
Debut para los brutalistas técnicos In Asymmetry. La formación internacional acoge al guitarrista chileno Victor Araneda (Esophagus, Indoctrinated, Supreme Banishment), el bajista australiano Darren Joy (The Uncreation, ex-Obscenium, Necromancer, ex-Khariot…) y los estadounidenses Darren Cesca en batería (Cytolysis, Deeds of Flesh, ex-Hideous Deformity…) y Taylor Wientjes al micro (ex-Aparia, ex-Inanimate Existence, ex-The Kennedy Veil). Este debut “Ashes Of Dead Worlds”, con arte de Pär Olofsson (Abysmal Dawn, Unleashed, Brain Drill, Persuader, Onslaught…), se encuentra en circulación desde el pasado 7 de mayo vía Comatose Music.
Tras una fugaz introducción, la inicial “Whom Prey On The Weak” representa una primera entrega en clara apuesta por la cara más pesada del cuarteto, también la más veloz, desprovista eso sí del acomodo melódico que si tendrán algunas de sus compañeras de tracklist. La producción entrega un sonido sólido, con fuerza y pegada y que otorga el debido protagonismo a cada elemento. El sello no nos facilita quién se encontraba tras los mandos, pero desde luego que ha hecho bien su trabajo.
Si bien “To Him Be the Glory Forever And Ever” persigue firmemente una concepción algo arcaica del género, sí que aprovecha al menos para acercarse, aunque sea de manera tímida, al slam, y construir desde esa hibridación un corte para nada sorprendente pero desde luego sí atractivo. “Hatred Towards The Holy Creature” por su parte tendrá su sello distintivo en una mayor y muy notable presencia melódica, incrustada con gusto y equilibrio dentro de su habitual death metal bruto y enrevesado. Es además un corte a destacar en lo gramático, que abandona la descarada obviedad de su predecesor para alzarse como uno de los grandes hallazgos del disco.
“Forged By The Ancient Entity” habrá de reconducir de nuevo hacia terrenos más obvios. Que tampoco es algo negativo visto el buen despliegue técnico que entrega. Cesca brilla aquí con luz propia, entregando una de mis líneas de batería favoritas del álbum. Tan rápida, concisa y enrevesada en estrofas como elegante durante el puente. Corta, pero estupenda. “Ashes Of Dead Worlds” supera un rapidísimo prólogo para después volverse a un tiempo más atmosférica y al otro más intrincada, cuando no retorcida. De mis favoritas en cuanto a composición por cómo es capaz de mostrarse abiertamente poltifacética aún sin abandonar nunca los férreos rigores del género.
“In My Own Image And Likeness” rozará los cinco minutos y habrá de llevar todo su ideario a un plano superior. Todo está aquí debidamente amplificado, marcando quizá la pauta cara a futuras entregas o quedándose como mera prueba de toque de las capacidades tanto técnicas como sobre todo compositivas del cuarteto. Tras esa exuberancia, “Emancipation” resultará claramente más obvia. Y aunque no se trate tampoco de un corte aburrido y/o poco inspirado, bien es cierto que en su conjunto desprende un aura más acomodaticio que sus compañeras.
“Thou Art Prayed By The Nazarenes” rima por igual con la velocidad desatada tan propia del género que portaba el tema inicial como con los guiños al slam de “To Him Be The Glory Forever And Ever«. Un corte resultón por su escritura a ratos poco predecible, dignamente ejecutado y que bien merecía algo más de desarrollo. El cierre es para “Sense Of The Diabolic”, versión de los propios Deeds Of Flesh de los que la banda multinacional absorbe riffs, patrones y hasta su mismísimo batería. Absolutamente fiel al original y poseedora de un total de cero sorpresas.
El debut es más que digno. Se aferra al género, aprovecha para picotear un par de veces o tres fuera de las barreras más inflexibles y entrega varias ejecuciones de gran nivel. Queda la duda de si debería exigírsele más a un grupo de músicos de tan sobrada experiencia, pero en cualquier caso la música trazada no dudo será del agrado de este tipo de propuestas. Avisados quedáis.
Texto: David Naves