Reseña: Carcariass «Planet Chaos» (Great Dane Records 2019)

a0040219157_10.jpg

Planet Chaos” es ya el quinto álbum de los franceses Carcariass (nombre griego del gran tiburón blanco) desde su fundación a principios de la década de los noventa. Trece cortes, cinco de ellos instrumentales, para una duración que supera los sesenta minutos. Ellos son Jérôme Thomas (voz), Pascal Lanquetin (guitarra y teclas), Raphaël Couturier (bajo) y Bertrand Simonin (batería). El disco vio la luz el pasado seis de diciembre vía Great Dane Records. Fue grabado y mezclado en el Downtone Studio de Suiza por Thomas Betrisey “Drop” (bajista de Samael) y masterizado en los Fascination Street Studios suecos por el omnipresente Jens Bogren. Finalmente la portada corrió a cargo de Remy Cuveillier (Bleak Flesh, Whitechapel, Obscure, Cryptopsy…).

Una vez hechas las presentaciones, entremos poco a poco en materia. “Solar Invasion” pone en marcha la quinta obra de los bisontinos sobre un breve colchón instrumental que desaparece en pos de un ‘melodeath’ a medio gas pero directo y juguetón. El sonido es diáfano, quizá con demasiada preponderancia de la caja (de sonido un tanto plastiquero) en los cambios de ritmo y un bajo demasiado perdido en la mezcla, pero agradecido a la hora de degustar las guitarras. “Ultimate Escape” posee un tenue inicio de cuerdas acústicas que abrirán paso a sus hermanas electrificadas en otro repetitivo medio tiempo sobre una marcial línea de batería en que los solos de guitarra son constantes y el doble bombo solo cesa en el tramo final donde el tema acelera y Pascal Lanquetin acomoda un decente solo de guitarra. “Apophis Impact” es la primera de las ni más ni menos que seis instrumentales del disco. Más veloz que cortes precedentes, incorpora blast beats aquí y allá, duelos teclado – guitarra, diversos cambios de ritmo y creo que es una pena que apenas dure tres minutos.

Vuelve a haber voces en “Star Implosion”. Limpias primero y rasgadas después en un corte de nuevo con ese aire tristón y alicaído pero rezumante de buenas melodías a guitarra. La segunda instrumental del track-list es esta “High Speed Fury” en la que resuenan ecos de heavy clásico primero y del death melódico de toda la vida después. El final pone en liza las capacidades técnicas de Lanquetin ofreciendo bonitos duelos de guitarra y teclado hasta culminar en el fade out final que habrá de dar paso a “Genetic Conformity”. El sexto tema de este “Planet Chaos” arranca de nuevo con aroma a heavy de toda la vida. Tiene otro riff machacón sobre el que Jérôme Thomas asienta su registro más bronco pero por lo demás no desentonaría en algún viejo disco de heavy metal noventero. Vuelta a las instrumentales (una constante en sus últimos trabajos) con “Saturn Vision”, la cual bordea los seis minutos de duración repleta de solos de guitarra, cambios de ritmo y una línea de batería que transita un buen número de tempos distintos que lo convierten en uno de los cortes sin voz más entretenidos de todo el disco.  Alternancia de registros por parte de Jérôme Thomas en “Battleground” sobre un riff no demasiado complicado en un corte nuevamente marcial pero algo redundante, salvado cerca del culmen por la maestría de Lanquetin.

La cuarta instrumental del álbum es “Dark Empire”. Baterías rápidas y mucha diversidad tanto rítmica como ambiental para uno de los temas más ricos de todo el disco, que va de blast beats enfurecidos a paisajes calmados y de ahí a ampulosas ambientaciones con total naturalidad. La emotiva letra de “Letter from the Trenches” ofrece de nuevo el registro limpio de Thomas en un corte de aires góticos que bien podrían haber firmado Crematory en un día tonto. Lo mejor, de todos modos, es el final, donde el tema gana enteros gracias a un bonito solo de guitarra. “Dawn of the Dead”, penúltima instrumental de “Planet Chaos” vuelve a ser otro corte de aire clásico y heavy, con mucho solo de guitarra, tempos no demasiado veloces y un tanto anodino en comparación con otros cortes del álbum. El último tema cantado es “Psychotic Starship”. Jérôme Thomas juega entre registros en un corte que lo mismo recuerda a Depeche Mode que a Type o Negative, sin llegar a ser tan pop como los primeros ni tan oscuro como los segundos. El solo “malmsteeniano” de la parte central termina por descolocarme del todo pero de alguna forma es capaz de terminar siendo uno de mis temas favoritos del disco.

La final que da nombre al disco “Planet Chaos” es a su vez también la más larga del mismo. Ocho minutos y medio de inicio calmado que irá ganando en prestancia hasta alzarse victoriosa en un final medido para dejarte con buen sabor de boca. Si es que has sobrevivido a la avalancha de cortes instrumentales y al conglomerado de ideas que proponen Carcariass en esta su quinta obra. A mí me resulta un disco con más altos (que los tiene) que bajos (que los tiene también) y que, como la cabra tira al monte, disfruto más cuanto más enérgicas son las canciones. Aún con eso aprecio también sus recovecos más pausados y la tremenda variedad de ideas que ofrece este “Planet Chaos”, si bien pienso que alguna instrumental podría haberse quedado en el tintero sin problema.

Texto: David Pérez Naves

Deja un comentario