance para dar continuación al estupendo «Vortex» que despacharon hace ahora 3 años, por lo que aprovecharán su paso por la Lata De Zinc para seguir engranando la llegada de Pablo «Vaan» Fernández a la formación.

Entrada anticipada 10€ a través del siguiente enlace:
https://www.wegow.com/es/conciertos/soundcrush-whipping-unexpectance-en-la-lata-de-zinc

Crónica: Hiranya + Unexpectance en Oviedo (30/11/2024)

Doble ración de metalcore y melodeath la que propuso la Lata de Zinc con el renacimiento de Unexpectance y la venida de los madrileños Hiranya. Muchas eran las alternativas que ofrecía la jornada del sábado y no poca la gente que se congregó en la sala ovetense.

No era un todo vendido pero desde luego que bullía la expectación en la Lata. Unexpectance presentaban en sociedad a su nueva voz y qué menos que dejarnos caer por allí. Pasan tres de las nueve y media cuando irrumpe la intro del estupendo “Vortex” y la banda desata su particular “Guerra Interior”. Pablo “Vaan”, al frente ahora del quinteto asturiano, se mostró algo frío en estos primeros compases. Pero el resto de la banda sonó tanto o mejor de lo esperado. Son grandes músicos y ni mucho menos seré yo quien les descubra a estas alturas. Sonidazo mediante, una noche más gran trabajo de Ovana a los mandos de la Lata, Unexpectance no se arredraron ante el envite y deslizaron ya varios temas de nueva creación. El primero de ellos, “Sophrosyne” que readapta aquella «Exluminix» del tercer álbum en solitario del propio Stamper, muestra ya a un “Vaan” mucho más cómodo a través de las estrofas.

También que la banda sigue sabiendo cómo conjugar su cara más atmosférica con la más violenta, esa que se apoya en los blast beats de un Luis Barrientos nunca falto de determinación. En “Gnosis” y sin obviar los momentos más técnicos, sí que noté a la banda algo más árida y rocosa. “Hipersomnia”, en cambio, procura una entrada en falso con la que ironiza el propio vocalista: “os engañamos, somos Unexpectance”. Tuve ya aquí la impresión de que el set, al mismo tiempo que su propio vocalista, iba a dibujar una línea ascendente desde desde la frialdad inicial hasta el nivel que uno espera de una formación como esta. Es ahí donde otro corte nuevo, “Momiji”, entrega su cara más melancólica. Estupendos los guitarristas Miki Méndez y un Nacho Peña que dibujó aquí uno de los mejores solos de todo el set para uno de los temas nuevos que mejor conexión logró con el público.

Con un “Vaan” crecido ya con respecto a los albores del set, Unexpectance entregan su mejor cara en las finales “Última Palabra” y una “Pandemonium” que pocas veces habrá sonado tan rotunda, dejándonos una vez más con ese final apaciguado pero elegante que echaba el cierre a su segundo álbum de estudio. Un set de menos a más como dije por ahí pero la sensación de que la banda sigue tan bien ensamblada como siempre, con esa forma calculada en que amalgaman agresividad, técnica y elegancia. Puede que en ciertos momentos notara a su nueva voz algo verde, pero nada que el necesario rodaje no cure con el paso del tiempo. En mi más humilde opinión, no faltan razones para creer.

Por su parte Hiranya dieron síntomas de llegar perfectamente ensamblados a la capital asturiana. Y fíjate que, por circunstancias, hubieron de hacerlo sin su batería habitual. Víctor, apenas dos ensayos con la banda, se hizo con la responsabilidad de comandar a los madrileños. Y el quinteto salió igualmente airoso. Me sorprendió que usaran como introducción nada menos que “Techno Syndrome”, del célebre videojuego “Mortal Kombat” (¿no habíamos quedado en que las canciones chorra se disparaban al final?) pero es cierto que en los primeros momentos del set, es precisamente la batería quien se lleva por delante a las guitarras. Incluso la voz de Sara Bowen. Algo que desdibuja la inicial “Far Away” pero nada que no se subsanara con el correr de los temas. A revientacalderas en cualquier caso, el quinteto pareció venir con sus ganas de agradar intactas.

Enlazando temas, “Shoeless” ya parece dar una versión mejorada de Hiranya. Muy activa la propia Bowen sobre las tablas de la Lata. También sobre el habitual podio en el centro del escenario. Este lado más melódico que deslizan aquí no quita para que Johnny W. deje voces realmente agrias como contrapunto. Se percibía buena química entre ellos y quienes nos quedamos a verles desde luego disfrutamos del set. Pero a la banda le tocó pelear, esta vez con alguna que otra intro más tímida de lo deseado, algo que Bowen aprovecha para mandar los agradecimientos de rigor.

Para cuando todo regresa a cauces normales y entregan “Paradox”, de lo mejor que su álbum homónimo tiene para ofrecer (reseña aquí), desde luego estamos ante una más que digna versión de la banda. Brilló aquí la vocalista, enfrentando si mayores problemas esas líneas de voz tan ambivalentes sin olvidarse de la debida conexión con la audiencia. Porque esta parece una de esas formaciones que encuentra en el directo su razón de ser. Que realmente disfruta con lo que hace. Y, gustos individuales al margen, es algo que desde luego se contagia.

Es ahí donde “Broken Bones” pone de relieve su cara más melódica, a la par que melancólica, al tiempo que agiliza un set que pronto transige hacia su cara más agria. Sí. Porque desde luego “Defeated” sonó el sábado mucho más rotunda que su encarnación de estudio. Hiranya ganan en contundencia y actitud en su traslación al directo, algo que habla muy bien del quinteto madrileño. Que esto se produzca además con un batería de circunstancias creo que habla muy bien de ellos. No faltó su versión del “The Greatest” de la australiana Sia para poner la cara más pop al asunto. Es un decir, claro.

Pero por si a alguien le podía la modorra, Hiranya regresarían entonces hacia su anterior trabajo para traer uno de los cortes más viscerales del set, no otro que “Oiwa”, donde sí se pudo ver algo de movimiento entre la gente. Poco, si me preguntan, pero ya saben cómo las gasta el público asturiano en estas situaciones. Bowen presentó “Bad Dream” y quien más, quien menos pareció salir del letargo. Estupendas guitarras aquí y un renacido público que exclamó el habitual otres tres. Un pequeño bis en el que se pudo oír el célebre “¿Que no, Lisa, que no?” de Homer Simpson y que conduciría a un final potente y descosido en la más pura tradición del género. Agrandados pese a las circunstancias.

Como ya digo dos bandas en momentos bien distintos pero un par de buenos shows que sumar a la interminable lista de eventos cubiertos a lo largo de estos once meses. El año va tocando a su fin, se vienen encima las dichosas festividades navideñas y por ahí es un lujo anestesiar de los quehaceres cotidianos con doble ración de melodía y contundencia. Nada más que agradecer a sala y bandas por las facilidades, mandar otro abrazo a los habituales de siempre y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto y Fotos: David Naves

Agenda: Hiranya + Unexpectance en Oviedo

Los madrileños Hiranya regresan a los escenarios astures para presentar su nuevo lanzamiento discográfico homónimo editado en mayo de este mismo año. La cita en la ovetense Lata de Zinc será una fecha especial ya que contará con la participación de los locales Unexpectance, estrenando nueva formación tras la llegada de Pablo «Vaan» Fernández como nuevo vocalista.

Hiranya desplegarán su ya característico melodeath pleno de matices experimentales y vanguardistas que les ha llevado en su casi década de trayectoria a compartir tablas con bandas del calibre de Jinjer, Infected Rain o The Agonist.

Unexpectance por su parte estrenan varios de los temas que formarán su próximo álbum que comenzarán a grabar en el mes de diciembre.

Entrada online anticipada 12€ a través del siguiente enlace:
https://www.passline.com/eventos/hiranya-unexpectance