Reseña: Blast Open «Spitting Blood» (Suspiria Records 2022)

Segundo disco y pequeña revolución para la banda asturiana de thrash metal Blast Open, como ya os adelantamos a primeros de abril (studio report aquí). El guitarra Andrés Álvarez sigue al frente del proyecto, que se ha visto remozado con la entrada de Nefta al micro (Escuela de Odio, Sound of Silence) y la nueva base rítmica que forman Jorge Rodríguez (batería) y Kiri Lenanson (bajo). “Spitting Blood” se materializó en los gijoneses Breakdown Studios con el propio Nefta al comando de las operaciones, viene adornado por el arte de Alejandro Blasi (Arenia, Zero3iete, Lépoka…) y ve la luz bajo el paraguas de Suspiria Records.

Quienes hayáis permanecido al tanto de la actualidad que rodea al cuarteto conoceréis de sobra “Riding On A Dead Horse”, encargada de abrir la nueva obra de los lenenses. Con su prólogo apesadumbrado, el subsiguiente juego entre canales y su posterior poso puramente thrash, Nefta descerrajando su habitual y peculiar registro y sin obviar una escritura hasta cierto punto ágil, pienso que todo configura un gran inicio de álbum. Uno de los mejores cortes del mismo, de hecho:

Sin abandonar terrenos thrash, cierto es que “Fallen Angel” entrega por momentos una pesadez casi marcial que amplificará el registro tonal de este “Spitting Blood”. Riffs en cierto modo maquinales sobre un trazo menos retorcido y mucho más directo. Guiños groove anticipan al solo de Andrés, cabe decir que un tanto constreñido en el corto desarrollo de este segundo corte.

Pray Without Fear” por su parte viene para destapar la cara más melódica del remozado cuarteto asturiano. Materializado ya en su prólogo y evidenciado de manera aún más explícita en estribillos. Apoyada en una llamativa gama riffera, este tercer corte continúa abriendo nuevos caminos para Blast Open al tiempo que aprovecha para exhibir, eso sí en pequeñas dosis, algo del músculo técnico que la nueva alineación posee. Fue otro de los adelantos, creo que de manera más que acertada:

Así las cosas, “Pool Of Blood” deriva hacia territorios más extremos. Batería descosida casi desde el primer acorde sobre la que Nefta vocifera como si le fuera la vida en el envite. Esa fiereza sacrifica el brillo de unos riffs que, en esta cuarta entrega perderán algo de color en pos de esa cadencia más extrema y vitriólica. Buenos estribillos, un puente entre calmo y virguero y la sensación de que puede ser un verdadero cañón en directo.

Cross Hate” recupera en parte aquél aire más marcial de “Fallen Angel” para combinarlo con la velocidad de “Pool Of Blood” y la melodía de “Pray Without Fear” y parir así uno de los cortes más rupturistas de todo el disco. Que me engancha además por el trazo tan equilibrado que dibuja y el nivel técnico que muestra. Otra de mis favoritas.

A Light Behind The Darkness” esconde uno de los riffs más criminales del disco. Se me iba la cabeza durante el studio report y se me va ahora. Y no obstante es un tema de nuevo diverso, con Nefta ofreciendo incluso destellos de voz limpia prácticamente desconocidos en él y que no hacen sino enriquecer la nutrida gama de colores que poseen este nuevo trabajo. Igualmente atractiva por trazo, puro thrash incendiario, con una poderosa línea de batería de parte de Jorge Rodríguez y ciertos guiños que me recuerdan a los ya ineludibles Angelus Apatrida escondidos aquí y allá. Estupenda.

Después de la tormenta bien está una “The Ball Of The World” que vendrá inicialmente a calmar los alterados biorritmos del disco. Aprovechando para dibujar un prólogo casi sin rima alguna con ningún otro de este tracklist, se destapa en gran medida como un medio tiempo algo periférico, llamativo por tono y donde apenas echo en falta un bajo con más presencia en la mezcla final.

Trying To Escape” es una verdadera montaña rusa de trazo a veces imprevisible. Atractiva coctelera que, en rima directa con la anterior “Cross Hate” a la hora de conglomerar las muchas caras que componen la música de estos actualizados Blast Open. Por ahí puede faltarle algo de cohesión. Sin llegar a considerarla fallida, me deja la sensación de que aquella quinta entrega estaba mejor resuelta.

Immortals” me parece un gran cierre. Un último tema que resulta inicialmente atractivo desde el plano técnico, posteriormente llamativo por melódico y finalmente sorpresivo por el trazo entregado durante su tercio final. Con Andrés Álvarez, ahora sí, desquitándose a placer, Nefta emergiendo de pronto con una paleta de registros casi desconocida en él e incluso Kiri Lenanson dejando notables dibujos de bajo aquí y allá. Gran broche.

Ya me pareció un disco interesante durante el mencionado studio report y con el correr de las escuchas me lo vuelve a parecer ahora. Su anterior thrash se ha actualizado y embrutecido, dotando de repente a Blast Open de una personalidad mucho más marcada e indetificable. De hecho ahora me resulta un trabajo mucho más variado de lo que acerté a escudriñar en un primer momento. Cabe de todo, desde el brío inicial de “Riding On A Dead Horse” al atrevimiento melódico de la final “Immortals” lo mismo encuentras guiños al death melódico que fases de puro y auténtico thrash metal descosido y colérico. Siempre con el peculiar y poderoso registro de un Nefta más diverso que nunca y donde apenas echo en falta unos desarrollos técnicos más desatados y no tan contenidos. Ahora sólo resta ver qué recepción tendrá este nuevo rumbo por parte de la audiencia y contároslo aquí, en Heavy Metal Brigade.

Texto: David Naves

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