Reseña Reveal – «Overlord» (2019)

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Reveal es un combo más de la inagotable cantera asturiana conformado por ex miembros de bandas como Nörthwind, Teksuo o Darksun y un hecho diferencial, en este caso, el de contar con un vocalista de origen nórdico, el sueco Rob Lundgren. Tras debutar en dos mil diecisiete con el largo “Timeline”, vuelven al candelero con su segundo esfuerzo de nombre “Overlord”.

Heavy/power metal de entrada en el que cuesta poco reconocer la mano de los ex-Darksun Tino Hevia y David Figueiras. Metal preciosista y lleno de matices con las guitarras jugando continuamente a dibujar pasajes marca de la casa. El segundo corte del disco “I’m Elric”, single adelanto del álbum, sigue esa senda dejando ciertos detalles más duros, especialmente en lo que a base rítmica se refiere. “Master of Present and Past” en cambio va en una onda más a medio tiempo y podría pasar fácilmente por un tema de los “nuevos” Avalanch. La voz de Lundgren, ni demasiado aguda ni en exceso bronca, se adapta aquí como un guante.

El riff principal en “The Crussaders” tiene algo de King Diamond combinado con esos estribillos donde el doble bombo de otro ex-Darksun, Dani Cabal, se hace bien patente. El inicio de “My Pain” tiene cuerpo de balada con una línea vocal de Lundgren más arrastrada y menos chillona. Acaba transformada en un buen medio con bonitas teclas de la ex-Nörthwind Elena Pinto. “Metal Skin” es power metal de toda la vida. Mucho doble bombo, buenas melodías, y multitud de cambios de ritmo bajo una letra que destila reafirmación por los cuatro costados. “Path of Sorrow” recupera un poco los aires de principio del disco. Mucho detalle, cambios de tempo aquí y allá, cierto regustillo a Helloween y uno de los mejores solos de todo el álbum.

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“It’s Only a Show” es un bonito viaje. Un medio tiempo de aires Dio que acaba desembocando en los momentos más hímnicos de todo el trabajo. Notable y agradecido solo de teclado en la parte final. “Remember my Words” me trae nuevamente Avalanch a la memoria. Medio tiempo con predominancia de los teclados alternando con pasajes donde las guitarras desaparecen por completo.”Road of Never Ending” insiste en introducir pasajes libres de guitarras, sólo con voz, teclado y base rítmica al comando, para luego alternar con pasajes de metal clásico, de heavy de toda la vida. No es mal cierre.

En definitiva me parece que es un disco bastante agradable de escuchar. Quizá no tenga la producción tan potente de otras obras del género que he oído últimamente. Tampoco se puede decir que sea el más original o variado. Se ciñe a unos patrones consolidados, que sus miembros conocen al dedillo, y los explotan a conciencia. Un trabajo que los fans del género a buen seguro degustarán encantados.

Redacción: David Pérez Naves

 

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