
Dentro de la programación de la Semana Grande de Santander, teníamos una cita con el rock en la Plaza Porticada. A las 23:30 horas, aproximadamente, salió a escena la cantante estadounidense Robin Beck, acompañada por el talentoso cantante y guitarrista Jorge Salán (siendo esta la tercera vez que actuaba en Santander este año – en febrero en solitario, en junio en Castro Urdiales con Avalanch, y en esta ocasión – y que regresará en agosto con Avalanch nuevamente), Jimi Bell a la guitarra, James Christian al bajo (marido de Robin Beck) y BJ Zampa a la batería (estos tres últimos, miembros de House of Lords). Ha pasado mucho tiempo desde que Beck saltase a la fama gracias a una campaña publicitaria de Coca Cola a finales de los años ochenta, que utilizaba su tema «First Time».
Comenzaron su setlist con «If you were a woman (and if was a men)», versión de la canción de Bonnie Tyler, que Beck grabó para su disco de 1989, «Trouble or nothin’ «, tema que fue bastante coreado por el público. Continuaron con temas de dicho álbum, como «Don’t Lose any Sleep», la balada «Hold back the night» y «Sleeping with the enemy». Seguidamente dieron paso a último álbum, «Love is coming», publicado el año pasado. La primera descarga de dicho LP fue «Island», pasando por «Love is coming», el single del disco, y finalizando el bloque con «Me Just Bezing me».

Regresaron a su gran éxito «Trouble of Nothin’ » con otros dos cortes del disco, el clásico «Save Up All Your Tears» y la balada «Tears in the rain». Llegó el turno del álbum «The great escape» de 2011, con el tema «That all depends (on what you do tonight)», cantada a dúo por Robin Beck y James Christian. Originariamente el dueto con Robin en la grabación del disco fue Joe Lynn Turner.
Hicieron un alto en el camino con el solo de batería de BJ Zampa para regresar a escena con su canción más famosa y esperada por el público, «First Time» de 1988, banda sonora del anuncio de Coca Cola y de la que hablamos anteriormente. Sin pausa, continuaron con «The one», otro corte del álbum «The Great Escape», y para cerrar el concierto y poner el broche final, le tocó el turno a «Hide your heart», una de las favoritas del público y de las más coreadas. Esta canción tiene una grabación original y cuatro versiones, la más conocida es la versión de KISS. La grabación original pertenece a Bonnie Tyler para su disco de 1988 «Hide your heart». Escrita por Paul Stanley y Desmond Child y descartada por Kiss de su álbum «Crazy Nights», fue nuevamente rescatada en el álbum «Hot in the shade».

Sobre la 01:00 de la madrugada, la banda dio por finalizado el concierto. A pesar del requerimiento del público para que siguiesen con los bises, Robin Beck se excusó comentando que estará encantada en continuar pero que existía un horario estipulado. Una vez que se despidieron del público, accedieron a una zona anexa al escenario donde quien quisiera podía hacerse fotos con ellos o pedir una firma en pequeños grupos.
Este bolo en Santander, gratuito, era la primera fecha de tres en nuestro país. La siguiente fecha fue Madrid y la tercera iba a ser en Barcelona, pero la venta de entradas no fue como se esperaba y se canceló el mismo día del evento, el miércoles 25, con el comprensible enfado de los que ya había adquirido sus entradas.

Respecto a este concierto que nos ocupa, hubo menos público del que se podría prever, quizás por una razón muy simple, y es que al celebrarse en lunes probablemente echó para atrás a muchas personas que les hubiese gustado asistir. También se creó algo de confusión con dos carteles distintos que emplazaban este concierto, uno en el Escenario Santander y otro en la Plaza Porticada. La información fue bastante confusa hasta unos pocos días antes que pareció aclararse, aunque los informativos cántabros no ayudasen a salir del entuerto.
Fue un concierto fantástico. Las voces de Robin y James son asombrosas, Jorge Salan es un músico muy profesional, y tanto Jimi como BJ son grandes instrumentistas. esta es la primera vez que he podido disfrutar de un concierto de Robin Beck y espero que no sea la última.
Crónica y fotos por Sheila Ortiz.