
Alumbrados en 2004 y cogiendo el nombre de una canción de Voivod del disco “Rrröööaaarrr” de 1986 (Combat Records), los black thrashers catalanes de Körgull The Exterminator debutarían con un split junto a Morbid Yell en 2008 para más tarde fichar por Xtreem Music y editar al año siguiente su primer largo “Dogs Of War”. La banda, a día de hoy formada por Lilith (voz), Ghorth y Mark Wild (guitarras y coros), Javi Bastard (bajo y coros) y Joe Bastard (batería y coros), ha visto editados desde entonces los full-length “War Of The Voivodes” (2010), “Metal Fist Destroyer” (Demonhood Productions, 2013), “Reborn From The Ashes” (Ván Records, 2015), así como diversos splits, Ep’s y hasta un directo (“War Over Genova!!!” con DiscosMeCagoEnDios en 2012) hasta llegar a este “Sharpen Your Spikes”, de nuevo con el sello propiedad de Dave Rotten, grabado a caballo entre el local de ensayo del grupo y los Moontower Studios y más tarde mezclado y masterizado por el propio Javi Bastard. Tiene prevista su salida para el 9 de septiembre en cd, vinilo de 12″ y digital.
“Campanades A Morts” es la intro encargada de romper el hielo entre relinchos equinos, repicar de campanas y guitarras acústicas que no harán sino conducirnos hasta “Prophecy Of Black Blood” y el acostumbrado black thrash abrupto y ruidoso de la banda catalana. El sonido no es el mejor, pero casa con el espíritu de la banda, así como esa estructura simple sobre la que Lilith se desgañita a placer e introduce un disco tan poco sutil como entretenido. Pero no adelantemos acontecimientos y vayamos paso a paso.
“Inquisitor Generalis” se rodea de un aire más punk recordando a unos Motörhead hipervitaminados en ciertas fases. También a Venom, valga la redundancia. Es un corte más diverso de lo que parece, bien construido pero en el que echo en falta una base rítmica con mayor presencia en la mezcla final. El tema título “Sharpen Your Spikes” deriva hacia el thrash más iracundo mientras trae al frente uno de mis estribillos favoritos de todo el disco. Se hace un poco corta con esos escasos 3:47 que marca en el reloj, pero me cuesta poco identificar las razones por las cuales ha terminado dando nombre al quinto de los catalanes.
Claro que si corto es el tema título, más lo es “Battle Ram”, que huye de los temas monolíticos del álbum para introducirse en un baile tonal de lo más entretenido. Un corte que despliega riffs que lo mismo suenan a Iron Maiden que a Darkthrone y que constituye una de las mayores sorpresas del disco. Lástima esa corta duración. “The Black Goat Of The Woods” vira el álbum hacia la faceta más black del combo catalán. Se apoya en primer término sobre un riff estupendo, fácilmente mi favorito de todo el disco, para luego virar hacia terrenos más pesados en su puente central. Vuelve a ritmos veloces en su epílogo evidenciando una estructura muy clásica. Tan predecible como disfrutable.
“Dawn Of The Extermination” arranca lenta, casi guiñando el ojo al doom, para introducirse después en una algarabía punk de riffs juguetones que desembocará en uno de los finales más agresivos de todo el disco. Otra de mis favoritas de “Sharpen Your Spikes”. “Firing Squad” posee el arranque más melódico de todo el álbum, con el doble bombo, ahora sí, mandando, y buenas líneas de guitarra. Superado el impás inicial se desboca sin miramientos hacia el black metal más rabioso y feroz, con Joe Bastard dejando algunas de las mejores baterías de todo el disco. Más atemperada en su puente central, donde se acomodan un par de solos de guitarra y, por lo general, otro tema bien armado. El riff que abre “Follow The Flame” cabalga a lomos del legado de Tony Iommi para luego virar hacia el thrash más cerril que bien podría recordar a otras bandas que han pasado por estas líneas como Possessed o en especial Witches, por aquello de la voz femenina. El tercio final, más apegado al black metal, no me engancha igual que otros del disco.
“Sword And Sorcery”, que no sorprende por originalidad ni estructura pero trae aparejado uno de mis riffs favoritos de todo el track-list. Tres minutos y medio en el reloj, para mi desgracia. La final “A Black Bird Is Always A Warning” pasa también por ser la más extensa de todo el álbum. Sorprende no ya con ese aire guerrero a la Bathory del inicio, sino con la épica que viene a continuación. Un cierre que le pone la guinda al disco transitando en un tono muy distinto al resto.
Körgull The Exterminator no están para experimentos. “Sharpen Your Spikes” apenas alberga sorpresas pero deja buenas canciones por el camino. La banda huye de perspectivas poco halagüeñas y se entrega orgullosa a lo que mejor sabe hacer facturando un disco que colmará de gozo a sus acólitos, aburrirá a quienes busquen sonoridades más distinguidas y asustará a algún que otro vecino despistado.
Texto: David Pérez Naves
Evidentemente, donde puse Mercyless en realidad me estaba refiriendo a los también franceses Witches. #FeDeErratas
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Editado y solucionado.
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