Crónica: Teksuo + As Life Burns + Maverick (Oviedo 21/3/2026)

En Asturias podemos presumir de muchas cosas, entre ellas, de la cantidad de bandas de la escena metalera que tenemos, en todos sus géneros y subgéneros. Algunas con proyección nacional e, incluso, internacional, y muchas con trabajos de enorme calidad artística. Entre estas últimas, se encuentra Teksuo, banda de metalcore con gran trayectoria (casi veinte años desde su primera demo), reconocida, pero no lo suficientemente valorada (desde mi punto de vista). El pasado 13 de marzo estrenaron su nuevo trabajo “The Glow Before I Go” (reseña), comenzando la gira de presentación del mismo en Oviedo, el 21 de este mes, junto a unos habituales en sus conciertos asturianos, As Life Burns y Maverick.

El lugar elegido para dicho estreno fue el escenario grande de Kuivi Almacenes, en Oviedo, un espacio que, de momento, se presta a este tipo de eventos y esperemos que se pueda mantener a pesar de los obstáculos que, de vez en cuando, han de salvar.

Cumpliendo los horarios, a las 21:30 horas aparece sobre las tablas, el quinteto de Mieres, Maverick. Habría unas 50 personas justo cuando suena la intro, pero el aspecto de la sala mejoró en escasos minutos, el tiempo que tardó la gente en darse cuenta de que aquello había empezado.

La propuesta de la banda difiere del estilo metalcore que iba a inundar el resto de la noche, siendo el de los mierenses un punk rock ágil y divertido, muy al gusto de sus acólitos, que no cesaron en corear tema a tema, desde los primeros: “Mil Golpes” y “Cometas”. Tras esta apertura, aprovecha un entusiasta Misa para saludar y agradecer a Teksuo por su invitación, pidiendo ruido para ellos.

Maverick parecían sentirse en familia. Salieron a pasarlo bien y eso se transmitió al personal que ya iba entrando en calor, aunque Misa señala que parecemos un poco dormidos. Justo antes de “La Espiral”, el cantante consigue que la gente se acerque al escenario, siendo este uno de los temas más reconocidos de la banda, a tenor del movimiento y el fervor del público en sus cánticos. “Demostradme que la sabéis de verdad”. Quedó claro. Luego vienen otras dos apuestas seguras: “Luces De Ciudad”, donde señalan a la protagonista del vídeo, elaborado para este tema (Marina Fortes se encuentra presente en la sala). Y una corta y más punky “Travis”, en la que colaboran Torri y Oriol en la labor coral.

Siguen con “Los Días Más Oscuros”. Casi al final de este tema, irrumpen unos segundos del “Never Gonna Give You Up” de Rick Astley, como si se tratara de una interferencia, retomando después el final de la canción. Un pequeño descanso para presentar el inédito “Su Legado”. “Este seguro que no os lo sabéis”, indica Misa, ya que estará incluido en el que será su próximo disco. Una canción que habla del legado de los abuelos. Lo novedoso no restó un ápice en la entrega de los presentes.

Con “No Hay Final” y “El Miedo En Vuestros Ojos” se despide el combo mierense, dejando un muy buen sabor de boca entre sus seguidores y rematando ya con un pequeño “wall of death” sus, aproximadamente, cuarenta minutos de actuación. Diremos que el sonido fue mejorando en el transcurso del concierto, como les ocurrió también a Teksuo y As Life Burns, pero bastante aceptable en el caso de Maverick.

Eran las 22:30 horas cuando comienza a sonar la intro que acompaña a “Thirst For Tears”, en un escenario adornado con los roll up y el telón de la banda anfitriona, Teksuo. El quinteto de espaldas al público y con poca luz, comienza esta gira de presentación con los dos primeros temas que abren su recién estrenado “The Glow Before I Go”: “Thirst For Tears” y “All You Wanted”. Por desgracia, el sonido no les acompaña en esta primera entrega. Podemos escuchar la poderosa voz de Diego y el retumbar de la batería de Luis, opacando la labor de bajo y guitarras.

Esta situación se fue subsanando a partir del tercer tema “Raise The Flag”, donde destaca la labor de Constan al bajo y una batería con mucha presencia, marcando las líneas de un metalcore más clásico. Teksuo logra crear una atmósfera que engancha entre la portentosa y versátil voz de Diego y el acompañamiento instrumental del resto de los componentes. Algunos cierres son memorables.

Pequeño respiro para saludar al respetable, pedir aplausos para el resto de las bandas e instar a “celebrar la vida”, al tiempo que presenta otro de los cortes del nuevo álbum, “Sailing To The Unknown”. Aquí ya se nota la comunión total entre público y banda. El tema nos lleva a navegar entre una melodía hipnótica, rota por las estrofas afiladas que imprime Diego. Tal parecía que la canción ya tuviese una gran andadura, a tenor de cómo fue recibida y coreada.

Digamos que el repertorio presentado por Teksuo alternó de una manera muy equilibrada, temas del último EP “Lost In A Dream”, editado en 2024, junto con los del último trabajo, y algún otro aporte de aquel “Nure-Onna”. Es en “Lost In A Dream” donde Diego pide un acercamiento del público y una mayor energía, que obtiene al instante, a la par que va provocando que la gente coree, a modo de acompañamiento, mientras David desgrana unos excelentes riffs.

Para “One Of A Kind”, Diego pide la presencia de su colega Misa, con el que va a compartir turno en su ejecución, mientras Rafa y Constan se mueven por el escenario, provocando un poco más de movimiento entre la gente. En “Sanctify My Ache” comienza Diego, casi a capella, el resto de la banda quietos, hasta que explotan y se redondea con el solo de David. Leve descanso y un Diego solitario inicia uno de los temas del nuevo disco cantados en castellano: “Dogma”, con solo un leve acompañamiento de los acordes de David.

Otro giro de tuerca. Diego interpreta sentado, en un inicio, “Let It Rain” del “Endless”(2020) y nos invita a abrazarnos. Dos estrenos más: “Erase By Mistake” y “Shadows Die Twice” donde el movimiento se vuelve a hacer patente y la gente bota. En “Natural Born LiarsDiego nos invita a acompañarle con las palmas y Rafa la vive y la canta para rematar con una movida “Holes”, como broche final a una hora que se nos hizo corta y emocionalmente intensa. Como sorpresa, suena “Un verano en Nueva York”, la popular versión de Bad Bunny, mientras los músicos recogen el escenario.

Difícil misión les quedaba a As Life Burns. A la banda de Laviana les tocó continuar con la fiesta con un público más mermado. Sin telón de fondo ni más artificio que los habituales acompañamientos pregrabados y, esta vez, más que con sus predecesores, el juego de luces de la sala acompañó muy acertadamente en el desarrollo de su actuación. En esta ocasión, a Mikel (voz), le acompañaba Diego a la guitarra (ataviado con una camiseta de los raperos Ummo), Guille al bajo y Roro a la batería.

Abren con “Whispers”, tras la que Mikel se afana en poner a la gente de nuevo en movimiento, pidiendo circle pits incesantemente, pero poco se consigue a estas alturas de la noche. Una “Again This Brightness” cantada entre Mikel y el guitarra consigue un poco más de acción en las primeras filas. Con su intro electrónica y netamente más metalcore, suena “The World Of Evil”. Mikel aprovecha un leve descanso para agradecer a Teksuo, Maverick y al Kuivi para arremeter después con “Until The Clean Mind Breaks”, que me gustó mucho. Llega una sentida “Debris Hills”, más cadenciosa.

Siguiente intro, se oyen las olas del mar y una voz que acompaña a la voz rasgada de Mikel, “I Failed”. Más acción con “Fire And Ice”, donde Roro se despacha a gusto. Mikel agradece que se apoye el underground, solo por los directos ya vale la pena, apostilla. A partir de aquí, el ambiente vuelve a tornarse una fiesta. Suena “Bring The Torch” y en la parte final del tema, el incansable frontman nos pide acompañarle encendiendo las luces del móvil. “¿A quién le gusta el techno?”, nos pregunta, justo antes de la electrónica intro a “Awaken The Madness”, un tema que me recuerda a Bring Me The Horizon.

Obediencia total del público cuando Mikel nos pide agacharnos en “We Are Animals”, culminando con un tímido wall of death. Y esto llega al definitivo final con “Where The End Is Never Seen”, tras 45 minutos de una actuación que consiguió cerrar una buena velada del metal más moderno, con hechura asturiana.

Agradecer, como siempre, a Heavy Metal Brigade, a las bandas y, en especial, a Noelia Amieva por su inestimable apoyo para elaborar esta crónica.

Texto y Fotos: Erundina Artidiello

Crónica: Synchronical + Sküld (Gijón 21/3/2026)

El tiempo pasa volando… Prácticamente dos años desde que los madrileños Synchronical llegasen a mis oídos con ocasión de la batalla de bandas de la primera edición del Luarca Metal Days. Fue en la Sala Estilo de Oviedo, y a pesar de no hacerse con uno de los dos puestos que estaban en juego para completar el cartel del festival, los tres temas que descargaron me dejaron con buen sabor de boca y con ganas de más. Me pareció un grupo de puro heavy metal con influencias tanto clásicas como actuales y que lo mismo tenían tintes progresivos como ramalazos speed, thrash o metalcore. Estaban entonces «en capilla» del lanzamiento de “Rebuilt”, disco que venían a presentarnos en esta ocasión. Si además lo hacían acompañados de Sküld, era motivo más que suficiente para tener la entrada anticipada comprada desde hacía semanas.

Lo de la sala elegida era otro cantar… Dado el historial de cancelaciones que tiene la Sala Buddha, era para tener la mosca detrás de la oreja. Y así fue; apenas cuatro días antes del bolo la sospecha se hace certeza. Lo de este establecimiento hostelero (me niego a seguirlo llamando sala) es impresentable… y punto (no voy a gastar más energías). Menos mal que José Carlos tiene contactos hasta en el infierno y se pudo reubicar en el Lucy Club. El cambio de planes supuso adelantar a las 19:30 horas la apertura de puertas, pero a estas alturas eso era lo de menos: bien está lo que bien acaba.

A la media hora de la apertura de puertas comienza puntualmente la descarga de Sküld. Abren con «My Mother Told Me» y prácticamente del tirón, «Huye«. Momento para las presentaciones, por si hay alguien despistado en la concurrencia que aún no conozca a los de Puerto de Vega. Algún molesto acople, pero nada que impida que suene «Odín«, uno de los clásicos de la banda. A continuación, Lorena presenta «Long Distance Reader» como ese tema para los que, como ella, necesitan ya una ayuda para ver según que cosas (de lo que da fe la lupa que tiene a sus pies). Un tema que estará incluido en ese nuevo disco que no acaba de llegar.

Sin terminar de solucionar los dichosos acoples, suena «Dear Son» y a continuación una remozada «Hear Me» en «versión reprise». En este momento José Carlos comenta las vicisitudes del cambio de ubicación y da gracias a la gente del local por permitir la celebración tan a última hora. También se hace eco del nuevo «merchan» con cuya venta esperan poder financiar un segundo CD. Con las «Lágrimas De Freya» los estribillos y coros pegadizos se vuelven a hacer con el personal, algo que a la voz de «esta la conocéis» se va a multiplicar con «The Last In Line» del añorado Dio.

A estas alturas el ambiente está literalmente caldeado y los cinco claman por unas cervezas. Está llegando la recta final, pero como dicen «queda mucha cera». Aún tienen tiempo de acordarse del ejército de cotillas con «The Rumor» y de adelantarnos otro tema de la nueva hornada: «Blood Eagle«. En este momento Lorena se hace hueco entre el público por segunda vez en la noche, algo habitual en ella pero que esta vez era casi necesario. El escenario es pequeño para una banda de 5 miembros y eso que había dos cajones ejerciendo de provocadores. A Roberto casi ni le vimos detrás de su batería… Pero al margen de esos pequeños detalles, fueron 55 minutos de setlist equilibrado entre sus clásicos y lo que está por venir, consiguiendo en sus propias palabras «que conozcamos la mayoría del nuevo material antes de que se grabe». Lorena, José Carlos, Roberto, Chinky y Robert son una garantía de heavy metal y buen hacer sobre las tablas que al que suscribe le dejaron satisfecho y calentito para lo que estaba por llegar.

Eran las 21:20 horas cuando Synchronical aparecieron por el escenario. Preludio con orquestación pregrabada de «Just Before Wake Up» y sin pausa, «Don’t Wake Me Up«, primer capítulo del álbum “Rebuilt”. Tema con inequívocos toques metalcore en el que Álvaro hace de forma solvente las veces de Mero Mero (voz de Vita Imana que la canta junto a Jesús en el disco). A continuación, toca visitar su anterior obra discográfica de la mano de «Torn Soul«, un tema a caballo entre el speed y el power metal de pegadizo estribillo y extraordinario solo de Dani. Al finalizar, momento de presentación de los madrileños por parte de Jesús y agradecimientos a Sküld y a Óscar del Lucy Club sin cuyo tesón e interés el concierto no habría sido posible.

Vuelven a sonar arreglos orquestales como introducción a «The Wall Of Silence«, otro de esos temas que caracterizan la evolución sónica de la banda. Nuevo «speech» de Jesús, esta vez para agradecer a su hermana y su cuñado la acogida y manutención (además de vender entradas anticipadas, de lo que doy fe). Finalizado este, reclama la presencia de Lorena. En lo primero que pensé es: «Ya está: se van a cascar el «See You Later«, tema que para “Forevermore” hicieron con la colaboración de Tete Novoa (Saratoga) y que han revisitado en “Rebuilt” como «See You Later (Reimagined)» con la voz femenina de Mer (Manhatan Rock Band) y arreglos orquestales». Pero la sorpresa fue aún mayor cuando Lorena se pone en el lugar que Isra Ramos ocupa en «Rebuild«. Fue un momento mágico en el que quedó patente la buena química entre las dos formaciones y la versatilidad de la asturiana.

«Es una noche para sentirse grande, para sentirse como los grandes. Esta la vamos a cantar entre todos»: es el preámbulo para «Hallowed Be Thy Name«, versión de Iron Maiden con la que, si no tenían ya al público en el bolsillo, sirvió al menos para despertar a los más perezosos. Ni un minuto de respiro y ya están con el frenético comienzo de «The weirdo«. Desde mi punto de vista es el tema que mejor conjuga la transición desde los anteriores Synchronical y los actuales. Y hablando de esa transición llega el momento de «Forevermore» (precisamente, el que da título a su obra de 2019). Si con ese estribillo y esos coros no participas del concierto, estás muerto. Esto va llegando a la recta final, pero aún quedan balas en el cargador: «Under My Skin» es otro de esos temas que incitan a participar.

Nueva tanda de agradecimientos: de nuevo a Sküld, a la sala, a la gente de sonido, a Noe en el merchand… Y llega el momento más emotivo de la tarde-noche: toca despedir a Dani Sánchez después de 15 años y por motivos laborales. Emoción, obsequios, abrazos, unas palabras y la ovación del público (suerte en la nueva aventura vital, seguro que la música sigue presente). Nos acercamos al epitafio, pero queda la traca final. Y demostrando que no hay ganas de dormir cae «Insomnia«, un tema ya con 10 años (“Losing Memories”, 2016) pero que sigue sonando fresco. Último grito de Jesús: «¡Esto es una fiesta!!!» y nos descerrajan el «Ace Of Spades» de Motörhead. Gran colofón.

Lo que a principios de semana se presentaba como un desastre, se convirtió en una gran tarde-noche de heavy metal muy a pesar de algunos. Para el que escribe supuso además el descubrimiento de una nueva sala, la Lucy Club, que para eventos de pequeño aforo (calculo fatal, ¿pero para unas 100 personas…?) puede ser interesante. Esperemos que sea el primero de muchos, porque no estamos sobrados de lugares donde se pueda tocar en directo. Gracias a la gente de Sküld por poner tanto empeño en que todo fuese para adelante, a Óscar por permitírselo y a la gente de Synchronical (Jesús, Dani, Álvaro, Feli, Gonzo y Noe) por la conversación post-concierto. ¡Suerte para todos y nos vemos en el próximo!

Texto: Tômi Röckdríguez
Fotos: Miguel Rubio

ZZ Top: Spain Tour 2026

Siete años después de su última gira por nuestros escenarios, ZZ Top regresará a España en el mes de julio para ofrecer un total de 6 conciertos. La fecha en Pamplona contará con la participación de la banda australiana Wolfmother.


Sábado 18 de julio – Navarra Arena (Pamplona)
ENTRADAS
Domingo 19 de julio – Poble Espanyol (Barcelona)
ENTRADAS
Lunes 20 de julio – Noches del Botánico (Madrid)
ENTRADAS
Miércoles 22 de julio – Marina Norte (Valencia)
ENTRADAS
Jueves 23 de julio – Plaza de Toros de Murcia
ENTRADAS
Sábado 25 de julio – Concert Music Festival (Cádiz)
ENTRADAS

Pamplona, Barcelona, Madrid, Valencia, Murcia y Cádiz contarán con la presencia del renovado trio de Texas compuesto actualmente por los miembros originales Billy Gibbons (voz y guitarra), Frank Beard (batería) junto a Elwood Francis (bajo), relevo del malogrado Dusty Hill, fallecido en julio de 2021. La «Little Ol’ Band From Texas» llegará inmersa en un extenso tour europeo compuesto por veintitrés conciertos a lo largo de trece países en apenas cinco semanas. El pistoletazo de salida tendrá lugar el 22 de junio en Tartu (Estonia) y contará con actuaciones en Finlandia, Suecia, Noruega, Alemania, República Checa, Austria, Bélgica, Luxemburgo, Países Bajos, Suiza y Francia.  

Agenda: Elise Frank en Navia

Elise Frank, vocalista, guitarra y compositora francesa de blues rock recalará el 6 de junio en el Fantasio de Navia inmersa en la presentación en nuestros escenarios de su segunda obra de estudio «I Didn’t Pay For It» publicada en el mes de enero vía Ruf Records.

Con una apuesta por sonidos crudos, orgánicos y viscerales para dar rienda suelta a influencias del blues tradicional, el garage rock y el folk, Elise Frank hará su presentación en Asturias acompañada de Josselin Fleury (bajo) y Sébastien Gaschard (batería).

Crónica: James Leg (Avilés 20/3/2026)

A veces sienta bien salir de la zona de confort y qué mejor para ello que pegarte un atracón de blues rock incendiario sin guitarra y a pura voz cazallera. El “reverendo” James Leg llegaba a la Factoría presto a dar una lección de cómo enfrentar al blues con el rock sin más apoyo que un pequeño pequeña batería.

Eso… y los múltiples pedales de distorsión que rodean al Fender Rhodes de Leg, de los que echaría mano a lo largo de todo el set. Este arranca envuelto en una suciedad nada impostada. Natural, profundamente orgánica, que nos conduce a su peculiar homilía desde el mismo inicio. Una liturgia a la que el público se sumó desde el mismo inicio, y que juega en esta parte tan inicial a confrontar el blues más arrastrado con el rock más incendiario. Parca puesta en escena, nada resultó superfluo o innecesario. Vieja escuela para viejas canciones. Al fin y al cabo, el texano y si mis datos son correctos, lleva la friolera de diez años sin ofrecerle un largo a los suyos. Así las cosas, todo confluye en una comunión que Leg procura sin dejar de moverse tras el maltratado Rhodes.

Porque él fue todo sudor y entrega desde la primera nota que percibimos. Encadenando un corte tras otro, mostrando tanto ese registro tan roto y maltratado como un buen gusto en riffs y solos que nos arrastró sin remedio. Tanto es así que uno perdona los detalles y arreglos que se pierden en esta traslación al vivo. Sea como fuere, me gustó cuando mostró esa cara más rocosa y áspera casi tanto como cuando se arrimó, insisto que sin guitarra alguna, a las lindes del rock más vibrante. La gente iría así, poco a poco, dejándose llevar por la palabra del reverendo.

Y es que Leg estuvo tan fino en la creación de riffs como a la hora de solear desde el teclado, si bien se las tuvo que ver con un desmañado pie de micro que a poco estuvo de arruinarle la jornada. Saltó, se retorció, pataleó al aire incluso. Se disculpó eso sí por su escaso dominio de nuestro idioma. El justo para agradecernos su presencia allí y seguir con un blues aguardentoso y doliente donde su voz rota encajó como un guante. Incansable él, es cierto que, la cabra tira al monte después de todo, gocé de lo lindo con los momentos más vigorosos, más vibrantes, de un rock que invitaba a mover el cuerpo. Quien sepa de eso.

En esas partes más bailables pensaba en unos Sex Museum, con matices, mientras que Blue Cheer acudían a mi subconsciente a poco que la descarga se dirigía hacia territorios más sucios y descarnados. Por ahí Leg tendría tiempo de echar pie a su Cry Baby y revestirse de una cierta épica. Amplificando el rango sonoro de un set siempre orgánico y visceral. El público de la Factoría, siempre tan receptivo, recibía la palabra del señor con gozo y algarabía. Y es que, al final, por muy duro y muy sucio que sea el sur de los States, bien están propuestas como esta, tan alejadas del mainstream más superficial. Tan parcas pero tan sinceras. Y por si todo esto era poco, sorprende cómo los bises entregaron la cara más rotunda y directa del dúo. Dejándose la piel en cada golpe a la caja, en cada pulso a las teclas. Un gran final que, tras casi hora y media, nos dejó más que satisfechos. Alabado sea el reverendo.

Lo pasamos bien. Es por eso que no me gustaría cerrar sin mandar una vez más un agradecimiento a la buena gente de Factoría Sound por todas las facilidades dispuestas en favor de esta crónica, así como sinceros saludos a la compañía del antes, el durante y el después. Ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: Carmen González

Hellfest 2026: Análisis Del Cartel

Fundado en 2006, el Hellfest se ha convertido en un fenómeno en la escena metal mundial, y no es solo por tener de los mejores carteles, es por muchos otros factores que lo han convertido en la vara de medir.

Casi 20 años antes de la primera edición del Hellfest, asistí al primer festival de metal de mi vida, el Monster of Rock en Donington Park, de aquel año (¡qué año para ser fan del metal!), principalmente porque tocaba Pantera. Por aquel entonces, si tenías suerte, podías ver a un grupo como Pantera tocando en Madrid (1200 km de ida y vuelta desde Sevilla), así que pensé que tendría más sentido coger un avión y verlos junto a muchos otros grupos. Y así lo hice, y fue increíble, pero también porque el Monster of Rock no duraba tres días, sino que era un evento de un solo día. Un día de lluvia, cerveza de mala calidad y la comida más horrible que he probado nunca.

Ninguno de mis amigos de entonces sigue yendo a festivales. Se puede decir casi lo mismo de mí, pero me encanta ir al Hellfest de Clisson, porque, lo creas o no, ¡se bebe y se come fenomenalmente bien!

If God is in the details, Satan is very busy in Hellfest!, porque hay tantos detalles (metaleros) que hacen que el Hellfest sea bastante único.

Claro, verás muchos carteles, estatuas e instalaciones increíbles dentro y alrededor del festival. Pero ¿llegar al punto de instalar en el aeropuerto de Nantes una guitarra Gibson SG de tres metros de altura y un bar pop-up que funciona con generadores en la parte trasera de una camioneta y que suena a todo volumen con temas heavy? Eso es tan acogedor como increíble.

Eso es un gran recibimiento, pero ¿y tener la oportunidad de comer ostras maridadas con vino mientras Slipknot suena a todo volumen cerca? ¿Qué tal beber su muscadet de marca Hellfest?

Disfrutar de buena comida es muy importante para intentar ver al mayor número posible de bandas en lo que es, ¡uno de los mejores carteles de metal del mundo cada año! Y, vaya, ¡este año tampoco va a decepcionar!

Agarrad los cubiertos, ponerse la servilleta en el cuello que vamos a saborear algunos de los platos increíbles que el Hellfest ha preparado para el menú de este año!:

MAINSTAGE 1- Cabezas de Cartel (J/V/S/D): Bring me the Horizon / Iron Maiden / Limp Bizkit / The Offspring

El peso de la historia recae aquí. Iron Maiden, desde Reino Unido, siguen siendo una institución del heavy metal, con un directo que mezcla épica, teatralidad y precisión tras décadas liderando el género.

Desde Alemania, Accept continúa defendiendo el heavy más clásico con riffs afilados, mientras los estadounidenses Queensrÿche aportan ese toque progresivo y conceptual que marcó los años 80.

Uno de los momentos más especiales será el 40 aniversario de Helloween, pioneros del power metal europeo, con un show que promete repasar toda su trayectoria, desde sus himnos más rápidos hasta sus composiciones más melódicas.

El contraste lo pone Limp Bizkit, iconos del nu metal estadounidense, con un directo que sigue siendo puro caos controlado, frente a la elegancia alternativa y atmosférica de A Perfect Circle.

Static-X mantiene viva la llama del industrial metal, mientras Tom Morello, desde su faceta en solitario, lleva su característico enfoque experimental de la guitarra a otro nivel.

El bloque más eléctrico lo completan los suecos The Hives, puro garage rock desbordante de energía, y Rise Against, referentes del punk rock melódico con mensaje político.

Mención especial merece Pennywise, históricos del hardcore melódico californiano, que esta vez pisan el escenario principal —algo poco habitual—, y los irreverentes The Dwarves, siempre imprevisibles.

MAINSTAGE 2- Cabezas de Cartel (J/V/S/D): Deep Purple / Sabaton / Volbeat / Bad Omens

El segundo gran escenario reúne diferentes generaciones y estilos. Megadeth, liderados por Dave Mustaine, llegan con nuevo material, reforzando su legado dentro del thrash metal técnico estadounidense.

Junto a ellos, Anthrax mantiene intacta su energía crossover, mientras Sepultura sigue representando el metal brasileño con una contundencia que ha evolucionado con los años.

Desde Reino Unido, Deep Purple aporta historia viva del rock, y Alice Cooper convierte cada concierto en un espectáculo teatral lleno de la mano del padre del shock-rock.

Muy a tener en cuenta el ascenso de Bloodywood, banda india que mezcla metal con sonidos tradicionales de su país, atentos que este puede ser uno de los directos más sorprendentes de este año.

El apartado más técnico lo lidera Opeth, desde Suecia, maestros del metal progresivo, mientras Volbeat sigue combinando metal, rockabilly y hard rock como si no fueran géneros distintos.

WARZONE STAGE – Cabezas de Cartel (J/V/S/D): Social Distortion / The Dillinger Escape Plan / Hatebreed / The Addicts

El Warzone es pura intensidad. Social Distortion, desde California, presenta nuevo disco con su característico punk rock con raíces en el rockabilly.

El regreso de The Dillinger Escape Plan tras años de parón es otro de los momentos más esperados, con su mezcla de mathcore caótico y precisión quirúrgica. Cuidado con el moshpit aquí que va a ser bastante intenso!

Leyendas como Circle Jerks y Buzzcocks mantienen viva la historia del punk, mientras Cro-Mags y Shelter representan el hardcore neoyorquino.

La Dispute aporta un enfoque más emocional dentro del post-hardcore, y el cartel se completa con Cancer Bats, Die Spitz y Drain.

VALLEY STAGE – Cabezas de Cartel (J/V/S/D): Kadavar / Mastodon / Cult of Luna / Down

El Valley es, para mi, el corazón emocional del festival. Tienes el volumen y la distorsión como en el resto de escenarios, pero a mi al menos, me llegan más hondo las bandas que ponen aquí.

Mastodon, desde Atlanta, llega con cambios en su formación guitarrera, lo que añade interés a un directo siempre técnico y potente dentro del sludge y el progressive metal.

Uncle Acid & The Deadbeats (Reino Unido) y Elder (EE.UU.) lideran el lado más psicodélico y stoner del cartel. Uno de los grandes momentos será la vuelta de Acid Bath, banda de culto del sludge metal de Louisiana, cuya reunión supone un acontecimiento histórico para los fans del género.

También destaca el regreso de Soilent Green, otra formación clave del sludge/death que llevaba años sin subirse a un escenario.

El bloque se completa con nombres fundamentales como los belgas Amenra, maestros del post-metal emocional; los suecos Cult of Luna, referentes del género; o Primitive Man, sinónimo de oscuridad extrema.

También estarán Torche, Slift, Bruit y Down, junto a Corrosion of Conformity, que llegan presentando nuevo material dentro de su característico sludge/hardcore sureño.

ALTAR STAGE – Cabezas de Cartel (J/V/S/D): Igorrr / Blood Incantation / Deicide / Napalm Death

El Altar sigue siendo el refugio del death metal en todas sus vertientes. Y algunas son muy locas, porque lo de Igorrr es una pasada. Si no los conoces, ve directamente a Blastbeat Falafel, y luego vuelves y me cuentas como te has quedado. A lo mejor me gustaría que llevaran menos bases en vivo pero es que son una locura en cuanto a temas y composición.

Deicide, desde Florida, son una de las bandas más influyentes del death metal clásico, mientras Possessed —considerados pioneros del género— aportan historia pura.

Blood Incantation, desde Estados Unidos, ofrece una visión más progresiva y cósmica del death metal, mientras The Halo Effect reúne a ex-miembros de In Flames en una propuesta de death melódico sueco.

Especial atención a Impureza, banda con base en Francia que fusiona death metal técnico con flamenco, creando un sonido muy distintivo.

El nivel técnico lo elevan Defeated Sanity y Fulci, mientras DVRK aporta un enfoque más moderno.

TEMPLE STAGE – Cabezas de Cartel (J/V/S/D): Skald / The Gathering / Behemoth / Mayhem

El Temple es uno de los espacios más especiales del festival, centrado en propuestas más atmosféricas y espirituales dentro del metal.

The Gathering, desde Países Bajos, representan una de las trayectorias más interesantes del metal alternativo y atmosférico, con una evolución que los ha llevado a terrenos más etéreos.

Los portugueses Gaerea se han consolidado como una de las bandas más intensas del black metal moderno, con una propuesta emocional y visual muy cuidada.

Perchta, desde Austria, combina black metal con elementos folklóricos alpinos, mientras Hulder aporta un enfoque más crudo y tradicional dentro del género.

El dúo australiano Austere destaca por su black metal depresivo, cargado de atmósferas melancólicas, y Scour —con miembros de la escena extrema estadounidense— garantiza agresividad sin concesiones. Completan la experiencia ritual nombres como Non Est Deus y Vigljos.

Bueno pues hasta aquí, el repaso que hacemos de parte del festival, yo no sé como vais de hambre después de leer esto, pero a mi se me va a hacer eterna la espera! Qué lejos queda el 18 de Junio!!!!

Texto & Artwork: D4mDens

Absalem Se Transforma En After Salem

Absalem renace bajo el nombre After Salem. Tras una década de trayectoria, crecimiento y una profunda evolución sonora, la formación de origen salmantino anuncia oficialmente su cambio de identidad. 

La banda emprende un nuevo camino bajo el nombre de After Salem, reflejo de una transformación interna. After Salem representa lo que queda después de la tormenta, la madurez tras el aprendizaje y una apuesta decidida por un sonido más crudo, directo y fiel a la visión actual de sus integrantes. El combo ofrecerá en esta nueva etapa una nueva identidad visual, con una estética alineada con su evolución artística. Nuevos logos capturando la esencia de la banda obra de la talentosa Belén Lobeto. ​Evolución sonora, con un paso adelante en composición y producción. La banda se encuentra trabajando en nuevo material que verá la luz bajo esta nueva nomenclatura. ​La formación agradece el apoyo incondicional de sus seguidores durante todos estos años y los invita a unirse a esta nueva era. Las redes sociales y plataformas digitales de la banda se actualizarán progresivamente para reflejar este cambio.