Crónica: Montana Stomp (Avilés 6/3/2026)

Montana Stomp pisaron fuerte a su reciente paso por tierras avilesinas. En la que sería la primera venida a Asturias de la formación radicada en Zaragoza, quedó bien claro el buen momento de forma que atraviesan. En una fecha que habría de vérselas con uno de los grandes nombres de la escena nacional, los navarros Koma, no fue poca la gente que se arrimó a La Factoría en la noche del viernes…

En lo que iba a ser un perfecto maridaje entre southern rock, blues y hard rock 70’s, todo se abre no obstante con “The Lonely Shepherd”, corte que popularizara Quentin Tarantino y sus (hasta el momento, tal y como funciona Hollywood hoy en día quién sabe) dos entregas de “Kill Bill”. Todo para transitar después hasta “Rock And Roll Wheels” y dejar negro sobre blanco que esta iba a ser una de esas noches para el recuerdo. Porque en nuestras retinas quedará ya el fulgurante inicio de set, así como esos solos siempre hábiles y carismáticos de Óscar Díez y los tonos rugientes cual mar embravecido de Susana Colt tras el micro.

Aunque luego “Maybe That Day” es un escorzo bluesero donde Colt muestra su lado más amable. Canción a canción iban mostrando cómo de amplia es su paleta de colores. También que el sonido, rara vez falla la Factoría en esto, iba a ser el de las noches buenas de verdad. En todo caso reseñable me resulta que, a pesar de esa amplia gama de registros, cómo se las apañan para que el set dibuje una coherencia siempre revestida de clasicismo e incluso de verdad. Y es que suenan sinceros, orgánicos, siempre por el libro de estilo más clásico pero sin dejarse nada dentro. Ni siquiera los obligados agradecimientos (Omar Wylde por un lado, la Concejala Delegada de Cultura y Festejos Yolanda Alonso por otro) o esa cara más decididamente sureña que muestran en “High”. Ahí me gustó el modo en que “Big Blind Special” acertó a unir brío y sensualidad, firmemente apoyada en la base rítmica que formaron Adrián Garcés (batería) y Beto Foronda (bajo). En la que sería la primer versión de la jornada recordaron el “One Horse Town” de Blackberry Smoke, banda que en el año 2009 se pasaba por Gijón de la mano del propio Omar, para gozo de un fan que portaba orgulloso una remera de la banda estadounidense.

Colt nos contaría entonces cómo la grabación del debut se topó de bruces con la fatídica pandemia del Covid, mientras que el segundo tuvo que lidiar con la infame Dana valenciana. Sucesos que, a buen seguro, sirvieron para ayudar a fortalecer el carácter de una banda como esta. Y es que, en definitiva, qué cierto aquello de que “al final solo el rock ‘n’ roll nos salva”. “Bad Luck River”, quizá llevada en volandas por ese cierto sentimiento de fatalidad, fue otra de las más redondas de la jornada, redondeada por el pequeño guiño de Díez al “Free Bird” de los inevitables Lynyrd Skynyrd. En lo personal y por aquello tan viejo de que la cabra siempre tira al monte, la muy rocosa “Bad Choices” fue una de mis favoritas. “Unbroken” nos inundó entonces de un sentimiento no muy lejano de los mejores Led Zeppelin para, de paso, cosechar una más que clamorosa ovación mientras Colt recibía el emotivo, reparador y sincero abrazo de una espectadora «cercana».

Bourbon Call” derivó luego hacia el country, ampliando aún más si cabe sus registros en un derroche de versatilidad pero también de gusto por las cosas bien hechas. Díez bailó por el mástil de su guitarra, slide mediante, antes de que el recién llegado Alber Tro sentara cátedra tras las teclas en la introducción de “That Song”. Ambos músicos se enzarzarían después en un duelo flamígero durante “Hey Baby”. Todo mientras Susana Colt era un derroche de gestos, de carantoñas incluso, jugando tanto con la gente frente a ella como con los músicos que le rodeaban. Una frontwoman a la vieja usanza, pero tan firme en la caricia de sus tonos más amables como en el rugido de los más viscerales.

Una banda que, además, gana una barbaridad en la traslación del disco al directo. ¿Qué más hace falta? ¿Suerte?. Canciones, buenas canciones, les sobran. “Troubled Sinner”, enmarcada en la cara más sucia y áspera del quinteto, es una de ellas, con Susana Colt a puro desgarro tras el micro. El rock agradable de “Alice” puede y de hecho resulta mucho más sencillo pero conecta, y de qué modo, con la gente. Tal era el calor recibido que Colt primero y Díez después bajaron a mezclarse con la audiencia en la revisitación del “Mississippi Queen” de Mountain del gran Leslie West. No era poca la energía que habían derrochado durante la velada y, sin embargo, aún les quedaron arrestos para cerrar con su cara más vibrante y anfetamínica, esa que desborda nervio en la final “Mister”. Apabullantes.

El gusto por las cosas bien hechas. Montana Stomp amalgamaron todas sus influencias en hora y media larga de puro buen hacer. Ya fuera en las cercanías del blues, en los entornos más hard rockeros de los 70 o derivando hacia el country, el carisma que derramaron estuvo siempre en su punto. Banda de nivel impepinable, haced el favor de ir a verles si se os ponen a tiro.

Por nuestra parte nada más. Mandar un abrazo a la banda al completo, agradecer una vez más a la buena gente de Factoría Sound el trato y las facilidades, saludar a esa buena gente que no perdona un sarao y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Libros: Rosendo «Quiero Que Sueñes Conmigo»

El próximo 6 de mayo llegará a librerías «Quiero Que Sueñes Conmigo«, edición ampliada de la biografía de Rosendo Mercado, figura esencial del rock patrio.

El documento profundiza en la figura del músico de Carabanchel desde sus inicios durante los estertores del franquismo, su paso por unos seminales Ñu, la formación de los influyentes Leño y su exitosa trayectoria en solitario. La peliaguda relación del madrileño con la industria discográfica y el mundo del artisteo, su fiel dedicación a la guitarra eléctrica y la manera de abordar la composición de sus temas y sus características letras. Claves fundamentales para comprender el mensaje detrás de temas emblemáticos como “Pan de higo”, “Flojos de pantalón”, “Maneras de vivir”, “Loco por incordiar” o “Agradecido”.

Está edición ampliada además del lanzamiento original compuesto por más de 300 páginas a color y más de 400 fotografías llegará en tapa dura y un plus de 32 páginas inéditas compuestas por imágenes en cómic creadas por distintos dibujantes que ilustran momentos clave de su vida y carrera.

La preventa disponible a través del siguiente enlace a BAO Bilbao Ediciones incluye una camiseta de regalo:
https://editorial.baobilbao.com/categoria-producto/libros/

Crónica: “The Freedom Or Death Tour 2026” (Sala Totem 28/02/2026)

Freedom Or Death” es el nombre elegido para la gira 2026 de los canadienses Kataklysm, junto con Vader y Blood Red Throne como invitados especiales. Tres bandas internacionales del metal extremo con larga trayectoria, motivo que nos hizo decidirnos a ir a presenciar uno de sus shows, de los tres que tenían reservados para España. En esta ocasión, tocó acercarse a tierras navarras. Era sábado, la elección fue más sencilla.

Por primera vez pisamos la sala Totem Aretoa, situada en un polígono industrial, en la localidad navarra de Villava, muy cerca de Pamplona. Con su aspecto de taberna irlandesa y una más que aceptable acústica, la sala parece un espacio adecuado para este tipo de eventos, no es de extrañar que, últimamente sea una de las paradas elegidas por bandas destacadas y/o importantes del panorama metalero. También destacó la puntualidad británica de la que hicieron gala las tres bandas en el comienzo de sus descargas, ni un segundo más sobre el horario previsto para cada una.

Así, a las 19:15 salen a escena Blood Red Throne. Con un estilo diferenciado al de las bandas que acompañaban, los noruegos dispusieron de media hora justa para deleitarnos con seis temas extraídos de distintos trabajos. La formación ha pasado por numerosos cambios en sus 28 años de trayectoria y cuenta con varios discos en su haber. Blood Red Throne abren de espaldas al público con “Unleashing Hell”, de su álbum de 2003, sentando ya las bases de una descarga de death metal sin concesiones. El actual vocalista, Sindre Wathne Johnsen, presenta el segundo tema “Beneath The Means” perteneciente a su último álbum, “Siltskin” con el que ya meten en cintura a un público que puebla generosamente la sala navarra y parece sediento de ruido. Antes de “Every Silent Plea” aprovecha Ivan “Meathook” Gujić, uno de los guitarras del grupo, para meterse un buen lingotazo de whisky y acometer los endiablados riffs que forman parte de este tema.

Continúan con “Itika”, para regresar al último álbum con “Vermicular Heritage”, tras un nuevo brindis. La formación se muestra compacta, mostrando un death metal con tintes modernos y con la personalidad que le confiere el guitarra, miembro original y compositor, Daniel Død Olaisen. El conjunto lo cierran Freddy Bolsø a la batería y Stian Gundersen al pequeño y siempre vibrante bajo. Y se despiden con “Smite” invitando al público a visitarlos después en el merch, donde pudimos comprobar su cercanía. El sonido, aunque correcto, no llegó a los niveles que alcanzaron las otras dos bandas de la noche. Sin duda, nos dejaron con ganas de mucho más. Al que le guste este tipo de género, no debería dejar pasar la oportunidad de verlos en directo, si tiene ocasión.

Cambio de proyección de logo en el fondo del escenario: Vader. Me equivocaría poco si dijese que un gran porcentaje de la peña que pobló la Totem este sábado, estaba allí para ver el directo de Vader. Y es que los polacos son toda una institución en el metal extremo del este de Europa. Ese death crudo, con tintes de thrash, rápido, afilado y con el carismático frontman Piotr “Peter” Wiwczarek que te atrapa con su sola presencia; 43 años de experiencia, los avalan. La formación la completan Marek “Spider” Pajak, a la guitarra, Tomasz “Hal” Halicki, al bajo y Michal Andrzejczyk en la batería.

Comienza el espectáculo a las 20:10 horas, sonando “Sothis”, seguida de “Fractal Light”, con Spider y Hal intercambiando su espacio en el escenario. Atronadores los riffs de estos primeros temas. “Hola, Nafarroa”, saluda Peter, quien se siente como en casa por aquellas tierras y pregunta si se acuerdan de ellos. Es obvio que sí. Presenta “Wings”, tema que abre su fabuloso “Litany”. Le sigue “The One Made Of Dreams” y presenta “Reign Forever World” del EP homónimo (2000). La intensidad de cada tema requería una ligera parada entre cada uno, momento que aprovechaba Peter para interactuar con un público más que entregado. “Do you want some more?”, pregunta, y antes de recibir una respuesta, atronan con “The Book”. Bestial, con una batería que sonaba endiabladamente rápida. En la misma línea le sigue «Cold Demons”.

El escenario se convierte en un averno cargado de humo y de luces rojas y verdes. La banda desaparece del escenario entre la neblina para reaparecer unos momentos después y acometer una segunda parte cargada de temas clásicos y míticos. “This is fing war” grita enaltecido Peter. Sin parar empatan con “Lead Us!” La gente corea sin cesar “Vader, Vader” justo antes de su conocido “Triumph Of Death”. Ya en la recta final, presentan “Dark Age”, segundo tema de su primer largo de 1992 y piden un wall of death para “Carnal”. Hemos de decir que no hubo mucho movimiento en la sala, algún pogo en la parte central que nunca llegó a la zona delantera, algo que se agradece, teniendo en cuenta que el escenario de la Totem mide más de metro y medio de alto y costaría aún más seguir el bolo. En todo caso, la agresiva ejecución de los polacos nos dejó bastante absortos. Una última pregunta para terminar: “Is God fing dead?” “Helleluyah!!! (God is
Dead)” pone broche de oro a un impecable directo. “We are the f**ing Vader” sentencian mientras se despiden al son de la marcha imperial de Star Wars. Tremendamente generosos, lanzaron no solo púas, sino también las muñequeras e incluso la camiseta.

Son las 21:30 horas cuando la formación canadiense, que encabeza el tour, comienza su esperada actuación. Flanqueados por una proyección diferente, no con su reconocido logo sino con la imagen de un carnero negro con ojos rojos brillantes, Kataklysm abren con “Push The Venom”, seguida de “Thy Serpents Tongue”. En total, 16 temas en algo más de una hora. Tras el agradecimiento al público por su asistencia, el líder y vocalista de la banda, Maurizio Iacono, presenta “Goliath”, tema que también da título a su último álbum del 2023, seguida de “Die As A King”.

A estas alturas ya todos estábamos disfrutando de su impresionante directo, con ese death cargado de melodía y toques más modernos hacia el que ha derivado la banda en sus más de 30 años de carrera musical, de hecho, su setlist se basó en temas extraídos de sus trabajos posteriores al 2002. El sonido, impecable. Iacono pide movimiento, recordando el caos vivido en Madrid la noche anterior, y la gente responde en “Prevail” y “Soul Destroyer”. Brazos levantados y cuernos al aire antes del single publicado en 2025, ”The Rabbit Hole”. Los canadienses se toman un respiro mientras su batería James Payne permanece sobre el escenario luciéndose con un solo. Minutos después vuelven con “The Resurrected”, “In Shadows & Dust” y “As I Slither”.

Al igual que ocurrió con Vader, esta segunda parte caldeó aún más el fabuloso ambiente de la Totem, y un entregado público se deja llevar por los tremendos riffs de temas como “Bringer Of Vengeance” o “Crippled & Broken” tema de su álbum “In The Arms of Devastation”, del que se cumplen 20 años. Maurizio pregunta si estamos cansados, la respuesta es inmediata, ya que los pogos avanzan hacia la parte delantera y, tras temas como “At The Edge Of The World” y “Narcissist” comienzan los primeros crowdsurfing que culminan con una pequeña invasión del escenario.

Llegamos al final con “The Black Sheep” y “Elevate”. La banda agradecida y el público aún más. Buen nivel, buen sonido, buen ambiente, poco más se puede pedir para culminar un fin de semana perfecto. Bueno…que Renfe funcione mejor…, pero ese ya es otro tema. Agradecer, una vez más, a Heavy Metal Brigade por poder inmiscuirme en sus crónicas y hasta la siguiente.

Texto y Fotos: Erundina Artidiello

Festival Internacional De La Cerveza Artesano D’Asturies 2026: Programación Musical

La nueva entrega del Festival Internacional de Cerveza Artesano D’Asturies en Langreo arrancará el viernes 10 de abril. Durante 3 días se podrán degustar cervezas artesanas regionales, nacionales e internacionales además de una serie de conciertos que cuentan con Leo Jiménez, Dixebra, Bala, Indocentes, Muñeca Rusa, Ochobre, Triple Malta, Gemtonics, The McKalisters, Ribanos y DJ La Güeriata como primeras confirmaciones.

Viernes 10 de Abril
Gemtonics 20:30 horas
Ribanos 22 horas
Dixebra 23:30 horas
Ochobre 01:30 horas
DJ La Güeriata 03:00 horas

Sábado 11 de Abril
The McKalisters 14 horas
Indocentes 19 horas
Muñeca Rusa 22:00 horas
Leo Jiménez 23:30 horas
Bala 01:30 horas
DJ La Güeriata 03:00 horas

Domingo 12 de Abril
Triple Malta 14:30 horas

Como cada año la entrada es gratuita y la ubicación será la habitual, el jardín de la Pinacoteca Eduardo Úrculo en la Calle La Unión de Langreo.

Factoría Sound: Programación 2º Trimestre 2026

Factoría Sound nos presenta la composición de su ciclo de conciertos para el segundo trimestre de 2026. El pistoletazo de salida lo pondrá el sábado 25 abril el cantautor británico Laurie Wright. Tras superar una grave adicción al alcohol y las drogas en 2019, ha relanzado su carrera a través de actuaciones callejeras (busking) y una intensa ética de trabajo DIY (hazlo tú mismo). Su música fusiona rock ‘n’ roll, punk, britpop y soul, con influencias de los primeros The Kinks y The Small Faces.

El viernes 8 de mayo llegará el turno para The Hangmen. La veterana banda de punk rock angelina liderada por Bryan Small que mantiene presente su particular sonido, el extraído de una batidora que contiene a los mejores Black Crowes, Tom Petty y pinceladas de country y que editaba en septiembre de 2023 su sexto álbum de estudio «Stories To Tell« a través de Acetate Records

En el mes de mayo los protagonistas serán Cordovas. Desde Nashville y con el southern rock, el folk y el country como estandarte presentarán su reciente lanzamiento discográfico «Back To Life»  editado en enero de este mismo año.

Saturna como representación de la escena estatal cerrara este segundo ciclo el viernes 5 de junio. Los de Barcelona desplegarán su hard rock setentero, crudo y visceral en la Factoría Cultural mientras confeccionan su sexto trabajo de estudio con vistas a su publicación a finales de año.

Entradas y abonos muy pronto disponibles en la Casa de Cultura de Avilés, en la red de cajeros Unicaja y el siguiente enlace:
https://uniticket.janto.es/palaciovaldes/public/janto/main.php

Agenda: Free City en Oviedo

Los pucelanos Free City regresan a los escenarios astures inmersos en una mini gira de despedida al anunciar un próximo paréntesis indefinido tras 17 años de actividad. La cita con el combo punk/hardcore tendrá lugar en la ovetense Lata de Zinc el próximo sábado 7 de marzo.

Además de repasar su discografía presentarán su notable última obra de estudio «Ingravidez» publicada en 2024. La parada asturiana contará con Lïbre como banda invitada, formación que cuenta en sus filas con miembros de Mala ReputaciónMisivaOrigen y Desakato.

Entrada anticipada 15€ + gastos a través del siguiente enlace:
https://woutick.com/es/entradas/free-city-lata-de-zinc-oviedo

Reseña: Empire Of Disease «While Everything Collapses» (Xtreem Music 2026)

Tercer largo para los bilbaínos Empire Of Disease, segundo tras su fichaje por el sello Xtreem Music, y que trae de nuevo a la actualidad a la banda formada por Gorka Díez (guitarra y samples), Pintxo Wayewta (voz), Iban Hernando (batería) y Xabier H. Zarraga (bajo). Este “While Everything Collapses” fue producido, grabado, mezclado y masterizado por el Vhäldemar Pedro J. Monge (Ancient Settlers, Rise To Fall, In Thousand Lakes…) en los Chromaticity Studios y viene adornado por el artwork de Miryamad. En la calle a partir del 19 de marzo.

No podría sonar más clásico el prólogo de “The Beast Inside Me”, ese deje entre sinfónico y cinemático. Lo que me agrada es el modo en que va dando paso al envite metálico del combo bilbaíno. Siempre con ese sonido tan orgánico, tan terrenal, en un trazo directo y un avanzar firme y con los alardes justos. Melodeath bien construido, siempre bajo el característico registro de Pintxo Wayewta. Me gustan los buenos detalles melódicos que entrega Gorka Díez a modo de engarces entre estribillos. La banda adopta luego un groove más marcado, antesala de un solo de guitarra a modo de broche final. Considero un buen arranque.

Depravity” apura la cara más death del cuarteto en su prólogo. Todo el corte resulta atravesado por riffs contundentes y con gancho. Hay un bajo de Xabier H. Zarraga conformando al alimón con las baterías de Iban Hernando una base rítmica prolífica en cambios de ritmo. Aquí vuelven esos habituales engarces de Gorka Díez, siempre atinado en la construcción de melodías. Quizá no ofrezca grandes sorpresas en cuanto a estructuras se refiere. Death melódico directo y rabioso, a fin de cuentas. Pero deja tanto un buen sonido, no fallan en esto el Chromaticity Studio, en especial cuando todo se agria camino del epílogo. Muy servicial.

No Risk, No Glory” presentó el álbum en sociedad apostando, de primeras, por la cara más contundente y pesada de los vascos. Muy firme Iban Hernando con el doble bombo en esos primeros compases. Es un corte a rezumar de groove, trufado de breakdowns muy marcados, cuidados cambios de ritmo y unas voces más oscuras y graves de lo habitual. Lo que me agrada es cómo este cambio de discurso se apoya en su sonido orgánico de siempre. Sin guiños ni trucos de salón. Solo metal oscuro, rotundo y sincero.

A esa pesadez habrán de contraponer el mayor brío de “The Art Of Manipulation”. La banda se arrima más que nunca al death metal para un corte que si bien puede adolecer de una selección riffera algo más hábil, nos devuelve a los Empire Of Disease más viscerales, con un Pintxo Wayewta desgañitándose a placer tras el micro. Aquí es Iban Hernando quien capta toda mi atención, habiendo compuesto una base rítmica tan firme en las partes más veloces como pintona en las más pesadas. Y si bien como digo hay riffs que quizá me parezcan algo por debajo de la media del disco, lo que sí me agrada es ese trazo tan retorcido que dibujan aquí. Puede que no sea la favorita de nadie tras una primera escucha pero lo será a la larga. Palabra.

Torture Chamber”, a la sazón corte más extenso del álbum, sí llama mi atención en lo que a riffs se refiere. Recupera el groove y de nuevo lo hace de un modo muy natural. A la pesadez inicial contraponen unas primeras estrofas violentas y muy crudas. Baterías que vuelan, voces que se desgañitan y una producción capaz de cargar con cualquiera que sea el discurso que persiguen. Hay un groove que vira (tímidamente) hacia lo alternativo, al que siguen un metal descosido primero, un curioso y llamativo breakdown después que culmina en un epílogo llamativo por elegante. Sensacional labor de Gorka Díez.

Hamunaptra” bucea en la cara más melodeath del cuarteto. Metal rabioso y contundente, para la que es, en primer término, la entrega más incendiaria de todo el largo. Con la escuela sueca en mente, imagina uno a At The Gates sonando de fondo al tiempo que componían esta sexta entrega, Empire Of Disease han conformado un corte que huele a cañonazo en directo desde el mismo prólogo. Vibrantes y endiablados, intuye uno será del agrado de los más clasicómanos. El resto siempre puede apreciar lo bien que casa la base rítmica de Iban Hernando y Xabier H. Zarraga o gozando de los muchos (y buenos) detalles melódicos que atraviesan la composición.

While Everything Collapses”, corte más raquítico de los ocho, es otro directo a la mandíbula. Metal furibundo, de ritmos vivos y riffs muy clásicos, apuntalando una escritura menos recóndita y más lineal, dispuesta en favor de los Empire Of Disease más descosidos y vibrantes. Un buen solo de Gorka Díez ocupa el puente y esta penúltima entrega, finalmente, ofrece tan pocas sorpresas como distracciones. Directa y a la yugular, con un groove final realmente matador. A veces menos es más.

En contraposición a ese metal más directo, “More Than A Hundred” cierra desde un prólogo retorcido y casi laberíntico, al que suceden unas estrofas pesadas, repletas de un groove muy pesado, donde da la impresión que los chicos se han dejado su metal más arrastrado para este último corte. En corto es un metal arrastrado, de voces agónicas y mucho doble bombo. Un cierre que profundiza en su cara más mísera y desesperada.

While Everything Collapses” recoge el guante del anterior “Shadows In The Abyss” (reseña), reincidiendo en su death melódico directo y orgánico. Un disco breve, sin más florituras que las necesarias, bien escrito y planteado, que si bien no me conquista en su totalidad, creo sigue mostrando a una banda en clara la línea ascendente.

Texto: David Naves

Crónica: Festival XXL Grunge Is Not Dead (Gijón 28/2/2026)

Noche diferente a lo que estamos acostumbrados en H.M.B. la que disfrutamos el pasado sábado 28 de febrero. El itinerante Festival XXL Grunge Is Not Dead, orientado al recuerdo de las bandas más icónicas del grunge como Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden, Alice In Chains y la licencia de incluir a los postreros Foo Fighters, se acercaba a la Acapulco de Gijón. Así que apostamos por palpar de primera mano la respuesta que ofrece el público a los eventos protagonizados por las habitualmente denostadas bandas tributo. No es la primera vez que tocamos el tema en la web, por esta página han pasado Ritual, Kiss Experience o Mártires del Rock & Roll en un contexto completamente diferente. Era el momento de captar hasta donde puede llegar un festival de estas características en una de las salas más activas de la región, y comparar su poder de convocatoria respecto a nombres del calibre de Vandenberg, Tim «Ripper» Owens o bandas de calado en la escena asturiana.

De primeras llama la atención la extensa cola que rodea la entrada a la sala. El plantel formado por The Rooster Projet para la encarnación de Alice In Chains, Black Hole Jam que doblarían esfuerzos en su interpretación de los temas más representativos de Soundgarden y Pearl Jam, unidos a Foo Fakers que darían vida a la banda de Dave Grohl y Radiobleach para rendir pleitesía a Nirvana, demostraron que el tirón entre los nostálgicos de las bandas nacidas en Seattle allá por los noventa era más que notable.

Abrió la velada The Rooster Project para retrotraernos a los Alice In Chains del malogrado Layne Staley. Da igual que las caracterizaciones de los integrantes de la banda no busquen mucha similitud con la formación original, el público solamente quiere volver a escuchar las canciones que marcaron la trayectoria de la banda más cercana al metal del movimiento grunge. Set corto el suyo que contó con la aprobación del respetable.

Black Hole Jam, acusaron varios problemas técnicos que arruinaron el ritmo de su actuación. Pausas que convirtieron su set dual que mutaba de Soudgarden a Pearl Jam según avanzaba su tiempo en una montaña rusa, evitando una conexión completa con el público prácticamente hasta su despedida con «Even Flow«.

La sala presentaba el aspecto que deseamos para los eventos que normalmente cubre un medio como este en la Acapulco y resto de locales del rango en Asturias. Una venta de tickets más que notable y un público que no dudaría a estas alturas del festival en bailar y corear los temas que han llevado a Foo Fighters a ser una de las grandes bandas de rock de este siglo. Se estaba labrando una clara victoria en nuestra comparativa.

El colofón a la noche lo pondrían Radiobleach y su recreación de Nirvana. Aquí pudimos ver la única caracterización de la velada. Un Kurt Cobain al que muchos agradecieron poses y gestos en una interpretación que buscó buen número de tangencias con el finado vocalista. La asistencia lo disfrutó sin filtro, una valla se fue al suelo, otras fueron maltratadas, pogos, incluso un «wall of death» para un público que llevó al climax su espíritu «grunchero».

No reconocí rostros asiduos a conciertos de nuestra escena, algún infante si que había (agradecer a esos papás y mamás que apuestan por dar una cultura musical de calidad a sus niños). Que esta oferta musical está orientada a una determinada audiencia, pues si, que la propuesta es económicamente más satisfactoria para las salas que un concierto al uso, probablemente también, que no entra dentro de tus gustos musicales, siempre muy respetable.

Recuerda que solo eres una de las múltiples variables de la ecuación y sin duda tendrás la última palabra. Quédate en casa, otros para bien o para mal, lo disfrutarán por ti.

Texto: José Ángel Muñiz
Fotos: Aurora Menéndez / José Ángel Muñiz