Aneuma volvían al cine teatro de Ribadeo de la mano del Vendaval Fest y la Asociación Catro Caños. Una cita que supondría, a su vez, el inicio de un parón obligado en el seno de la formación asturiana. ¿Motivo? Uno bien dichoso: la venida al mundo del retoño de Laura y Abel. La banda hermana de éste último, Replica, renacía de nuevo para la ocasión. Tocaba, pues, poner la maquinaria de nuevo en funcionamiento y mover nuestros culos hasta el occidente.

Serían los propios Aneuma los encargados de abrir la noche. Laura, aquejada de un fuerte resfriado durante la semana, arremetió sobre el escenario con la fuerza de siempre. Llamaba la atención la puesta en escena de la banda. Esa cruz a lo “Headless Cross” de Black Sabbath detrás de Abel, los distintos logos de la banda a cada lado de las tablas. Y junto a todo ello, uno de los mejores sonidos que hayan dispuesto de todas cuantas veces les hemos visto.

Hasta esos (a veces) huidizos coros del propio Abel en la inicial “Your Doom” retumbaron esta vez por todo el cine teatro. Atrás en baterías estaba de nuevo el Blast Open Marco Álvarez. Siempre tan sobrio, siempre tan seguro. Luego “Fall Apart” procura ese punch melódico tan característico del quinteto. Sonando ya digo muy redondos, el bajo de Jane gozó de gran presencia en la noche del sábado. El también Legacy Of Brutality Borja dibujó aquí uno de sus mejores solos y, en líneas generales, me pareció estar presenciando una gran versión de la pujante formación portoveguense.

Para “Flesh And Bone” Laura es el torbellino al que nos tiene acostumbrados. Es este un riff de un gancho de mil demonios y con el que conecto en gran medida. Uno de esos cortes que parece se quedará en sus setlists durante largo tiempo. Impecables Borja y Abel aquí. “Qué tal chicos, buenas noches” exclamó el segundo antes de atacar una “Chain Reaction” dueña de uno de sus estribillos más redondos. Aquí Borja dibujó el que puede ser uno de mis solos favoritos suyos. No ya con esta banda sino de su larga trayectoria en general. En “Break Out From Hell” su hermano nos mandó a todos al suelo. Aneuma transformaron así la melodía de los cortes previos en la pesadez de alguno de sus riffs más gruesos para luego, “Tear Down The Walls” mediante, conjugar músculo y melodía con gran acierto. Laura, qué embarazo ni qué proceso gripal, no cejó en buscar la conexión con la gente. Siempre infatigable y cada vez más firme arriba de las tablas. Si además ambos guitarristas aciertan a extraer esa cara más técnica sin escatimar una porción de feeling, ni tan mal.

Tenía razón Abel cuando dijo que estábamos muy serios. “Guide Them To The Light”, de mano de Laura, fue puro desgarro, volviendo junto con su banda a esos riffs más gruesos y pesados. Ella misma mandó nuestros puños al techo del cine teatro y vimos otro estupendo solo de Borja. Abel tuvo entonces un momento para hablar sobre la cruz que le acompañaba el sábado y agradecerle a David por su obra. Fue antes de encarar a los Aneuma más descosidos y vibrantes de “Light The Torch Of Strength”, con Marco volando tras los parches. Para el cierre quedó otro de sus cortes más redondos, “Creatures”, no sin que antes Abel nos hablase de las anginas que habría padecido Laura a lo largo de la semana y el esfuerzo que supuso la cita para ella. Gran ovación por nuestra parte y, en lo musical, una despedida elegante a un tiempo y vibrante al otro. Una composición esta que bien podría funcionar como perfecta muestra de los diversos vértices sobre los que pivota el sonido del quinteto. Luego de que la música se extinguiera, Laura, visiblemente emocionada, comentó sobre el trayecto de cuatro años que les había llevado hasta ahí, agradeció a quienes les apoyaron desde el día uno y se fue asegurando que aquél no era un “hasta siempre”. Convencidos estamos de que no lo será.

Habíamos pasado ya el umbral de la medianoche cuando Replica tomaron el cine teatro de Ribadeo con “Energía”. Doblete para los hermanos Suárez, con Abel ahora sin guitarra y ejerciendo de frontman. Una banda que trajo a la actualidad todo el thrash y el groove de los noventa. De hecho el riff que alimenta “Buitre” bien podría encajar en los Koma más iniciáticos. Lo que me llamó la atención fue que, entre el público, quien más quien menos había hecho los deberes y se sabía los temas. Abel afirmó después que llevaban treinta años tocando: “en realidad nunca nos deshicimos”. Luego “Take The Future” es puro groove de los 90. Una banda que retrotraía a una época en la que algunos de entre el público no habían sido ni siquiera imaginados. Así las cosas hubo tiempo para versionar a Madball pero también para volver sobre el primer tema que compusieron, treinta y un años atrás, un “Behind” en el que anidaba otro gran riff de Borja.

“Vamos a tocar un tema con algo más de groove” anunció Abel, aprovechando para dedicarle “Feed Your Brain” al bueno de Agustín Claverol. Un corte que, o al menos esa impresión tuve, parecía un cruce bastardo entre Beastie Boys y Clawfinger. La gente se animó aquí. Luego “No More”, donde Abel le acercó el micro al batería Alberto Rodriguez para que cantase una de las estrofas, ofreció unos Replica con más nervio y pegada. Después “Protesta” me recordó a aquellos Hamlet que despedían el heavy / hard de sus comienzos y emprendían su particular zambullida en el incipiente metal alternativo de la década de los 90. Replica luego rindieron tributo a Korn. Y es que, al final, pocas cosas tan noventeras que versionar a la banda de Jonathan Davis y cia.

No lo es tanto el “Hell Bent For Leather” de Judas Priest, convenientemente adaptado a su particular lenguaje sonoro. Solaco de Borja aquí, desde luego. Al fin y al cabo ¿Qué hay más metal que unos Priest de los setenta? Pues quizá ese “Roots Bloody Roots” de Sepultura y que reúne varios de los riffs más definitorios del metal de los 90, presente en un álbum que sigue generando debate treinta años después de su salida al mercado. Replica, por su parte, dieron una bola extra final (que no identifiqué) y dijeron adiós, o más bien hasta luego, al cine teatro de Ribadeo tras un set de lo más agradable y nostálgico.

Unos cuantos kilómetros hasta Ribadeo pero que bien merecieron la pena. Como aquél que dice, Aneuma es una banda a la que vimos nacer y crecer desde aquél Perversiones de 2022 (crónica) y por la que, no vamos a negar a estas alturas, sentimos un gran cariño. Ellos pararán ahora, motivo de fuerza mayor mediante, por eso y como dijo la propia Laura, lo del sábado no fue un adiós sino un hasta luego. Desde esta casa no podemos más que desear que todo siga los cauces normales y que el destino, la carretera y la música en directo nos vuelvan a encontrar.

Por nuestra parte nada más. Agradecerles a ellos el buen rollo de estos cuatro años y las facilidades que pusieron en favor de esta crónica. Mandar un abrazo a la concurrencia del antes, durante y después y ya saben: nos vemos en el siguiente.
Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz