Toda una tradición ya los Atardeceres Musicales en tierras lavianesas, esta vez a cargo tan sólo de Teksuo ante la cancelación de última hora de sus compañeros de baile As Life Burns por motivos de salud. Cita por tanto en solitario en los jardines de la Casa Natal Museo y Centro de Interpretación Armando Palacio Valdés con una de las bandas pioneras del metalcore astur.

En la carretera desde 2008, armados con un arsenal de pistas pregrabadas en las que acomodar un metalcore inteligente a la hora de alternar rabia y melodía, la de ayer resultó una velada un tanto íntima, por escenario y entorno, en la que Teksuo hizo suyas las máximas del estilo: bruscos cambios de ritmo, aseados solos de guitarra, atmósferas que rozan lo onírico, groove y esa marcada alternancia en el registro vocal de un Diego que mostró una voz en plena forma.

Con eso y con todo identifiqué riffs propios de los Chimaira de Cleveland y melodías más cercanas a gente como Coheed And Cambria y/o el post hardcore. Toda una batería estilística interpretada a buen nivel y a la que apenas deslució la sobriedad del pequeño y escasamente iluminado escenario. Buen sonido y una hora raspada para un concierto en familia, literalmente hablando incluso, con buen comportamiento por parte de público y banda, para entre todos ir poco a poco, paso a paso, saliendo de esta.
Texto: David Naves
Locución: José Ángel Muñiz