Tocó volver al Gong Galaxy Club a por otra buena ración de metal con tres bandas bien conocidas por estas líneas: Actvs Mortis, Six Burning Knives y Bloodhunter. Una noche que se alargaría hasta altas horas para fastidio de unos y regocijo de otros.

Alrededor de las 22:00 saldrían a escena Actvs Mortis, donde lo primero que llama mi atención es la presencia de César “Lagarto” (Brutalfly) al bajo. Una velada que pondrían en funcionamiento con “Siempre En Pie” y “Cacería De Humanos”. De todas las veces que este medio les ha podido ver, la del sábado puede ser fácilmente la que mejor sonido entregó de parte de los mierenses. Sólidos y compactos como nunca. Y aunque en un principio la entrada fue bastante pírrica, cierto es que la sala se iría llenando a lo largo de los tres cuartos de hora de que dispusieron.

“Venganza Única Opción” propiciaría la colaboración del Reverendo G. Throat (Caballo Moldavo) en el corazón mismo de un show en que supieron conectar con propios y ajenos. Se irían a eso de las 22:45, cómo no, con su ya habitual revisión del “Nos Vimos En Berlín” de Soziedad Alkoholika. dejándonos más que satisfechos.
La de Six Burning Knives era la empresa más difícil de la noche. Banda poco conocida por estos lares y que desarrolla un metal de corte contemporáneo quizá de poco encaje en una noche como la del sábado. Pero los de Villarreal no negociaron el esfuerzo. Desde la trabajada puesta en escena pasando por un nivel de aplomo más propio de bandas veteranas, irían poco a poco metiéndose a la gente en el bolsillo. Tarea que se antojaba titánica trascurridos los primeros temas.

Porque caramba, la recepción a esos temas iniciales, “Blood And Sand” y “The Void”, no pudo ser más gélida. Pero su “The Øath” (reseña aquí) de 2021 es un buen disco y por ahí que cuando suenan “M.A.N.” o “Before The Throne” el público parece entender el tipo de banda que son y ésta responde agradecida. Alrededor de cuarenta y cinco minutos donde puedo decir que se fueron, al menos, con la satisfacción del deber cumplido y en la que servidor no puede reprocharles nada. Al contrario.
A eso de las 0:42 y tras algunos problemas de última hora saldrían a escena Bloodhunter. Con el estupendo “Knowledge Was The Price” (reseña aquí) bajo en brazo, todo arranca con una “A Twist Of Fate To Come” que, pese al retraso, pilla por sorpresa a más de uno. La puesta en escena no puede ser más minimalista. El protagonismo aquí es para unas canciones que conectaron y de qué forma con la gente. “Spreading Your Disease” y “Medea’s Guidance” serian muy celebradas en esta parte inicial del show. Un show que tras “Never Let It Rest”, con Diva dejando alguno de los tonos más rotos de la noche, sufriría un acentuado cambio de rumbo.

Dani y Guillermo cambian de guitarras, suena el tema principal de la película “Rosemary’s Baby” (Tolerancia cero con el título de esta película en castellano, como gentes de bien que son) y la banda se introduce en un poderoso repaso por sus obras anteriores. “All These Souls Shall Serve… Forever!”, “Possessed By Myself” o “The Queen Beast” irrumpirían a estas alturas de la noche para dejar la cara más descarnada de la banda.
Asimismo habría lugar igualmente para el recuerdo con la sentida versión del “Bodom After Midnight” del tristemente desaparecido Alexi Laiho y sus Children Of Bodom. Muy aplaudida. En resumidas cuentas un concierto sólido, con gran sonido, de buen enganche con los suyos y que nos dejó con ganas de más.
Tres buenos directos y una sala, la Gong Galaxy Club, que va ganando enteros semana a semana en cuanto a luces, sonido y profesionalidad, convertida por derecho propio en referente de la tambaleante escena ovetense. Aprendamos a valorar lo que tenemos antes de que sea demasiado tarde.
PD: Agradecer de todo corazón a Azu y Andrés su apoyo moral y logístico. Mandar igualmente un gran abrazo a Iván Desván, Txeffy, Diañu, Jorge Moldavo, Miguel Goregrinder y, en definitiva, a los fijos que no fallan nunca. Qué sería de mí sin vosotros.
Texto y Fotos: David Naves