El festival andaluz Sun&Thunder que tendrá su estreno en el mes de julio en Fuengirola cierra el cartel de una primera entrega que contará con Argion y Soldier como representantes de la escena asturiana.
La últimas incorporaciones de Uriah Heep, Paradise Lost, Wheel, Batushka y Mind Driller cierran un plantel de nombres destacados como W.A.S.P., Opeth, Kreator o Accept. Del 17 al 19 de julio el espectacular Marenostrum Fuengirola será el epicentro de un evento que pretende convertir Andalucía en punto de referencia del metal en el sur de Europa.
Abonos de tres días: 140€ + gastos de gestión Entradas de día: 90€ + gastos de gestión
La tercera edición del festival Rock Imperium que tendrá lugar en Cartagena los días 19, 20, 21 y 22 de junio de 2024 desvela una nueva batería de confirmaciones entre las que destacaJudas Priest como cabeza de cartel.
La leyenda británica encabeza una lista en la que destacan bandas internacionales como los norteamericanos Extreme, el virtuoso guitarrista Yngwie Malmsteen, la reina del metal Doro reviviendo la historia de Warlock, los veteranos Uriah Heep o la voz del rock Glenn Hughes reviviendo clásicos de su etapa en Deep Purple. No acaba aquí la espectacular batería batería de nombres, los sonidos progresivos siguen teniendo una cuota importante en el festival gracias al combo polaco Riverside o la reunión de la banda neerlandesa Textures. Metal sinfónico, hard rock, doom, stoner y thrash metal estarán presentes gracias a bandas de referencia como Xandria, The Darkness celebrando el 20º aniversario de «Permission To Land«, el omnipresente Ronnie Romero con su proyecto en solitario, Kadavar o Tankard sin olvidar agrupaciones de nuevo cuño destinadas a destacar como The Last Internationale, Phantom Excaliver flamantes vencedores de la Wacken Metal Battle, la banda femenina Lovebites, los black góticos italianos Shores Of Null, The Raven Age banda invitada en la última gira de Iron Maiden o los alternativos neerlandesesBlackbriar. La escena estatal continúa creciendo con la presencias de Tete Novoa presentando «Historias Que Cantar» su nuevo álbum como solista, los barceloneses Astray Valley, los thrashers de culto Holycide, la formación melódica local Hard Love, los paladines del metal más clásico Invicti y desde la propia Cartagena los góticosArchetype Of Disorder y los debutantes Lonely Fire. Un festival que va tomando una forma envidiable con varios conciertos exclusivos y que a falta de más cabezas de cartel promete volver a llenar Cartago Nova del mejor ambiente metalero. Entradas disponibles a través del siguiente enlace:
Chubascos a primera hora nos recibieron mientras dábamos fe que los japoneses Phantom Excaliver se postulaban como futuros ganadores de la Metal Battle gracias a su simpatía y la ejecución pulcra y milimétrica de un power metal de clara influencia anime. Con el mediodía el sol comenzó a brillar y nos daría tregua toda la jornada.
Los escenarios “Faster” y “Harder” serían nuestro hábitat a partir de ese momento, iniciando la tarde de manera inmejorable unas renovadas Vixen. Las incorporaciones de Britt Lightning a la guitarra y la esposa de Richie KotzenJulia Lage han revitalizado a la banda liderada por Roxy Petrucci hasta el punto que esa energía juvenil ha contagiado a una espectacular tanto vocal como físicamente Lorraine Lewis, que llegaría a mezclarse entre el público y surfear por encima de sus cabezas. Su fantástica puesta en escena hizo caer en el olvido inmediatamente cualquier comparativa con sus predecesoras en el cargo. Despacharon un set plagado de clásicos más «Waiting For The Big One» de Femme Fatale, sorpresa que muchos agradecimos y disfrutamos como guiño a la anterior banda de Lorraine.
Apenas nos desplazamos unos metros y ya tomábamos posición para otro viaje a la nostalgia, esta vez personificado en Uriah Heep. Había muchas ganas de ver de nuevo en acción a los británicos y en esta ocasión, al menos para quien escribe, más tras desgraciada caída de sus fechas en España. Digna de admiración la entereza con la que aún se desenvuelven sobre las tablas Mick Box y un infatigable Bernie Shaw. demostraron que la edad no es una barrera cuando tienes calidad y ganas. Pilares del hard rock en los últimos 50 años recordaron al desaparecido Ken Hensley y ofrecieron un corto viaje sonoro, siempre nos parecerá así, por lo mas granado de sus éxitos. Victoria total la suya gracias a un triunvirato de himnos atemporales como “Lady In Black”, “Gypsy” y “Easy Livin” que cerraron su actuación poniendo Wacken a sus pies.
Siguiente parada, los suecos Hammerfall. No habían creado muchas expectativas y sin embargo fueron de la terna de triunfadores del día. Un setlist muy acertado y una ejecución digna de su mejor etapa colmaron de satisfacción a los escépticos. Paladines del power metal europeo que situaron en las más altas cosas de popularidad con la llegada del cambio de siglo junto a bandas como Stratovarius o Gamma Ray se permitieron el lujo de interpretar “(We Make) Sweden Rock” en tierras alemanas reivindicando el valor de la música realizada en su propio país. El mar de puños al aire que afloró durante su actuación dejaron patente su fantástica conexión lograda con la audiencia.
Con un Infield en el mejor estado de revista desde el inicio del festival la jornada no daba respiro, un ágil cambio de escenario y los primeros compases de “Hate Über Alles” casi nos sorprenden tomando posiciones para la implacable descarga de Kreator. Los de Petrozza no hacen prisioneros y esta vez no iba a ser la excepción. Aferrado a su guitarra e unido por un invisible vínculo al micrófono, Mille y sus huestes no dieron tregua. Contarían con la colaboración de la artista emergente alemana Sofia Portanet en la canción “Midnight Sun” como dato distintivo en un show vertebrado en episodios que no se ató al pasado gracias a una buena representación de obras de nuevo cuño. Quizás por eso presumen de poseer seguidores de tan heterogéneas generaciones.
Helloween como buque insignia del día llamaba a filas para despedir la jornada de manera inmejorable. Su espectáculo “United Forces” ofrece lo que todo cualquier fan de la banda puede esperar, interpretaciones a la altura del legado de la calabaza, canciones que pertenecen al acervo popular de todo metalero y una gran puesta en escena, sobria y eficiente. Con la impresión de ver a un Kai Hansen comedido, la sorpresa llegaría de la mano del Michael Kiske más activo y sonriente. Por su parte Deris sigue cómodo en su papel de maestro de ceremonias. La épica “Keeper Of The Seven Keys”, sin duda una de las canciones más esperadas de su concierto, tuvo un especial brillo en un entorno como es Wacken. Ante una audiencia tan variopinta la reacción no pudo ser más homogénea, y es que hay temas que traspasan fronteras físicas y emocionales. Como colofón los drones volvían a iluminar el cielo dibujando el clásico logo de la formación germana, dejando patente que dicha tecnología había llegado al festival para quedarse y cómo nos alegramos todos los cazadores de instantáneas.
Cerraríamos la jornada en un escenario más coqueto y alejado del ajetreo que envuelve a un cabeza de cartel para ver las evoluciones de Abbath, la formación liberada por el otrora componente de Immortal. Dejábamos atrás la luminosidad de Helloween para caer en la oscuridad literal del recuperado artista noruego que supo como meterse al público en el bolsillo desde el inicio. Arrancar con “The Rise Of Darkness” de su banda madre fue sin duda una apuesta ganadora que allanó en terreno para el resto del set. Descargo un arsenal de temas de su etapa en solitario donde brillo sobremanera la base rítmica que acompañó en esta ocasión a un comunicativo Abbath.
Tocaba retirada y recuperar fuerzas, la jornada había sido larga e intensa y muchas emociones aguardaban en apenas unas horas.