Reseña: Sophist «Dissolution» (Nifhel Records 2020)

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Primer largo para estos grind-black-nihilistas canadienses de Sophist, la más reciente adquisición del joven sello Niflhel Records. El trío lo conforman Mike Sparks (bajo y guitarras), Davis Hay (voz y programación de baterías) y Helge Lipphardt (guitarra). La portada del álbum ha corrido a cargo del propio Hay y la banda misma ha sido la encargada de todo el proceso de grabación, producción y masterización de las diez canciones que ofrece este “Dissolution”, dos de las cuales ya pueden oírse en el bandcamp de la banda. Se espera se edite el próximo siete de febrero.

El disco arranca con “Solve Et Coagula”. Black acelerado,y caótico, donde las voces destacan de forma prominente en la mezcla final por encima del resto de instrumentos, moviéndose estas en un registro cercano al Attila Csihar de Mayhem. Si bien la propuesta de los canadienses dista en fondo y forma de la de los noruegos y tiene más apego a otras bandas del país norteamericano como Revenge o los tristemente desaparecidos Axis of Advance. El tema coge algo de resuello en el puente central pero por lo demás es un incansable ataque frontal de casi cinco minutos. “It Will All Vanish in an Instant” baja levemente el tempo pero sigue resultando abrupta, violenta y ceñuda, siempre con las voces muy arriba y unas guitarras rayanas en la más pura ininteligibilidad.

El tercer corte “Tearing Doves in Two” es algo más lento y tiene la curiosa facultad de acabar siendo repetitiva hasta la nausea. Después de esa anécdota de apenas ocho segundos que es “We Are Each Our Own Devil” aparece “Unholy Dissolver” en una onda más black-thrash que parece invocar a otros compatriotas suyos como son Blasphemy. Tres minutos largos con una buena ración de gritos inhumanos y mucho “tupa tupa”. Más machacona aún es “In Nihilum Redactus”, que pasa por ser el tema más arrastrado y ochentero del disco, también el que incorpora los riffs más cercanos al death de todo el álbum. En respuesta, “Prima Clavis” trae de vuelta la velocidad ancestral de las primera hornada de black metal noruego. El puente central casi parece un homenaje más bien poco disimulado a “Under a Funeral Moon” de los seminales Darkthrone.

En esa misma onda noruega va la muy escueta “Watching from Below”, predecesora del tema más largo del disco, los seis minutos de “When Hyperventilation Turns to Aspiration” donde colisionan los Celtic Frost más thrash con black metal a la Bathory y los Napalm Death más cerriles. Todo muy a favor de obra. El cierre es para la black rockera “Crowning Achievement”, que lo mismo suena a Motörhead que a Nifelheim, que logra culminar el disco con una pequeña migaja de originalidad.

Dissolution” es media hora de ruido. Bajo él uno distingue sus múltiples influencias y pese a lo que pueda parecer no resulta un disco repetitivo o cansino, pero es verdad una vez escuchado varias veces son pocas las ideas que se te quedan en la cabeza. Y las que lo hacen, es muy probable que ya las hubieras escuchado antes. No obstante, si andas buscando algún nuevo disco con el que soltar adrenalina yo de ti no les perdería la pista.

Texto: David Pérez Naves

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