
Nuevo trabajo en la extensa trayectoria del infatigable y prolífico mastermind del death sueco Rogga Johansson, que nos trae, esta vez con Megascavenger, el enésimo trabajo de una carrera prácticamente inabordable. Grisly, Humanity Delete, Johansson & Speckmann, Lobotomy Dept, Monstrous, Necrogod y muchas otras, pero sobre todo Paganizer y Putrevore con Dave Rotten a las voces, quien edita vía Xtreem Music este “Songs In the Key Of Madness” de la vertiente Lovecraftiana del cantante y guitarrista radicado en Gamleby. El disco cuenta con las colaboraciones de Aaron Whitsell (Cropsy Maniac, Akatharta, Kam Lee), Silvester Koorevaar (Fondlecorpse), Rober Bustabad (Banished from Inferno, Ovakner, Ruinas), Håkan Stuvemark (Bloodgut, Pale King, Reek, Wombbath…), Dennis Blomberg (Down Among the Dead Men, Grisly, Those Who Bring the Torture), Jonny Pettersson (Acid Domain, Ashcloud, Just Before Dawn…) y el batería Jon Skäre (Defiatory, Mindsplit, PermaDeath…). Vio la luz el pasado seis de agosto.
La economía de riffs que desprende la inicial “They Went Mad” junto con ese galopar a lo primeros Bolt Thrower, Grave y compañía nos pone en guardia sin introducciones ni prolegómenos de ningún tipo. Death directo y lineal, más cercano al d-beat primero y más rebuscado en su epílogo, donde va de blast beats a ritmos pesados y lacerantes. Un buen inicio que corona el solo de guitarra de Aaron Whitsell. “The Beckoning Of The Rats” arranca pesada y quejumbrosa. Apenas un espejismo pues pronto transita hacia el death marca de la casa del sueco, que remarca estructuras mostradas ya en el tema previo sin resultarme tan inspirada como aquella. “Laboratory Serenades”, que carga con el honor de ser el corte más extenso del álbum, parte una vez más desde un inicio lento y pesado para después volver a la tónica general del disco. Posee alguno de mis riffs favoritos del disco y su estructura, sin sorprenderme, me resulta más atractiva que la de sus compañeras, consiguiendo que este sea uno de los temas con los que más empatizo de todo el álbum. “First We Slay (Then We Gorge)” se aplana y muestra un death más monolítico y lineal, bien adornado en su parte final, sí, pero nada sorprendente en líneas generales.
“Five Severed Fingers”, y a veces me pregunto si el bajo en este disco tiene la misma presencia que en “…and Justice For All”, percute inmisericorde en un acercamiento, un tanto desenfocado, al sonido de Nihilist, Carnage, primeros Entombed y compañía. “Nothing But The Feet Remains” eleva la tónica general mostrando un primer tercio de un buen death pesado y agobiante, inédito en el resto de cortes de este quinto de Megascavenger. Otro de mis temas favoritos, por lo que tiene de diferencial y el contraste que ejerce frente al resto del track list. “Human Sinkhole”, que fue adelanto del disco allá por el mes de junio, redunda en uno de los cortes más directos del disco, en total disonancia con el tema precedente, con una buena dosis de tremolo picking en estrofas y buenos riffs en general. Corto pero intenso y disfrutable. “A Terrible Tale Of Reeking Remains” cierra con el habitual death sueco de aires d-beat en un corte con uno de los finales más entretenidos de todo el disco. Ni sorprende ni aburre. Un final decente.
Hay que dejar clara una cosa: no siempre le encuentro sentido a tantísimo material como edita este hombre, y más a hacerlo con una ristra casi eterna de bandas… para acabar muchas veces sonando prácticamente igual. Con matices, claro, pero apuntando siempre a la misma diana y fallando el tiro muy pocas veces. Hacen falta una seriedad y una dignidad a prueba de bombas. O tomártelo como un trabajo más, como quien trabaja en una cadena de montaje. Como el cerrajero que abre cerradura tras cerradura. Como Steph Curry enchufando un triple de ocho metros tras otro. “Songs In The Key Of Madness” son veintiocho minutos de death sueco del de siempre, con puro ADN Johansson, quien este fatídico 2020 ha editado discos también con Bloodgut, Furnace, Humanity Delete o Reek además de integrarse dentro de un proyecto más, The Dead Cold, con el que seguir agrandando su vasto currículo. Un producto por y para fans del género.
PD. Mi reino por saber qué desayuna este hombre.
Texto: David Naves