El pasado domingo 7 de marzo fallecía a los 49 años Lars-Göran Petrov tras varios meses de lucha contra un cáncer inoperable de las vías biliares.
El carismático vocalista sueco cuyo nombre está ligado a Entombed y desde el 2014 a Entombed A.D.deja una gran huella como sus propios compañeros demuestran con el siguiente comunicado:
Estamos devastados por anunciar que nuestro querido amigo, Lars-Göran Petrov nos ha dejado.Nuestro hermano, líder, vocalista, nuestro jefe, el ángel rebelde, se fue anoche. Con una profunda tristeza, debemos decir que Lars-Göran Petrov ha muerto. Fue (es) un amigo increíble, y una persona que ha tocado a muchas personas. Ha cambiado tantas vidas con su voz, su música, su carácter y su personalidad única. La sonrisa de Lars-Göran es algo que llevaremos por siempre en nuestros corazones. Cuando se le preguntó en una entrevista qué le gustaría haber escrito en su tumba y qué hay de su legado, dijo: ′′Nunca moriré, esto jamás morirá”. Y tú no lo hiciste. Vivirás por siempre en nuestros corazones.
Conocido por su labor en los power metaleros italianos Derdian, Marco Garau es la figura que da nombre estos Magic Opera, enésima banda de metal sinfónico de la inagotable cantera italiana. Al teclista milanés le acompañan en esta nueva andadura sus compañeros de Derdian Enrico Pistolese (guitarra) y Salvatore Giordano (batería), así como el costarricense Anton Darusso (voz de Wings Of Destiny), el danés Gabriel Tuxen (guitarra de Seven Thorns) y el estadounidense Matt Krais (guitarra de ShadowStrike). De mezclas, grabaciones y demás tareas asociadas se encargó Danilo Di Lorenzo en los estudios Moonhouse Studio, mientras que el guitarrista de Imperia Jan “Örkki” Yrlund (Amberian Dawn, Vhäldemar, Týr, Cytotoxin, Delain…) se ocupó del artwork del mismo.
“En una tierra muy lejana, durante el reinado de Amtork, la gente vivía en paz y armonía bajo el liderazgo del rey Leiber. Todo iba bien, pero había una pelea entre dos poderosos magos desde hace largo tiempo en el reinado. El primero, Lord Kama, era un amigo leal del rey, mientras que el segundo, Sir Dohron, había adquirido un alma malvada y estaba muy cansado de este sentimiento de amor y felicidad. Vivía en la sombra, conspirando y planeando para hacerse con el control del reino, que traía sufrimiento y esclavitud por doquier. Para tener éxito en ello, estaba buscando un objeto mágico muy antiguo y poderoso, escondido muchos años antes por los antepasados de Amtork para devolver la paz y los derechos civiles a todos. Fue un Pentáculo de Oro con un increíble poder excepcional. Cualquiera que se ponga en contacto con él se volverá casi invencible. ¿Podrá Lord Kama encontrar el Pentáculo y mantener a Dohron alejado de él?”
Es el tema título el encargado tanto de abrir el disco como de dar el pistoletazo de salida a la historia. “The Golden Pentacle”, de prólogo liviano, pronto reconduce hacia el habitual arranque vigoroso, de constante doble bombo, tan habitual de este tipo de entregas. Un arranque abrazado al canon dominante dentro del power sinfónico. Solos de influencia Malmsteeniana, coros omnipresentes, buenas melodías y todo el buen hacer habitual de las bandas italianas. Buen sonido en líneas generales. El arranque de “Elixir Of Life” abraza a los primeros Rhapsody of Fire sin mucho disimulo y deja por el camino uno de esos temas que debería hacer las delicias de los fans más acérrimos del género sinfónico. Buena escritura, preñada de estupendas melodías y todo para conformar uno de los cortes más efectivos de estos Magic Opera, rematado con un estupendo solo de teclado en el puente central.
Me gusta ese arranque brioso de “Keepers Of The Night”, así como esas estrofas más desnudas y desprendidas que exhibe después. Otra buena escritura, llena de subidas y bajadas, juegos tonales y alegres cabalgadas de Giordano tras la batería. Más exhibicionista en lo técnico durante el largo puente, donde ni me engancha ni me aburre. “Never-Ending Pain” engaña con un arranque poderoso para después mostrar unas estrofas pesadas y coger nuevos bríos en estribillos. En el puente, previo paso por otra de sus habituales exhibiciones técnicas, irrumpen las primeras voces rasgadas del disco, sustentadas no obstante sobre un entramado de power metal clásico, lo que confiere al conjunto un encaje un tanto peculiar. Titulándose “Fight For The Victory” no sorprende el mayor peso en cuanto a épica que desprende este quinto corte del debut de los italianos. En su prólogo y durante estribillos, al menos. Toda la grandiosidad habitual del metal italiano más pomposo sobre una escritura convencional donde sobresale una notable labor en cuanto a solos, tanto de teclas como de guitarra. Desconozco si la intención de Garau es presentar el disco en directo, pero qué duda cabe de que esta es una composición que le podría funcionar muy bien sobre las tablas.
“The Secret Of The Sea” es uno de mis favoritas de este “The Golden Pentacle”. Al menos en lo compositivo. Alterna sin miedo pasajes desnudos, apenas sustentados en piano y voces, con otros entregados al power más veloz y vigoroso, apoyado en estupendas líneas de guitarra. Me resulta, además, de las más avanzadas en lo técnico, brillando especialmente en este aspecto. Redonda. Diría que “The Sacred Legacy” es, a su manera, más elegante. En especial en su prólogo. También en la construcción de estrofas, nada sorprendentes en lo tonal pero sí bastante resultonas en lo técnico. Corte más extenso del álbum, rozando los ocho minutos, terriblemente exhibicionista en su puente central, donde teclado y guitarra juegan a sacar el lado más neoclásico de estos Magic Opera y un tema más que notable en definitiva. “Free Again” resulta, claro, mucho más formal. Mucho doble bombo, melodías nada inventivas y de resultas uno de los temas más planos del debut de Garau, salvado en parte por la buena labor en cuanto a guitarras que muestra durante el puente central. Muy convencional.
Con “The Other Side” nos tomamos un respiro. Marco Garau ha tramado una balada / medio tiempo que funciona con la precisión del mejor reloj suizo. Bien adornada, mejor interpretada y poseedora de uno de mis solos favoritos de todo el trabajo. Sensacional. “Thief Of Souls” retorna al cánon habitual del disco con un power animoso muy en la línea del tema apertura. Un corte fiel a los dictados del género, y que deja por el camino un genial duelo entre guitarra y teclados. Notable.
La final “Until The End Of Time”, que anticipó al disco a mediados de enero, cierra el disco con muy buena nota. Con el estupendo contrapunto a voz en grito del puente central como eje vertebrador de otra notanle entrega de power bien armado que no obvia buenas dosis de buen despliegue en lo técnico. Un poderoso punto y final.
A uno le gustan las cosas bien hechas. Puede echarle en cara a este “The Golden Pentacle” cierta falta de originalidad y, al mismo tiempo, apreciar la buena labor de Marco Garau y sus socios de Derdian en lo interpretativo. Los italianos han puesto toda su experiencia y saber hacer en lo técnico, armando un disco que, pese a superar la hora de duración, no aburre en ningún momento. Un trabajo que, salvo detalles puntuales, debería hacer las delicias de los buenos y buenas fans del género desde su salida al mercado el pasado 19 de febrero.
Los thrashers Vinodium sacian su mono de directo esta tarde en su canal de Youtube. A partir de las 19:30 horas la banda de Tomelloso (Ciudad Real) emitirá un pequeño concierto para volver a sentir las emociones y la cercanía del público interactuando a través de la plataforma digital.
En palabras de la propia banda, una manera de recuperar lo perdido durante el último año, bolos aplazados, visitar ciudades nuevas, conocer mucha gente, y sobre todo estar con vosotros. Recuperar esas emociones que pronto volverán. Queremos dar las gracias a todas las bandas amigas, medios de comunicación y empresas que han ayudado a que esto sea posible y en especial a nuestro técnico de sonido Oscar Pata por estar ahí. Stay Thash
No pudo ser, Mike Tramp no representará a Dinamarca en la edición 2021 del festival de Eurovision. En la final del Grand Prix Dansk Melodi organizada por emisora danesa DR (Danish Broadcasting Corporation) celebrada en la noche de ayer resultaba vencedor el dúo pop Fyr & Flamme. A continuación podemos ver una pequeña entrevista y su actuación en el concurso.
Michael Trempenau, conocido universalmente como Mike Tramp tras su etapa como vocalista de White Lion en los años 80, buscaba su segunda participación en el legendario concurso musical ya que en 1978 ya representó a su país como vocalista de la banda Mabel con la canción “Boom Boom” alcanzando el 16º puesto entre los 20 participantes de aquella edición.
Tercer largo para estos murcianos de San Pedro del Pinatar, Headon, tras su reciente fichaje por el sello madrileño On Fire Records. A día de escribirse estas líneas la banda está formada por Carly Pajarón (batería), Sergio Ros (bajo), Jota Ortuño y Ube Madrid (guitarras) y Andy Martínez (voz). Javi Perera, quien fuese productor de su primer álbum “Rabia y Corazón” (2010), co-productor de su continuación “Cicatrices” junto a Higinio Ruiz (2018), vuelve a colocarse tras los mandos para este “Génesis”. Un título nada casual y que solidario al tipo de arte escogido para adornar su portada, obra de Enrique Teruel, da algunas pistas de las grandes esperanzas que la banda ha depositado en esta tercera obra. Veamos qué se cuece en su interior.
Engaña “Estoy Aquí” con ese prólogo cercano al metal alternativo más casual. Apenas un guiño, uno de tantos a otros géneros que pueblan el tercero de los murcianos, que pronto reconduce hacia su sonido habitual al tiempo que gana en intensidad, tanto en guitarras como en línea vocal. Un corte bien construido, diverso, fresco, bien apoyado por la sólida base rítmica de Ros y Pajarón. Buen sonido, en especial durante su puente central, donde queda patente el nivel de compenetración entre banda y productor. La cosa pinta bien. “Sombras”, que adelantó al disco allá por octubre del terrorífico 2020, prosigue en esa búsqueda de un sonido más personal, sirviéndose de una mayor riqueza tanto en lo ornamental como en lo lírico, con algún gutural emergiendo tras el habitual registro cristalino de Andy Martínez.
“Revolución” es el corte más extenso de este tercero de los pinatarenses. Más convencional, pese al título que la adorna, con un innegable espíritu de single, no obstante fue otro de los adelantos del trabajo, y que me engancha más por la buena ejecución desplegada que por lo avezado de su escritura. “Hasta El Final” es una de las grandes sorpresas de este “Génesis”. Para algunos, entre los que me incluyo, lo es de forma positiva. Temo que para otros no lo sea tanto. Sea como fuere refracta con cualquier cosa grabada por la banda previamente, acercándose sin complejos a sonidos propios de bandas de post-rock (Explosions in the Sky y/o God is an Astronaut especialmente) hasta culminar mientras se enseñorea con un armazón, bien es verdad que un tanto recargado, que me lleva a pensar en Muse o incluso Coldplay (!). Medio tiempo, en definitiva, exógeno por tono, interesante por escritura, pero, sobre todo, redondo por interpretación.
“Fuego”, lejos de reconducir hacia terrenos más reconocibles para la banda, prosigue fiel al espíritu regenerador que domina buena parte de “Génesis”. Doble juego vocal, coros poderosos y un leve toque a Stravaganzza, amplificado por la gramática, sí, pero también por el registro de Andy, tan cercano en ocasiones al de Leo Jiménez (cuando éste fue reemplazado por el murciano al frente de Zero3iete en 2012 dudo que a nadie le cogiese por sorpresa). “Inmortal” colisiona a los Headon de siempre con esta búsqueda de una nueva identidad que les defina cara a la década que empieza. Hay estrofas con arreglos propios de Symphony X, buenas melodías de guitarra y un epílogo apoyado en uno de los riffs más pesados que hayan grabado nunca. Estupenda.
Brilla la labor de Javi Perera tras los controles a la hora de arreglar “Abre Tus Alas”. Balada de escritura sencilla donde brilla un elegante solo de guitarra durante el puente y que habrá de conducir al crescendo en que se apoya el epílogo. Sencilla, clásica y funcional. También clásica resulta una “Sigo En Pié” que camina por la imperturbable senda del metal más clásico y termina, escritura mediante, enfrascada en ritmos cercanos al power metal. Estupenda por escritura y ejecución, a buen seguro agradará a quienes enfurruñó “Hasta El Final”.
“Sentencia” está más próxima al canon que domina buena parte de “Génesis”. Esto es, ese metal a medio camino entre lo clásico, lo contemporáneo y lo alternativo. Andy entrega su línea vocal más rica en tonos bajos del trabajo, los riffs ganan en groove y todo conduce hasta uno de mis puentes favoritos del trabajo, diverso como pocos, apoyado en una riquísima línea de batería por parte de Carly Pajarón.
“Tu Canción” es junto con “Abre Tus Alas” la otra gran balada del disco. Escrita de forma correcta, sin más, pero bellamente ornamentada y con un Andy Martínez cuya línea vocal brilla con luz propia. Mucha diversidad en lo gramático para el cierre con “Asphyxia”. Voces guturales, arreglos grandilocuentes, riffs cortantes y Andy desgañitándose a placer. No se me ocurre un final mejor para un álbum como este.
Habrá quien eche en falta el músculo y la fuerza que la banda exhibiera en su “Cicatrices” de 2018. Un mayor convencionalismo. Un disco de género más. Otros, en cambio, agradecerán esta búsqueda de un sonido más personal e identificable. Evidentemente, no deja de ser algo que va en los gustos de cada uno, pero he de decir que empatizo en gran medida con los no pocos riesgos que los pinatarenses han tomado a la hora de afrontar este tercer álbum. Máxime cuando lo han hecho sabiéndose parte de una escena a veces tan reaccionaria como la nuestra. “Génesis” es, en por tanto, un salto de fe, valiente y decidido, que merece atención primero y aplauso después. Espero que les vaya bien.
A través del sello Santo Grial Producciones ve la luz en formato digital una versión inédita en directo de «Los Rockeros Van Al Infierno«, uno de los himnos de Baron Rojo.
La canción original compuesta por José Luis Campuzano y Carolina Cortes está incluída en «Volumen Brutal» el segundo álbum de la formación publicado allá por 1982.
El combo internacional Reveal y afincando en Asturias se encuentra inmerso en la composición de su tercer álbum de estudio. Paralelamente y a modo de anticipo, la formación liderada por el guitarrista y principal compositor Tino Hevia estrena en formato digital «(Re)Master Of Present And Past” regrabación, remezcla y remasterización del tema «Master Of Present And Past» incluído en su segundo disco «Overlord» editado en el 2019.
La banda que cuenta como vocalista con el artista sueco Rob Lundgren, con casi 200.000 seguidores en su canal de Youtube, ha dado a la regrabación un sonido más contundente y pesado posiblemente para dejar unas pinceladas de lo que nos podremos encontrar en el próximo ter trabajo de la formación. La portada del single es obra del ilustrador gráfico Felipe Machado, autor de diseños para Blind Guardian, Iced Earth, Rhapsody Of Fire y muchos otros.
La formación alemana Mystic Prophecy retornará a nuestros escenarios en el mes de noviembre. De la mano de Kivents y acompañados de los barceloneses Kilmara recorrerán nuestra geografía para presentar «Metal Division» su último disco hasta la fecha.
Miércoles 3 de noviembre en Ciudad Real (Sala Nana)
Siempre nos quedará la música. Digo esto porque la información que nos envía el sello con respecto al disco es escasa, por no decir que inexistente. Literalmente la formación, esto es, Tim van Bokhoven (voz y guitarra) Pim van Zuilen (voz, guitarra y teclados) Koen Koniuszek (guitarra), Chris Stadhouders (batería) y Jasper van der Hoeven (bajo y coros), que proceden de Países Bajos y que el álbum se encuentra ya en la calle vía WormHoleDeath Records. Normalmente y visto el poco interés puesto por parte del propio sello, lo fácil habría sido declinar todo ofrecimiento en pos de cualquier otra propuesta. Si aún con esas he visto necesario traeros hoy a estos The King’s Head creedme que ha sido porque he considerado pese a todo que había razones más que sobradas para hacerlo. Dejadme que os las explique.
De apropiado nombre, “Rise” da inicio al álbum de los neerlandeses de manera pesada y marcial en riffs y tirante hacia el grunge en estrofas. Modernizando los noventa o viceversa. Directo y simple en escritura, no exento de buenos riffs durante su desarrollo y más pétreo y metálico al final. El sonido, sin alcanzar a ser espectacular, circula lejos del desastre. Cumple a la hora de incorporar todos los elementos presentes de forma precisa y ya estaría. “The Far Beyond” porta un arranque más melódico, agarrado a lo mejor de Alice in Chains, poso melancólico inclusive, a lomos de una producción inequívocamente más contemporánea. Descarnada y groovie en el puente central y más elegante en su epílogo. Sencilla y efectiva. “The Fall” es más iracunda y cavernosa. El riff hunde sus uñas en el doom más clásico y van Bokhoven extrae lo más alto de su registro para uno de los cortes más avezados de todo el trabajo. Cadencioso, serpenteante y no obstante melódico durante el previo al extraño puente central. Redondo, estupendo.
El primer remanso del disco lo aporta el prólogo de “Anymore”. Guitarras ligeras, contornos tranquilos y buenos arreglos. Balada en crescendo, de estructura no obstante juguetona y que huye del canon habitual de este tipo de temas aunque solo a medias. “Older” acompaña su estructura clásica de un juego de voces que la dotan de cierto aire de extrañeza. Extraño es también ese impás melódico que producen las guitarras dobladas previo al puente central. Así como ese epílogo nuevamente árido y rugiente. Un corte extraño y peculiar con el que empatizo en gran medida. “Miss Comprehension” vuelve a deslizar otro arranque pausado y calmo, así como un mayor acercamiento al metal progresivo que insufla nuevos aires al disco. No obstante es un tema teñido de desesperanza, de poso descorazonador y afligido. Aunque de escritura rica y diversa, no obstante se disfruta más con las tripas que con la cabeza. Sensacional en cualquier caso.
Como queriéndose quitar toda esa desazón de encima, es verdad que “Borderline” resuena algo más vitalista. O al menos lo hace durante su corto prólogo. Eminentemente melódica pero igualmente agresiva por momentos. Funciona más por contraste con el corte precedente que por una escritura brillante. Los versos declamados a lo Lane Staley de van Bokhoven en el reposado primer paso de “Should I Be Home” hacen intuir un corte abrazado sin complejos al grunge más primario. Y termina siéndolo, aunque con matices. Porta, como no podía ser menos, otro gran trabajo a nivel melódico. Sin inventar nada, cierto es, pero de palpable elegancia. Por ponerle un pero: que su escasa duración lastre el buen crescendo que aparece en su epílogo.
Gritona y farragosa, “Mountainess”, que lo mismo guiña al thrash más machacón de los 90 que al prog o al grunge, resulta en un entretenido subibaja de tonos, ritmos y, sobre todo, influencias, que refracta a todo lo escuchado con anterioridad. Mención especial a ese cierre melódico, atmosférico y elegantísimo. Magnífica. “Waiting” es más liviana, tanto en la afinación de sus guitarras como en lo, por momentos, dulce de su línea vocal. Llega a lindar con el pop, también con el hard rock, y resulta otra propuesta exógena donde destaca el solo reverberante que adorna el puente central. Curiosa. La final “White Horse” me recuerda en cierta forma a “The Far Beyond” de comienzos del álbum. Otro tema rocoso y apesadumbrado, que anticipó al disco pero escondiendo en esa escritura más predecible muchas de sus cartas.
El debut homónimo de estos The King’s Head puede no resultar memorable pero en ningún caso irrelevante. Construye desde el grunge todo un ramillete de temas diverso y atractivo, casi siempre entretenido y casi nunca conformista, cuya escritura acostumbra a huir de repeticiones y al que solo lastra una producción que está lejos de resultar espectacular. No está mal, sin embargo, para tratarse de un primer disco, aunque asustará a quienes busquen aquí una propuesta más cuadriculada y previsible. Por contra, los fans de los sonidos de finales del pasado siglo en particular y aquellos que gusten de escrituras floridas y poliédricas en general lo disfrutarán en gran medida. Palabra.