Reseña: Daeria «Alter» (On Fire 2020)

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De las cenizas de los melódicos barceloneses Döria surgen allá por 2018 estos Daeria, quienes ya con un disco en su haber, llamado cómo no, “Fénix” (On Fire Records) editan su segundo largo “Alter” el pasado 14 de febrero. Ellos son Ángel Ortiz a la voz, Víctor Vázquez y Eimel Trejo a las guitarras, Laura Moral al bajo y Joel Marco tras la batería.

Enraizados dentro del power metal se nos presentan en el tema inicial “Miedo”, adelanto del disco, y que avanza repleto de dobles bombos y orquestaciones resaltando influencias muy noreuropeas, beneficiándose de un buen estribillo primero y de un largo solo de guitarra después. El sonido es correcto, con una afinación de guitarras algo chillona, pero sin llegar a deslucir el resultado final. La línea vocal de “El ojo de Aughra” posee un aire a los Saratoga de Leo Jiménez en estrofas, resultando más oscura en estribillos. Otro largo solo corona su parte central. El inicio de “Bailarina” viene marcado a fuego por teclas primero y un riff repetitivo y machacón después. Se revela como un medio tiempo que va del metal gótico al melódico del estribillo. Rompe la tónica general del disco y lo hace para bien.

Parte de ti” es una balada apoyada en bonitas guitarras acústicas y una tranquila base rítmica que avanza a tientas a poco que gana en intensidad. Es atractiva sin resultar ñoña. Cuando irrumpe el solo de guitarra casi te lo sabes antes de que termine. Honesta, de manual. Con “Horus” nos encontramos ante un medio tiempo con cierto aire a Stravaganzza. Idea esta que se ve reforzada, tal vez, por el timbre desarrollado por Ángel aquí. Guitarras dobladas para el solo en el puente y el cierre más oscuro de todo el disco. Más animosa resulta “Siete Mares”, que me recuerda a los pujantes asturianos de Arenia. Power facilón, de buen estribillo y mejores guitarras.

Instinto” resulta machacona por momentos. Casi marcial. Luego irrumpe el estribillo y se eleva con efluvios de power nórdico muy al uso. Culmina, claro, con otro buen solo de guitarra y da paso a la final “Hielo”, que exhibe un riff deudor del thrash de los noventa primero y circula hacia terrenos más clásicos después. Nada mejor que un buen estribillo para cerrar el disco y este lo tiene.

Discos cortos, reseñas cortas. Un pasito más para Daeria, una muesca más para el heavy / power melódico nacional de parte de una banda que sigue buscando su hueco dentro de una escena cada vez más poblada.

Texto: David Pérez Naves

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