De la mano de Z!Live On Tour la formación sueca Dynazty regresa a nuestros escenarios para presentar su nueva obra de estudio «Game Of Faces» que tan buenas críticas ha cosechado desde su publicación en el mes de febrero vía Nuclear Blast.
Z! Live On Tour lanzará el lunes 25 de agosto a las 10 horas una preventa especial con un descuento del 20% a través de ticketgate de 24 horas o hasta agotar el cupo de 100 entradas por sala. La venta general se abrirá el martes 26 a las 10 horas a un precio de 35€ +gastos. La venta en taquilla tendrá un costo de 45€.
ACTUALIZACIÓN: La formación hard & heavy barcelonesa Kilmara serán los encargados de abrir los conciertos del tour estatal tras acompañar a Dynazty en buena parte de su gira europea.
Estos son los horarios oficiales: Barcelona Apertura: 19:30 horas Kilmara: 20 horas Dynazty: 21 horas
La XXVIII edición del concurso rock Ciudad de Oviedo «Alejandro Blanco Espina» que tendrá lugar en la Plaza de Feijoo del 16 al 20 de septiembre confirma el listado de 20 bandas inscritas.
En cada jornada actuarán tres concursantes y a partir de las 00:30 horas un artista invitado. El 21 de septiembre tendrá lugar la gran final, con la actuación de 5 grupos seleccionados por el jurado como finalistas. Tras las actuaciones, se emitirá el fallo del concurso y se realizará la entrega de premios. Muy pronto horarios y reparto por días.
Tras el estreno de varios anticipos Burnt To Death llega la presentación en vivo de su próximo trabajo de estudio «Black Dragon«. La cita con el renovado trio black/death tendrá lugar el próximo sábado 1 de noviembre en la ovetense Lata De Zinc, un día después del estreno en plataformas digitales del EP y contará con la participación del combo pucelano Depths Of Stygia y los salmantinos Dystopian Omen.
Grabado, mezclado y masterizado en Kollapse Stvdio la nueva obra consta de 5 temas y cuenta con las colaboraciones de Davish G. Álvarez, guitarra de Angelus Apatrida y Richard Shaw, de Cradle Of Filth.
01 Confined 02 The Devil’s Blood 03 Inhuman 04 Against you 05 Black Dragon
Nueva fecha a tener en cuenta dentro de la agenda de festivales estatales. En apenas 15 días, el próximo sábado 21 de marzo tendrá lugar en la plaza de toros de León la primera edición del León Primavera Rock Fest, evento de nuevo cuño que contará con SÔBER, SAUROM, MALAPUTA, ROCK CON Ñ, DRY RIVER más las formaciones locales CORVUS V y LIONSWAY como protagonistas.
Nueve son los temas que ocupa “Earëndel”, segundo trabajo de los thrashers malagueños Retador. La banda, que componen JuanJolocaust en baterías, Rolo en guitarras, Migueli al bajo y Jofre en guitarra y voces, entrega un álbum grabado y mezclado por el BalmogJavi Bastard (Altarage, Totengott, Iron Curtain, Körgull the Exterminator…) en los Moontower Studios y masterizado posteriormente por Dan Swanö (Æolian, Wolf, Hail of Bullets, Sear Bliss, Malevolent Creation…) en los Unisound Studios. Vio la luz a través de Xtreem Music el pasado mes de enero.
Retador abren con el tema título “Earëndel”, del que me agrada su elegante y tranquilo prólogo, orgánico y nada artificial. Una calma que habrá de quebrarse camino de las primeras estrofas, con Rolo y Jofre dibujando buenos riffs y mejores melodías. La voz de este último se va hasta tesituras rayanas con el metal extremo, ese tono rugiente y sin concesiones. Letras en nuestro idioma y unos engarces entre las distintas estrofas que dan buena muestra de hasta qué punto han cuidado cada detalle. El solo, constreñido en su parte final, adorna un epílogo quizá un tanto apresurado. Pero es buena señal que la banda me recuerde al “Empyrean” de los suecos Paranorm, con mucho uno de mis discos thrash favoritos de lo que llevamos de década.
“Somos Eternos” se imbuye ahora de un espíritu más Slayer. En lo que a riffs se refiere pero también en ese imparable doble bombo de JuanJolocaust. Cómo no pensar en Dave Lombardo. Padre de todos nosotros. Llamativos estribillos y una banda que agrede voraz con thrash incandescente y sin compromisos de ningún tipo. La buena construcción que soporta al solo, atractiva por diversa, y el buen trazo de este elevan la nota media y, de nuevo, ponen en buen lugar su labor como compositores. Sin perder una pizca de nervio, de hecho acelerando los pulsos en ese puente central, y sin dejar nunca de entregar mal café y thrash casi cercano a los mejores Dark Angel. Flamígera, estupenda.
“La Sombra De Tu Existir” se descuelga ahora de ese thrash lacerante para virar hacia ritmos más a medio gas. Sorprende el groove que acompaña a los primeros versos casi tanto como contrasta la velocidad que implementan después. Por ahí el trazo de estas estrofas no podría ser más atractivo por diverso. En estribillos es el nombre de mis paisanos Blast Open el que suele acudir a mi subconsciente. El solo, rebosante de clase y feeling, bien merecía un desarrollo algo más ambicioso. En cualquier caso cabe destacar la estupenda labor de Jofre al micro para otro corte pleno de agresividad y mala baba.
“Redes” parte de un prólogo muy Exodus para inmediatamente ceñirse al thrash más lindante con el death metal. Un ataque hacia las redes sociales teñido, una vez más, de un metal violento y lacerante que, no obstante, se acuerda de mantener alto el buen nivel en cuanto a ejecución. Atravesada por un estribillo muy Death Angel, la banda vuelve a brillar en un puente central de trazo diverso y elegantes solos de guitarra. En ese contraste entre agresividad y clase reside uno de los puntos fuertes no ya de esta “Redes” sino del álbum en su conjunto. Un equilibrio que muchos buscan y no tantos son capaces de encontrar.
El hecho de que “Lux Ferre”, corte más extenso del álbum fuera una de las cartas de presentación del mismo creo que tiene bastante de declaración de intenciones. No por nada la banda exhibe aquí un trazo de nuevo vibrante y retorcido. Construida desde unas estrofas en cierto modo inéditas con respecto al resto de cuantas integran “Earëndel”, puede ser de las nueve la composición con más gancho. Bien adornada por fugaces pero hábiles detalles solistas y construida sobre un riff que no podría ser más pegajoso y ganchero. El trazo adopta un groove muy marcado para dar pie a un solo de guitarra en la más pura tradición del desaparecido y añorado Jeff Hanneman. Para el tercio final Retador obvian el camino fácil, abrazan un llamativo groove y construyen otro epílogo retorcido y eficaz. De sus composiciones más solventes.
“Asesino” cercena thrash seco y vibrante desde el primer acorde. Me agrada cómo el bajo de Migueli adquiere un mayor peso aquí. También los buenos destellos de guitarra que emergen entre estrofas. El estribillo no obstante viene acompañado de un groove, entendido a la manera clásica, pleno de gancho y pegada. Bruscos cambios de ritmo y tono, un solo muy hábil y de nuevo JuanJolocaust desatado tras los parches de cara a un tercio final sin apenas concesiones. De entre los cortes “largos” del álbum puede ser con el que menos conecto, lo que no quita para esta sea otra de esas composiciones que muestran el buen nivel como músicos que alberga el cuarteto malagueño.
“Profanado”, cuya intro no pocas veces me recuerda al “Harvester Of Sorrow” de los cuatro jinetes, viene de primeras a poner un poco de calma entre tanta agresividad. Ni cuarenta segundos dura una calma que salta en pedazos para que Retador retornen a su versión más furibunda y trotona. Una agresividad que se irá difuminando en estribillos para retornar en estrofas. Clásica construcción ambivalente, con la banda dando la sensación de encontrarse más que cómoda. La buena sección solista del puente, también la buena construcción de este, así como ese final desatado, con el nombre de Angelus Apatrida merodeando por mi subconsciente, culminan otra de las ofertas más seguras y certeras de este segundo trabajo.
Hay una oscuridad en el prólogo de “Terror En La Noche” que habrá de diluirse después más adelante para que, sin perder una pizca de velocidad y brío, la banda entregue su faceta más melódica. Funciona ese riff que dibujan las guitarras bajo las primeras estrofas. Ágil y con gancho. En la comunión entre el registro rugiente de Jofre y la precisión de esa base rítmica se cuela a veces el nombre de Soziedad Alkoholika, a buen seguro porque muchos de los referentes de unos y otros no dejan de ser los mismos. En cualquier caso la banda vuelve a echar mano de una construcción inteligente y diversa. Y aunque hay líneas de voz a lo largo del álbum con las que conecto en mayor medida, Jofre está aquí tan vitriólico como de costumbre. Para el final queda la calma cargada de atmósfera de la llamativa “Abismo 52”, un colofón verdaderamente abismal que vendrá a poner la nota de color al cierre.
Sin concesiones. Retador vuelven la mirada al pasado, a las mismas esencias del género, para traerlo al siglo XXI envuelto en rabia y mal café. Pero una rabia y una agresividad que no obvian ni una buena escritura ni tampoco un apartado técnico a la altura del thrasher más exigente y pejiguero. La competencia ahí fuera es feroz y el número de bandas dentro del género no deja de crecer. “Earëndel” acierta al buscar su hueco con un thrash primitivo y seminal. Un disco que apenas hace concesiones, con una producción a la altura y que a buen seguro supondrá uno de los lanzamientos clave dentro del género a lo largo del actual 2025.
El sofocante calor de la jornada no invitaba precisamente a pisar el asfalto, pero La Mar De Ruido volvía a Avilés con Incidencia Acumulada, Baja California, Kiss Experience y Saratoga por lo que tocaba penar con temperaturas nunca vistas por estas latitudes. Así pues, animales de costumbres que somos, hubo que poner rumbo a Avilés en buena compañía prestos a ser testigos del evento primero, y a contároslo después.
La edición de este año contaba con la novedad de un pequeño escenario que vendría a hacer de pinza entre el resto de bandas. Llevó por nombre Menéndez Stage y en él Incidencia Acumulada nos amenizaron la espera hasta Baja California a base de versiones de todo pelaje. Desde “Muérdeme” de Los Romeos hasta “Cuenca Minera” de Siniestro Total para disfrute de impacientes y curiosos. Banda con miembros de Madera Rock en sus filas, no se olvidaron de dedicar “La Calle Del Olvido” de Los Secretos a Béznar Arias, impulsor y responsable del evento.
Si mis cuentas son correctas, más de un año que hemos estado sin cruzarnos con Baja California. Los asturianos, con el viento de cola del estupendo “Electricidad” (reseña) soplando aún en sus cogotes, irrumpían, intro mediante, en el Parque del Muelle cuando apenas pasaban unos minutos de las nueve de la noche. “Caída Libre” es un más que servicial opener para ellos. Manu Roz se mostró vital y conciso en sus líneas de voz. Por eso es una pena que, a ratos, costara escuchar con nitidez al espigado vocalista. Pero me gustó cómo “Tiempo Suicida” exacerbó, en cierto modo, la cara más golfa del quinteto. El propio Roz no perdió ocasión de bajar a la valla y animar a su gente. Tampoco de pedir luego un aplauso para la organización del evento.
En “A-66” tiene lugar un buen duelo solista entre Aarón Galindo y Javi Monge. El propio Galindo bajaría a solear frente al público en “El Mago”. Benditos inalámbricos. Si bien puede que el sonido que nos inundaba nunca llegó a ser del todo redondo, al menos en primeras filas, lo cierto es que arriba del escenario ellos parecían estar disfrutando de lo lindo. A pesar del acuciante calor y las complicadas circunstancias. El quinteto recuperó entonces “Reina De Hielo” donde el sonido pareció encarrilar hacia un mejor equilibrio. Como queriendo aprovechar ese impulso, enlazan con una “Indomable” que, a la postre, sería de las mejor recibidas por la audiencia. Roz obró en consecuencia, dejando por el camino un más que notable desempeño vocal. Sería el propio frontman quien pediría un aplauso para Gus Velasco, batería y miembro más reciente de la formación asturiana.
Roz quizá no estuvo tan parlanchín como en ocasiones precedentes. Pero Baja California en su conjunto, especialmente en este tramo final del set, bordaron su mejor hard rock. El propio vocalista no perdió ocasión de darse su particular (y habitual) baño de masas. La reciente y más melancólica “Mil Mañanas” dejó visos de convertirse en un corte capital para ellos. En comandita con la ya clásica (e ineludible) “Años Atrás” supuso el momento más nostálgico del set. El cierre correspondería no obstante a “Dueños De La Noche”, con una Avilés entregada al siempre elegante hard rock de los asturianos. Siguen creciendo.
No paraba el rock and roll en La Mar De Ruido. Terminado el set de Baja California y mientras los técnicos se afanaban en recoger y preparar las tablas para el show de Kiss Experience, Incidencia Acumulada hacían de nuevo suyo el Menéndez Stage para seguir con la ristra de versiones.
Versiones precisamente no iban a faltar de vuelta en el escenario principal. Kiss Experience, en riguroso y mimético homenaje a Gene Simmons y compañía, vendrían a hacer las delicias de un nutrido número de fans y curiosos. “Detroit Rock City” sería el pistoletazo de salida y Avilés se entregó al cuarteto. Que más allá de todas las reservas que nos puedan producir las bandas tributo, tiene al menos el detalle de reproducir, lo más fielmente posible, a la formación a la que homenajean. Desde las vestimentas hasta el maquillaje pasando por los distintos instrumentos e incluso los distintos manierismos de los Paul Stanley, Ace Frehley, Peter Criss y el mencionado Gene Simmons.
Vaya por delante que no soy el mayor fan de los originales. Aún así, disfruté en buena medida de una “God Of Thunder” que puso de relieve la cara más rocosa y rotunda de este agradable, divertido y fiel émulo de las leyendas estadounidenses. Con los escalones de por medio y aquellas plataformas imposibles, ya tiene mérito que el trasunto de Paul Stanley se atreviese a bajar frente al público. “I Was Made For Loving You”, piensa uno, bien merecía el riesgo de un inoportuno traspié. La gente, ya digo, disfrutaba de lo lindo. En especial cuando nuestro particular Simmons ejercía de maestro de ceremonias y realizaba un ensangrentado solo de bajo o se atrevía, literalmente, a jugar con fuego.
Y es que al final todo suma. Desde la pirotecnia que acompañó a algunos temas a clásicos imborrables, ya te guste la banda o no, como ese “Lick It Up”, de aquellos Kiss sin maquillaje de los años ochenta. Propios y ajenos gritaron “Shout It Out Loud” con ellos y todo cerró, no podía ser de otro modo, con “Rock And Roll All Nite”. Lo dicho, las bandas tributo siempre generan controversia pero, en honor a la verdad, cabe decir que la gente se lo pasó en grande.
Veinte faltan para la una cuando la iguana hace suyo el escenario del parque del Muelle de Avilés. Saratoga regresaban una vez más a Asturias y la expectación, como siempre, era máxima. Atruena la intro y luego todo deriva en una potente “A Morir”, con Tete pasando de agudos altísimos a voces rasgadas llenas de nervio. La más pretérita “Mi Ciudad” calmó el furibundo arranque. Y Tete aprovechó para insertar “Avilés” en los últimos estribillos. Niko, sonriente, ejercía de segunda voz como viene siendo habitual. Atrás y bajo la pantalla electrónica, Arnau brillaba en baterías durante “Ángel De Barro”, fácilmente una de mis favoritas de entre su ya larga trayectoria.
Me sorprendió no obstante la inclusión tan temprana de “Vientos De Guerra”. Saratoga emergieron entonces en su encarnación más cruda y heavy, valga la redundancia, y Jero aprovechó para confeccionar uno de los mejores solos de todo el set. El público, qué duda cabe, respondió en consecuencia. Es cierto que el escenario de La Mar De Ruido no da para mucho movimiento. De ahí que Tete Novoa no dudara en bajar y mezclarse con la gente en varios momentos del show. “Contigo, Sin Ti” no sería nada sin los buenos apoyos de Niko en coros. Y mientras que a término Tete enfrenta y juega con el público, en “Maldito Corazón” demuestran cómo de engrasados acudieron a la cita avilesina.
Sorprende de hecho la pesadez que desarrollan en “Morir En El Bien, Vivir En El Mal”, con Arnau muy firme en su desempeño. El corte puede palidecer en cuanto a relevancia con respecto a otros integrantes del tracklist. No obstante sirve para oxigenar y ampliar de paso su conocido rango de influencia. Buena la dupla que formaron frontman y bajista en sus últimas acometidas.
Llegaría entonces un marcado cambio de registro. Novoa pediría que encendiéramos las linternas de nuestros móviles y, bañados por su luz, engarzó “Lejos De Ti” con “Si Amaneciera” y procuró unos ciertos sosiego y calma a la descarga. El piano pregrabado de esta última fue uno de los pocos detalles no orgánicos de la banda a lo largo de la noche. Llegaría entonces el turno de Arnau en solitario, trazando un solo en el que parecía dejarse el aliento en cada golpe. Arrancó buenos aplausos de La Mar De Ruido y se confirmó como un músico a la altura de sus muchos antecedentes en el cargo.
De nuevo con la banda al completo, sería el momento de recordar uno de los cortes más exigentes de “Agotaras”, no otro que “Las Puertas Del Cielo”, para gozo absoluto de (al menos) unas primeras filas que llevaban a Saratoga en volandas. Ellos encararon una recta final, no exenta de los obligados agradecimientos, con otro corte no menos exigente de aquél mismo álbum de 2002: “Resurrección”. Muy bien Jero en el solo aquí y un Tete Novoa que no dudó en bajarse a la valla en el tercio final.
Del clasicismo de “Tras Las Rejas” al vigor de “Mi Venganza”, Arnau azotaba el kit como si le debiese dinero (y una suma importante, al parecer) y Saratoga seguían dando muestras de su versatilidad. Me agradó, además, que no renegaran de composiciones relativamente recientes a la hora de afrontar los bises. Porque ahí se yergue orgullosa “Como El Viento”, aguantando el tipo frente a sus clásicos de siempre. O la más juguetona “No Sufriré Jamás Por Ti”, con Tete y sus cuerdas vocales como si no llevasen a cuestas un set no poco exigente. Aguantó el tipo hasta el final y es de justos reconocérselo. Aunque a lo largo del show, y esto no cambia, alguno que otro todavía se acordase de quien fuera su antecesor en el puesto. Ajeno a estos dimes y diretes, Niko no perdió la ocasión de acercarse a la gente aquí. Ni de afrontar, ahora sí, la final “Perro Traidor”, final tan habitual para ellos como el “TheFinal Countdown” para Europe. Tantas veces discutidos y sin embargo siempre cumplidores. Saratoga, en definitiva.
Cuatro propuestas, no quisiera yo olvidarme de la buena gente de Incidencia Acumulada, como inmejorable acompañamiento a los sofocantes rigores que nos impuso la ola de calor. Mucha cara conocida, varias nuevas amistades y una crónica más en el zurrón. Poco más podemos pedir.
Agradecer a Béznar Arias en particular y La Mar De Ruido en general tanto el compromiso como las facilidades, a Mauro y Tumay (¡bienvenida a la brigada!) el apoyo logístico brindado y a la mucha y concurrida compañía los buenos ratos vividos. Vaya un abrazo grande y ya saben: nos vemos en el siguiente.