Para celebrar el 2º aniversario delMoshpit Beer Club los thrashers gijoneses Tyrant retomarán los escenarios el próximo 1 de octubre. Acompañados por el combo coruñes Hour-Glass la cita tendrá lugar en la Sala Cabaré a partir de las 20 horas.
Entradas anticipadas 3 euros a través del siguiente correo electrónico tyrant.metalband@gmail.com o en el propio Moshpit, en taquilla 5 euros.
Segundo trabajo para los death melódicos granadinos de Perpetual Night. O lo que es lo mismo: Raúl Ríos Beiro (guitarra y coros), Carlos Garrido (bajo), Luis Rodríguez (batería) y las nuevas incorporaciones Javier Rodríguez (guitarra) y el ex-Canker Leo González (voz). “Aconitum”, autoeditado el pasado 24 de junio, viene a suceder a aquél “Anâtman” de 2018, editado igualmente por el citado sello con base en Langhirano (Parma, Italia). El disco fue mezclado y masterizado en Psychosomatic Recording Studio por Miquel A. Riutort (Angelus Apatrida, Trallery, Æolian, Golgotha…) mientras que su precioso artwork es obra de Khaos Diktator Design (Devourment, Wyrd, Gaerea, Saor…).
Es la propia “Aconitum” que da nombre al álbum la encargada de dar comienzo a esta fiesta. Y lo hace con una sobria elegancia desde el pequeñísimo prólogo al piano para luego dar pie, tal vez de forma un tanto brusca, al acostumbrado melodeath de la banda sureña. Con el abrupto y poderoso registro del nuevo fichaje Leo González amoldándose a estas estrofas como si llevase toda la vida liderando esta banda. El caso es que Perpetual Night desarrollan aquí un death melódico a veces vigoroso, a veces calmo, pero siempre bien adornado, en lo que respecta a arreglos (fundamentales esas líneas de piano) pero también con unos riffs lo suficientemente interesantes. Estupendo puente central, con un pie en la épica y otro en el despliegue técnico, que termina por poner la guinda a un fenomenal arranque.
“Rotten Bond” no descabalga de ese metal raudo y enrabietado. Pero lo hace ahora con un poso sinfónico mucho más presente. Muy presente de hecho en los diversos engarces entre estrofas y que termina por darle otro aire a este segundo corte con respecto a su predecesor. Pero es un corte, no obstante, donde la banda abre su abanico rítmico y da cabida a muchos de sus registros. El puente que antecederá al epílogo quizá esté algo por debajo de lo habitual. Sea como fuere habita un corte que en gran medida me engancha y me agrada. Todo se sustenta en un nivel técnico que da muestras de lo mucho que han crecido no pocas de las bandas de nuestra península al respecto. Perpetual Night son un ejemplo más.
“Antimatter” arranca en pura clave Amorphis gracias a un riff fácilmente identificable con el habitual buen hacer de la banda nórdica. A Perpetual Night le sirve para atemperar el brío por el que transitaba el álbum y entregarse a pasajes más calmos y elegantes. Y aunque cohabiten pequeñas arrancadas de puro death melódico, esta es en gran medida la cara más reposada de los granadinos. Uno de los cortes que mejor partido saca de la buena producción que posee el álbum. Potencia, nitidez, equilibrio… todo resulta estar donde debe.
Para “Hierbas Amargas” los de Granada cuentan con las colaboraciones de Pepe Moreno en voces y el ex-Azrael Mario G. M. en guitarras. Arranque flamenco y viraje al castellano para una composición donde la banda rinde tributo a la figura del inmortal Federico García Lorca y que destapa uno uno de los cortes más especiales del álbum. Certero como pocos en una fusión entre dos mundos que nunca llega a sonar falsa o impostada. Al contrario. El melodeath, la acústica y el cante se funden con maestría en este cuarto corte. De largo el más emocional del disco y dueño de un puente, previo al epílogo, francamente extraordinario. Ni se os ocurra perderos el videoclip.
Entre la espesura encuentran dos sombras
Traicionando su confianza y su honra…
Así las cosas, “Stars Hunter” vuelve a territorios de mejor rima con los grandes tropos de este “Aconitum”. Desasida del fuerte influjo fusionista de su predecesora, la banda apuesta ahora por un puro tema de género que vendrá a apuntalar el buen nivel técnico que ya se divisaba en temas previos. Transitará éste por los caminos del medio tiempo, bordeando por momentos lo baladístico, dejando entremedias una estupenda serie de riffs y también un cuidadísimo uso de los arreglos durante su parte final. Saxo inclusive. Leo González es puro desgarro durante este trazo ambivalente y melancólico. Estupenda.
Por ahí que irrumpa “Silver Key” y la banda vuele altísima de nuevo en cuanto a ritmos. Luis Rodríguez se despachará aquí con una de las líneas de batería más completas de todo el álbum mientras acompaña a una composición que parece en constante diálogo consigo misma. De blast beats incansables a devaneos casi oníricos, esta llave plateada pasa por uno de los cortes más ambivalentes de todo el trabajo. Por ahí y como siempre digo, habrá quien eche en falta un trazo más cohesivo, al igual que otros aplaudirán precisamente esa diversidad. En cualquier caso, bien está lo que bien acaba dentro de otro de los cortes principales de este nuevo trabajo.
De ahí tal vez que “Redemption” no me enganche en la misma medida. Y aún así aprecio ese poso más melancólico que arrastra, las buenas melodías que acompañan a la voz de González o los notables riffs que encadenan sus estrofas. No creo que constituya una decepción, ni mucho menos, es solo que tengo la impresión de que dentro de este “Aconitum” conviven ofertas mucho más audaces y precisas.
El disco en su edición digital se cierra con esta “Dry Land” donde colabora el Helevorn Josep Brunet al micro. Enraizada en la cara más melancólica del trabajo, beneficiada por unos cuidados arreglos de cuerda y el cuidado doble juego vocal, representa un más que interesante viraje hacia terrenos más cercanos a la banda balear, y que Perpetual Night hacen suya en un puente central en clara rima con cortes anteriores. De resultas de ello surge, al igual que con “Hierbas Amargas”, un tema bifocal, casi fusionista, pero bien construido y equilibrado. Para el final de la edición en CD quedan las versiones acústicas de “Stars Hunter”, “Hierbas Amargas” y “Silver Key”.
Estamos ante un disco llamado a encabezar los acostumbrados top 10 a finales de año. No me cabe la menor duda. Es un trabajo poderoso desde el plano técnico, llamativo en cuanto a composición e incluso valiente, con esa casi improbable fusión que se representa en “Hierbas Amargas” funcionando a las mil maravillas. En cierto modo también en la final “Dry Land” y ese indisimulado y certero viraje al doom/death. En torno a ellas hay un disco, más o menos de género, construido con sumo cuidado y ajustadísimo en sus equilibrios tonales, que habla muy bien del trabajo y el empeño puestos en esta empresa de parte de la banda granadina. Gran trabajo.
In Obscurity Revealed nacidos en el año 2014, practican un death metal oscuro veloz heredero de estandartes de la escena como Nocturnal, Morbid Angel o los primeros Possessed. Tras su anterior gira europea «Sanguine Pestiferum» regresan a nuestros escenarios acompañados de Cimmerian Possession, banda de influencia crust y hardcore, no muy distante de los primeros Grave, Nihilist o incluso Bolt Thrower. Con apenas 1 año de vida cuenta con miembros de los propios In Obscurity Revealed, Ravenous Death y Remains, y para este tour contaran con miembros de Amhra, Sinergia y Lethargic entre otros. Entradas disponibles en taquilla al precio de 10 euros.
La gijonesa Sala Ángeles y Demonios sigue completando su programación orientada al metal con la confirmación de una nueva batería de conciertos para los próximos meses. Tras el anuncio del paso del combo groove madrileño Southgate, la impactante puesta en escena de los vascos Elizabeltz y la celebración de la segunda entrega del Spooky Fest, nos presentan un mes de octubre de locura.
La formación thrash / groove pamplonesa The Blackening presentará el sábado 15 de octubre su nuevo disco de estudio «Stultifera (Heaven Of Madness)» publicado el pasado mes de mayo. Completan el cartel unos viejos conocidos de este medio como son Brutalfly y el combo hardcore Jeremías El Babuino. Entrada única en taquilla 12 euros.
Aneuma realizará su presentación oficial en vivo el sábado 29 de octubre. Se cerrará así un mes frenético con un concierto que contará como invitados con la joven formación metalcore Where The Waves Are Born y los madrileños Havenlost. Entradas online disponibles a través de Entradium.
A través del siguiente comunicado se presenta en sociedad Delalma, formación liderada por el guitarrista Manuel Seoane (Mägo De Oz, Ars Amandi, Burning Kingdom…) que cuenta con Manuel Ramil (Mägo de Oz, Adventus, Warcry, Avalanch, Sauze…) a los teclados, Jesús Cámara (Death & Legacy) al bajo, David Lande (Celtian) a la batería y la recuperación para la música de Ramón Lage a la voz tras una década de inactividad, salvo colaboraciones puntuales (Gräce, Ixo Rai).
Buenas, somos DELALMA. Muchos de vosotros ya conocéis de dónde provenimos alguno de nosotros; sin embargo Ramón Lage, Manuel Seoane, Manuel Ramil, Jesús Cámara y David Lande hemos decidido unir fuerzas y crear esta banda que, tras mucho tiempo y esfuerzo, hoy ve la luz.
Supone el regreso en activo, después de 10 años, de Ramón Lage. Su carisma y su voz supuso un antes y un después en la manera de entender y transmitir, como nadie, las letras y los sentimientos de grandísimas canciones que forman parte ya de la memoria colectiva de la música en este país. Un referente en el escenario, por su pasión y entrega. Una firma en nombre propio.
Nos sentimos realmente honrados e ilusionados de poder compartir esta noticia con todos vosotros. En las sucesivas semanas os iremos proporcionando toda la info relacionada con la fecha de salida de nuestro primer trabajo, el cual ya está grabado, portada, adelantos, idea conceptual, videoclips y gira de presentación, la cual será perfectamente compatible con las agendas de las respectivas bandas en las que ya tenemos la fortuna de trabajar.
Sin más, deseamos haceros partícipes de esta aventura que hoy comienza. Recibid un fuerte abrazo de DELALMA.
A la espera del lanzamiento de su primer sencillo promocional podemos adelantar que el debut de Delalma será una opera rock que ha sido grabada en los estudios Tercera Planta con Manuel Ramil a los controles.
Los ovetenses Green Desert Water serán el punto focal en la jornada de viernes. Su potente stoner rock y un fantástico nuevo disco como es «BlackHarvest» (reseña aquí) son atractivos más que suficiente para la llamada a filas. Una velada a la que hay que sumar las actuaciones del veterano combo grunge gallego Standford Music Factory y Ritual, banda asturiana tributo a Ghost que tan buenas sensaciones nos dejara allá por el 2018 durante su paso por el avilesino The Night Of The Terror Fest.
La noche del sábado 5 de noviembre contará con los hard rockeros extremeños The Buzzos, que defenderán su nuevo disco «XX» (reseña aquí) editado el pasado año a través de Maldito Records. Compartirán escenario con los avilesinos Leather Boys, la que ya es banda residente del Spooky tras su participación en la primera entrega y alternativos andaluces The Tragic Company, en lo que será su primera visita a Asturias, para defender su nuevo disco «Paradox Vol. I» publicado vía Wild Punk Records en mayo del pasado año.
Finalmente la Sala Ángeles y Demonios acogerá el evento. Entradas disponibles a 15 euros/día en venta anticipada y 25 euros el bono para el festival completo.
Hace apenas un mes el propio Fredy Torres nos comentaba que este año si, tendríamos Morgana Fest. Tres años son una autentica eternidad. Quien más, quien menos, ha sufrido en sus carnes la maldita pandemia así que volver a la ovetense plaza del conceyín sería otro paso en busca de la ansiada normalidad. Palabra a la que los últimos tiempos parecen alejar de su significado. De nuevo dentro de la programación de las fiestas patronales orquestada por el consistorio de la capital asturiana, la única representación del metal tendría como protagonistas encima del escenario a Automatic Kafka, Escuela De Odio, Bloodhunter y Leo Jiménez. Bajo el mismo, el buen hacer de Pólvora Producciones encabezado por Dani Dynamita, también al mando del sonido y el cariño que dispensan a público, medios, amigos y colaboradores la dupla formada por Fredy y Sonia.
Marca de la casa el exquisito respeto a los horarios cuando suena por megafonía la sintonía de apertura del programa radiofónico del que el festival toma el nombre sale a escena el carismático comunicador para dar la bienvenida al aún escaso público presente. El recuerdo a Belén Pardo, razón de ser de este humilde medio y José González Roces, añorado fotógrafo de la escena musical asturiana, ponen la nota emotiva al pistoletazo de salida de la cuarta entrega del Morgana.
Se encargaban de abrir fuego Automatic Kafka, joven formación pero con mucha experiencia y tablas entre sus componentes. Presentarían su gran álbum debut “Metamorphosis” (reseña aquí) editado a finales del 2020 con una solidez y aplomo que dejó el incidente provocado por la correa del bajo de Dann Margo en mera anécdota. Su sonido bebe de bandas muy reconocibles de la escena grunge de los 90 y lo desarrollan con elegancia y buenos temas como “Streets Of Universe” o “Wanted Fame”. Fab Martorano es infalible a la voz y la dupla de guitarras formada por Rud Trelles y Bronco Lee derrocha clase ante una audiencia que llegaba con cuentagotas. Cumplían con creces la poco reconocida labor de apertura y damos fe que ganando un buen puñado de fieles a su causa.
Obligada puesta a punto de escenario para dar paso a los combativos Escuela de Odio. Mucho han cambiado las cosas para los de la cuenca del Nalón desde sus inicios hace ya 28 años. Aquel trio formado por Pirri, Iván Morales y Rubén que abrazaba el hardcore más punk como bandera hoy día, inevitables cambios de formación mediante, son un quinteto referencia del estilo en Asturias, a nivel estatal e idolatrados en latinoamérica. Su concierto no dio respiro, su actual alineación tiene una pegada incontestable. Han dado un toque de metal a su sonido pero la esencia sigue intacta y más cuando se mantienen en el repertorio temas como “Diferencia”, “Medio Ambiente” o “Estúpida Tradición”. Agradecimientos a organización, técnicos y público, notable aumento del mismo durante su actuación, como antesala a sorprender a la audiencia con uno de los himnos de Kortatu como es “Zu Atrapatu Arte”. Apenas una hora para poner el listón en lo más alto con “Asturies Arde” y dejar claro que no sería fácil superar su entrega y solidez sobre las tablas.
El metal extremo tenía su cuota de protagonismo en el festival con los gallegos Bloodhunter. La banda presentaba por segunda vez en la capital del Principado su nuevo disco “Knowledge Was The Price«, esta vez con la novedad deFabs Tejada (Sexplosion, Infernoise) quien se hacía cargo del bajo en sustitución de Daniel Luces. Con su arribada se aprecia un rejuvenecimiento entre los habitantes de las primeras filas, lo que siempre es motivo de alegría por estos lares. Una hiperactiva Diva Satánica es claramente el punto focal de una formación bien empastada que no dio tregua de principio a fin, pese a sus nuevas circunstancias. Punto álgido del show sería el paseo entre el público de la dupla de guitarras formada por Dani Arcos y G. Starless durante “The Eye Of The Serpent”. Tercera banda al rincón de triunfadores del festival.
Posiblemente en el punto álgido de audiencia del festival volvía Fredy Torres al escenario para solicitar otro merecido aplauso para Automatic Kafka y Escuela de Odio, agradecer la presencia a los asistentes, a la concejalía e interrogar a los congregados por una próxima edición del Morgana Fest.
Leo Jiménez pondría un gran broche final a la velada. Pese a no arrancar con buen pie por problemas técnicos que demoraron unos minutos su descarga, el resultado final fue más que notable. Un arranque progresivo, la experiencia es la mejor consejera y nadie conoce sus capacidades como uno mismo, haría que Leo realizase un show de menos a más intensidad. Gran punto a su favor saber lidiar con esos problemas crónicos en la voz que una vez alcanzada la velocidad de crucero nadie podría sospechar. Despacharía temas de su etapa como solista y 037 pese a la insistencia de un fan en que interpretara “Hijo De La Luna”. Tal fue su perseverancia que La Bestia acabaría por mandar callar al interesado dando pie a la perplejidad de unos, las risas de otros, incluido el propio Leo y la indignación de otra parte de la audiencia. Tras dicho anecdótico episodio las aguas volvían a su cauce con un “Mesías” interpretado a dúo con Korpa (Fuck Divison, Minos, Rabia Pérez) o la sorpresiva “Ballena Negra” con la suma de Diva Satánica como tercera voz. Se completaba así el póquer de ganadores de la noche con otro show que dejaría a público y banda más que satisfechos.
Se cerraba así una noche emotiva, por el regreso, por los recuerdos y por un futuro con más luces que sombras que nos lleve a comprobar que el Morgana se convierte en cita habitual en la programación musical de la ciudad. La lucha y los pasos van en buena dirección.
Tercera apuesta para la agrupación avant-garde Zeal & Ardor. Formados originariamente por el poliédrico músico de origen suizo Manuel Gagneux, a este tercer trabajo que hoy nos ocupa le preceden los largos “Devil Is Fine” (2016) y “Stranger Fruit” (2018), además del Ep “Wake Of A Nation” (2020). El line-up de Zeal & Ardor, nacidos como one man band en 2013, se completa a día de hoy con los músicos Denis Wagner y Marc Obrist (coros), Lukas Kurman (bajo), Tiziano Volante (guitarras) y Marco Von Allmen (batería y fotos). Will Putney se encargó de mezclas y master, Noé Herrmann del diseño artístico, Nico Charon de las ilustraciones y, al igual que sus dos anteriores largos, MVKA Records lo puso en las tiendas, si es que queda alguna.
La triplemente homónima “Zeal & Ardor” inaugura esta tercera obra de la rupturista banda suiza. Sintes opulentos que recuerdan, aunque sea de forma vaga, al excepcional score del tristemente desaparecido Jóhann Jóhannsson para la estupenda “Arrival” del director canadiense Denis Villeneuve. Esa opulencia sintética acompaña a unas voces limpias en un arranque servicial a la hora de poner sobreaviso al oyente de lo que está por venir. Y lo que acude a la llamada es una “Run” que da la bienvenida a unas guitarras movidas, en gran medida, sobre riffs minimalistas y melodías reverberadas casi hasta el extremo. Y en contraposición, estribillos de una pesadez inusitada, donde las voces aparecen envueltas en un tratamiento que me recuerda a los Shining de aquél fantástico “Blackjazz” de 2010. Un arranque intrísisecamente zeal&ardoriano.
“Death To The Holy” entronca en gran medida con obras anteriores de Z&A en esa fusión entre blues negro y agresivas colisiones de metal armado y poderoso. Las transiciones aquí resultan algo más naturales que en obras anteriores de Gagneux, perdiendo en frescura aquello que ganan en solidez. Lástima esos apenas tres minutos que marca en el reloj pero nunca ha sido ésta una banda que se distinga por los grandes desarrollos en cualquier caso.
“Emersion” obvia las influencias negras, decantándose por un curioso, llamativo y por momentos visceral choque entre el post-rock más decorativo y el blackgaze más gritón. Típico corte bifocal de la banda ante el cual no caben reacciones veladas. Lo amas o lo odias, no cabe término medio. Preciosa outro final al piano.
Ojo con “Golden Liar”, una de las entregas más llamativas del largo. Un prólogo que por momentos parece teñirse de country, arreglado a la manera del mejor western clásico, pone una pica más en el vasto registro influencial del álbum. Un crescendo bien construido en líneas generales, si bien yendo al detalle me resulta un tanto brusca en su trazo final. Más que curiosa de todas formas.
“Erase” resultará, dentro de lo que cabe, una propuesta mucho más convencional. Merodeando el metal progresivo, deja alguno de los riffs más llamativos de todo el disco además de un más que interesante doble juego vocal. En el tranquilo puente irrumpen tonos que, voces rasgadas al margen. me retrotraen inmediatamente a los Pain Of Salvation más recientes e imaginativos. Menos arriesgada y atrevida que buena parte de sus compañeras, intuyo que más del gusto de la mayoría. Si la hubiera.
Aquí se suceden dos cortes rácanos en duración, que no en influencias. El primero es este extraño “Bow”, donde conviven por igual el soul más clásico y el industrial menos amable en otra de esas mezclas a priori imposibles que no dejarán indiferente a nadie. “Feed The Machine”, inspirada por Ministry en palabras del propio Gagneux, enfrenta sonoridades en efecto propias de la banda de Al Jourgensen con voces que podrías haber oído en el primer melodrama esclavista que se te pase por la cabeza. Violenta y desencadenada, tanto por la rabia desprendida de sus partes más metálicas como por los nada complacientes cambios de rumbo que la definen. Todo en poco más de dos minutos y medio.
Congenio menos con una “I Caught You” quizá por la forma en que abraza un convencionalismo mucho más formal. Por contra, quienes necesiten resuello tras varias entregas desbocadas en cuanto a la recolecta de influencias, les resultará merecido respiro esta desenfadada oda al nu-metal más casual. Que de todo habrá.
“Church Burns” reincide en esa línea más metálica, teñida en este caso de voces cercanas al gospel, redirigiendo el disco hacia su habitual y preponderante molinillo de influencias, de lo que resulta un tema ganador en este caso por lo cuidado de su escritura y lo interesante de su desarrollo técnico. No puedo ser el único que encuentra aquí sonidos cercanos, por no decir propios, de Tom Morello. Estupenda.
“Götterdämmerung” esconde por igual tonos tranquilos propios de los Tool más leves junto a un metal pesado, casi monocorde, sobre el que Gagneux es capaz de llevar su registro hasta sus últimas consecuencias. El suizo grita, se retuerce y se tranquiliza con una cintura capaz de sorprender al más pintado. Por impredecible otra de mis favoritas.
“J-M-B”. acrónimo de jazz, metal, blues, vuelve a rimar con la banda de Jørgen Munkeby, palideciendo en gran medida por lo escaso de su desarrollo. Lástima porque su baile tonal tiene poca rima dentro del álbum y está llevada a término con llamativo brío técnico. El final en cualquier caso es para otro acrónimo, este “A-H-I-L” (All Hope Is Lost) de nuevo con los sintetizadores tomando el mando de las operaciones como ya lo hicieran al comienzo. Cierre conciso y negruzco.
No me duelen prendas en afirmar que soy aún un rookie en lo que a Zeal & Ardor se refiere. Que nos llegó el disco y uno tuvo que ponerse al día en menos tiempo del que sería deseable y, por ahí, que mi visión de la banda, a día de hoy, se vea desprovista del habitual desgaste que proporcionan el paso del tiempo y las escuchas. En cualquier caso, los grandes tropos de la banda suiza permean su disco homónimo con la fiereza de siempre. Una fiereza que se manifiesta igualmente a la hora de atreverse a plasmar unos cruces genéricos imposibles, del todo antinaturales, y otras en su ya habitual paseo por los caminos más extremos del metal contemporáneo: black e industrial pero también groove, incluso trazas de nu-metal coexistiendo junto a tonos gospel, música negra, sintetizadores opulentos o incluso porciones de post-rock o progresivo. Todo con una naturalidad que asusta. Y pese a que la banda empieza a parecer un tanto presa de su propio ideario policromático, de momento hay razones más que de sobra para seguir creyendo en el curioso credo de estos Zeal & Ardor.