Llevaba uno sin pisar por La Salvaje desde 2016, que ya está bien, por lo que el Spring Rockers ’23 que vino a reunir a las bandas Caballo Moldavo, Green Desert Water y The Magus, estos presentando su próximo álbum, resultó la mejor de las excusas para regresar a la recogida sala ovetense.

La tarde acompañaba y Caballo Moldavo lo sabían. Con mucho una de las bandas asturianas más activas del momento, encararon la cita del sábado con la fiabilidad que da el extenso rodaje que llevan en los dos años y pico desde que “Réprobos” pasara por estas páginas. Fue precisamente el corte homónimo el utilizado para volver a abrir un show que dejaría alguna sorpresa que otra en forma de tema nuevo y que trascurriría por los cauces habituales.
“El Blues del Innombrable”, “El Pantano” o “Misa Negra” convertirían La Salvaje en una auténtica “sauna moldava” al tiempo que el público presente, con incluso un par de ilustres de nuestra escena frente al escenario, brindó la mejor de las acogidas a un cuarteto que encara ya la grabación de nuevo material. Aquí somos todo orejas.

Green Desert Water, que ya coincidieran con Caballo Moldavo como teloneros de The Soulbreaker Company, acudieron también a la cita con un nuevo álbum en el punto de mira. Y mientras tanto, nos dejaron su buen hacer habitual. Desde el poderoso arranque con la estupenda “Black Harvest”, el trío se metió a su gente en el bolsillo. Ayudó el gran sonido del que disfrutaron, La Salvaje no quiere ser menos que otras salas de la capital en este aspecto, y buen hacer mediante todo fue sobre ruedas.
Con el drumtech más joven de la región, no otro que el propio vástago del batería Dani Bárcena, con quien Sanchís bromeó acerca de la posibilidad de reemplazar a su progenitor, “que está ya muy cascao”, cuando cumpla la mayoría de edad. Al final y entre unas cosas y otras, nada podía fallar y así fue. Porque “Chaman” deja a las claras que están en plena forma y tienen clase por arrobas. De igual forma cabe añadir que su set sería algo más contenido que en anteriores ocasiones, lo que devino en reducir la duración de uno de sus nuevos temas, “Kabul”, que de este modo haría las veces de introducción para una de las favoritas de quien escribe, una “Too Many Wizards” muy bien recibida por parte de la audiencia. “The Whale” y la gran “Shelter of Guru” pondrían el punto final a otra gran jornada para ellos. Siguen en línea ascendente y parece haber Green Desert Water para rato, algo de lo que nos alegramos.

Pero esta era más que otra cosa la fiesta de The Magus. Presentando un próximo álbum, “Shinin‘” que a tenor de lo escuchado la pasada noche no podría tener mejor pinta. Faltaban quince para las once cuando el quinteto arribaba al escenario de La Salvaje. Y ya prácticamente desde los primeros acordes pudieron disfrutar de una sala muy por su causa. Una causa que no es otra que el rock and roll en casi todas sus forma: un poco de hard rock aquí, algo de sleazy allá, y una voz, la de Ouleia, que junto a la de Osana K. (State of Crime and Science) puede ser uno de los grandes hallazgos vocales de nuestra escena.
Integrada por buenos músicos como está, no quedaba otra que rendirse a los encantos de una banda en disposición de darnos grandes noches. La del sábado lo fue y el público supo responder en consecuencia. Con una Salvaje casi rebosante, muestra de la expectación que ya han creado.
Temas parecen tener de todos los colores. Por ahí les funcionó y de qué forma “Dead Eyes”. Contundentes y con clase, pero también irreverentes. Para muestra un botón en forma de “Rock’s for Pussies”. Toda una paleta de colores y sin embargo un cancionero que no parece distraer nunca el foco, sonando siempre sólida y compacta. Algo que demostraron durante “Weirdo”, desde ya una de mis favoritas de su repertorio. (¿se sigue diciendo repertorio? ¿se está perdiendo?)

Una banda que tuvo tiempo incluso para revisitar a los ineludibles Led Zeppelin. De hecho, que la elegida fuese precisamente “Babe I’m Gonna Leave You” y no ninguna de las mucho más obvias (“Ramble On”, “Immigrant Song”. “Whole Lotta Love”…), pienso les define. Desde ya una de las mejores reinterpretaciones que he visto de la banda de Page, Plant, Bonzo y Jones. El final, sin embargo, correspondería al corte que habrá de dar título a un futuro álbum grabado en los estudios OVNI y al que, ahora mismo, no podríamos tener más ganas.
El rock de factura astur sigue fluyendo. Tres bandas en gran estado de forma y que miran al futuro con todo el optimismo posible. Un gusto, pues, haber sido testigo. Tan solo agradecer a La Salvaje las facilidades y el trato dispensado. También mandar un saludo a los habituales de siempre. Nos vemos en el siguiente.
Texto y Foto: David Naves