Reseña: Fyres «Like Waves» (LDP Records 2026)

Nuevo Ep para el proyecto madrileño de metal alternativo Fyres, que lidera el multi instrumentista, compositor y productor Bob G. Castro, y que vio la luz el pasado 23 de enero. Cinco temas que vienen a suceder a aquél “Like Horses» de 2020. Una reflexión acerca de “la aceptación personal, el equilibrio interno y la capacidad de fluir con los ciclos de la vida”, y que prosigue allí donde lo dejara el debut. Las baterías fueron interpretadas por Tweety Capmany (Hermana Furia, Avenues & Silhouettes) y registradas por Juan Blas (Nothink, Caboverde), mientras que de producción, mezcla y masterización se encargó Alex Tena (Bonecarver). Finalmente, el artwork fue obra de Paranoidme.

To Float, To Flow, To Brush Your Teeth” es una carta de presentación concisa y eficaz. Es un metal que bebe, cada vez más, de las fuentes de la electrónica, pero de un modo que no tiene nada que ver con, por poner un ejemplo, Electric Callboy. Hay buenas melodías de Castro en estrofas. Y buenos riffs en las transiciones hacia estribillos. Es esta una producción que otorga el debido protagonismo a cada una de las líneas. Y una composición apaciguada y sin prisas. Atmosférica a ratos, habrá quien quizá eche en falta algo más de nervio. De mordiente. Éste llega, en pequeñas dosis, durante el tramo final. Ahí me agrada lo natural y poco artificioso que resulta ese epílogo. Un corte con una manera de fluir muy personal, que me descolocó de primeras y que he sabido apreciar tras el correr de las escuchas.

Accepting The Limits” lleva ese vértigo electrónico un paso más allá. Hay matices curiosos en la voz de Castro. También unas estrofas que podrían pasar por las mejor construidas de este pequeño Ep. El estribillo aporta gancho, también algo más de mordiente, mientras la producción va ganando terreno conforme las guitarras ganan en gravedad. Es un corte directo, con Capmany llevando a cabo una buena labor tras los parches, rematada con un prólogo donde las voces ganan, quizá, demasiado protagonismo. Con eso y con todo un corte que funciona.

Dancing In The Rain”, que coloca su estribillo en el mismo prólogo, juega con un metal muy al uso alternativo, con Castro jugando en tonos altos durante estrofas, apoyándose en pasajes a un tempo atmosféricos, al otro más electrónicos y casi desnudos de guitarras. Estas, cuando llegan, agradan con ese deje tan melódico que dibujan. Un corte cuyo puente, lejos de derivar hacia la calma, adopta un nervio apenas desconocido a lo largo de este “Like Waves”, con un veloz Capmany en baterías. Al final, y pese a lo algo rácano de su duración, una canción hábil a la hora de fundir atmósfera y músculo.

Por contra, “Kings” puede ser el corte con el que menos conecto de todo el Ep. Y es una pena porque Castro dispone buenos riffs aquí. Capmany, de hecho, está trazando una más que interesante línea de batería. Pero hay algo en la ejecución de estas líneas de voz, o en el modo en que la producción las dispone a lo largo de la grabación, con lo que me cuesta empatizar. ¿Lo mejor? Sin duda ese epílogo por el mayor mordiente que ofrece y lo orgánico (dentro de lo que cabe) que resulta.

Así las cosas, la final “The Window” sí que ha logrado captar mi atención. El sonido vuelve un poco a aquél fluir tan particular del primer corte. Castro está muy fino construyendo las primeras estrofas. Tanto en composición como en voces. Siento que todo fluye, de nuevo, de un modo muy natural. Y aunque pueda echar en falta una dosis mayor de picante, de ninguna manera es un corte que me haga sentir aquella cierta lejanía de “Kings”. Del mismo modo, me agrada la construcción del puente central. No busquéis aquí un metal rabioso y desafiante. Todo fluye dentro de las lindes más atmosféricas del género, con Castro ofreciendo un más que digno trabajo en voces durante el epílogo. Es un buen final.

Casi seis años después de su anterior obra puede que cupiera esperar algo más de parte del proyecto madrileño. Sea como fuere, y siendo mi primer contacto con la banda (o la one man band), cierto es que encuentro bastantes asideros a los que agarrarme. Muchos de ellos están en el corte que abre el Ep. En el modo en que está construido e interpretado. En el fluir tan característico en que se apoya. Creo además que precisamente ahí residen las mejores voces de Bob G. Castro. Es el corte que más ha crecido tras las distintas vueltas (aunque a día de hoy, ya no sé si esa sigue siendo la expresión correcta) a este “Like Waves”. En cualquier caso, un trabajo de metal alternativo paciente y bien estructurado. Más apoyado en una personal búsqueda de lo emocional a través de lo atmosférico y no tanto en el nervio o la rabia, aunque de todo hay. Un trabajo un poco a la contra de los álbumes de metal alternativo que nos suelen llegar y, por ahí, cinco temas que bien merecen una oportunidad.

Texto: David Naves