
Puntual, a las 10 de la noche, apareció en escena el Drogas, directo al piano, para tocar «Tienes dos manos», donde poco después le acompañarían Flako al contrabajo, Txus Maraví a las guitarras y Brigi Duke a la batería. Continuaron con «Al salir la luz» y «Sin lámpara», donde el Drogas abandonó el piano para tocar la guitarra acústica, empezando el concierto con baladas de su último trabajo. Cambiando de ritmo, pasaron a «La mala suerte», donde Flako cambió el contrabajo por el bajo, tocando a buen ritmo «Con ridículo sombrero». El siguiente tema en caer fue «Nácar blanco y granate» con tintes de blues.

El Drogas apartó la guitarra para enfocarse solo en la voz y empezar un tramo del concierto más cañero, con «Mientras arde tu país (Europa callada)», siguiendo con «Pena de muerte» y «Aquí no tienen nombre», canción homenaje a la matanza de El Tarajal, acontecida hace seis años. Canciones rápidas con letras duras.
Brigi fue el que arrancó con el siguiente tema, el ritmo potente de «Besos de asco», siendo después Txus el que inició con su guitarra el medio tiempo «Se termina ya».

Dejando a un lado su último trabajo continuaron con «Peineta y mantillo» y «Come elefantes», de su triple álbum «Demasiado tonto en la corteza», el primero con El Drogas en solitario, un álbum muy crítico con la política y la monarquía.
Continuaron con «No hay tregua», haciendo por primera vez un guiño a Barricada, algo que por supuesto hizo que el público estallara, acompañando al Drogas y su banda con la letra a viva voz. Sin duda el público estaba ansioso por escuchar los clásicos de Barricada, así que prosiguieron con otro tema legendario como es «La silla eléctrica».

Regresando también a otro pasaje de su pasado artístico, le tocó el turno a «Algunas cosas por terminar» y «Así», ambos temas del conocido bestiario de Txarrena, así como con «Frío», otro archiconocido que hizo poner en pie a la sala. Pasaron a «Cordones de mimbre», «Solo es febrero» y «La mujer del agujero», momento en el que el Drogas regresó a su guitarra y Flako al contrabajo, para interpretar «Por caminos imposibles», acompañado por la voz de Brigi a los coros y «¿Por qué?» en el que el Drogas tocó su armónica para volver al piano momentos después.

Los siguientes temas en caer, uno tras otro, fueron «Reír tu boca», «Gota a gota» donde Brigi se levantó de la batería haciendo los coros y tocando un silbato de chirigotas, «Pinturas de guerra», «A cara o cruz» y «Cinco cuchillos». Volvieron otra vez a otro momento álgido con otro tema de Barricada como «Balas blancas» para enfrentarse a la recta final de la noche con «En punto muerto», «Ya podemos volver», «La hora del carnaval» y el legendario «Todos mirando», con todo el público tirando la sala abajo.
Siguieron con «Hacha y tiza», momento el que, uno a uno, fueron abandonando el escenario para el tiempo de bises. Regresaron a escena con otra tanda de canciones como «Animal caliente», donde el Drogas bajaba al foso para cantar con el público, un cover de «Enemigo público número 1» de Cicatriz , «Barrio conflictivo», «Bahía de Pasaia», donde el Drogas volvió a bajar a cantar con sus fans, «Empujo pa´kí», «Víctima» y «Acción directa» , para cerrar con «Azulejo frío».
Un gran concierto de unas tres horas de duración donde tuvieron cabida tanto sus temas en solitario como los clásicos de toda su carrera musical. Cuatro grandes músicos echando toda la carne en el asador y con un público disfrutando al máximo de la banda, en un concierto que se hizo bastante corto a pesar de su extensión.
Texto y fotos: Sheila Ortiz