
Segundo largo para los metaleros melódicos de Night Hearth. Tras venir al mundo en tierras jienenses allá por 2013, la banda editaría la demo “Regressüs Diaboli” al año siguiente para más tarde trasladar su centro de operaciones a la capital del Turia y finalmente entregar el primer largo “Un nuevo camino” (Rock-CD Records) en 2018 y el EP + DVD “Amanecer” en 2020. Los valencianos, donde encontramos al miembro fundador Txüs Casado (guitarras, programación) junto a Milton Olivares (bajo) , Víctor Gomariz (batería), José Sanz (guitarras) y Suso Mestre (voz), vuelven ahora con un “El Rincón del Tiempo y el Alma” grabado en los Fireworks Estudios junto a Enrique Mompó y Fernando Asensi, adornado por el arte de Arca Design (Dragonfly, Sylvania, Fixion, Adamantia…) y que se encuentra en la calle desde el pasado 24 de septiembre.
Todo arranca con la pequeña introducción “A Través de la Luz”, encargada de apuntalar el lado más sinfónico de los valencianos primero y de conducirnos hacia el tema homónimo después, este “El Rincón del Tiempo y el Alma” donde todo obedece a los obligados preceptos de este tipo de bandas. Coros grandilocuentes, un frecuente uso de los contrapuntos y mucho guiño a las grandes bandas estatales del género. Sin llegar a decepcionar, que no es el caso, sí es cierto que este primer corte enseña de primeras un brío gramático que se diluirá más adelante en pos de trazar un corte mucho más académico y predecible. Bien ejecutado, eso sí, con un solo que rebosa clase en su tronco central y una riquísima gama de arreglos dando debido lustre al conjunto.
“Como si no Hubiese un Mañana” encierra en sus líricas un sentido canto al carpe diem tan sencillo como funcional. Y sin ser servidor el mayor fan de este tipo de letras, sí que aprecio la sinceridad y naturalidad con que está interpretada. Que trae un solo en su parte central que bien merecía algo más de espacio, así como los coros del epílogo algo más de presencia y empaque, pero que de todas formas es una de esas entregas con toda la pinta de poder funcionar muy bien sobre las tablas.
Desde luego no de forma exagerada pero bien es verdad que “Bajo la Luz de la Luna” endurecerá el tono imperante, especialmente en lo tocante a las estrofas, lo que junto al tipo de letra que incorpora me hará pensar en los asturianos WarCry, especialmente en su última etapa. Mestre acierta al endurecer su registro y este cuarto tema acabará por insuflarle otro aire al disco.
En “Lejos de Mi Tierra” emergerán riffs cabalgantes tan sencillos como funcionales para trazar un corte que no obstante por tono me retrotrae a los comienzos del álbum y en el que Mestre vuelve a moverse por tesituras más limpias. Las guitarras, ahora sí, dispondrán de su buena cuota de protagonismo durante un tronco central tan clásico como bien ejecutado. En cierta manera creo que resulta mucho más solidaria con el resto del álbum del par de adelantos de este “El Rincón del Tiempo y el Alma”.
“Corazón a Fuego” resulta de nuevo más visceral, en clara conexión con la anterior “Bajo la Luz de la Luna” en lo tonal, pero deja por el camino una línea vocal por momentos algo atropellada. Y es una pena porque se trata de un corte por lo demás muy bien trazado, rico en contrapuntos, apoyado en una línea de batería que no escatima de detalles y bien equilibrado en cuanto a arreglos. Sensación un tanto agridulce.
“Dentro de mi Alma” pondrá la nota de color al álbum en forma de balada, de nuevo rica en arreglos pero que, en cierto modo, repite el mismo déficit del corte anterior, lo que empañará en parte el conjunto. Sea como fuere, su armazón es sólido y no menos su ejecución desde el plano técnico. Buenos crescendos inclusive y sobre todo un estupendo solo de guitarra en su parte final. Pero no puedo evitar pensar que podría haber sido una gran canción y se conforma con un aprobado alto. Aunque estoy abierto a debate y ahí abajo tenéis un cajón de comentarios precioso.
Todo vuelve de nuevo a la normalidad con una “Déjame” situada cómodamente a medio camino entre el metal y el hard rock más clásicos, con Mestre entregando una atractiva y diversa línea de voz, las guitarras escupiendo riffs tan sencillos como pegajosos y cuyo trazo académico y embrionario, suma en lugar de restar. Sería un buen final de álbum no ser por cómo la banda se permite cerrar con el outro “Anochecer”, pensada quizá para que suene al término de sus representaciones en directo.
“El Rincón del Tiempo y el Alma”, como sucede tantas veces, resulta en una suma de aciertos y errores. Trazos en gran medida clásicos engrandecidos en ocasiones por el buen nivel técnico mostrado y empequeñecidos por estrofas, a veces también estribillos, demasiado atropellados, faltos de cierta pausa. Este déficit, si bien se materializa en “Corazón a Fuego”, donde de verdad restará brillo será en la balada “Dentro de mi Alma”, que podría haber sido un tema redondo y por desgracia no lo es. Con eso y con todo, dentro del álbum habitan buenas interpretaciones. En especial en lo tocante a guitarras, y un uso de los arreglos que acompaña en lugar de opacar. Por ahí, poca queja. En resumen, una obra más que digna para todo fan del metal melódico en la lengua de Cervantes que se precie.
Texto: David Naves