El músico madrileño Leo Jiménez informaba a través del siguiente comunicado de su ingreso en quirófano para aliviar los problemas de garganta que ha sufrido en los últimos años.
La suerte está echada…
Antes de nada; MIL GRACIAS a la Dra. Isabel García Lopez, y a las doctoras Judith Wuhl y Ana Elvira Machado Martin. No acostumbro a hablar de mi vida privada, pero este caso es algo que incumbe a mi trabajo; y en ese sentido siempre os he mantenido informados.
Han sido casi 15 años de médicos. Yendo de especialista en especialista, sin descanso y sin respuesta buscando un profesional que diese de una vez por todas con mi dolencia. Algunos médicos solo consiguieron ver una laringitis aguda…pero la laringitis solo era un síntoma, no la causa principal. Desde el principio yo sabía con total seguridad que en mi garganta sucedía algo más…y efectivamente.
Después de pasar por 7 especialistas diferentes (los mejores del país, por cierto), llegué casi desesperado a las doctoras de «La Unidad de la Voz», en Pozuelo de Alarcón. Ellas consiguieron ver, después de muchos intentos y pruebas diferentes, cual es realmente mi patología. Según comentan, en algún momento de mi vida un virus concreto debió agarrarse a mi cuerda vocal derecha, dañándola irreversiblemente. No es una dolencia fácil de detectar ni de determinar…pero sin embargo según dicen es relativamente frecuente. Le podía haber pasado a un futbolista, a un bombero, o a cualquier persona que no utilice su voz para ganarse la vida…Pero me tocó a mi.
Por los datos que tengo, esta afección seguramente comenzó como un simple resfriado sin importancia aparente, y poco a poco fue derivando en una parálisis parcial de la cuerda vocal derecha. Finalmente, desde La Unidad de la Voz me recomendaron acudir a una de las mejores especialistas de este país: la Dra. Isabel García del Hospital La Paz, quien me realizó algunas pruebas más y determinó sin lugar a dudas que mi dolencia es grave y ya para toda la vida. Tan solo una operación puede mitigar los efectos de esto, y ni siquiera existe la operación que garantice la recuperación definitiva. En resumidas cuentas, hoy por hoy no hay una solución definitiva para esto. Tan solo pueden ir realizándome intervenciones que me vayan ayudando a llevarlo mejor. Los especialistas solo me aseguran una mejoría notable, pero en ningún caso la recuperación total al 100%.
No creo que vuelva a tener los tonos que tenía antes, pero tampoco los necesito. Y seré tremendamente feliz solo con poder volver a cantar sin dolor y sin sufrir constantemente por sentir que tu garganta no funciona. La verdad es que no se como quedaré, pero he peleado muchísimo y tengo mucha fe en esto. Si todo va bien, desde que termine mi rehabilitación voy a tener una sonrisa dibujada en la cara cada vez que cante y durante todo el tiempo que dure. Esperemos que sea mucho.*Solo un último apunte. Todas las giras, colaboraciones, discos en directo y grabaciones de los los últimos quince años («Animal solitario», «Los fuertes sobreviven», «Raíces», «20 años tras el apocalipsis», «La factoría del contraste», «Mesías», «La noche del Fenix»…y sus respectivas giras) las hice con una cuerda vocal dañada. Solo agarrándome a la técnica (y echándole muchas pelotas) conseguí sacarlo adelante. … Como dicen hoy los jovenes; ¿Ni tan mal no? Un abrazo a tod@s.
FUERZA & HONOR…y mucha SALUD.
Pd- Gracias especiales a mi gente, que siempre han estado conmigo. Ellos ya saben quienes son. Muy especialmente a Borja Ferri Luz y su mamá Virginia por ayudarme en todo momento, y a Guillermo Sandín Serrano por estar conmigo espalda con espalda el día de la operación. OS KIERO MUCHO.
Mucha suerte Leo y pronta recuperación. Lo importante siempre será la salud, volveremos a verte pronto encima de un escenario.
Nada menos que dos años ha pasado este “Vortex” cociéndose a fuego lento mientras la pandemia se hacía carne y habitaba entre nosotros. Heavy Metal Brigade, en compañía de medios amigos como Diario de un Metalhead o Keep The Flame, ya pudimos escucharlo meses atrás en el OVNI Estudio, dando buena cuenta de las primeras impresiones en este Studio Report.
Para los despistados, recordar que Unexpectance lo conforman Nacho Peña y Fran Pérez (guitarras), Aitor G. Stamper (bajo), Luis Barrientos (batería) y Dani Larriet (voz). Apuntar de igual forma que Daniel Sevillano (Warcry, Sound of Silence, Soldier, Escuela de Odio) ha sido el encargado de producirlo y Jacob Hansen (Amaranthe, Voltbeat, Heaven Shall Burn) de masterizarlo. Finalmente, la portada ha corrido a cargo de Manthos Stergiou, quien ha realizado trabajos para gente como Jinjer, On Thorns I Lay, Textures o George Kollias (Nile) entre otros.
Como ya os contáramos el pasado octubre, “Vortex” es un trabajo conceptual en torno a la obra “Inferno” de Dante Alighieri. En palabras de la propia banda: “Esta obra supuso un recopilatorio de todo el saber de la época y, en concreto, los círculos representan los pecados capitales de la sociedad de entonces”. Lo que han hecho Unexpectance es “revisar y actualizar esa crítica, de manera que cada corte del álbum corresponde a un círculo y, a medida que se avanza en el disco, se profundiza más en el infierno, hasta llegar al corte décimo donde se sitúa Lucifer, señor del averno, que representa lo peor de la humanidad actual: INTERNET. Se puede profundizar más en el concepto del disco mediante la explicación aportada de las letras”.
Sí. Todo esto está muy bien, pero qué aportan nuevas escuchas de estas canciones sobre aquél fugaz Studio Report del año pasado.
Pues bien. Todo arranca con una “Guerra Interior” que anticipara al disco mediado octubre pasado. Primero de los 9+1 círculos que componen “Vortex”, y que en este caso corresponde al limbo. En lo lírico refiere a que no existe cambio que no empiece en uno mismo y en lo musical sirve de acomodo a los nuevos Unexpectance, esto es, una banda no sé muy bien si más madura con respecto a su debut de 2016 pero desde luego sí más sólida, compacta y agresiva. Un corte que ya pone sobre aviso de la ganancia en crudeza que habrá de experimentar este segundo trabajo de los asturianos:
“El Altar Del Olvido”, círculo referente a la lujuria, pone en solfa la miríada de abusos sexuales en el entorno de la iglesia, particularmente la católica, y de cómo las víctimas han sido relegadas al más puro ostracismo en muchos casos. En lo musical adhiere un prólogo más brioso al tiempo que más melódico. Todo vira a terrenos más reconocibles con la irrupción de las estrofas. Por ahí se dejan sentir algunos riffs de pequeña inspiración djent, que marcan cierta distancia toda vez colisionan melodía y pesadez en sus poderosos estribillos. Un clásico corte coctelera, que puede pecar de cierta inconsistencia pero nunca de falta de atrevimiento, rematado por un estupendo solo de guitarra durante su tronco central.
“Hipersomnia”, círculo referente a la gula, dirige sus dardos contra la sociedad del consumo. Fue otro de los adelantos de “Vortex” y asienta sus reales sobre el sonido post-Göteborg, entregando por ello un corte más directo, menos intrincado, más centralizado, apoyado no obstante en una ágil línea de batería. El groove y la mayor pesadez que conducen a su tronco central pueden sonar recurrentes, resultando por contra bien construidas y mejor ejecutadas.
“Ira De Los Justos”, círculo de la avaricia y prodigalidad, pone sus miras en el sistema capitalista y en como parecemos no haber aprendido nada tras la crisis económica de 2008. Corte más rácano de “Vortex” con apenas dos minutos largos, entrega la cara más pesada y groovie de los asturianos, apoyada en un riff sólido y dejando por el camino varios buenos cambios de ritmo que habrán de otorgarle cierto gancho. Lo bueno, si breve…
“Deus Ex Machina”, círculo de la ira y la pereza, reflexiona sobre la sociedad de la información, también de la desinformación, esa que funciona en base a titulares engañosos y noticias falsas. En cómo tendemos a dar por ciertos aquellos titulares que refuercen nuestra manera de pensar. Etcétera. Musicalmente un regreso a postulados de comienzos del álbum, en el que es uno de los cortes mejor balanceados de “Vortex”. Lúcido, además, en la entrega de unos riffs que, ahora sí, destilan un carácter y personalidad más propias. Con mucho una de mis favoritas, quizá porque la cabra tira al monte y ese fuerte influjo death melódico que ofrecen Unexpectance en este quinto corte me resulta de lo más atractivo. Estupenda.
“La Caída De Prometeo”, círculo centrado en la herejía, representa en lo lírico una oda al pensamiento crítico, verdadera herejía del siglo XXI. En lo musical añade a un tiempo un mayor vigor en su trazo a la vez que incorpora varias de las pocas voces limpias de todo el álbum, dando como resultado una de las entregas con mayor personalidad del mismo, conteniendo de igual forma otra buena serie de riffs, eficaces contrapuntos sonoros y un groove bien entendido, de los que operan en beneficio del tema que los aloja y no al revés.
“Neurapraxia”, círculo de la violencia, nos habla de cómo las apariencias engañan, del aparentemente perfecto padre de familia que es capaz de asesinar a su pareja “como mera expresión de poder y control sobre su persona”. Es otro de esos cortes intrincados, casi laberínticos, donde lo mismo encontramos baterías briosas y ritmos ágiles que trazos pesados y amargos. Incluso se dejará notar algún blast beat que otro en una amalgama que no hará sino dar buena cuenta de las capacidades de Unexpectance como compositores. Otra vez, al igual que con la anterior “El Altar Del Olvido”, habrá quien acuse cierta falta de consistencia en este ir y venir casi inextricable. Por contra, quien aplauda su audacia. A mí contadme dentro de los segundos.
“Déjà Vu”, círculo del fraude, atañe a la corrupción política y a cómo ésta nos ha acompañado prácticamente desde que el hombre es hombre. El prólogo le cambia un poco el pie a “Vortex”. Más melódico y apaciguado, atmosférico incluso, que habrá de circular por una serie de riffs algo exógena y que si bien no porta una estructura que la aleje en gran medida de los grandes tropos del álbum, sí que resulta lo suficientemente distintiva como para portar su propia bandera e identidad propias. Bien construida y ejecutada, además, deja un solo de guitarras dobladas tan sólido como elegante. Diferencial.
“Última Palabra”, círculo de la traición, versa sobre cómo han conseguido deshumanizarnos hasta convertirnos en seres incapaces de mirar por algo que no seamos nosotros mismos. Es un corte que regresa a parámetros más asimilables y reconocibles. Por ahí queda mucho groove, algún que otro riff sugerente y fugaces voces limpias. Si bien agradezco ese tirón que ofrece un puente central más veloz y descarnado, cierto es que no alcanzo a conectar con este penúltimo corte en la medida en que lo hago con otros de este tracklist.
“Pandemonium”, lo más profundo del infierno. Círculo que no existía en la obra original de Dante y que Unexpectance añaden aquí para hablarnos de “la vanidad expresada a través de las redes sociales. La interacción humana a través de una pantalla. Ideologías basadas en falsedades que aglutinan a cientos”. Y hay que decir que transmiten este mensaje con toda la crudeza y visceralidad que permite este género a caballo entre el metalcore y el melodeath que practican. Larriet descerraja lo más oscuro de su registro, pero si por algo destaca este corte final es por la forma en que enfrenta una mayor negrura en su tono a través de unos riffs de lo más inteligentes y una mayor carga atmosférica. Y ojo al curioso epílogo que bordea el post-rock para cerrar el disco con un llamativo regusto triste y melancólico. Gran cierre.
Más allá de la ganancia en pesadez y la ostensible mejora en sonido con respecto a aquél debut de 2016, no creo que haya nada aquí dentro que vaya a pillar a nadie con el pie cambiado. Es un disco de género, bien orgulloso de serlo, que no obstante se las apaña para amalgamar una acerada panoplia de influencias, sin dejar que estas transpiren más de lo debido sobre una serie de canciones bien planteadas y mejor ejecutadas. Cierto es que por ahí habrá quien eche en falta una mayor diversidad en cuanto a voces, más solos de guitarra o breakdowns más acentuados. Ante el vicio de pedir, ya se sabe. “Vortex” es a buen seguro el primer gran disco nacional del recién estrenado 2022.
La XVII edición de los Premios AMAS, los galardones de la música asturiana, desvela el plantel de nominados. A continuación repasamos las categorías que incluyen candidatos relacionados con el hard rock y el metal.
Las votaciones a los 84 grupos nominados en las 21 categorías propuestos por el Anuario de la Música en Asturias ya se pueden realizar a través de la web premiosamas.com. Las votaciones finalizarán el 13 de febrero.
Bajo el título «Knowledge Was The Price» verá la luz durante este 2022 el nuevo trabajo de estudio de Bloodhunter.
01 Sharpened Tongues Spitting Venom Inside 02 Knowledge Was The Price 03 A Twist Of Fate To Come 04 Medea’s Guidance 05 Never Let It Rest 06 Find Your Inner Fire 07 The Eye Of The Serpent 08 Spreading Your Disease 09 Nothing Beyond The Realms of Death 10 A Relentless Force 11 The Forsaken Idol 12 The Hunters
Compuesto por 12 canciones, el nuevo disco será el primero con su nuevo baterista Adrián Perales (In Mute) a los parches.
Los thrashers ovetenses Brutalfly presentan la portada y un nuevo adelanto de «I Was An Experiement» su próximo álbum de estudio que verá la luz este mismo mes de enero.
Cocinado a fuego lento en los gijoneses Breakdown Studios con Nefta Vázquez (Sound Of Silence, Escuela De Odio, Blast Open) a los controles, allá por el 2019 ya presentaban el tema «Evil Room«. Hoy estrenan a través de sus redes sociales «Pandemic Dreams«, dejando bien a las claras la evolución musical y gramática del trio afincado en Oviedo.
Dos años después de anunciar un parón indefinido Warcry nos alegra el inicio de año con el anuncio de la grabación de un nuevo disco y su correspondiente gira promocional para este 2022 que acaba de arrancar.
A través del siguiente vídeo los asturianos desvelan el inminente ingreso en OvniEstudiopara iniciar la grabación del que será su décimo álbum de estudio. Al igual que en su último trabajo discográfico, el recopilatorio «Momentos» editado en el año 2017, Dani Sevillano será el encargado de la producción.
La formación sueca pionera del black metal Dark Funeralestrena videoclip oficial para «Let The Devil In» como anticipo de «We Are The Apocalypse» su próximo disco para Century Media Records y que se pondrá a la venta el 18 de marzo.
01 Nightfall 02 Let The Devil In 03 When Our Vengeance Is Done 04 Nosferatu 05 When I’m Gone 06 Beyond The Grave 07 A Beast To Praise 08 Leviathan 09 We Are The Apocalypse
La continuación de su anterior obra de estudio «Where Shadows Forever Reign» publicada en el 2016 y segundo disco con su nuevo Heljarmadr se presenta en sociedad a través del videoclip «Let The Devil In» grabado en Wroclaw (Polonia) dirigido y editado por Grupa13. Su guitarrista y fundador de Lord Ahriman afirma de la canción:
Es un gran placer poder ofrecerles una primera muestra de nuestro próximo álbum «We Are The Apocalypse«. Puede ser un poco diferente pero aún contiene la verdadera oscuridad y el espíritu de lo que es Dark Funeral. La atmósfera sangrienta y siniestra se refleja en el vídeo, una prueba de las grandes hazañas que puedes lograr cuando recurres a tu oscuridad más íntima y en armonía te vuelves uno con tu diablo interior.
Debut para los chicos de Ikarie, donde encontramos ni más ni menos que a tres ex-componentes de los ya desaparecidos (pero muy reivindicables) Nahemah, esto es: Daniel Gil y Paco Porcel (guitarras) y PabloEgido (voz), junto a la base rítmica formada por María V. Riaño (bajo) y Dom Santoro (batería). María es además la encargada de todo el concepto lírico del álbum, mientras que Daniel ha sido el encargado de armar todas las músicas, así como de su posterior grabación y mezcla en el Siete Barbas Studio. Producido por los propios Daniel y María, el disco sería masterizado por Víctor García en Ultramarinos Mastering y finalmente adornado por el arte de Deborah Sheedy. En la calle desde el 24 de septiembre vía Avantgarde Music
Poca sorpresa pero sí el regusto de las cosas bien hechas con la inicial “Barro”. Poca sorpresa por ese tono apagado que destila en su arranque, principio a su vez de un disco lindante con la cara más avanzada y contemporánea de un género, el doom metal, por momentos tan insondable como sugerente. A la contemporaneidad de su propuesta contribuye en gran medida ese registro tan roto como gritón de Egido, situado sobre una estructura desde luego no rompedora pero sí lo bastante funcional a la hora de encarar los diversos contrapuntos que encierra. Apertura, en palabras de la propia banda levantina, sobre “el desarraigo y la migración forzada. Inspirada en los pueblos sumergidos de España”.
La dulce instrumental “Remedio”, con las colaboraciones de Lisa Bause (violín) y Sasha Agranov (cello) pone la nota de color a estos primeros compases del álbum al tiempo que introduce una “Cenizas” que anticipó a disco allá por comienzos de septiembre, versada sobre “el estigma y la invisibilización del suicidio”. Lejos de quebrar abruptamente el tono arrastrado por la instrumental que la precede, ésta opta por un largo prólogo de aguas remansadas y tono apagado, roto de forma dramática más adelante por unos riffs inmensos, casi catedralicios. Arrecian una tristeza e impotencia supinas en lo tonal sobre una inteligentísima estructura en cuanto a gramáticas, con esos crescendos tan característicos, en contraposición a pasajes tranquilos que producen a su vez necesarios remansos de paz entre tanta desazón. El descomunal tercio final contribuye a rematar el que es uno de los grandes cortes de este debut. Visto lo visto, su elección como adelanto del álbum parecía resultar más que inevitable.
El prólogo brumoso de “La Criatura” contribuye a maximizar el impacto producido por la amalgama de riffs que irrumpirá tras él. Es un corte de escritura más plana, menos coral, lo cual no quita para que porte detalles de interés. Que parece querer conducir hacia una calma que parece no llegar nunca, dando como resultado una entrega por momentos desesperada, cuando no asfixiante. “Me odio, sueño y hambre, nada más” vocifera el ex-Nahemah como si en ello le fuera la vida, justo antes del largo fade out del epílogo. Otra de mis favoritas.
Regresa la calma con esta “Despertar”, crescendo de avance tan atemperado como inexorable, que quizá merecía algo más de desarrollo pero que nos introducirá en ese “grito a la falta de perspectiva de género en nuestras instituciones y sociedad en general” que impulsa una “Está En Tu Cabeza” que de nuevo vuelve a apostar por un prólogo tan extenso como apagado, tan atmosférico como distante, de ecos lejanos y tono triste, que tardará tres minutos largos en quebrarse. Es otra entrega tan desesperada como concisa, tan bien escrita como finamente interpretada, donde por contra echo en falta una línea vocal algo más diversa. En cualquier caso, otra de de las entregas capitales dentro de este “Cuerpos En Sombra”. Así las cosas, “Redención”, versada sobre “la recuperación de la memoria histórica”, y apoyada en una estupenda serie de riffs, imagino que por temática, resulta menos apagada y a cambio más visceral a la hora de afrontar una composición que, en especial durante su primer tercio, resulta desde luego más amenazante. Un tono que tornará en pura desesperanza conforme se acerca a un epílogo de los que erizan la piel. Descarnada, furibunda y brutal. Pero sobre todo: necesaria.
Y no es que “En El Río” sea, para nada, la juerga padre. De hecho está a mil millas de serlo. Pero resulta innegable que otorga algo más de luz, a la vez que entrega algún que otro detalle que me recuerda a unos Earth del “The Bees Made Honey In The Lion’s Skull”, que como podréis imaginar, contrasta y no de manera débil con todo lo oído hasta ahora en este debut. “A mi joven abuela. Llevo la sangre de su asesino por dentro”. Quizá sobre tanta palabrería por mi parte.
A estas alturas del trabajo, bien es cierto que “Maldición” ofrece pocas sorpresas, especialmente en cuanto a tono, no obstante funcionará en gran medida gracias a su cuidada escritura y a unas interpretaciones si bien no extraordinarias, sí lo suficientemente dignas como para alumbrar un corte en ningún caso fallido y/o de relleno. El cierre es para “las personas que crecieron huérfanas, con la madre muerta a manos de su propio padre”, o lo que es lo mismo, la calma a cuerdas de “La Herencia”, donde por fin el disco dará un merecido respiro al oyente, abrumado tal vez por la montaña rusa de emociones que ha presenciado a través de estos escasos tres cuartos de hora del mejor post-doom que se haya parido de nuestras fronteras hacia dentro.
Si un disco es la suma de las sensaciones que éste produce en el oyente, “Cuerpos En Sombra”, al menos en mi caso, es todo un triunfo. Pasan las escuchas y no cesa la forma en que estas canciones sobrecogen y atrapan, cuando no enfurecen o soliviantan, y todo en gran medida gracias a una desgarradora labor de Egido al micro, pero también a unos riffs bien pensados y mejor ejecutados y a esa base rítmica tan discreta como eficaz. No sorprende, al fin y al cabo aquí detrás hay músicos con cierto bagaje y este no es ni mucho menos un debut al uso, pero el resultado final ha sobrepasado todas mis expectativas. Enhorabuena.
La formación canadiense Voivod, pionera en los sonidos progresivos dentro del metal más acelerado, publicará su nuevo álbum de estudio «Synchro Anarchy» el 11 de febrero a través del sello Century Media Records.
01 Paranormalium 02 Synchro Anarchy 03 Planet Eaters 04 Mind Clock 05 Sleeves Off 06 Holographic Thinking 07 The World Today 08 Quest For Nothing 09 Memory Failure
La continuación de «The Wake» publicado en el 2018 ha sido grabada en RadicArt Studio con la producción de Francis Perron. La portada es obra del batería de la banda Michel «Away» Langevin. Tras «Planet Eaters» este es su nuevo adelanto «Paranormalium» en forma de vídeo lírico.