Crónica: Valliniello Sound Fest (Avilés 26/11/2022)

Puesta de largo por todo lo alto de la primera edición del Valliniello Sound Fest, celebrada en el salón de actos del antiguo Colegio Fernández Carbayeda. Un evento que reunió a un buen número de asistentes aún cuando la agenda del sábado venía recargada de conciertos. Estupenda organización y un cumplimiento a rajatabla de los horarios. Buses que comunicaban la pequeña localidad con Avilés y un cartel de lo más dispar fueron los grandes puntos fuertes del evento.

Rompieron el hielo Rock & Rockets, banda de versiones con el vozarrón de Sara al frente y en la que uno encuentra a viejos conocidos de la escena asturiana como Chus (In-Sanity, ex-Westhia) al bajo, Álvaro Carayol (Marvel, Leather Boys) a la batería y Chema Bretón (Beast Inside) en guitarras. Arrancaron con “Fortunate Son” (Creedence Clearwater Revival) y “You Give Love A Bad Name” (Bon Jovi) mientras el recinto se llenaba a cuentagotas.

El inglés de Sara pudo no ser el mejor pero asombró a propios y extraños con su amplísimo rango vocal. Por ahí surgieron elecciones más o menos inesperadas, “Under Pressure” (Queen), “Barracuda” (Heart) o “The Last In Line” (Dio) y podemos decir que cumplieron con la siempre difícil tarea de abrir un evento de estas características.

Los siguientes en salir a escena serían unos renovados Mournival tras la llegada a la formación avilesina de Willy López (Gaia, Tierra De Nadie) y más recientemente del joven baterista Fer Soto. Pese a lidiar con algún pequeño fallo de sonido, supieron sacar adelante su actuación con entrega y ganas. “Fuera De La Ley” o “En El Punto De Partida” les funcionaron y se diría que supieron ganarse a la gente.

Amén de temas propios, el quinteto echó mano de versiones. Casi se puede hablar de auténticos himnos generacionales: “El Tren” de Leño y “Smells Like Teen Spirit” de Nirvana. Pese a no disponer del mejor sonido de la jornada podemos decir que nos agradaron sus cuarenta y cinco minutos de hard rock potente y con actitud.

Claro que si de actitud se trata, qué decir de los punks gijoneses Pripyat. El trío supo hacer suyo el escenario del Fernández Carbayeda, conectando en gran medida con el público asistente. El sonido acompañó, si bien las partes más limpias de guitarra resultaron un tanto apagadas. Fueron de la crítica más directa de “Pesadilla” a la más pura irreverencia gracias a la adaptación del “Biltzkrieg Bop” de los Ramones, convertida por los asturianos en “Yes Un Fartón”. Ajenos por estilo al tipo de música que profesa esta página, nos agradaron en cualquier caso.

Noche de estrenos para los chicos de Nicotine Bubblegum, que se presentaron en el festival armados con un arsenal de temas nuevos y el flamante fichaje de Marco Valera a la batería. Si bien tanto tema nuevo confirió cierta frialdad al set, lo cierto es que la banda pareció en perfecto estado de revista.

Su rock de cadencias grunge y guiños metálicos funcionó y aunque la recepción del público fue por momentos tirando a gélida, no podemos decir que nos desagradaran. Dicho lo cual, esperando ya ese próximo álbum que está por venir y dar buena cuenta de él por estos lares.

Narwhale siguen enfrascados en la presentación de “El Espacio Interior” (reseña aquí) y, a juzgar por lo visto el sábado, parecen en mejor forma que nunca, siendo quizá además la banda que mejor sonido tuvo a lo largo de la jornada. Ya desde el arranque con la extensa “Nebulosa Bernard 33”, el cuarteto da buena muestra de la gran técnica que atesoran.

Pero es una técnica dispuesta en favor de las canciones y que conecta con la gente, empresa nada fácil cuando se ponen sobre la mesa largas composiciones como las suyas. Ni siquiera faltarían las sorpresas. Y es que veríamos a José Mora (Mad Rovers, Totengott, Humo) subirse al escenario para “Los Anillos De Saturno” o cómo readaptaban un tema de su primer álbum al castellano. “Los Rojos Vientos De Marte”, con dedicatoria especial a Angie, su “fan más joven”, así como a “todos los luchadores por la libertad”, finiquitaría un show donde la banda vino a dejar clara su progresión ascendente.

Humo existe” proclamaba al inicio de su actuación José Mora, teclista y punto focal de una banda que volvía a los escenarios después de tres años. En Valliniello dejarían grandes destellos la mucha clase que atesoran. Con el Narwhale Diego Aparicio haciendo doblete, disfrutarían igualmente de un gran sonido que nos permitió disfrutar de su siempre interesante y particular propuesta.

Para quienes no les conozcan, practican un rock instrumental un tanto a la contra de la inabarcable oleada post-rock que nos invade, situándose en terrenos más cercanos al progresivo. La psicodelia incluso. Nos gustan y estamos atentos ya a sus próximos pasos.

Lamentablemente, a término de su actuación y cuando aún quedaban The Black Panthys Party e In-Sanity por tocar, nos tuvimos que ir. Servidor, aquejado de un fuerte catarro durante toda la semana, se encontró mal durante el show de Humo y optamos por levantar el campamento, por lo que quería aprovechar para pedir sentidas disculpas desde aquí a las bandas mencionadas. Espero y confío nos volvamos a encontrar en el camino.

Gran debut del Valliniello Sound Fest para una región no poco necesitada de esta clase de eventos. Esperemos sea el primero de muchos. Dar las gracias a Luismi por las facilidades y sobre todo la comprensión, y mandar sentidos saludos por las enriquecedoras charlas a Toni Bustamante, Santiago Alentorn, César Veloz (Brutalfly) y compañía, Jorge Sanz (Monasthyr), Víctor, Ales y Javi (Narwhale), José Mora (Humo), Xavi (Mournival) y Javier Val (Leather Boys).

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

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