Reseña: Ravenblood «Absence» (Autoproducción 2025)

Tras un lacónico “Absence” se esconde el nuevo trabajo de los catalanes Ravenblood, primero desde la entrada de Darío García en baterías. A su alrededor completan la formación Arnau Vallvé Gispert y Jose Luis Gil Hidalgo en guitarras, Raúl Romero al bajo y Daniel Pérez en voces. La banda no ha tenido a bien facilitarnos quién se encuentra detrás de las distintas labores de grabación, mezcla y masterización, así como del artwork. Sí que el álbum salió, en rigurosa edición limitada, allá por el quince de enero.

La pequeña “Intro” que abre la puerta a lo nuevo de los catalanes tiene un nosequé que me recuerda a alguna de las muchas bandas sonoras que ha compuesto el bueno de Danny Elfman, conjugado con tonos más épicos (y esperables) de una banda como esta. El caso es que da pie al tema título, un “Abscence” donde Ravenblood pronto se adhieren a esa corriente del melodeath más épico y fulgurante. Despachada con velocidad, también con buen gusto, hay estrofas realmente trabajadas aquí. Las baterías tienen un papel, quizá, a ratos algo predominante sobre la mezcla, que viene a oscurecer alguna de las buenas melodías que trazan Jose y Arnau. En cualquier caso, muy eficaz ese tono más melancólico de los estribillos y el doble bombo que los soporta. Agradable construcción del tronco central, que desemboca en ese cuidado solo final. Una interesante dupla inicial.

“Fracture” no se aleja de esa misma senda pero parece confluir hacia contornos que me recuerdan, particularmente en el prólogo, a los primeros trabajos de gente como Children Of Bodom, Norther, Kalmah… Ravenblood añaden algo más de groove y picante a la composición, atenúa las comparaciones y camina así por una senda más reconocible. La mezcla equilibra bien entre arreglos sinfónicos y los elementos puramente metálicos y la banda emerge con personalidad y fuerza. Hay buenos dibujos de Raúl al bajo en la partes más tranquilas. Un buen solo de guitarra antecede al epílogo. Y aunque echo en falta una línea de batería más rica en detalles, huelga decir que ésta no ahorra ni en blast beats ni tampoco en el uso del doble bombo, mostrándose más servicial que efectista. Otro buen añadido al tracklist.

In Our Veins” resulta en un artilugio que trae al frente el lado más técnico de los catalanes. Colisiona un power alemán con su habitual death melódico y el resultado es, pienso yo, uno de los más lúcidos del álbum en lo que a amalgama de ritmos se refiere. Y es que la banda acierta al hilvanar ese trote más directo con entornos más crudos y desolados, con Dani exhibiendo tonos realmente oscuros. Tanto el trazo sobre el que se apoya el solo, como el solo en sí mismo, son estupendos. Uno de esos cortes diversos y bifocales pero que gana peso con cada escucha.

Marked By Madness” se adhiere en mayor medida al libro de estilo del género. Por ahí puede haber quien eche en falta algo más de riesgo. De picante. Composición puede que algo previsible, salvada si acaso por el buen nivel técnico de la banda. También por el cuidado uso de arreglos. Un poco a la contra del corte anterior y aquél trazo más intrincado, “Marked By Madness” representa una adhesión casi total a los primeros días del género, destapándose finalmente como una apuesta tan disfrutable como predecible.

Notable el cambio de sonido que entrega la caja de batería en esta “Ravenblood” que viene a dar nombre a la banda. Otra andanada de death melódico en la más pura tradición del género, con la producción otorgando gran peso ahora a la voz de Dani. Buenos cambios de ritmo, con la base rítmica empastando al centímetro. Un trazo, a modo de montaña rusa, de lo más certero y eficaz. Tanto la construcción del puente, como el fuerte peso que adquieren los arreglos aquí, potencian la cara más sinfónica de la banda, que acierta a trazar un tramo final con un gancho de mil demonios. Fácilmente uno de mis momentos favoritos de todo el largo. Estupenda.

Devourer Of Tales”, que “Intro” al margen pasa por ser el corte más rácano de todo el álbum, mantiene altas las pulsaciones a lo largo de un prólogo vibrante y descosido, rematado por unas más que vistosas líneas de guitarra. Composición que de nuevo vuelve a echar mano de un death melódico veloz y directo con la (fuerte) carga sinfónica como gran contrapunto. Hay momentos casi marciales junto con baterías realmente ágiles y veloces. El epílogo, con ese doble juego entre voz y guitarras, es estupendo. Por ponerle algún pero, bien merecía un final no tan abrupto. Un corte que disfruto en cualquier caso.

Arreglos mediante, “Throne Of Fire” ofrece el prólogo más épico del álbum. Sorprende sin embargo que la banda lo abandone después en favor de un metal más cercano a los distintos vértices sobre los que pivota este “Abscence”. Hay tonos realmente oscuros de Dani durante estribillos. Son estos de un cariz que sorprende por rocoso y pesado. También por el hábil contrapunto que suponen las distintas melodías que los acompañan. Llamativo uso de coros durante el puente pero, en resumidas cuentas, otro de los cortes que se queda a la cola del vagón de cabeza.

Trapped In Silence” arranca desde un prólogo que rezuma elegancia entre el fuerte poso sinfónico que dejan los arreglos. Es precisamente esa carga sinfónica la que acompaña a Dani durante estrofas para luego dejar paso a los buenos engarces que realizan Arnau y Jose. Es un corte por donde se traslucen algunos momentos de calma. Nunca una calma tensa, sino más bien un anticipo de esos momentos más vibrantes y enfebrecidos. Me gusta el equilibrio que consigue la banda aquí. También como la mezcla acierta a equilibrar la voz de Dani con respecto al resto de líneas. Todo parece estar donde debe y la nota final se beneficia de ese esmero en las distintas labores de grabación y mezcla. Otra de mis favoritas de entre las once.

De lo más juguetón y pegadizo ese arranque de “Reborn In Darkness”, quizá uno de los momentos más amables de todo el largo. Que me agrada por la forma tan elegante en que la banda va circulando hacia unas estrofas con poca (diría que ninguna) rima con todas cuantas pueblan estas once nuevas composiciones. Representan el momento más cercano al goth que les recuerdo, oxigenando una cara B del álbum que corría cierto riesgo de reiteración. No dudo será uno de los cortes que más diversidad de opinión genere entre sus habituales. Algo a lo que quizá contribuya la fuerza sinfónica del puente central. El clímax final, enfangado por la suma de todas las líneas, supone uno de los pocos debes en cuanto a producción de este nuevo trabajo. Con eso y con todo un corte a buen seguro diferente a casi todo cuanto hayan hecho y fácilmente el que mayor personalidad posee de esta nueva cosecha.

La final “Leaving In Sanity”, con la caja volviendo a aquél sonido más plano de la propia “Ravenblood”, ofrece de primeras a los Ravenblood más amables, también los más atmosféricos, para lo que termina siendo un interesante juego entre los Ravenblood más furibundos y los más elegantes y casi podría decir pomposos. Un cierre bien equilibrado, que si bien no resume al disco, sí que ofrece pinceladas de algunas de las ideas que lo preñan. La buena ración solista que entregan en su parte final, el buen trato de los arreglos durante esa demostración técnica y el calmado fade out final suponen el toque final a otro interesante trabajo de los barceloneses.

No he comentado nada al respecto durante toda la reseña pero es cierto que el apartado lírico del álbum puede pecar de una cierta acumulación de lugares comunes. Orgulloso disco de género al fin y al cabo. En cuanto a composición se refiere, sus fans de siempre tienen razones más que sobradas para estar contentos. La banda vuelve a contener y resumir lo más granado de la escena nórdica, alcanzando incluso una cierta brillantez en cortes como la inicial “Abscence”, “In Our Veins” o la propia “Ravenblood”, sin olvidar el cierto atrevimiento de “Reborn In Darkness” o la distinción final que procura “Leaving In Sanity”. Sin que me conquiste en su totalidad, una más que interesante y cuidada adición a su cada vez más interesante catálogo.

Texto: David Naves

Soil & Sea: Meltem + No Sanctuary + Doce Fuegos en Oviedo

De la mano de Northern Blaze Prods y bajo la denominación Soil And Sea tomarán posesión del escenario de la ovetense Lata De Zinc el trio doom Meltem, el combo crust punk vasco No Sanctuary y el proyecto dark ambient Doce Fuegos.

Meltem aterriza por primera vez en Oviedo para presentar su nuevo disco «Mare Nostrum» editado en junio del pasado año. Cita ineludible para todo fan del doom/stoner más pesado. No Sanctuary bebe del estilo Amebix para ofrecer una fórmula personal  entre la industrial Bizkaia y el oscurantismo postpunk DIY. Debutan en Oviedo tras su gira balcánica. Por su parte Doce Fuegos suplen la caída del cartel de los gallegos Can Vello. De la mano y mente de Miguel Palou, músico residente en Asturias, Doce Fuegos recrea pasajes y atmósferas sonoras a través de violines, mandolina y percusiones. Con el drone y el dark ambient como leitmotiv, improvisa y experimenta a través del post-rock y el metal extremo atmosférico. Con apertura de puertas a partir de las 20 horas, entrada 15€ únicamente disponible en taquilla.

XXI Vidiago Rock: Cartel Final y Reparto por Días

La 21ª entrega del festival Vidiago Rock ya tiene cartel oficial. Los días 2 y 3 de mayo La Bolera acogerá la apuesta de la organización por las propuestas más interesantes de la escena nacional e internacional en una edición protagonizada por las bandas The MovementThe LizardsTotengottWeakNiña Coyote Eta Chico Tornado, The Wizards, Grippers, Malverde y Aneuma.

Viernes 2 de Mayo
– Niña Coyote Eta Chico Tornado
– The Lizards
– Totengott
– Malverde

Sábado 3 de Mayo
– The Movement
– The Wizards
– Grippers
– Aneuma
– Weak

Punk rock, metal y stoner serán los sonidos de referencia que harán vibrar Vidiago durante dos jornadas espectaculares. Abono 35€ + gastos disponible a través del siguiente enlace a Entradium:
https://entradium.com/es/events/vidiago-rock-festival-vidiago

Agenda: Soundcrush + Whipping + Unexpectance en Oviedo

Nueva fecha en vivo para el combo groove Soundcrush dentro de la presentación de «The Hunt» su nueva obra de estudio (reseña). La cita que tendrá lugar el próximo viernes 7 de marzo en la ovetense Lata De Zinc contará con la participación de los thrashers catalanes Whipping y la renovada agrupación melodeath local Unexpectance.

Un mes después de su salida la mercado, «The Hunt» tendrá su correspondiente presentación en Asturias. Desde Girona aterrizarán en la capital del Principado Whipping para estrenar algunos de los temas que formarán parte de su próximo disco. Inmersos también en labores de estudio se encuentran Unexpectance para dar continuación al estupendo «Vortex» que despacharon hace ahora 3 años, por lo que aprovecharán su paso por la Lata De Zinc para seguir engranando la llegada de Pablo «Vaan» Fernández a la formación.

Entrada anticipada 10€ a través del siguiente enlace:
https://www.wegow.com/es/conciertos/soundcrush-whipping-unexpectance-en-la-lata-de-zinc

Agenda: Handsome Dick Manitoba + Leather Boys en Oviedo

Dick Manitoba, vocalista en la encarnación más reconocible de la formación proto-punk The Dictators y desde 2005 a 2012 en los legendarios MC5, regresará a los escenarios asturianos el martes 13 de mayo. La cita tendrá lugar en el ovetense Gong Galaxy Club y contará con Leather Boys como banda invitada.

Acompañado por el bajista Michael Butter (Exodus, Jetboy), Cray Bertshorst (Ruffians, Laaz Rockit) y Frank Meyers (Streetwalkin’ Cheetahs, FEAR, Trading Aces) a las guitarras y Scotty Slam (Circus Of Power, The Stoning) a la batería dará buen repaso a su trayectoria en la formación afincada en New York y su trayectoria en solitario, cuyo último trabajo de estudio «Born In The Bronx» data del 2019. Una extensa gira estatal que cuenta además con paradas en:

Viernes 9 de mayo – Gruta 77 (Madrid)
Sábado 10 de mayo – Lemon Rock (Granada)
Domingo 11 de mayo – Porta Caeli (Valladolid)
Lunes 12 de mayo – Boogaloo (Cáceres)
Miércoles 14 de mayo – Because (Castellón)
Jueves 15 de mayo – Upload (Barcelona)
Viernes 16 de mayo – 16 Toneladas (Valencia)
Sábado 17 de mayo – TNT Blues (Alicante)

Entrada anticipada online 20€ a través del siguiente enlace:
https://salagong.com/evento/handsome-dick-manitoba/

Reseña: State Of Crime & Science «S.O.C.S.» (Tunguska Media Factory 2025)

Nueva entrega en formato Ep para la buena gente de State Of Crime & Science. Bautizado como la propia banda, lo componen cinco temas mezclados y masterizados por Diego Teksuo y que ven la luz vía Tunguska Media Factory. Asiduos de este medio se sabrán la formación de carrerilla. Refresco la memoria al resto: Osana K. en voces, Víctor Pérez Torres y Marc Segond en guitarras, José R. Ibáñez al bajo e Iván Fernández en baterías.

SOCS” ahorra en introducciones banales y va directamente al grano. De entrada me agrada el riff que Torres y Segond traman aquí. También la curiosa línea de batería de Iván Fernández. Esa rotundidad inicial desaparece toda vez irrumpen las estrofas. Calmas, en la más pura tradición de la banda. Si es que se puede usar el término en una formación de (aún) tan corta trayectoria. El formal pero efectivo build-up hacia estribillos procura la irrupción de la mejor Osana, que brilla aquí con una de las mejores líneas de voz que le recuerdo. Encuentro detalles reseñables en ambas guitarras camino del solo. Y de éste me agrada que, cuando llega, lo haga sin florituras de cara a la galería. No negaré que he estado dándole vueltas desde que estrenaran el videoclip allá por el mes de octubre y que, a día de hoy, me parece uno de sus temas más redondos.

Cursed Gift”, corte más extenso de los cinco, redirige ahora hacia tonos de una marcada melancolía. En la desnudez de sus primeras estrofas brilla la base rítmica de Ibáñez y Fernández, si bien el bajo del primero resulta algo enterrado en las partes más nervudas. Por cosas de la mezcla o quizá del (tantas veces odioso) Spotify. Hay algo en el estribillo que entrega Osana K. aquí que me trae efluvios del mejor post-grunge. La vocalista de S.O.C.S. brilla camino del epílogo, manejándose con gracia tanto en los tonos altos del tronco central como en los más sosegados del final. Tal vez eche en falta un solo de guitarra algo más ambicioso. En cualquier caso uno de los cortes con mayor personalidad del Ep.

Difícil no subirse a una “Vortex” con el gancho que poseen esos riffs del prólogo. La banda abandona el idioma de Shakespeare aquí para hibridar su habitual rock alternativo con un groove (apenas) desconocido para ellos. La producción filtra aquí y allá la voz de Osana y siento que acierta al hacerlo. Cuidadas guitarras limpias bajo las estrofas más tranquilas y un corte de esos que se agarra al subconsciente sin remedio. Tan híbrido como en ellos es habitual pero, ya digo, armado con una carga riffera pegadiza como pocas, de los cinco puede ser el que más brillo obtiene de la meticulosa mezcla de Diego Teksuo.

Self-Delusion”, que disfrutamos en primicia en nuestro desplazamiento hasta Ribadeo (crónica), vuelve a abrazar un cierto groove, algo de la melancolía de la anterior “Cursed Gift” y por ahí construye otro de los cortes con mayor cuerpo del Ep. Rugen las guitarras aquí. De hecho diría que estas son las más broncas que les recuerdo. Al menos en lo que al estudio se refiere. Emerge de nuevo un cierto aire post-grunge en las estrofas más tranquilas. Redondea Osana con un estribillo hábil y con clase. Me agradan los detalles que entregan las guitarras camino del epílogo. También los buenos coros que irrumpen aquí. Eficaz.

Last Days”, cierre y a la vez entrega más escueta del Ep, puede ser el corte que más recuerda al rock alternativo de los noventa. Lastrado en parte por lo escueto de su desarrollo, que no alcanza los tres minutos y medio, agrupa en cierto modo muchos de los vértices sobre los que acostumbran a pivotar sus composiciones: estrofas limpias, más intensidad en estribillos y brillo desde las guitarras en esas partes más nerviosas. También una base rítmica que no falla a la hora de bailar entre ambos registros. Una quinta entrega no fallida pero sí que tal vez algo discreta.

La edición física aún no ha visto la luz en el momento en que redacto esta reseña. Lo de dentro, esto es, la música, vuelve a pintar bastante bien. La banda sigue cómodamente instalada en ese cada vez más particular rock alternativo. Acertando en los juegos tonales y demostrando que saben moverse tanto en los registros amables como en los más iracundos. Siempre con clase y nunca con excesos, moderados pero firmes, distinguidos del resto de bandas de la vieja Asturias y en clara línea ascendente.

Texto: David Naves