Reseña: Insidious War «Dawn of the Fallen» (Ruido Noise Records / Semen de Orco Muerto Producciones 2020)

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Banda joven aunque de miembros curtidos en mil batallas, Insidious War es un quinteto de metal extremo y sinfónico a caballo entre Madrid y Bilbao. El quinteto está formado por el bajista de Adamantia, Jose M. Pérez (ex Muro, ex Silver Fist, ex Crienium), Daviti a la batería, miembro de Moñigo (ex Omission, ex Sepulcration, ex Dismorph), Evilead con la guitarra, (Bizarre, Elderdawn, Moribundo, ex Nangilima), Manuel Ávila a las teclas (Elderdawn, Morior Ergo Sum) y Rapha Decline a la voz (Bicephalous, Decline, Sönambula). Los cuatro temas que conforman este EP debut fueron grabados y mezclados por la propia banda y masterizados por Javi Félez en los Moontower Studios (Avulsed, Graveyard, Balmog, Nominon). Finalmente añadir que el arte del EP corrió a cargo de Abigor Mugerza (Gravespawn, Aposento, Sönambula entre muchos otros). Ha sido editado por Ruido Noise Records en colaboración con Semen de Orco Muerto Producciones.

El tímido arranque de “Canto I – Breathless Horror (An Ode to Agoraphobia)” nos conduce a su término a una suerte de metal extremo con amplitud de arreglos sinfónicos y una voz muy arriba en la mezcla, que engulle en ocasiones al resto de elementos presentes. Se conduce bien, abunda en cambios de ritmo y en general cumple como tema apertura. Los arreglos orquestales de “Canto II – Offering to the Gods” derivan hacia sonoridades más épicas que bien pueden recordar a los griegos Septicflesh. Todo el tema es un build-up que va creciendo paso a paso hacia un final acelerado y catártico. Por el camino quedan breves interludios a piano que contrastan con algún blast beat que otro. Un tema cuyo constante ascenso hacia la eclosión final se beneficia de una estructura nada lineal.

Canto III – Servants of Darkness” coge esa rabia final del corte anterior y la mantiene a flote durante buena parte de su desarrollo. Sin descuidar el obligado colchón sinfónico, recuerda en gran medida a los Fleshgod Apocalypse más iracundos para conducirse, nuevamente, hacia un final veloz y desatado. “Canto IV – The Call of Shadows” arranca entre la bruma para ascender hacia una suerte de ritmos marciales rotos de tanto en cuanto por breves pero furiosas andanadas donde vuela la batería de Daviti. No literalmente, claro. En general es un buen final.

Hay cosas por pulir en cuanto a composición en “Dawn of the Fallen” y es normal. También en cuanto a sonido y producción. Por mucho que detrás de Insidious War haya gente con sobrada experiencia en el mundillo, que la hay, al final no deja de ser una banda que apenas llevan juntos desde 2017. Dos años se me antojan escasos en cuanto a adquirir los debidos automatismos y la necesaria química. Es un proceso complicado que en ocasiones lleva su tiempo. Ellos de momento han dado un primer paso y está por ver cómo serán los siguientes si es que llegan. Esperemos que sí.

Texto: David Pérez Naves

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