Reseña: Mortis Mutilati «The Fate Of Flight 800» (Autoedición 2020)

Quinto trabajo ya en apenas nueve años de carrera para esta trabajadora banda francesa de black metal radicada en París, que fue one man band en el pasado que está formada, a día de hoy, por el miembro original Macabre (voz, guitarra, bajo, violonchelo, sintetizador), Rokdhan (guitarra), Aryth (batería), Asphodel (voz femenina) y Obsidian (guitarra en directo). “The Fate of Flight 800” ha sido grabado, mezclado y masterizado por el ex-Marduk Devo en el Endarker Studio sueco y el artwork corre a cargo de la vocalista Asphodel. Veía la luz el próximo 11 de septiembre.

Road to Nowhere” se encarga de presentarnos un black metal alternante entre estrofas a medio gas y otras donde el velocímetro (y Aryth) van en zona roja. El sonido en general es rasposo, pero perfectamente legible,  lejos del chatarreo impostado que exhiben orgullosas muchas bandas contemporáneas del género en un vano intento por reproducir, cuando no plagiar, a la escena noventera. El tema crece a la par que transita por su parte más feroz toda vez superamos su ecuador y nos encaminamos hacia un epílogo donde irrumpen la voz limpia Asphodel y algunos de los mejores riffs del disco justo antes de que éste se atempere para ofrecer un final más cristalino. Un tema complejo, a desentrañar con tiempo, que funciona de lujo para abrir el álbum.

Flames Behind You” arranca con cierto regustillo a los alemanes Dark Fortress con ese inicio de de guitarras disonantes y baterías endiabladas. Más tarde irrumpirán las estrofas y conviviremos en un sube y baja nada original pero bien ejecutado. El puente central vuelve a acomodar los coros femeninos y da cierto respiro a la composición, que recuperará toda agresividad en su parte final. No resulta ni de lejos tan diverso y epatante como el corte precedente pero mantiene mi atención en todo momento. El primer tercio de la extensa “Deathcrown” resulta de algún modo más melódico, a la vez que más prolijo en coros y ritmos medios. Toda esta primera parte, incluso cuando irrumpen los blast beats de Aryth y la adrenalina se dispara, está tamizado de cierta melancolía que les sitúan cerca de Karg y bandas similares. Superado el puente el tema se debate entre feroces andanadas de black crepitante y paisajes más tranquilos y tristones, decantándose la balanza compositiva finalmente por estos últimos.

La “The Fate of Flight 800” que da nombre al disco es también la única instrumental del mismo. En primer término es todo un oasis. Ritmos templados, breves interludios eléctricos entre parajes semiacústicos y una curiosa línea de bajo que no esperarías nunca en un disco de black metal. La vida es riesgo y a Mortis Mutilati. Pasado el ecuador nos adentramos en un crescendo imparable hasta alcanzar el tono general del disco y terminar la fiesta justo cuando mejor nos lo estábamos pasando todos. “The Smoke of Your Corpse” no tendrá el desenfreno de muchas composiciones de los suecos Marduk, pero de algún modo el tono general de la misma me evoca a la banda de Norrköping y no pocas veces. Es un corte donde Macabre exhibe otra interesante línea de bajo en las partes más lentas y Aryth su buen manejo de la batería en las más rápidas. A destacar el altisonante último tercio, construido con mimo y adornado en consecuencia. Otro de los temas grandes del disco.

Llevando por nombre “Vultures of Steel” uno no espera sino metal despiadado e incandescente y he de decir que este sexto corte de “The Fate of Flight 800” lo entrega sin reservas. Hay pequeños remansos de paz, suficientes para que el tema respire y nos demos cuenta de que esto no es un disco de Black Witchery. Del puente central hacia el final se atempera, para disgusto de los más cerriles, y gana en composición lo que pierde en violencia, ofreciendo la cara más melódica y cerebral del cuarteto parisino. “Rising Souls” arranca apoyada en el riff más heavy de todo el trabajo. En primer término entrega el black metal más a medio tiempo de todo el disco, trae de vuelta los coros femeninos y hasta una discreta línea de piano. Tal vez el corte más prescindible de todo “The Fate of Flight 800”, que funciona más en lo colectivo (dar pie al largo tema final) que en lo individual.

El largo tema final en cuestión lleva por título “Ashes”, que habrá de llevar el crono más allá de los nueve minutos ofreciendo de paso alguno de los momentos más exóticos y pomposos de todo el disco. Parte desde un doom metal poco disimulado hacia terrenos más adrenalíticos, y lo hace jugando con una finísima escritura que aglutina, claro, muchas de las ideas precedentes sin que el tema llegue a aburrir en ningún momento. Cabe destacar la diversa línea de batería que entrega  Aryth aquí. Y de verdad que merece la pena darle dos, tres o más escuchas para poder apreciar cada detalle como se merece. Un gran cierre para un buen disco.

Buen black metal francés, una cantera inagotable por otra parte, a veces tan controvertida en lo ideológico, que esta vez ha sabido hacer llegar a nuestras orejas un disco disfrutable y bien escrito, que mantiene una nota alta aun conteniendo algún altibajo que otro. Eficaz en las partes veloces, sorprendente a veces en lo tonal (el tema título) y certero en sus intenciones. Buena caza.

Texto: David Naves

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