Reseña: Exessus «Asynapse» (Autoproducción 2022)

Cinco años ha habido que esperar por un nuevo álbum de los thrashers barceloneses Exessus. Aunque a juzgar por lo oído, no parece que la banda haya estado tirada a la bartola todo este tiempo. El cuarteto que forman a día de hoy Víctor García (batería), Gerard Colomer (bajo), Iván Exe (voz, guitarras) y Ferran Montasell (guitarras) y que debutara con el largo “Time In Coma” en 2017, contraataca ahora con un “Asynapse” producido por el Blaze Out Gerard Rigau (Dullboozer, Red Raw, Flames at Sunrise) en el Amplifire Studio. Adornado por el arte de Pau Pujadas “Raven”, el disco se encuentra en la calle desde octubre del pasado 2022.

Bloodshed” entra inmediatamente en harina destapando la cara más groove y pesada de la banda, renegando de arranques pomposos o impostados pero también del habitual corte violento y lineal. Thrash multidisciplinar en definitiva, variado y retorcido, machacón primero y melódico después. Rematan este interesante arranque el estupendo solo de su tronco central así como el buen sonido que Rigau ha extraído de los barceloneses. Buena carta de presentación:

Que no os engañe el vigoroso prólogo de una “Oblivion” que, en gran medida, vuelve a poner sobre la mesa a los Exessus más groovies y pesados. Un corte de nuevo interesante por esa construcción hábil, poco lineal y siempre atractiva. Buenos riffs, en especial durante estrofas, un llamativo puente central, rematado por otra buena labor solista y una cuidada línea de batería.

Claro que si hablamos de baterías, Víctor García pone el acento durante el prólogo de una “No King” que, ahora sí, descubre a los Exessus más enérgicos y poderosos. De resultas de ello emerge un corte que en un primer término vendrá a ganar en presencia aquello que pueda dejar en el tintero en cuanto a originalidad. Por ahí el contraste que produce ese tercio final más angosto, técnico, retorcido e incluso atrevido. Con solos incluso algo exógenos en un disco de estas características y finiquitado por un groove mucho más valiente y audaz. De mis favoritas con el correr de las escuchas.

La versión corta de “Paths” pone de inicio el acento en la cara más melódica de los barceloneses para, a partir de ahí, perderse en un llamativo mar de cambios, rítmicos y tonales, construido con sumo cuidado. O al menos esa impresión es la que deja. Sintes cómodamente apostados en las partes más calmas y una cuidada y sentida sección solista rematarán otro corte ganador de este “Asynapse”, que tiene alma de single pero no por ello entrega una escritura simplona o descuidada.

Strength”, claro, manda al carajo esa calma más acentuada para reconducir hasta el habitual trazo pesado y groovie del que tanto echan mano. A ratos Pantera, a ratos Machine Head, son diversos los nombres que acuden al subconsciente conforme se suceden esas estrofas directas, por momentos casi rapeadas, que Iván Exe dibuja aquí. Por riffs no me atrae en la misma medida que otras compañeras de tracklist, si bien aprecio el brillo de su estupendo y retorcido tronco central.

Inner Parasite” me recuerda en cierto modo a “Oblivion” por la forma en que su prólogo enfatiza un nervio que más adelante sucumbe conforme irrumpen las habituales estrofas pesadas del cuarteto. Ello no quita para que me resulte un corte atractivo, en especial en lo que a voces se refiere, con ese doble juego entre tonos y registros. Corte asido de nuevo a la habitual confección alterna de la banda, que acogerá un solo de lo más hábil, casi incendiario, de hecho muy del gusto de quienes aborrecen los solos pírricos y contraídos tan habituales en el metal más contemporáneo.

Singular” tiene algo de “Paths” en cuanto a sus fuertes y pronunciados acentos melódicos. Acentos que en la brevedad de este séptimo corte conjugan con su pesadez habitual primero y su buen nivel como intérpretes después. Eficacísima línea de voz la que pergeña Iván Exe aquí, yendo de los tonos más raspados del comienzo a las notas altas del elegante epílogo con total naturalidad. Cierto es que su corto desarrollo ayuda a que, por momentos, su trazo me resulte algo atropellado, pero tampoco la contaría entre las entregas perdedoras del álbum.

Reconozco haber tenido mis encontronazos con la balada / medio tiempo “Voyager” en las primeras escuchas de “Asynapse”. Y el caso es que ahora mismo me parece un corte que sí, tiene muchos de los habituales tics de este tipo de entregas, por no decir todos. Pero es también un corte donde Exessus han sabido jugar con los crescendos y la melodía de un modo, cuanto menos, hábil y atractivo. En especial, la cabra tira al monte, durante el despliegue solista que ocupa el largo y pronunciado epílogo.

Lejos de volver al nervio de los cortes más graves, lo que nos encontramos es una pequeña y acústica “Leaving” alargando el acento calmo del tema previo. Delicada, sencilla, en cierto modo un interludio que desembocará en una “Old Chains” que, aunque voluntariosa, pienso palidece frente a otras entregas similares dentro del álbum. El dúo de guitarras que forman Montasell y Exe hace de las suyas en otro lucido puente pero el resultado en su conjunto no logra engancharme del todo.

Como propuesta más ambiciosa del álbum están los doce minutos largos de esta “Notes Of The Soul Pt. 2”. Corte llamativo ya desde un primer momento por la tormenta de riffs que se desata durante el prólogo. Toda vez ésta cesa, tenemos de vuelta a los Exessus más tranquilos y amables, trazando con mimo otro habilidoso pero clásico crescendo, en obvia rima con la anterior “Voyager”, pero donde las miras del combo catalán parecen estar puestas varios escalones por encima. Puede que los momentos más cálidos y tranquilos destapen algunas carencias de Iván Exe al micro. Carencias que desaparecen toda vez la intensidad aumenta y la paz desaparece. Me agrada la estructura sobre la que Exessus han montado este corte entre valiente y audaz. También la forma en que Rigau ha entendido a la perfección la clase de tema profundo y diverso que tenía entre manos. Estupenda.

En primer término “Welcome To The Hole” casi viene a dar respuesta a su inmediata predecesora con ese thrash veloz y nervioso, a ratos deudor de los mejores Anthrax, y donde la banda apuesta por su una construcción más directa, menos discursiva, pensada tal vez de cara al directo. En segundo término, un epílogo entre el industrial y el techno más ligero, que no dudo sorprenda y espante a partes iguales.

Para el cierre queda la versión extendida de “Paths”, que a mi modo de ver agranda los aciertos de ésta y minimiza sus errores, si los hubiere. Aunque, dicho sea de paso, estoy abierto a debate.

Un buen álbum el que han venido a trazar los chicos de Exessus. Atrevido en lo que a composición se refiere, sólidamente apoyado en ese thrash machacón y arenoso pero hábil a la hora de picotear en las diversas ramas del género de cara a producir un tracklist que rara vez hierra el tiro. Ayudan el buen nivel técnico que despliegan a lo largo y ancho de los 12+1 cortes así como la acertada producción de Gerard Rigau. Y aunque haya cosas con las que me cueste conectar dentro de este “Asynapse” o siga sin entender por qué entregar dos versiones distintas de una misma canción, lo cierto es que mi nota al respecto del conjunto rara vez bajará del notable. Mis felicitaciones.

Texto: David Naves

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