Crónica: The Electric Buffalo (Avilés 23/3/2024)

Nuevo llenazo en la Factoría Cultural, diría que constante habitual en todos los conciertos programados por Factoría Sound a los que hemos asistido en el recinto avilesino, y que tuvo esta vez a los asturianos The Electric Buffalo como únicos protagonistas de otra gran velada de rock and roll. Los más habituales a Heavy Metal Brigade conoceréis de sobra a la banda que forman Álvaro Bárcena en guitarra y voces, Sergio Tutu al bajo, Sam “Stone” Rodríguez en teclas y Wilón DeCalle en baterías.

Sobresalía la preciosa Slingerland blanca en la básica puesta en escena del cuarteto. Pasan unos quince de las nueve cuando los flamantes ganadores del premio Amas al mejor disco de rock (reseña) hacen suyo el escenario avilesino, que lo hacen atacando con la instrumental “Don’t Want You No More” a través de un sonido cristalino y limpio pero a la vez profundo y potente. Un buen ejercicio de equilibrio técnico, si bien la voz de Bárcena apenas era audible durante las primeras estrofas de “Wait For Us”.

Momentáneo, porque toda vez la banda enfrenta “The Raven”, perteneciente a su último álbum de estudio “Patrolman”, el derroche de clase y feeling es innegable. Bárcena domó con pericia su roja Gibson SG y todo fraguó para poner los cimientos de una noche que se presumía para el recuerdo. Sería el propio frontman quien agradecería al público su presencia. “No es fácil para una banda local llenar” y tenía razón. No hay más que remitirse a casi cualquier crónica precedente. Hubo tiempo para rememorar un anterior disco “que no se encuentra en ninguna parte”, con un Sam Rodríguez agigantado tras el piano y el Hammond XK-3, entrando en terrenos más calmos y casi diría terrenales.

Y es que la banda derrocha clase y saber hacer. Más aún cuando ves a a Álvaro Bárcena echar mano del slide y eres consciente de que la aquello sólo puede ir a mejor. Gran solo el que nos deja en “Walking On Thin Ice” para un set que, en este paso por su tronco central se apoyó en un gran DeCalle para derivar hacia un nervio más rockero. Primero con un potente recuerdo al primer álbum, luego con la más reciente “New Rules” y volviendo finalmente a su “Keepin’ It Warm” de 2016 con “Road To The Cliff”. Vimos bien de voz al que fuera integrante de una de nuestras bandas de culto favoritas como fueron (¿son?) Amon Ra, dibujando un registro que se amolda como un guante a la clásica y elemental propuesta del cuarteto.

The Outsider” nos retrotraería de nuevo al “Hidin’ From The Butcher” de 2009, inundando de humo la Factoría y derivando a término hacia una extensa y muy gozosa jam, digna de otros tiempos, y en la que el cuarteto se desenvolvió como pez en el agua que diría un clásico. Uno de los puntos álgidos de la noche. Por lo inusual que resulta en los tiempos que corren pero muy especialmente por la forma en que dejó entrever la mejor cara de The Electric Buffalo en lo que a interpretación se refiere. Muchos quilates sobre el escenario y un público que se lo estaba pasando en grande. “Era un poco larga” exclamó Bárcena a término de la misma. Sinceramente, si hubiera durado otros diez minutos, servidor tampoco habría puesto mayores pegas.

Bárcena coloca una cejilla en el mástil de su SG y de pronto el show vira hacia terrenos mucho más racionales, empezando por la más terrenal “You Know How” y siguiendo con una “Old Love”, de su último álbum, ante la que emerge un mar de teléfonos móviles que no quisieron perder ripio de todo cuanto acontecía sobre las tablas. Ciertamente su estribillo engancha, también la elegancia con que la banda dispone y aborda esos contornos más melancólicos. Otro punto álgido del show.

Por cosas como el prólogo de “Souls With No Name”, y su tan marcado deje más árido y desértico, es por las que merece la pena seguir adelante con el rock and roll. La banda alcanzaría aquí nuevas cotas, ampliando el rango que abraza su setlist y dibujando la que puede que fuera mi interpretación favorita de toda la noche. Bárcena de nuevo con el slide, “Stone” Rodríguez y Tutu apoyando en coros y la sensación de estar ante una banda enorme.

Una banda que se iría para retornar al rato con la igualmente tranquila “Hotel Bar”, puro sentimiento, toneladas de clase y demás tópicos habituales. “Habrá que hacer una de esas largas”, anuncia Bárcena, preguntando a Tutu “¿recuerdas esta?”, que resultó ser nada menos que “Blindman In The Dark” de los gigantes estadounidenses Gov’t Mule, que vino a albergar el solo más grueso y rotundo de la velada. Tras las obligadas presentaciones por parte de Bárcena, “aunque ya les conocéis”, le llegó el turno a una “The Hardest Man” que demostró que esta es una banda de pleno derecho para un medio como este. Y quien piense lo contrario desde luego no vio lo que vimos nosotros la noche del pasado sábado. Sus razones tendrán. Bien es verdad que echamos en falta “Patrolman”, el tema en que honran la figura del tristemente fallecido Alejandro Espina, pero por lo demás un bolazo de los buenos.

Y es que vivimos tiempos felices en lo que a la música en directo se refiere. Encadenando buenos shows uno detrás de otro y no podemos más que dar una vez las gracias a quienes lo hacen posible. Tanto arriba como abajo del escenario. Qué os vamos a contar. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz