Crónica: Vendaval Fest (Sábado 25/7/2026)

La mañana del sábado no prometía nada bueno, una gran tormenta durante la madrugada y la lluvia torrencial que nos sorprendía al filo del mediodía hacían saltar todas las alarmas. Por suerte la climatología mejoró a pasos agigantados y con apenas media hora de desfase sobre el horario previsto se pudo disfrutar de la sesión vermú gratuita en el casco viejo de Ribadeo bajo el nombre de «Vendaval Na Rúa«. Ajenos a cualquier circunstancia adversa un gran número de curiosos y “vendavaleros” acogieron con agrado las propuestas de la Green River Band, que rendían homenaje a la siempre disfrutable Creedence Clearwater Revival y a Lija y Terciopelo, banda tributo a los navarros Marea.

A través de interpretaciones fieles a la original hicieron las delicias de un público muy a favor de obra y que no dejó en ningún instante de corear unos himnos atemporales que forman parte, cada uno en su parcela, de la memoria colectiva de muchos amantes del rock. La tregua climatológica permitió un desarrollo impecable y sin sobresaltos, salvo un pequeño problema eléctrico al final del set de la Green River Band que sería solucionado con premura y agilidad.

Ya bien entrada la tarde llegaría el momento de retornar al aparcamiento de Alfredo Deaño para vivir la segunda jornada del festival. Abrían la velada nuestros compatriotas y amigos de Ochobre con su punk rock comprometido y marcadas raices folk. Presentan su nuevo disco «La Rabia Nos Dentes» y lo primero que nos llama la atención es una novedad en la alineación. La llegada de un nuevo bajista a la banda, lleva a Miguel a la guitarra para hacer dupla con Viti Redondo (Sound Of Silence, Ofensivos, Rorshack).

Reichel no se guarda nada en el zurrón durante su actuación. Salta e interacciona con el público mientras su voz se mantiene en el nivel de excelencia habitual. Natalia por su parte ayuda a los coros y aporta el imprescindible sonido de la gaita, clave en la idiosincrasia de Ochobre. Aunque la audiencia siempre es perezosa con las bandas que abren cualquier festival, el buen número de publico que congregaron disfrutó de lo lindo con temas que van camino de clásicos como “Sélo” o “Escuela D’Amor”, su himno “Autodefensa Muyer” y la inesperada colaboración de Miguel Fernandi “Burilo”, voz de Skama La Rede y parte fundamental en el nacimiento de Ochobre.

Turno para los madrileños Hermana Furia y su cruda mezcolanza de stoner rock, grunge y post punk. Con un marcado mensaje reivindicativo, feminista y de concienciación social la banda liderada por la infatigable Duvi demostró por qué están considerados uno de los proyectos de mayor proyección del rock estatal.

Con una puesta en escena intensa, se mueven como pez en el agua como altavoz contra la violencia machista, las desigualdades del sistema y las complejidades de la salud mental, lograron meterse al público en el bolsillo gracias a la evidente química entre Edu y Duvi, la teatralidad y magnetismo escénico de un directo que se vive con intensidad de principio a fin. Apenas 60 minutos de concierto que fueron la antesala perfecta para la llegada del plato fuerte del sábado.

Pude vislumbrar muchos rostros conocidos que se habían acercado desde Asturias para disfrutar de una nueva masterclass del señor Enrique Villarreal “El Drogas”. El otrora componente de Barricada nunca defrauda y en esta ocasión volvía a jugar magistralmente sus cartas intercalando éxitos de su paso por la formación navarra con himnos de su etapa solista para ofrecer un gran concierto de auténtico y puro rock urbano, desatando la nostalgia y euforia colectiva de un público entregado desde el primer acorde.

A sus 65 años El Drogas no dejó centímetro de escenario por recorrer, interactuar con la gente y dejar patente una actitud y carisma imbatible. No dudo en colgarse al hombro la guitarra acústica, jugar con su pie de micro o hacer malabares con sus bastones, todo en favor de un show que si bien está estudiado al milímetro siempre nos hace disfrutar como la primera vez. Un gustazo comprobar de primera mano como padres e hijos corean al unísono letras que forman parte de la historia musical de este país.

Confieso que no me esperaba la espectacular respuesta del público al concierto de los valencianos Benito Kamelas. Difícil papeleta la suya, salir tras la exhibición de El Drogas no era nada fácil y sin embargo, a base de buenas canciones, una audiencia con la lección bien aprendida y ese aura de sinceridad que transmiten se metieron en el bolsillo a todo el Vendaval Fest.

Liderados por la inconfundible figura, voz y carisma de Joaquín Gómez «Quini» alternaron himnos ya clásicos como “Fue Mi Abuelo”, “He Decidido”, “Resiliencia” o “Ayer Soñé” con temas de su último trabajo de estudio «Justicia Poética«. Conectaron inmediatamente con la gente logrando que la frontera entre músicos y público desapareciera por completo. Ante esa demostración tiene aún más valor lo esencial de su propuesta, los Benito no necesitan de efectos visuales, pirotecnia ni ornamentos para dejarnos el alma llena y una gran sonrisa en el rostro.

Metidos de lleno en la madrugada tomaban posesión del escenario el trio barcelonés The Lizards. Jornada accidentada la suya, con el equipaje extraviado doblaron viaje al aeropuerto de Asturias para llegar a la hora indicada con todo su arsenal bajo control. Aprovecharon a presentar temas de su nuevo disco “Blow The Surface” editado en el mes de marzo y que fueron muy bien recibidos por el notable número de incondicionales que seguían en pie al filo de las 2 de la madrugada.

Carla, Judith y Edgar no bajaron en ningún momento la intensidad en los escasos 45 minutos que dispusieron, la verdad que pasaron en un suspiro, dejándonos con unas terribles ganas de más. Entrega, actitud y carisma definen su buen hacer sobre las tablas y si además sumamos canciones directas como “Everybody Sucks”, “Dead City” o “What I Am” su apuesta es siempre ganadora.

El cierre del día llevaba el nombre de Las Moskas Retrompeteras, vencedores en la «Loita De Bandas» (concurso de bandas del propio festival). Con el ska/punk por bandera mutan sin complicación del euskera al castellano en beneficio de unas canciones que pasadas las 3 de la madrugada obligaron a los supervivientes a bailar y realizar los últimos pogos del festival.

El buen hacer una sección de vientos (trompeta y trombón) de lo más fiestera es un plus para su desempeño sobre el escenario, aportando emotividad y un punto gamberro. Detalle diferencial que no dudamos ayudó a lograr su participación en el Vendaval Fest. Se supieron vencedores en una empresa harto difícil como era evitar la estampida habitual llegados los estertores del festival. Y aún quedaba para los más fiesteros una hora bajo la sintonía de DJ Tralla.

Para H.M.B. nuestro primer Vendaval Fest no pudo ser más placentero. Gran organización, que no dio mas que facilidades para realizar nuestro trabajo, inmejorable ubicación, una más que meritoria apuesta por bandas emergentes, una selección de auténtico lujo en las bandas consagradas y una sesión vermú para dinamizar la economía poniendo en valor el turismo y la gastronomía local. Puntos a mejorar? Siempre se puede, principalmente unos horarios que no requieran tanto esfuerzo para aguantar hasta el final y la adecuación del suelo del recinto que nuestros cansados pies agradecerán eternamente.

Mouchos, coruxas, sapos e bruxas, demos, trasgos e diaños, espiritos das nevoadas veigas, o próximo ano se nos deixan, voltaremos!!!

Texto: José Ángel Muñiz
Fotos: Carmen González

Crónica: Vendaval Fest (Viernes 24/7/2026)

Tuvieron que pasar cuatro ediciones para que los astros se alinearan y el equipo de H.M.B. pudiera acercarse al municipio lucense de Ribadeo para disfrutar de un nuevo éxito de la Asociación Catro Caños, organizadora del Vendaval Fest. Un evento con unas directrices marcadas a fuego, su ambiente colaborativo, los siempre agradecidos precios accesibles, una zona de acampada cercana al festival y un innegociable compromiso con la sostenibilidad en la Mariña Lucense.

La climatología acompañó durante toda la velada por lo que pudimos disfrutar de una más que agradable noche de verano en la pista del Aparcadoiro das Palmeiras. La fiesta arrancaba cuando el reloj se acercaba a las 19:30 horas con la joven formación coruñesa Demenzia Sozial, alguno de sus componentes aún es menor de edad, como protagonistas. Punk rock combativo y directo al mentón para presentar su segundo disco «Viaje Astral» y “No Quiero Escuchar” nuevo sencillo editado hace escasas fechas.

Bajo un incesante goteo de público el trío se entregó con energía arrolladora, gracias a una base rítmica acelerada, guitarras potentes y buenos temas como “Sin Saber Si Estás Vivo”, directos al grano con una actitud casi impropia para su edad y que la audiencia agradeció. Dejaron el ambiente preparado de la mejor manera para dar el relevo a los madrileños Hamlet.

A priori plato fuerte de la jornada Hamlet no defraudaron gracias a un setlist demoledor centrado en repasar sus grandes himnos de los noventa y dos mil. Dejaron pinceladas de nuevo cuño como “Acto De Fe” pero cuando suenan “Antes y Después” o “J.F.”, irremediablemente se desataban los pogos en el recinto.

A lomos de un gran sonido, tras casi cuatro décadas de trayectoria impecable a sus espaldas Molly y los suyos no dieron un segundo de tregua, interactuando con el público, saltando para gozo de los fotógrafos del foso e incitando a la parroquia a dejarse llevar con intensidad y rabia controlada. Ovación unánime la que recibieron tras su paso por el Vendaval Fest, no era para menos.

Con la llegada del ocaso y la entrada de la noche llegaba el turno de Dakidarría. Personalmente creo que los de O Val Miñor eran los “tapados” de la jornada, su buen hacer sobre las tablas y la respuesta del público no dejaron dudas que eran la banda más esperada de la velada. Su propuesta musical punk rock/ska/reggae cayó de pie en Ribadeo, los asistentes cantaron, otros bailaron y la inmensa mayoría lo disfrutamos con una sonrisa en la cara gracias a temas como «Terra«, «Lume» o «Pobo De Artistas«.

Siempre con el gallego como hilo conductor nos dejaron un mensaje de compromiso social, antifascismo y fiesta, más aún en la víspera del Día de Galicia que anticiparon con un pequeño set acústico para gozo de las varias generaciones de seguidores de la banda presentes en el festival. Su sección de vientos no dejó de bailar e interactuar, aportando dinamismo a la actuación mientras Gabri como maestro de ceremonias, reivindica la cultura gallega y la música independiente. Sin duda uno de los grandes triunfadores del viernes.

La veterana formación celtic punk canadiense The Real McKenzies se encontró con una audiencia muy por la labor y la difícil papeleta de igualar el clímax de comunión logrado por sus antecesores. Despacharon un show convincente y ameno a pesar de la merma inicial de su vocalista Paul McKenzie, brazo en cabestrillo, que con el transcurrir de las canciones pareció olvidar por completo.

Como dato curioso comentar el ingreso en la banda durante esta gira del gaitero gallego Luis Cao, anteriormente en el combo punk folk Bastards On Parade, bajo el seudónimo Aspy Luison, y que ha caído como anillo al dedo en el característico sonido tabernario de los de Vancouver. Punto álgido de su paso por el Vendaval sin duda fue la interpretación de “The Tempest” con gran parte de las primeras filas a tierra para remar en el que es uno de los himnos más icónicos y aclamados de su discografía.

Pasadas las 2 de la madrugada llegaba el turno de Ruxe Ruxe. El histórico grupo gallego disfrutó de una buena audiencia a pesar de la inevitable estampida habitual que sufren los encargados de poner el colofón en este tipo de eventos. Los de Aríns demostraron por qué llevan casi 30 años siendo uno de los referentes del rock gallego gracias a la habitual entrega de Viti (voz y guitarra), beso al suelo incluido afortunadamente sin consecuencias, la gaita de Xaco Barona y una sección de vientos infatigable.

No dejaron que el cansancio hiciera mella en el público a la altura de la madrugada en que nos encontrábamos y eso habla maravillas de su desempeño. Rock combativo y festivo, gracias a temas como “Manoiz De Lumes”, “Buratos”, o una muy coreada “A De Moscoso”.

Para los que aún tenían ganas de fiesta, un servidor ya iba camino a la cama, quedaba DJ Tralla, encargado de amenizar los prolegómenos del festival, los cambios de escenario y a estas alturas de la noche el colofón, dispuesto a seguir con un repertorio de clásicos que en otro momento sería sacrilegio perderse.

Primera gran noche en el Vendaval Fest, gracias a un inmejorable sonido, ambiente intergeneracional y una marcada conexión con la identidad gallega. Y lo mejor aún estaba por llegar.

Texto: José Ángel Muñiz
Fotos: Carmen González

Vendaval Fest 2026: Horarios Oficiales

La cuarta edición del lucense Vendaval Fest que tendrá lugar en Ribadeo los días 24 y 25 de julio nos presenta sus horarios oficiales.

VIERNES 24 DE JULIO

Apertura De Puertas 18:30 horas
Demenzia Social 19:15 – 20:00 horas
Hamlet 20:30 – 21:45 horas
Dakidarría 22:15 – 23:45 horas
The Real McKenzies 00:15 – 01:30 horas
Ruxe Ruxe 02:00 – 03:00 horas
DJ Tralla 03:00 – 04:30 horas

SÁBADO 25 DE JULIO

El sábado 25 arrancará a las 13 horas con una sesión vermú denominada Vendaval Na Rúa ecabezada por Lija y Terciopelo, banda tributo a los navarros Marea, y la Green River Band, grupo tributo a Creedence Clearwater Revival

Ochobre 19:00 – 19:45 horas
Hermana Furia 20:15 – 21:15 horas
El Drogas 21:45 – 23:15 horas
Benito Kamelas 23:45 – 01:15 horas
 The Lizzards 01:45 – 02:30 horas
 Las Moskas Retrompeteras 03:00 – 04:00
DJ Tralla 04:00 -04:30 horas

Entrada por días, abono y zona de acampada a través del siguiente enlace:
https://entradas.vendavalfest.com/

Vendaval Fest 2026: Reparto De Bandas

La cuarta edición del lucense Vendaval Fest que tendrá lugar en Ribadeo los días 24 y 25 de julio presenta su programación completa y el reparto de bandas por día.

El viernes 24 el punk y la fusión serán los grandes protagonistas representados por la formación canadiense The Real McKenzies, Dakidarría, Ruxe Ruxe, Demenzia Social, Hamlet y DJ Tralla.

El sábado 25 arrancará al medio día con una sesión vermú denominada Vendaval Na Rúa ecabezada por Lija y Terciopelo, banda tributo a los navarros Marea, y la Green River Band, grupo tributo a Creedence Clearwater Revival. Ya en la jornada de tarde los protagonistas en el aparcadoiro das palmeras serán El Drogas, Benito Kamelas, Hermana Furia, Ochobre, The Lizzards, Las Moskas Retrompeteras y DJ Tralla.

Entrada por días, abono y zona de acampada disponible a través del siguiente enlace:
https://entradas.vendavalfest.com/

Vendaval Fest 2025: Horarios Oficiales

La Asociación Catro Caños organizadora del festival lucense Vendaval Fest que tendrá lugar los días 25 y 26 de julio en Ribadeo nos presenta sus horarios oficiales.

Viernes 25 De Julio
Cuarta Xusta 19:15 – 20:00
Sandford Music Factory 20:30 – 21:30
Lendakaris Muertos 22:00 – 23:30
Rienda Suelta 00:00 – 01:00
Boikot 01:30 – 03:00

Sábado 26 De Julio
Secta 19:00 – 19:45
The Grassland Sinners 20:15 – 21:15
The Mothercrow 21:45 – 22:45
Aphonnic 23:15 – 00:30
Reincidentes 01:00 – 02:30
Skama La Rede 03:00 – 04:00

Además de la programación musical el festival ofrece talleres de manualidades para los más pequeños, actuaciones en diversos puntos de la localidad y una exhibición de skate. Entradas y abonos aún disponibles a través del siguiente enlace:
https://vendavalfest.com/entradas/

Crónica: Aneuma + S.O.C.S. (Ribadeo 15/2/2025)

En Heavy Metal Brigade abogamos siempre por poner tierra de por medio con la rutina. Echarnos a la carretera. Y atestiguar qué dan de sí las bandas que nos gustan. Juntaba la Asociación Catro Caños a State Of Crime & Science con  Aneuma y la del sábado, de pronto, se nos antojó una de esas citas de lo más apetecibles. Así las cosas, carretera y manta que diría un clásico, para ver qué se contaban ambas formaciones en tierras lucenses, dentro del ciclo musical del Vendaval Fest.

Y es que cine teatro, sí, pero la organización se pegó la paliza de remover parte de los asientos, por lo que aquello, por suerte piensa uno, no tuvo nada que ver con aquellos shows post confinamiento con las nalgas soldadas a la butaca. Un enorme telón de fondo dominaba el escenario. State of Crime & Science, o S.O.C.S., lo hacen suyo cuando son alrededor de las 22:38 de la noche. Y lo hacen mediante una de sus composiciones más postreras, aquella que viene a darles nombre, y en la que su elegante forma de entender el rock, en especial el rock alternativo, conjuga con el primer solo de un muy seguro Marc Segond.

Teníamos muy reciente al combo gijonés, si bien aquella noche servidor estaba a otros menesteres. Dichosos solapes. Pero “Lost”, con una línea de bajo por parte de José R. Ibáñez que es puro gancho, entregó esa cara algo más vivaracha del quinteto. Osana K., verdadero punto focal de la formación asturiana, mostró un óptimo estado de forma. Rara vez falla la vocalista y la cita ribadense vino a confirmar las habituales buenas sensaciones.

“Somos State of Crime & Science y venimos de Gijón” anuncia previa a dejarnos con “Last Days”, composición nacida al albur de la pandemia, “cuando creíamos que el mundo se iba a acabar”, y que destapa ahora a unos S.O.C.S. más cercanos si cabe al rock alternativo. Algún coro pregrabado acompaña a Osana K. durante estribillos y, en líneas generales, la banda arremete sólida y compacta. Al igual que sus compañeros de cartel la noche del sábado, esta es una de esas formaciones que prácticamente hemos visto nacer y muy pocas veces fallar. Y no lo hacen porque tienen cortes como “Cursed Gift”, capaces de alimentar la cara más melancólica, también más desgarrada, del combo gijonés. Y es que el tipo de rock que realizan podrá gustar más o menos, pero su versatilidad es indiscutible.

Agradecimientos mediante, “Through The Mirror” vuelve a dejar destellos de esos S.O.C.S. elegantes y terriblemente gancheros. Osana K. brillando al micro aquí e Iván Fernández dando una lección de cómo amoldar sus baterías a los distintos registros de la banda. A menudo en la sombra pero siempre fundamental a la hora de cargar con el peso del quinteto. “Release”, con esa construcción tan ambivalente, resulta idiosincrática de la banda. El quinteto sonando muy bien aquí, de hecho. Con Gus Bocanegra a los mandos desde luego no esperábamos menos. S.O.C.S. tuvieron tiempo de dejarnos una primicia, “Self-Delusion”, que abrazó un cierto groove algo desconocido para ellos al tiempo que Osana K. se mostraba más torrencial que nunca. “Under” dibuja uno de sus mejores estribillos, puro derroche de cadencia y elegancia, y un poco al alimón con la más rotunda “The Hole” pueden suponer sus temas con más gancho a día de hoy.

Vortex” vira ahora al idioma de Cervantes y “Losing My Religion” reinterpreta al modo S.O.C.S. el gran clásico de los próceres alternativos de Athens (Estados Unidos) R.E.M.. Versiones así, sí. La final “Should I” llega no sin que antes Osana K. mandase un pequeño recuerdo al “Venom” de Aneuma, del cual dijo la vocalista que era el “disco del año” del pasado 2024. Fue el primer tema que interpretaron en vivo, nos dijo, y el sábado fue también el último. Buenos solos de Víctor Torres primero y Marc Segond después para cerrar otra buena noche para ellos. Siguen a la suya, amalgamando un ramillete de canciones con un toque personal y distinguible. Muy atentos a sus próximos pasos. Huelga decirlo.

Tirando otro de mis habituales latiguillos, qué duda cabe que Aneuma son un animal muy diferente. Su metal extremo, o en cierto modo su metal clásico junto con la característica voz rota de Laura Alfonso, pronto pondría a prueba los firmes cimientos del cine teatro. Y es que “Your Doom”, con esos coros ineludibles de Abel, pone sobre alerta a cualquiera. Arranque descosido con Jorge Rodríguez comandando las operaciones tras baterías. Sonando muy bien ya desde el comienzo, sí es cierto que vimos a la propia Laura algo más justa que otras veces en este comienzo. Se llevaba constantemente la mano a la petaca y uno pronto intuye que sería algo pasajero.

O que de hecho la frontwoman iría entrando en calor conforme transcurría el set. En lo gestual no cambia, desde luego, mostrándose una noche más tan indómita e impetuosa como acostumbra. Lo mismo que un Borja, leyenda viva del metal astur, que volvió a dar una lección solista del más alto nivel en “Fall Apart”. Para “Castaway Of Chance” es el bajo de Pau el que aporta el debido gordor a este trazo ahora más intrincado. Su compañero en base rítmica, el imparable Jorge Rodríguez, se mostró muy firme con el doble bombo en “Never Again”. Y si bien el público recibió al quinteto con una mayor frialdad que en pasadas ocasiones, me viene a la cabeza aquella arrolladora presentación de “Venom” en la Gong Galaxy Club (crónica), lo cierto es que pocas dudas caben al respecto de la propia banda.

Creatures” siempre sorprende de tanto en cuanto ofrece la cara más elegante de estos Aneuma, que conjuga con la más briosa que ofrece en su segunda mitad, con la banda moviéndose más que hábil en ambos registros. Tablas y galones desde luego les sobran. Vimos algún tímido circle pit aquí, si bien poca cosa para cómo Abel se desgañitaba acompañando a Laura en voces. “Breakout From Hell” es puro groove entendido a la manera clásica, mientras que “Yell To The Sky” inunda de luces estroboscópicas el cine teatro ribadense. Brilló de nuevo Borja bajo el parpadeo cegador. Siempre da la sensación de disfrutar con lo que hace y se nota.

Otro que siempre parece pasárselo en grande es Javier de Coupaud, bajista de Mad Rovers, que tomaría el puesto de Pau para “Guide Them To The Light”, que deja quizá uno de los solos de guitarra con más gancho de todo el set. Un gancho del que no va precisamente falto “Chain Reaction”, uno de esos temas que, pienso, podría ser capaz de propulsar a esta formación al siguiente escalón. Volvió Pau al bajo y quien cedió su puesto esta vez fue Abel para lo que iba poco a poco confirmándose como un show especial para el quinteto. Desde luego no uno más de todos cuantos les hemos visto. De vueltas ya a la formación estándar, “Circles Of Fire” detona otro de los riffs con más gancho del set. Un corte sin el nervio de otros pero lo suficientemente hábil como para llevar en volandas a cualquiera con un mínimo de sangre en las venas.

Stand Tall”, me permiten otro tópico, exhibe ese tono tan habitual en las guitarras de Borja. Ya sea con Legacy Of Brutality o con estos Aneuma, sus riffs y solos siempre resultan reconocibles, verdadera seña de identidad del guitarra asturiano. La banda se tomaría un breve descanso aquí. El justo para que Laura cambiase de atuendo y emergiera, punta en blanco, hasta una pequeña plataforma situada en el epicentro mismo del cine teatro. Desde allí, y bañada en sangre, afrontó “Frozen” para aportar una nueva nota de distinción al set. Con Pau delegando de nuevo el bajo, en esta ocasión a Sandra (Rise Of Fury) la banda acertó a sorprender aquí. Benditos inalámbricos.

El cierre vino a ser el habitual, con sendas versiones de Carcass y Death, incluida colaboración, esta vez a la guitarra con otro gran amigo de la formación como es Carlos C. Gavilán (Exkalibur) así como la certeza absoluta de que están en un momento más que dulce. Si además se rodean de buenos amigos, arriba y abajo del escenario, qué mejor forma de pasar una noche de sábado. A nosotros nos quedaba un largo camino de vuelta, así como la certeza de que el esfuerzo mereció la pena.

Por nuestra parte nada más que mandar un saludo a los habituales de siempre, ni siquiera en Ribadeo nos libramos de vosotros, así como enviar un agradecimiento a la buena gente de la Asociación Catro Caños por todas las facilidades dispuestas de cara a la confección de esta crónica. Ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz